Número 33 | Cuarto trimestre 2012

El mar y el equilibrio de la vida

RESUMEN
Desde que el Homo sapiens empezó a vivir en pueblos y ciudades, el mar ha sido su ver tedero, planta depuradora y cloaca. En los últimos años se han ver tido al océano cantidades cada vez mayores de aguas fecales sin depurar, productos químicos venenosos, residuos radiactivos, fertilizantes ar tificiales y basuras plásticas.
Todos los seres humanos dependemos del mar, pues desempeña un papel en el equilibrio social, económico y ambiental de todos los países del mundo.
El océano libera más oxígeno a la atmósfera que todos los bosques combinados de todo el mundo gracias al fitoplancton; controla el clima mundial gracias al intercambio de calor y gases con la atmósfera a través de corrientes y de vientos en la superficie del mar; es una fuente vital de proteína animal para mil millones de personas en el mundo; más del 50% de la población mundial vive en las costas, llegando al 75% en el 2025; el transporte por embarque marítimo representa el 90% de las mercancías internacionales negociadas del mundo; contiene cantidades considerables de minerales preciosos y de recursos energéticos tales como petróleo, gas, sal, metales preciosos, etc; y tiene una fundamental importancia estratégica política y militar.

Durante millones y millones de años, los mares, que cubren el 70% de la superficie terrestre, han actuado como un gran depósito depurador, haciendo posible la vida en tierra firme. El agua, que se eleva del mar por efecto de la evaporación, se condensa en nubes que el viento transporta hasta tierra firme, donde desciende en forma de lluvia depurada. Además, gracias a la capacidad de los mares para almacenar calor, muchos lugares del planeta gozan de un clima moderado, siendo de otro modo inhabitables.

Además de ser la fuente que provee de agua al mundo, los océanos constituyen también un sistema universal de filtración y purificación: reciben el agua contaminada de los ríos y las poblaciones y la devuelven en forma de lluvia purificada. Los animales, las plantas y sus residuos están siendo reciclados constantemente, pero el mar seguirá siendo habitable mientras se mantenga el equilibrio entre productores y consumidores.
Aunque el mar es capaz de descomponer toda clase de materia orgánica, la acumulación de aguas residuales y ver tidos en cantidades ilimitadas podrían hacerlo inhabitable. Lejos de constituir una planta depuradora de capacidad inagotable, el mar se purifica periódicamente devolviendo parte de los vertidos a tierra.
Además, no olvidemos que el mar proporciona al hombre una despensa de alimentos variados y ricos en proteínas, aunque actualmente éste solo utiliza la quinta parte de su capacidad potencial. En realidad, el hombre no aprecia el mar en su justo valor y, a menudo, ocasiona graves y continuos perjuicios a este medio y a las especies que en él viven, arrebatándole los productos mas fáciles de obtener y económicamente mas rentables y desestimando otros valores que éste nos puede proporcionar a más largo plazo.
¿Cual ha sido la aportación del ser humao al océano a cambio de todas las riquezas que le ha arrebatado? Desde que el Homo sapiens empezó a vivir en pueblos y ciudades, el mar ha sido su vertedero, planta depuradora y cloaca. En los últimos años se han vertido al océano cantidades cada vez mayores de aguas fecales sin depurar, productos químicos venenosos, residuos radiactivos, fertilizantes artificiales y basuras plásticas.

¿Por qué el océano es importante para el hombre?
Sólo hay una masa oceánica, que cubre el 72% de la superficie de la Tierra y es esencial para la humanidad. Todos los seres humanos dependen del mar, que desempeña un papel en el equilibrio social, económico y ambiental de todos los países del mundo.
- El océano libera más oxígeno a la atmósfera que todos los bosques combinados del mundo gracias al fitoplancton.
- El océano desempeña un papel fundamental controlando el clima mundial: intercambia calor y gases con la atmósfera a través de corrientes y de vientos en la superficie del mar.
- El océano es una fuente vital de proteína animal para mil millones de personas en el mundo.
- Más del 50% de la población mundial vive en las costas. Será el 75% en el 2025.
- El transpor te por embarque marítimo representa el 90% de las mercancías internacionales negociadas del mundo.
- El océano contiene cantidades considerables de minerales preciosos y de recursos energéticos tales como petróleo, gas, sal, metales preciosos, etc.
- El océano tiene una impor tancia estratégica política y militar.

Importancia del océano para la regulación del clima
Los océanos regulan el equilibrio mundial del clima terrestre: absorben calor y lo redistribuyen alrededor del mundo por medio de las corrientes y de la interacción con la atmósfera. También absorben los gases y gran cantidad de CO2, que causa la modificación química del agua por acidificación. Es esencial en la regulación del cambio climático. No obstante, este es un fenómeno que afecta a día de hoy profundamente a los océanos, dado que puede afectar al flujo de las principales corrientes.

El cambio climático y los océanos
La quema de combustibles fósiles -carbón, petróleo y gas natural- para obtener energía genera gases de efecto invernadero (principalmente dióxido de carbono -CO2-, y metano -CH4-), responsables del aumento de la temperatura y del desequilibrio del clima de la Tierra.
El papel asignado al océano como sistema que controla el cambio del clima se percibe más claramente cuando se conoce su capacidad para absorber, cada año, unas dos gigatoneladas de CO2 desde la atmósfera. Esa enorme cantidad de carbono es retenida en las aguas profundas oceánicas durante centenares o millares de años, o es sepultada en los sedimentos durante millones de años. Este transpor te de carbono desde la atmósfera hacia las aguas profundas y los sedimentos oceánicos suele conocerse como la ‘bomba biológica oceánica', y es que, realmente, se trata de un bombeo continuo mediado por la actividad de organismos que habitan las aguas superficiales del océano. El fitoplancton absorbe el CO2 disuelto en el agua en contacto con la atmósfera para sintetizar materia orgánica con la ayuda de la energía de la luz. Este proceso suaviza las temperaturas globales del planeta, ya que retienen gas de efecto invernadero, evitando que se derritan los glaciares y los casquetes polares y, por tanto, graves consecuencias.
Se estima que el nivel medio del mar subirá de 15 a 50 centímetros en el año 2100 como consecuencia de los gases de efecto invernadero emitidos hasta la fecha y de las emisiones futuras. Este hecho provocará también el debilitamiento de la capa de hielo y la expansión térmica de los océanos, dado que el agua se expande al calentarse.
El descenso de la salinidad de los océanos debido al debilitamiento de la capa de hielo del Ártico (como la placa de hielo de Groenlandia) y/o al aumento de las precipitaciones, podría detener, ralentizar o cambiar el rumbo de la circulación oceánica. Este tipo de cambios traerá consigo numerosas y graves consecuencias, al incidir en las corrientes marinas y en las temperaturas del planeta.
Una subida del nivel del mar relativamente pequeña provocaría inundaciones en las costas y tormentas torrenciales, erosión de playas, contaminación con agua salada de fuentes de agua dulce y de áreas agrícolas, inundación de marismas, humedales e islas o el aumento de la salinidad de estuarios.

Otros valores de nuestros mares y océanos
A través de la historia, el océano ha sido siempre una cuestión crucial: su interés geopolítico radica en el hecho de que el control de las rutas marítimas permitió la supremacía militar y comercial. En el pasado, el valor del mar y de los ecosistemas costeros ha sido evaluado, generalmente, por los recursos que proporcionan (pescados y otros recursos vivos, recursos minerales, arena, madera de los manglares, productos químicos extraídos de mamíferos marinos, etc.), pero se ha ignorado el valor de otros ser vicios que el océano proporciona: la economía de la recreación y turismo, comunicación y transporte comercial, ventajas sociales (empleo) y beneficios ecológicos -regulación del clima terrestre, participación en el ciclo del agua, depuración, protección de líneas de costa, producción de oxígeno, reservorio de biodiversidad, etc.-. Gradualmente, los administradores, los encargados de políticas y los ciudadanos están comenzando a reconocer el valor de estos ser vicios proporcionados por los océanos al hombre.
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La protección de los recursos marinos europeos
La existencia de un medio ambiente marino sano es una condición imprescindible para alcanzar el pleno potencial de los océanos. La preservación de esta fuente de recursos es la clave para la mejora de la competitividad, el crecimiento a largo plazo y el empleo en la UE.
El mantenimiento de unos mares sanos implica el mantenimiento de su abundancia y diversidad biológicas, incluidas las poblaciones de peces. Únicamente la obtención de unos niveles poblacionales que puedan ser explotados de una forma sostenible generará los recursos necesarios para un sector pesquero boyante. Las políticas de medio ambiente y pesca deben considerarse dos elementos complementarios que persiguen los mismos fines basándose en los mejores datos científicos.
La Comisión Europea ha aprobado una estrategia para el medio ambiente marino que constituirá el pilar medioambiental de la futura política marítima. La evaluación detallada del estado del medio ambiente marino incluida en esta estrategia resultará especialmente valiosa para determinar los marcos reguladores de todas las actividades que tienen lugar en los océanos. El objetivo clave es conseguir que el medio ambiente marino se halle en buen estado antes del final de 2021. La estrategia marina introduce el concepto de ordenación del espacio basada en los ecosistemas, elemento sin el cual pronto sería imposible la gestión de los crecientes, y a menudo concurrentes, usos de los océanos. Todo ello puede conducir a la designación de nuevas zonas marinas protegidas, lo que contribuirá a preservar la biodiversidad y a asegurar una rápida transición a niveles de pesca sostenibles.

Los mares y océanos son imprescindibles para la vida en el planeta
La humanidad obtiene recursos del mar desde hace miles de años
De la energía de las olas puede obtenerse electricidad
Gran cinturón convector oceánico
Bursatella leichii
Cymodocea nodosa
Fumarola submarina
Banco de bogas
Serranos y obladas