Número 7 | Cuarto trimestre 2005

La Sierra de Pedro Ponce

RESUMEN
La sierra de Pedro Ponce se encuentra a caballo entre los términos municipales de Mula y Lorca y su punto más alto es el pico de La Selva a 1.521 m de altitud. Esta sierra, que ha sido incluida por la Unión Europea en la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) "sierra de Burete, Lavia y Cambrón", es una de las áreas de mayor importancia para las rapaces forestales de Europa y se pueden encontrar en ella ejemplares de águila calzada, águila culebrera y ratonero. Entre las formaciones vegetales más importantes y que ocupan mayor extensión se pueden encontrar en este monte pinares de pino carrasco. De hecho, los pinares de Pedro Ponce pueden considerarse entre los mejores de la península Ibérica, por su alto grado de madurez, su buena estructuración ecológica y alta diversidad, y constituyen el hábitat de una de las mejores poblaciones de rapaces forestales de la Unión Europea. En Ponce también aparecen carrascales casi siempre mezclados con el pinar formando masas mixtas, aunque, según se asciende en altitud, va predominando la carrasca sobre el pino. En cuanto a la flora, hay que destacar que en Pedro Ponce se encuentran, al menos, 32 especies protegidas de la Región de Murcia desde hace dos años aproximadamente. El arce, el durillo dulce y el mostajo se encuentran en la máxima categoría de protección establecida, es decir, se encuentran en peligro de extinción y sus poblaciones son en Murcia muy escasas. Arce y mostajo son especies típicas en amplias zonas de Europa. En cambio, el durillo dulce es una planta exclusiva de la península Ibérica, donde sólo crece en zonas húmedas de su mitad sur.

La sierra de Pedro Ponce es el pórtico de las sierras del noroeste murciano. Sus características bioclimáticas y biogeográficas la convierten en un escondido refugio vegetal.

La sierra de Pedro Ponce se sitúa entre los términos municipales de Mula y Lorca, alcanzando su máxima cota en el pico de La Selva a 1.521 m de altitud. Incluida en la Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) "sierra de Burete, Lavia y Cambrón", se trata de una de las áreas de mayor importancia para las rapaces forestales de Europa, pudiéndose observar en una gran densidad, sobre todo águila calzada (Hieraaetus pennatus), águila culebrera (Circaetus gallicus) y ratonero (Buteo buteo). Respecto a la geología de Ponce, forma parte de las Cordilleras Béticas, en concreto, de la Unidad Subbética que comenzó a elevarse del mar donde se hallaba sumergida durante el Oligoceno, hace unos 30 millones de años.

Biogeografía y bioclimatología

La Biogeografía es una disciplina que estudia la distribución geográfica de los seres vivos. La sierra de Pedro Ponce se enmarca biogeográficamente, en el Subsector Manchego-Espuñense.
Bioclimáticamente, en lo que se refiere a temperaturas, podemos encontrar dos termotipos o pisos bioclimáticos: mesomediterráneo (zona cálida) que ocupa las áreas bajas y medias de la sierra, por debajo de los 1.100-1.300 m de altitud; supramediterráneo (zona fría) que asciende desde el piso anterior hasta las cumbres. Como plantas indicadoras de la zona cálida de la sierra vegetan, entre otras: lentisco (Pistacia lentiscus), durillo (Viburnum tinus), albaida (Anthyllis cytisoides), rubia (Rubia peregrina), zarzaparrilla (Smilax aspera), etc. En lo que se refiere al piso frío, aparecen especies como: bolines (Genista longipes), samarilla (Thymus serpyoides subsp. gadorensis), cojín de monja (Erinacea anthyllis), etc. Con respecto a la lluvia, en Ponce aparecen dos ombrotipos, así la mayor parte presenta un ombroclima seco donde vegetan pinos (Pinus halepensis) y carrascas (Quercus rotundifolia), mientras el ombrotipo subhúmedo queda relegado a las zonas más umbrosas, húmedas y elevadas, donde se localizan caducifolios como arces (Acer mospessulanum) y quejigos (Quercus faginea), si bien la extensión del subhúmedo es muy reducida.

Vegetación

Dada su ubicación en la zona central de Murcia, la sierra de Pedro Ponce posee, como es lógico, la típica cubierta vegetal mediterránea xérica. Por tanto, entre las formaciones vegetales más importantes que cubren este monte aparecen:
Pinares de pino carrasco (Pinus halepensis). Se trata de la formación más significativa de la sierra, ya que ocupa la mayor parte de ésta, pues los pinares naturales de pino rodeno (Pinus pinaster) son muy escasos, quedando éstos reducidos a pequeños bosquetes en las zonas más altas y húmedas. En el sotobosque de los pinares aparecen abundantes y densas formaciones de enebral (Juniperus oxycedrus), coscojar (Quercus coccifera), chaparral (formaciones arbustivas de carrasca), lentiscar (Pistacia lentiscus) y espinar (Rhamnus lycioides). En las zonas de pinar más húmedo es posible observar en su seno y con cierta abundancia: quejigos (Quercus faginea), durillos (Viburnum tinus) y madroños (Arbutus unedo). Como estrato herbáceo del pinar, suele aparecer una formación herbácea perenne denominada lastonar (Brachypodium retusum). Los pinares de Pedro Ponce pueden considerarse entre los mejores de la península Ibérica, por su alto grado de madurez, su buena estructuración ecológica y alta diversidad. Como indicador de la conjunción de todos estos factores, está el hecho de que la zona posee una de las mejores poblaciones de rapaces forestales de la Unión Europea.
Los carrascales (Quercus rotundifolia) de Ponce aparecen casi siempre mezclados con el pinar formando masas mixtas, aunque según se asciende en altitud va predominando la carrasca sobre el pino, de hecho ésta llega a formar masas puras en las partes más altas del monte, donde se ubica en zonas de fuerte pendiente e incluso sobre cascajares, lugares con suelo poco desarrollado. Hay que hacer notar que el carrascal todavía no llega a conformar un estado arbóreo bien desarrollado, aunque está camino de ello, su estado actual se debe en gran medida a que los carrascales de Ponce fueron intensamente carboneados hasta más de la mitad del s. XX, y por ello no poseen una estructura arbórea madura.
La comunidad vegetal de mayor importancia por su alto valor ecológico, su escasez y su carácter relíctico es la formación de caducifolios, compuesta principalmente por arces (Acer monspensulanum) y quejigos (Quercus faginea) que aparecen por lo general a partir de 1.200 m de altitud. La existencia de estas especies indica las áreas de mayor humedad de la sierra, donde llueve al menos 500 l/m2. Se puede decir que este tipo de vegetación no es propia del clima mediterráneo xérico típico de Ponce, pero es posible su existencia gracias a la elevada precipitación y baja evapotranspiración de las zonas altas. En cualquier caso, estas especies no llegan a formar masas forestales exclusivas y suelen estar en mosaico con carrascas y pinos.
Con respecto a las formaciones arbustivas hay que destacar que las principales son: enebrales (Juniperus oxycedrus), coscojares (Quercus coccifera), chaparrales de carrasca (Quercus rotundifolia), aunque, como se ha comentado, estas comunidades suelen estar formando parte del sotobosque del pinar. En mosaico con ellas, sobre todo en zonas más secas y con menos suelo, suelen estar los matorrales: romerales y jarales principalmente. Al igual que los carrascales, los enebrales y coscojares también fueron sometidos a un carboneo muy intenso hasta la primera mitad del s. XX.
En las cumbres, donde las condiciones climáticas son extremas, fuertes vientos, bajas temperaturas o alta radiación, aparece un matorral almohadillado que coincide con la zona fría de la sierra, supramediterránea, y está compuesto principalmente por cojín de monja (Erinacea anthyllis), enriquecido con Hormathophylla spinosa, gayuba (Arctostaphilos uva-ursi), bolín (Genista longipes) y samarilla (Thymus serpilloides subsp. gadorensis).
Otros tipos de matorrales abundantes en gran parte de la sierra son romerales y jarales, formaciones típicas de amplias zonas de Murcia, donde en mosaico aparecen especies como el romero (Rosmarinus officinalis), jaras (Cistus albidus, Cistus clusii), aliaga (Genista scorpius), etc.
En litosuelos y roquedos aparecen especies adaptadas a estas especiales condiciones de falta de suelo y escasa disponibilidad hídrica como son: sabinas (Juniperus phoenicea), corazón de roca (Hypericum ericoides), alfilerillo de roca (Erodium saxatile), Lapiedra martinezii, Teucrium thymifolium, etc.

Flora protegida

Tras lo expuesto es fácil comprender las razones de la riqueza botánica de Ponce donde se encuentran, al menos, 32 especies protegidas en la Región de Murcia (Decreto 50/2003, de 30 de mayo por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia). Cabe destacar tres taxones, arce de Montpelier (Acer monspessulanum), durillo dulce (Cotoneaster granatensis) y mostajo (Sorbus aria) que se encuentran en la máxima categoría de protección establecida por la norma citada "Peligro de Extinción", ya que sus poblaciones en Murcia son muy escasas. Arce y mostajo son especies típicas en amplias zonas de Europa; en cambio el durillo dulce es una planta exclusiva de la península Ibérica, donde sólo crece en zonas húmedas de su mitad sur. Por otro lado, estas tres especies se localizan en hábitats muy similares, zonas más húmedas de los pisos meso y supramediterráneo de la sierra.

Fuente: Dirección General del Medio Natural. Servicio de Ordenación y Gestión de Recursos Naturales.
Félix Carrillo López, Roque Pérez Palazón, Juan de Dios Cabezas Cerezo y Daniel Portillo Grau

Sierra de Pedro Ponce
Arce (Arce monspensulanum)
Cojín de monja (Erinacea antiguis)
La parte baja de la sierra de Ponce está formada por un sotobosque de pinar abierto
Formaciones achaparradas típicas de zonas altas
Quejigo (Quercus faginea)