Número 33 | Cuarto trimestre 2012

Estrategia marina para la conservación de mares y océanos

RESUMEN
Para alcanzar los objetivos comunes para la protección y la conservación del medio ambiente marino en la Unión Europea, se ha establecido un marco de acción comunitaria para la política de medio marino (Directiva Marco sobre la Estrategia Marina, DMEM).
Esta Directiva tiene como objetivo proteger y restablecer los ecosistemas marinos europeos y garantizar la viabilidad ecológica de las actividades económicas relacionadas con el medio marino de aquí al año 2020.
El plan de acción que se debe desarrollar para cada demarcación marina se divide en distintas fases, entre las que se encuentra la ‘Definición del buen estado ambiental de las aguas marinas'.
Una vez definidos los objetivos se establecerá un programa de medidas concretas para lograrlos, siempre teniendo en cuenta sus consecuencias económicas y sociales. Los Estados deberán especificar, en su caso, las razones que impidan la realización de algunas de esas medidas.
La Directiva establece que los Estados miembros que compartan una región o subregión marina cooperarán para que estos elementos de las estrategias marinas sean coherentes y adopten un enfoque común.
Bajo el amplio enfoque de la DMEM se encuentran numerosas políticas y normativas medioambientales europeas relacionadas con el ámbito marino (biodiversidad, contaminación, pesca, etc.) con las que debe coordinarse. Entre éstas se encuentran la Política Pesquera Común (PPC) y la Directiva Marco del Agua (DMA).
El mar contiene la mayor parte de la biodiversidad del planeta y sufre importantes presiones provocadas, fundamentalmente, por la sobreexplotación y la contaminación.
Con una buena gestión del medio marino, este nos seguirá suministrando recursos de forma permanente, pero para ello hay que desarrollar unas estrategias adecuadas para su conservación. Esta es la principal razón por la que se desarrolló y aprobó la directiva europea que engloba los requisitos y objetivos a cumplir por los Estados miembros en relación a la protección y conservación del medio marino.

Los mares y océanos desempeñan un papel fundamental en la regulación del clima, además de generar riqueza y proporcionar una importante fuente de recursos alimentarios y empleo para un gran número de personas. Sin embargo, nuestros mares y océanos están amenazados, en algunos casos hasta el punto de que su estructura y función corren gran peligro.
Dicho medio debe enfrentarse a toda una serie de amenazas, entre las que están la pérdida o deterioro de la biodiversidad, la introducción de especies exóticas, la destrucción de hábitats, la contaminación producida por sustancias peligrosas y la elevada concentración de nutrientes, junto a los posibles efectos derivados del cambio climático. Entre los factores de presión se encuentran la pesca con fines comerciales, la prospección de petróleo y gas, el transporte marítimo, el traslado y sedimentación de sustancias peligrosas y nutrientes por el efecto de las mareas, las corrientes o los agentes atmosféricos, el ver tido de residuos, el deterioro físico de los hábitats (debido a dragados, extracción de arena y grava) y los asentamientos humanos en la costa, que en la actualidad concentran más del 60% de la población mundial.

Una Directiva para proteger los mares
La Directiva 2008/56/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de junio de 2008, por la que se establece un marco de acción comunitaria para la política del medio marino (Directiva Marco sobre la Estrategia Marina) contempla el marco y los objetivos comunes para la protección y la conser vación del medio ambiente marino, teniendo el año 2020 como horizonte. Para alcanzar esos objetivos comunes, los Estados miembros deben evaluar las necesidades de las zonas marinas de su competencia y elaborar y aplicar planes de gestión coherentes en cada región, garantizando su seguimiento.
La directiva establece principios comunes sobre cuya base los Estados miembros deberán elaborar, en colaboración con los otros Estados miembros y terceros Estados, sus propias estrategias para alcanzar un estado ecológico satisfactorio de las aguas marinas de las que sean responsables.
Estas estrategias tienen como objetivo proteger y restablecer los ecosistemas marinos europeos y garantizar la viabilidad ecológica de las actividades económicas relacionadas con el medio marino hasta el año 2020.

Objetivos de la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina (DMEM)
- Proteger y preservar el medio marino, incluyendo su biodiversidad, evitar su deterioro y recuperar los ecosistemas marinos en las zonas que se hayan visto afectados negativamente.
- Prevenir y reducir los vertidos al medio marino, con la finalidad de eliminar progresivamente la contaminación del medio marino, para velar para que no se produzcan impactos o riesgos graves para la biodiversidad marina, los ecosistemas marinos, la salud humana o los usos permitidos del mar.
- Garantizar que las actividades y usos en el medio marino sean compatibles con la preservación de su biodiversidad.

El origen de esta directiva lo encontramos en los siguientes documentos:
- VI Programa de Acción Comunitaria en materia de Medio Ambiente, que promueve, entre otras cosas, una estrategia temática para el medio marino.
- Comunicación de la Comisión de 2002 ‘Hacia una estrategia de protección y conservación del medio ambiente marino'.
- Comunicación de la Comisión de 2005 ‘Estrategia temática sobre la protección y la conservación del medio ambiente marino'.

Regiones y subregiones marinas europeas
1. Mar Báltico
2. Océano Atlántico Nororiental.
Subregiones:
- el Mar del Norte en sentido amplio, incluidos el Kattegat y el Canal de la Mancha
- el Mar Céltico
- el Golfo de Vizcaya y las costas ibéricas
- en el Océano Atlántico, la región biogeográfica macaronésica, definida por las aguas que circundan las Azores, Madeira y las Islas Canarias
3. Mar Mediterráneo. Subregiones:
- el Mediterráneo Occidental
- el Mar Adriático
- el Mar Jónico y el Mediterráneo Central
- el Mar Egeo Oriental
4. Mar Negro

Estrategias marinas a escala regional. El plan de acción
Las estrategias marinas constituyen un plan de acción que debe llevarse a cabo para cada demarcación marina y conlleva las siguientes acciones:
1. Una evaluación inicial del estado ambiental actual y del impacto de las actividades humanas en el medio marino de cada demarcación marina (plazo: 15 de julio de 2012), con los siguientes elementos:
- un análisis de las características esenciales y del estado ambiental actual de la demarcación marina (especificidades físicas y químicas, tipos de hábitat, poblaciones animales y vegetales, etc.);
- un análisis de los principales impactos y presiones que afectan al estado ambiental de la demarcación marina (contaminación por productos tóxicos, eutrofización, asfixia o sellado de los hábitats por construcciones, introducción de especies no autóctonas, daños físicos por las anclas de los buques, etc.);
- un análisis económico y social de la utilización del medio marino y del coste que supone el deterioro del mismo.
2. Definición del buen estado medioambiental de las aguas marinas. Esta acción ha de determinar el ‘estado ecológico satisfactorio' de las aguas teniendo en cuenta, por ejemplo, la diversidad biológica, la presencia de especies alóctonas, la salud de las reservas, la red trófica, la eutrofización, la modificación de las condiciones hidrográficas y la concentración de contaminantes, la cantidad de residuos o la contaminación acústica. Plazo: 15 de julio de 2012.
3. Establecimiento de una serie de objetivos medioambientales e indicadores asociados para alcanzar el estado ecológico satisfactorio (buen estado medioambiental). Plazo: 15 de julio de 2012.
4. Elaboración y aplicación de un programa de seguimiento. Plazo: 15 de julio de 2014.
5. Elaboración de un programa de medidas destinado a alcanzar o mantener el buen estado medioambiental. Plazo: año 2015.
6. Inicio del programa de medidas. Plazo: año 2016.
En función de la evaluación inicial de las aguas, los Estados deben definir objetivos e indicadores para alcanzar el estado ecológico satisfactorio (buen estado medioambiental de las aguas). Dichos objetivos deberán ser mensurables, coherentes dentro de una misma región o subregión marítima y estarán sujetos a un plazo para su consecución.
Una vez definidos los objetivos se establecerá un programa de medidas concretas para lograrlos, siempre teniendo en cuenta sus consecuencias económicas y sociales, el cual solo se aplicará previo estudios de impacto y análisis de costes y beneficios. Los Estados deberán especificar, en su caso, las razones que impidan la realización de algunas de esas medidas (acción u omisión de otro Estado, fuerza mayor, etc.).
También deberán elaborar programas de control coordinados para evaluar periódicamente el estado de las aguas de las que sean responsables y el cumplimiento de los objetivos que hayan definido.
Los elementos de las estrategias se tendrán que reexaminar cada seis años y se redactarán informes intermedios cada tres.

Un marco común de cooperación
Corresponde a la Comisión Europea garantizar la coherencia de las acciones de los Estados miembros; para ello deberán presentar ante ésta los datos sobre los contenidos de sus estrategias en cada etapa de su elaboración.
Esos datos son evaluados por la Comisión, la cual podrá orientar a los Estados para garantizar así el cumplimiento de la estrategia y la coherencia de las medidas contempladas.
La Directiva establece que los Estados miembros que compartan una región o subregión marina cooperarán para que estos elementos de las estrategias marinas sean coherentes y adopten un enfoque común. Esta cooperación se puede canalizar a través de los convenios marinos regionales.
En el caso de España es el Convenio de Barcelona para la protección del medio marino y la región costera del Mediterráneo y el Convenio Ospar para la Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico Nordeste. La cooperación para elaborar de la estrategia marina de la subregión macaronésica no estaría amparada en ninguno de estos convenios, por lo que se tendría que llevar a cabo mediante comunicación directa o acuerdos bilaterales con Portugal.

Descriptores que definen el buen estado medioambiental del medio marino
Estos descriptores son objetivos que deben cumplirse para todos los Estados miembros para alcanzar el buen estado medioambiental de sus medios marinos correspondientes:
- Descriptor 1: se mantiene la biodiversidad. La calidad y la frecuencia de los hábitats y la distribución y abundancia de especies están en consonancia con las condiciones fisiográficas, geográficas y climáticas reinantes.
- Descriptor 2: las especies alóctonas introducidas por la actividad humana se encuentran presentes en niveles que no afectan de forma adversa a los ecosistemas.
- Descriptor 3: las poblaciones de todos los peces y moluscos explotados comercialmente se encuentran dentro de límites biológicos seguros, presentando una distribución de la población por edades y tallas que demuestra la buena salud de los ‘stocks'.
- Descriptor 4: todos los elementos de las redes tróficas marinas, en la medida en que son conocidos, se presentan en abundancia y diversidad normales y en niveles que pueden garantizar la abundancia de las especies a largo plazo y el mantenimiento pleno de sus capacidades reproductivas.
- Descriptor 5: la eutrofización inducida por el ser humano se minimiza, especialmente los efectos adversos como pueden ser las pérdidas en biodiversidad, la degradación de los ecosistemas, las floraciones nocivas de algas y el déficit de oxígeno en las aguas profundas.
- Descriptor 6: la integridad del suelo marino se encuentra en un nivel que garantiza que la estructura y las funciones de los ecosistemas están resguardadas y que los ecosistemas bénticos, en particular, no sufren efectos adversos.
- Descriptor 7: la alteración permanente de las condiciones hidrográficas no afecta de manera adversa a los ecosistemas marinos.
- Descriptor 8: las concentraciones de contaminantes se encuentran en niveles que no dan lugar a efectos de contaminación.
- Descriptor 9: los contaminantes presentes en el pescado y otros productos de la pesca destinados al consumo humano no superan los niveles establecidos por la normativa comunitaria o por otras normas pertinentes.
- Descriptor 10: las propiedades y las cantidades de desechos marinos no resultan nocivas para el medio litoral y el medio marino.
- Descriptor 11: la introducción de energía, incluido el ruido subacuático, se sitúa en niveles que no afectan de manera adversa al medio marino.

Coordinación europea. La Estrategia Común de implantación y sus grupos de trabajo
Para llevar a cabo las tareas de implementación de la Directiva Marco de Estrategia Marina (DMEM) de una forma ordenada y para facilitar parte del trabajo a los Estados miembros, la Comisión Europea puso en marcha en 2009 una Estrategia Común de implementación organizada con este esquema.

Relación de la DMEM con otras políticas europeas
Bajo el amplio enfoque de la DMEM se encuentran numerosas políticas y normativas medioambientales europeas relacionadas con el ámbito marino (biodiversidad, contaminación, pesca, etc.) con las que debe coordinarse.
Entre las más destacables se encuentran:

Política marítima integrada
La política marítima integrada de la UE comienza con la preparación del Libro Azul sobre política marítima integrada y su plan de acción, que fueron publicados en el 2007. El objetivo de esta política es impulsar el crecimiento de la economía marítima y de las regiones costeras, a la vez que garantiza la protección de los ecosistemas marinos con el fin último de promover el desarrollo sostenible de los mares y océanos de la UE.
Las medidas adoptadas para desarrollar esta política marítima están fundamentadas en la consecución del buen estado ambiental y en el establecimiento de los límites de las actividades marítimas para garantizar la sostenibilidad de los mares y los océanos de acuerdo con lo establecido por la DMEM.

Política Pesquera Común (PPC)
La relación entre la PPC y la DMEM es estrecha. Por todos es reconocido que las actividades pesqueras constituyen una de las presiones más importantes en intensidad y extensión geográfica dentro del medio marino.
Por ello, la DMEM hace una referencia explícita a la PPC, apelando a que dicha PPC debe tener en cuenta el impacto ambiental de la pesca y los objetivos de la presente Directiva.
Actualmente, la PPC está en fase de reforma y revisión, siendo su objetivo prioritario ‘la explotación de los recursos biológicos marinos vivos que mantenga o restablezca las poblaciones de peces en niveles capaces de producir el rendimiento máximo sostenible de aquí a 2015'.

Política europea para promover la investigación en mares y océanos
La UE impulsa una política de mejora de las acciones de investigación sobre los mares y océanos lo que contribuye a mejorar el proceso de aplicación de la DMEM.
En 2008, la Comisión Europea preparó la Estrategia Europea de Investigación Marina y Marítima, constituyéndose como el primer instrumento comunitario para lograr una mayor integración de la investigación marina y marítima. Para alcanzar su objetivo se prevé reforzar las capacidades, intensificar la integración de las disciplinas de investigación establecidas y mejorar la cooperación entre todos los actores implicados en materia de mares y océanos.

La Directiva Marco del Agua (DMA)
La DMA abarca, en el ámbito de la política comunitaria de aguas, las aguas costeras, entendiéndose éstas como las aguas superficiales situadas hacia tierra desde una línea cuya totalidad de puntos se encuentra a una distancia de una milla náutica mar adentro y que se extienden, en su caso, hasta el límite exterior de las aguas de transición.
Como principales objetivos de la DMA se encuentran:
- prevenir el deterioro del estado de las masas de agua superficiales;
- proteger, mejorar y regenerar todas las masas de agua superficial con el objeto de alcanzar un buen estado de las mismas;
- reducir progresivamente la contaminación procedente de sustancias prioritarias y eliminar o suprimir gradualmente los ver tidos, las emisiones y las pérdidas de sustancias peligrosas prioritarias.
Existe un evidente solapamiento geográfico entre la DMA y la DMEM, dificultando la coordinación y sinergia de ambas directivas en algunos aspectos. El ámbito de actuación de la DMEM no incluye las aguas de transición.

Directivas relacionadas con la biodiversidad y Estrategia Europea para la Biodiversidad
Las Directivas relacionadas con la biodiversidad son las que conforman la columna ver tebral de la Red Natura 2000: la Directiva Hábitats y la Directiva Aves. Éstas están muy presentes en la DMEM, ya que su objetivo es la conservación y protección de los ecosistemas y de la biodiversidad europeas.
Además, la Estrategia Europea para la Biodiversidad se propone frenar la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos de aquí al año 2020, objetivo que se contempla en la DMEM para el 2015, aunque con la posibilidad de prorrogarlo hasta el 2020 en caso de no poder cumplir con ese plazo.

Conceptos clave
Estado medioambiental: estado general de las aguas marinas, teniendo en cuenta la estructura, el funcionamiento y los procesos de los ecosistemas que componen el medio marino, los factores fisiográficos, geográficos, biológicos, geológicos y climáticos naturales, además de las condiciones físicas, acústicas y químicas que se derivan, sobre todo, de la actividad humana interna o externa en la zona en cuestión.
Buen estado medioambiental: estado medioambiental de las aguas marinas que permite preservar su diversidad ecológica y el dinamismo de los océanos y mares para que estén limpios, en buen estado sanitario y que sean productivos dentro de sus condiciones intrínsecas, y que también permite explotar el medio marino de una forma sostenible, preservando así su potencial para la utilización y las actividades de las generaciones actuales y futuras.
Servicios ecosistémicos: beneficios que los seres humanos obtienen de los ecosistemas, sean económicos o culturales.


Artículos relacionados:
- Zepim: Área del Mar Menor y Zona Oriental Mediterránea de la Costa de la Región de Murcia (Murcia enclave ambiental nº 2, pág. 18-23).
- Vigilancia ambiental del litoral (Murcia enclave ambiental nº 4, pág. 11-17).
- Las praderas de Posidonia oceanica (Murcia enclave ambiental nº 6, pág. 14-19).
- Valores del litoral sumergido en la Región de Murcia (Murcia enclave ambiental nº 10, pág. 30-36).
- Diversidad de hábitats y especies en la franja litoral sumergida (Murcia enclave ambiental nº 23, pág. 28-33).

Esquema del proceso de elaboración de las estrategias marinas
Estructura de la Estrategia Común de implantación
Regiones y subregiones marinas europeas
La sobreexplotación de los recursos pesqueros pone en peligro los ecosistemas marinos
El mar es una importantísima despensa para miles de millones de organismos en el planeta
La contaminación, al igual que la sobreexplotación de los recursos, son problemas originados por el hombre
Las actividades y usos del medio marino deben ser compatibles con su conservación