Número 39 | Cuarto trimestre 2014

Protegiendo el medio natural de las plagas

Resumen

La Región sufre sequías desde hace siglos. Además del debilitamiento general de la biodiversidad por la falta de precipitaciones, la vida vegetal sufre los ataques de plagas y parásitos que aprovechan este debilitamiento.
En la Región, las masas forestales están compuestas principalmente por pinos, a los que generalmente atacan en época de sequía unos organismos perforadores llamados barrenillos del pino. Estos barrenillos son insectos escolítidos de los que se han identificado dos especies: Tomicus destruens y Orthotomicus erosus.
En la Región existe un protocolo de actuación para la eliminación de barrenillos y procesionaria y se ha creado un mapa de riesgos de las masas forestales de la Región de contraer y extenderse plagas.

 

Las sequías traen consigo, además de la dramática ausencia de precipitaciones y el debilitamiento y muerte de muchos seres vivos, la aparición de plagas. Éstas aprovechan la debilidad de las masas forestales para infestar árboles y plantas sensibles a su ataque.
Ante la imposibilidad de eludir una sequía, debemos estar preparados para paliar sus consecuencias y, en la misma línea, prevenir y disminuir la incidencia de plagas.

La extrema sequía que está afectando a la Región de Murcia ha tenido como consecuencia directa un deterioro en el estado fitosanitario de las masas forestales, lo que ha supuesto la muerte de numerosos pies de pino carrasco (Pinus halepensis) y, en menor medida, pino rodeno (Pinus pinaster), pero especialmente del primero por ser mucho más abundante. Se trata de una mortandad excepcional, motivada por la extrema sequía del último año hidrológico (1 octubre 2013-30 septiembre 2014) que ha arrojado los valores mínimos registrados de precipitación desde que existe un registro sistemático de datos climáticos (algunos estudios indican que desde hace 150 años).
Esta debilidad del arbolado generada por la sequía ha favorecido la aparición de agentes dañinos de los denominados ‘de debilidad'. Los insectos que amenazan nuestros pinares son dos especies de escolítidos, Tomicus destruens y Orthotomicus erosus, conocidos popularmente como barrenillos del pino. El primero es el más destructivo, aplicándose actuaciones más intensas para su eliminación.
Los escolítidos son pequeños escarabajos de entre 3 y 4,5 mm que se desarrollan entre la corteza y la madera de los pinos. La hembra pone los huevos en unas galerías que va realizando por debajo de la corteza. En unas tres o cuatro semanas, según la especie y la época del año, se desarrollan las larvas. Éstas se alimentan de los tejidos que transportan los alimentos por el árbol y la consecuencia es el corte de los vasos conductores de savia, secándose el árbol en menos de un mes y provocando su muerte.
 

barrenillos


Control de daños

La principal causa de mortandad del arbolado es la extrema debilidad motivada por la sequía, que aunque no se puede evitar ni predecir, sí pueden adoptarse medidas de control para reducir la incidencia de los insectos perforadores. No obstante, la situación de mortandad no desaparecerá mientras no se recupere el régimen normal de lluvias, ya que en diversas zonas, especialmente en las más áridas de la Región, los daños son severos aún sin la aparición de plagas.
Las medidas de control de daños y eliminación y minoración de los barrenillos no son fáciles. La vida de estos insectos se desarrolla mayoritariamente bajo la corteza del árbol, donde se encuentran protegidos y no son accesibles mediante producto fitosanitario alguno.

Los insectos que amenazan nuestros pinares son dos especies de escolítidos, Tomicus destruens y Orthotomicus erosus, conocidos popularmente como barrenillos del pino

Las medidas de control y eliminación de la plaga son:

1.- Apeo, descortezado o eliminación de los restos de pinos moribundos y de sus leñas. Esta medida debe aplicarse cuando los insectos se encuentren todavía en el interior de los pinos. Si la población de insectos ya ha emergido, la actuación deja de ser urgente y puede aplazarse, ya que estos árboles muertos no suponen un riesgo fitosanitario. Cada especie de perforadores y cada situación climática hacen que esta actuación deba realizarse en una u otra época del año, siempre con anterioridad a que emerja del interior de los pinos la nueva generación de insectos, para lo que se establece el siguiente calendario orientativo:

  • Antes del 20 de febrero para los árboles muertos o afectados por Tomicus destruens durante el último cuatrimestre del año.
  • Antes del 20 de mayo para los árboles muertos o afectados por Tomicus destruens durante el primer cuatrimestre del año.
  • Antes del 1 junio para los árboles muertos o afectados por Orthotomicus erosus durante el verano del año anterior.
  • De junio a septiembre los árboles que vayan apareciendo afectados por Orthotomicus erosus, siempre antes del 1 de octubre.

2.- Apeo de árboles completamente secos. Los árboles completamente secos de los que ya han emergido las poblaciones de insecto plaga no representan ningún riesgo fitosanitario, por lo que su tala no es urgente, más allá de la alarma social, impacto paisajístico, incremento de la carga combustible para incendios forestales o riesgo de caída que puedan representar en zonas recreativas. En el caso de árboles secos durante el verano cuyo apeo se realice con posterioridad al 15 de noviembre, no será preciso el descortezado de los troncos por no suponer riesgo fitosanitario.

3.- La instalación de árboles cebo o pilas cebo. Esta técnica consiste en apilar trozos de madera de árboles sanos en la zona afectada para atraer a los insectos. Éstos realizarán las puestas en ellos, por lo que una vez colonizados deben destruirse mediante descortezado. Su eliminación es obligatoria, de lo contrario se convertirían en criaderos.

Tomicus destruens: se colocarán a razón de 4 o 5 árboles sanos apeados y apilados por cada pila cebo, colocándolos a la sombra, pues al sol la madera se reseca y resulta menos atrayente.

Se recomiendan las siguientes densidades de árboles o pilas cebo:
Grado 0: nada.
Grado 1: 1 árbol cada 3 ha. Una pila cada 20 ha.
Grado 2: 1 árbol cada 2 ha. Una pila cada 10 ha.
Grado 3: 1 árbol cada 1 ha. Una pila cada 5 ha.

Orthotomicus erosus: se actúa de forma similar a la descrita para Tomicus. Se colocan los árboles cebo de forma ininterrumpida desde junio a septiembre con eliminación de los mismos cada tres semanas, repitiendo la operación tantas veces como se estime conveniente. En este caso no es necesario el descortezado de los árboles cebo, aunque sí el resto de operaciones prescritas.

4.- La utilización de trampas de feromonas o kairomonas. El uso de moléculas orgánicas atrayentes es una herramienta recientemente desarrollada que también reduce el número de insectos perforadores. Deben instalarse en el período en que los insectos que se desea capturar, vuelan en busca de nuevos pinos que colonizar, lo que en nuestro caso sucede desde noviembre a mayo para Tomicus destruens y desde junio a septiembre para Orthotomicus erosus.
 

procesionaria


Balance de situación en la Región de Murcia

Durante los meses de octubre y diciembre, la Dirección General de Medio Ambiente (DGMA) ha realizado un trabajo exhaustivo de detección de focos y cuantificación potencial para valorar la situación fitosanitaria. Todo ello como respuesta a los datos de campo recogidos en la Red de Estaciones Forestales de Seguimiento Permanente que la Subdirección General de Medio Natural posee en las principales masas forestales de la Región.
De dicho trabajo se desprende un mapa de riesgo potencial de cuadrículas de 1 km2, donde por razones de sequía o ataque directo de perforadores la plaga podría extenderse, siendo los municipios de mayor riesgo: Cartagena, Mazarrón, Águilas, Lorca, Totana, Alhama, Librilla, Fortuna, Abanilla, Murcia, Abarán, Mula y Pliego; y en menor medida Moratalla, Caravaca, Calasparra, Cieza y Jumilla.
Del inventario de las masas forestales de la Región afectadas por barrenillos del pino (Tomicus destruens u Orthomicus erosus) y estrés hídrico, se desprende la siguiente tabla:

Estos niveles de infestación comienzan a acercarse a los que fueron necesarios tratar en el período 1994-96, cuando se trabajó sobre un total de 17.600 ha, pero nos encontramos en el primer año de afección tras un período de sequía que todavía puede prolongarse, por lo que es evidente la necesidad de iniciar todas las actuaciones necesarias para reducir este ataque, evitando con ello, si fuese posible, que se evolucione hacia situaciones más virulentas.

Actuaciones frente al barrenillo

1.- Identificación y determinación del grado de afección de todas las masas forestales afectadas por barrenillo, tanto públicas como privadas.
2.- Reparto a todos los peticionarios de recomendaciones para actuar contra los perforadores, fichas técnicas de las especies dañinas e instrucciones de empleo de trampas de captura masiva y utilización de árboles o pilas cebo.
3.- Visita a masas forestales afectadas, tanto públicas como privadas. Valoración de la intensidad de la plaga y asesoramiento técnico para su control y eliminación.
4.- Cesión temporal de trampas de captura masiva y sus atrayentes a propietarios particulares y ayuntamientos que lo soliciten.
5.- Asesoramiento de la ubicación y características de los árboles cebo.
6.- Colocación de unas 250 trampas de captura masiva en las zonas inventariadas como ‘grado de afección 3', el más grave. Seguimiento de los trampeos de las zonas públicas y vigilancia y seguimiento en las masas privadas.
7.- Actuaciones selvícolas de eliminación de pies afectados, moribundos y secos en las zonas más sensibles de la Región. Estas actuaciones se llevan a cabo a través de las Brigadas Forestales de Prevención Selvícola adscritas a la DGMA y de otros trabajos contratados.
8.- Se encuentran en procedimiento de contratación pública diversos proyectos de inversión destinados a la prevención y control sanitario de las masas forestales para paliar las graves consecuencias de la extrema sequía de 2014, con una inversión total de 2,6 millones de euros, con los que está previsto realizar diferentes actuaciones encaminadas a la lucha contra los perforadores del pino, principalmente a través de la corta y descortezado de árboles afectados.
9.- Se han iniciado los trámites necesarios para declarar las actuaciones de control y eliminación de los barrenillos de interés público.

Actualmente, las brigadas forestales de prevención selvícola, que la DGMA mantiene activas durante todo el año, trabajan ya en en el monte de los Cuadros (Murcia); en el barranco de la Hoz, en Sierra Espuña (Mula); en Las Alquerías (Totana) y en el monte el Castellar (Librilla).
Ya se han eliminado los tres focos más importantes del Parque Regional de El Valle, concretamente en el Valle de los Pájaros, en el Valle Perdido y en la Cresta del Gallo, en el término municipal de Murcia.


Fuentes:
Manuel Páez Blázquez. Técnico Responsable de la Unidad de Salud de los Bosques. Dirección General de Medio Ambiente.
María Teresa Campo García. Técnica de Gestión de la Unidad de Salud de los Bosques. Dirección General de Medio Ambiente.

Artículos relacionados:
- Combate a la procesionaria del pino. Murcia enclave ambiental nº 5 (2005), pág. 20-25.
- Programa de sanidad forestal y producción en planta. Murcia enclave ambiental nº 17 (2010), pág. 16-23.
- La sequía. Efectos en el medio natural. Murcia enclave ambiental nº 38 (2014), pág. 56-61.

Barrenillos del pino
El pino es una de las especies más atacadas por las plagas
La procesionaria es otra plaga habitual en el Mediterráneo
Ejemplar afectado
Trampa para la procesionaria del pino
Mapa de incidencias en la Región
Tabla de zonas afectadas en la Región