Número 39 | Cuarto trimestre 2014

Visitando
Cañada real Conquense-Murciana

La geografía nacional está surcada por anchas vías por las que antiguamente, y aún hoy en algunos casos, los pastores desplazaban sus cabezas de ganado. Se trata de las vías pecuarias, vestigios del pasado que tienen mucho que ofrecer en nuestros días.
Una de las vías pecuarias más importantes era la que atravesaba la Región de Murcia, ya que muchos la utilizaban para llegar hasta el puerto de Cartagena. Se trata de la cañada real Conquense-Murciana.
 

La cañada real Conquense-Murciana nace en Teruel, cerca de la frontera con Cuenca. En su recorrido hacia el sur se bifurca en dos grandes vías pecuarias: la que se dirige hacia Andalucía y el resto de Castilla-La Mancha y la que que se dirige a Murcia. Esta segunda se adentraba en la Región por el norte, llegando hasta las profundidades de la geografía regional, dividiéndose en otras vías menores para llegar a todos los rincones. Nosotros vamos a realizar un pequeño tramo, concretamente el que va desde el parque eólico de Los Almendros hasta Jumilla.
El itinerario cuenta con una longitud aproximada de 21 kilómetros, discurriendo en su mayoría por la cañada real, que se encuentra asfaltada en buena parte de su trazado. En algunos tramos no es posible discurrir por la misma cañada, pero se pueden tomar caminos alternativos paralelos, reduciendo los tramos con vehículos al mínimo. También será imposible no toparnos con alguna carretera, pues existen varios puntos en los que será preciso cruzar la MU-403 (Ontur-Jumilla). Estos puntos están señalizados con el fin de que los usuarios del itinerario extremen precauciones.
El recorrido cuenta con tres zonas de descanso en las que se ha colocado señalización interpretativa, plantaciones y bancos. La primera se encuentra al norte del casco urbano de Jumilla, la segunda se emplaza justo al abandonar un camino paralelo a la MU-404 y, finalmente, la tercera se encuentra en el norte del término municipal de Jumilla, en las proximidades del parque eólico de Los Almendros. El tramo se caracteriza por discurrir entre grandes explanadas y campos abiertos que permiten apreciar los cultivos típicos del nordeste murciano junto con varios puntos de interés.

Puntos de interés

Ermita de Los Almendros 
Casa de Alcántara
Hornos de yeso de la Cuesta del Llano
Casa de doña Concha o de la Ermita
Salero del Águila
Balsa del Gaitán
Cuco de la casa del Gaitán
Hoya de la Sima
Casa de las Puntillas
Fuente del Cerco o de la Villa
Charco del Zorro
Solana de la Pedrera
El propio casco histórico de Jumilla


Ermita de los Almendros: esta ermita en ruinas está situada en la cima de un pequeño cerro cercano a las lomas de Cal y Canto. De la construcción sólo se conserva parte de los muros exteriores de piedra, la parte superior y el interior de la ermita están totalmente derruidos. La Ermita de los Almendros está declarada Lugar de Interés Histórico. Desde lo alto del cerro se divisan, al fondo, las lomas de Cal y Canto y la sierra de los Mojones, donde están los parques eólicos de Los Almendros I y II. Alrededor, las tierras de cultivo de cereal y vid salpicados de algunas encinas dispersas. Frente a la ermita, la casa de Los Almendros, que cuenta con un gran establo y se encuentra abandonada. Próximo a ella está el yacimiento arqueológico del mismo nombre, aunque en propiedad privada.

Casa de Alcántara: se trata de una finca de grandes dimensiones en la que destaca su torre-palomar. La estructura de la edificación se encuentra muy bien conservada. Una hilera de cipreses adorna la entrada principal y próxima a ella encontramos maquinaria agrícola. Junto a la casa, en el flanco derecho, destaca un pozo con brocal de piedra.

Hornos de yeso de la cuesta del Llano: los antiguos hornos de yeso de mediados del siglo XIX están situados en el paraje de la cuesta del Llano. Se encuentran semiderruidos y sólo se distingue parte de la estructura circular característica de dichos hornos. Construidos con materiales tradicionales y muros de mampostería, están situados al pie de una pequeña loma, y junto a ellos aparece una pequeña excavación a modo de cantera y restos de bloques de yeso.

Casa de doña Concha: la casa de la Ermita o de doña Concha se encuentra parcialmente derruida. Se trata de una construcción tradicional con techo de teja, cuyo alero izquierdo se ha derrumbado por completo. El interés de esta edificación lo justifica el conjunto de elementos asociados a ella: un pozo y una antigua ermita abandonada declarada Lugar de Interés Histórico, principalmente.

 
Altiplano


Salero del Águila:
se trata de una explotación salinera de interior que aprovechaba las aguas de la rambla de la cañada del Águila para la extracción de sal. El agua es extraída de un pozo y elevada a una gran balsa para luego enviarla a una balsa de decantación próxima. Por último, se reparte en balsas de evaporación para extraer la sal. De estas salinas que actualmente se encuentran en desuso todavía se conservan en buen estado las balsas de evaporación y algunas de sus instalaciones. Actualmente se sigue empleando comercialmente el agua extraída del pozo.

Balsa del Gaitán: la balsa del Gaitán es una charca ganadera asociada a la cañada real que conserva un nivel considerable de agua y propicia el crecimiento de vegetación halófila característica de suelos salinos; este tipo de sistema compuesto por charca asociada a vía pecuaria constituye un elemento cultural muy característico y ocurre en diferentes zonas de nuestra Región. Se trata de una formación seminatural que se basa en la retención del agua que discurre en superficie de manera natural cuya producción y recogida ha sido favorecida por el hombre.
La balsa del Gaitán se encuentra en una zona de llanura rodeada de campos de cultivos vinícolas principalmente. Alrededor de este humedal, a lo lejos, se divisan las siluetas de las montañas y parte de los parques eólicos que se localizan en Jumilla.
Esta balsa ha sido recientemente incluida en el Inventario Nacional de Humedales, estado que le otorga un elevado valor ambiental, entre otros aspectos, por la biodiversidad asociada a ella y las relaciones hidrogeológicas que se establecen en su entorno.

Cuco de la casa del Gaitán: los cucos son pequeñas construcciones que aparecen principalmente en zonas de cultivos de secano (trigo, vid y olivo). Su datación no es exacta, pero parece que su mayor desarrollo se produce durante los siglos XVIII, XIX y una parte del XX. Estos cucos le servían al agricultor como albergue temporal donde resguardarse del clima, e incluso habitar pequeñas temporadas en zonas generalmente alejadas de los núcleos de población y con malas comunicaciones, que hacían difícil el desplazamiento continuo. El cuco se encuentra en buen estado de conservación; se puede observar su interior, incluso entrar en él porque no tiene puerta.

Hoya de la Sima: es el único yacimiento con huellas del Mioceno superior de edad Ventiense. Descubierto en 1997, su origen se encuentra sobre una cuenca sedimentaria de yesos ocupada antiguamente por una laguna donde se han conservado numerosas pisadas fósiles de grandes vertebrados, actualmente extinguidos. Destacan Hipparion (caballo de tres dedos), Tragoportax (antílope de tamaño mediano), Paracamelus (camello), Machairodus (tigre de dientes de sable) y Agriotherium (oso). Las huellas están protegidas por una nave con techumbre. Además de las huellas, en este yacimiento también se encuentran los hornos de yeso que se utilizaban en la antigua cantera que ocupaba este lugar.

Casa de las Puntillas: se trata de un conjunto de instalaciones entre las que destaca la fachada de color añil, característico de la zona, de la pequeña capilla que acompaña a la vivienda principal. Además de la presencia de varios aljibes y un pozo en el interior de la finca, encontramos una balsa y maquinaria agrícola que nos da indicios de que en ésta se siguen practicando actividades agrarias. La capilla está cerrada y su interior muy deteriorado. Sólo se puede visitar desde el exterior.

Fuente del Cerco o de la Villa: en el lugar donde antiguamente se encontraba la fuente de la Villa hoy tan sólo se encuentran los restos de los muros de mampostería que la cercaban para evitar que el ganado bebiera de ella. La construcción está muy deteriorada y el barranco en el que se encuentra, por el que discurría el agua, aparece totalmente abandonado y seco; pero es un lugar de alto interés por su particular estructura y por su importancia, pues proporcionó agua a la población de Jumilla hasta principios del siglo XX.
El lugar donde se encuentra la fuente es una zona de parcelas de cultivo y de paso del ganado, que podemos observar en las inmediaciones de la cañada, prueba de la función original de las vías pecuarias. En el entorno de la fuente del Cerco se ha hallado el yacimiento arqueológico más antiguo de la Región, con restos arqueológicos relacionados con la industria lítica (piedra trabajada), datados en el Paleolítico Inferior y Medio.

Charco del Zorro: humedal artificial situado muy próximo al casco urbano. Es un paraje natural, zona de parada de aves migratorias donde existe un observatorio y varias zonas por las que pasear. Incluido en el Inventario Nacional de Humedales.

Solana de la Pedrera: se trata de un Conjunto de Arte Rupestre Esquemático, que se fecha entre el 5000-2000 a.C., es decir, entre el Neolítico y la Edad de Bronce. Entre las pinturas rupestres aparecen cuatro figuras de cuadrúpedos y cinco de humanos. Tres de las figuras humanas parecen representar una escena de danza. Se trata de una figura masculina sexuada entre dos femeninas.
Además de las pinturas, también aparecen un conjunto de cazoletas y canalillos grabados sobre una gran roca; algunos de los canalillos se encuentran comunicados entre sí y desaguan en una cazoleta de mayor tamaño.
La sierra de la Pedrera se encuentra atravesada por el Camino Histórico de Ontur, una calzada que conserva numerosas carriladas (tramos excavados en la roca arenisca debido al frecuente paso de carros tirados por caballería).

Casco histórico de Jumilla: el núcleo urbano principal de Jumilla, situado en el centro geográfico del territorio municipal, concentra el 95% de la población. Comprende numerosos monumentos catalogados como Bien de Interés Cultural (BIC) entre los que destaca el propio castillo, que domina todo el núcleo urbano.

Las vías pecuarias bien conservadas sirven como corredores ecológicos
Esta vía pecuaria nacía en Teruel y se bifurca para atravesar Castilla-La Mancha y la Región de Murcia
Mapa de la ruta con los puntos de interés señalados