Número 18 | Cuarto trimestre 2008

Valoración de ecosistemas en el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila

RESUMEN
Ubicado en la parte más oriental del litoral de la Región de Murcia, el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila posee un gran valor ecológico e interés naturalístico, constituyendo un sistema forestal con interesantes comunidades vegetales y notable valor faunístico, así como, diversos ecosistemas que forman un conjunto natural en el que se establecen importantes interrelaciones y presentan un alto valor para la conservación.
Siguiendo los ‘Estudios básicos de los planes de ordenación de los recursos naturales en el espacio litoral de Calblanque-Peña del Águila' las zonas de valor alto albergan cierto número de especies y hábitats y presentan un buen estado de conservación o de fácil recuperación. En este nivel estarían las playas y la costa rocosa de Calblanque, es decir, los acantilados y dunas fósiles, y las zonas de vegetación supralitoral de Punta Espada. Espacio que constituye uno de los Lugares de Interés Geológico (LIG) de la Región de Murcia. También destacarían los ecosistemas sabulícolas por su alta biodiversidad, estos son, las dunas, los arenales húmedos y las ramblas.
Por su parte, la variedad faunística y la singularidad de los diversos hábitats que existen, hacen que las Salinas del Rasall en Calblanque, los saladares cercanos a las salinas y los carrizales adyacentes estén considerados dentro del nivel alto.
Los cultivos abandonados en la zona de la Peña del Águila, los sabinares de la misma zona, los carrascales de Calblanque, los matorrales de cornical que van desde Punta Parreño hasta Cabo Negrete y en la carretera de Portmán-Los Belones, el matorral calcícola en Calblanque, el matorral mixto por todo el espacio protegido y los pinares de Peña del Águila, Atamaría y Monte de las Cenizas también forman parte del nivel alto por sus comunidades vegetales y sus valores faunísticos.
Todas estas áreas estarían, a su vez, calificadas como zonas de reserva ambiental, geomorfológica o ecológica y zonas de conservación prioritaria. Mientras tanto el matorral mixto degradado, los pinares de repoblación, los eriales o las zonas de cultivo, sin vegetación autóctona o transformadas están consideradas como áreas de valor medio o bajo y pertenecen a las zonas de uso intensivo.



El Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila alberga una gran diversidad de ecosistemas diferentes, desde paisajes forestales hasta arenales, cada uno con un valor propio en cuanto a las actividades humanas que en ellos se desarrollan y en cuanto a valores ecológicos y paisajísticos. La valoración de estos ecosistemas permite una gestión más racional.

El Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila se encuentra localizado en la porción más oriental del litoral de la Región de Murcia, al sur de la cuenca del Mar Menor, e incluye territorios pertenecientes a los términos municipales de Cartagena y La Unión.
Los materiales procedentes de la erosión de los relieves circundantes son transportados por una densa red de drenaje que vierte al Mar Menor por el norte y al Mar Mediterráneo por el sur, modelando la superficie del terreno y determinando su morfología.
En general, estas vertientes no constituyen cursos de agua contínuos, sino que se trata de importantes ramblas de carácter esporádico y torrencial.
En este extenso territorio confluyen tres espacios socioeconómicos tradicionales de muy diferente naturaleza: la minería, la agricultura y el turismo. A éstos hay que añadir un cuarto factor: el valor ecológico y el interés naturalístico de la zona. Respecto a éste hay que reseñar que esta área constituye fundamentalmente un sistema forestal, con representaciones de interesantes comunidades vegetales y notable valor faunístico. El resto de unidades ambientales y ecosistemas presentes -salinas, arenales, dunas fósiles, acantilados, saladares, etc.- forman un conjunto natural en el que se establecen importantes interrelaciones y presentan, igualmente, un alto valor para la conservación.


Valoración de ecosistemas

Siguiendo los 'Estudios Básicos de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales en el Espacio Litoral de Calblanque-Peña del Águila', los valores naturales y el interés ecológico de los distintos ecosistemas marinos y terrestres se encuentran en una escala de valoración organizada en tres niveles: alto, medio y bajo.
  • Nivel alto: representa el mayor grado de valoración y se corresponde a aquellas áreas que albergan cierto número de especies y/o hábitats con varios niveles de protección y que, además, se encuentran en buen estado general de conservación, o que aún en el caso de presentar cierto grado de perturbación se prevé una fácil recuperación.
  • Nivel medio: representa el grado intermedio de valoración y se corresponde en general con zonas que albergan especies o hábitats con escaso o ningún nivel de protección, o poseen representaciones muy escasas y/o degradadas de zonas de nivel alto y con difícil recuperación natural.
  • Nivel bajo: representa el tercer grado de valoración y se adjudica a zonas que no albergan ninguna especie o hábitat de suficiente interés o que debido a su alto grado de degradación u ocupación física del espacio han perdido su valor.

Zonas de valor alto

COSTA ROCOSA

Incluye las unidades de acantilados y dunas fósiles de Calblanque y las zonas de vegetación supralitoral localizadas en el sector de Punta Espada.
El tramo de costa comprendido entre ambos enclaves y su prolongación en ambos sentidos constituye uno de los Lugares de Interés Geológico (LIG) de la Región de Murcia de mayor significación, donde se pueden observar diferentes aspectos de la geomorfología litoral y algunos neotectónicos y petrológicos.
La composición florística, tanto de los acantilados de Calblanque como de las playas, está caracterizada por las especies de los sectores de costa: Chrithmum maritimum, Limonium latebracteatum, Frankenia corymbosa y Salsola papillosa. La vegetación supralitoral, que ocupa la parte más baja de los acantilados y la zona alta de las playas, está integrada por Asteriscus maritimus, Chrithmum maritimum, Sarcocornia fruticosa y Limonium sp.
Entre los grupos faunísticos, las comunidades que caracterizan estos sectores se asemejan a las localizadas en los arenales adyacentes, principalmente aves.

PLAYAS

En estos tramos de costa arenosa, la unidad de playas comprende la zona directamente afectada por el oleaje, caracterizada por la casi total ausencia de vegetación, por lo que se reduce a un sustrato arenoso y a los acúmulos de restos de arribazón. Tierra adentro se extiende hasta el inicio de las primeras dunas móviles.
En Calblanque la composición florística de las playas se caracteriza por las especies Chrithmum maritimum, Limonium latebracteatum y Frankenia corymbosa. También aparecen especies más relacionadas con arenales, como Crucianella maritima, Lotus creticus y Elymus farctus.
A la playa se asocian taxocenosis de aves marinas y larolimícolas que las utilizan como zonas de alimentación y reposo. Entre las limícolas destaca el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), el correlimos tridáctilo (Calidris alba), el vuelvepiedras (Arenaria interpres) y el ostrero (Haematopus ostralegus), entre otros. Entre los láridos, diversas especies de charranes y gaviotas lo utilizan fundamentalmente para reposar y también para alimentarse. En aguas marinas, frente a las zonas de Calblanque y Peña del Águila, tiene especial significación la presencia de pardela cenicienta (Calonectris diomedea). Otras especies marinas de interés observables en esta zona son el alcatraz (Sula bassana), la pardela balear (Puffinus yelkouan mauritanicus) y la gaviota de Audouin (Larus audouinii).

ARENALES Y SECTORES DE RAMBLAS

Incluye las unidades de arenas móviles (dunas) y arenas húmedas que constituyen los denominados ecosistemas sabulícolas. Se incluyen también los sectores de ramblas por presentar cierta similitud con las unidades de arenales en cuanto a las formaciones vegetales que las caracterizan.
En los arenales móviles destacan las gramíneas Sporobolus arenarius y Ammophila arenaria, junto a especies como Lotus creticus subsp. salzmannii, Launaea resedifolia, Ononis natrix subsp. ramosissima, Eryngium maritimum, Centaurea seridis, Pancratium maritimum y Salsola kali.
En los arenales húmedos se presentan las mismas especies que en los móviles, junto a Erianthus ravennae, Imperata cylindrica, Juncus maritimus, J. littoralis, J. subulatus y Scirpus holoschoenus.
En las ramblas, la principal formación vegetal son los tarayales, concretamente de Tamarix boveana, especie de flora silvestre catalogada como 'vulnerable' en la Región de Murcia.
Entre los grupos faunísticos destacan las comunidades de aves relativamente homogéneas en función de las condiciones locales (presencia de vegetación, existencia de zonas encharcadas, etc.), mezclándose especies de zonas húmedas con otras de afinidades esteparias y también de matorrales. Destaca la presencia de especies nidificantes propias de otros ambientes como el tarro blanco (Tadorna tadorna) y larolimícolas como el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus).
Los ecosistemas sabulícolas presentan una biodiversidad alta y contienen hábitats de especial interés en base a las formaciones vegetales que los definen, además de ser utilizados por aves acuáticas y otras especies sensibles como zonas de desplazamiento, reposo y reproducción. Su buen estado de conservación le ha otorgado una valoración alta.

SALADARES

Esta unidad comprende tanto los saladares estrictos sobre suelos frecuentemente encharcados por agua salada, como matorrales halófilos sobre sustratos secos y etapas de degradación. Se atribuyen a esta unidad las zonas inundadas marginales de las Salinas de Rassall, muy someras y con márgenes densamente poblados por vegetación halófila.
La orla de saladar inmediata a las Salinas de Rassall es una masa densa de Sarcocornia fruticosa y Arthrocnemum glaucum, que son sustituidas a mayor distancia de los estanques por Juncus littoralis, Suaeda vera, Limonium arenosum, Dittrichia viscosa y otras especies, caracterizadas por poseer una distribución territorial amplia.
Las formaciones de matorrales halófilos localizadas en estas unidades de saladar mantienen una protección a escala internacional al incluirse en la Directiva de Hábitats.
En cuanto a los valores faunísticos, las comunidades de aves terrestres tanto en zonas abiertas como de matorral están representadas por paseriformes. En cuanto a las comunidades de aves acuáticas, albergan especies que prefieren los sectores de vegetación encharcada, como archibebes (Tringa sp.), andarrios chico (Actitis hypoleucos) y cigüeñuela (Himantopus himantopus).
La riqueza natural de estos ecosistemas viene determinada principalmente por la variedad faunística y la existencia de diversos hábitats de gran singularidad.

SALINAS, SALADARES Y CARRIZALES ADYACENTES

Las Salinas de Rasall, localizadas en el área de Calblanque, se caracterizan, principalmente, por su reducida extensión, producción casi artesanal y escasa complejidad. Comprenden todas las superficies permanentemente inundadas destinadas a la explotación de sal, salvo los encharcamientos marginales prácticamente desconectados de los circuitos salineros.
Su composición litológica es fundamentalmente de suelos salinos compuestos de limos negros de marisma, ricos en materia orgánica y de permeabilidad nula.
En las proximidades de las salinas aparecen pequeñas formaciones de carrizal, principalmente en las zonas más interiores, constituyéndose como áreas naturales de gran interés como hábitat de fauna y flora.
A excepción de la estrecha franja de saladar que bordea los estanques, dominada por Sarcocornia fruticosa, algunas manchas de Phragmites australis y macrófitos presentes en aguas de baja salinidad, no existen plantas superiores en las salinas.
La vegetación sumergida se ve progresivamente dominada por tapetes de cianofíceas y por bacterias y algas unicelulares (Dunaliella).
Como área preferente para nidificar la utilizan especies como el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), la cigüeñuela (Himantopus himantopus) y de forma más esporádica la avoceta (Recurvirostra avosetta). Además, las especies mejor adaptadas a utilizar las salinas como medio de alimentación son el tarro blanco (Tadorna tadorna), tambien nidificante y el flamenco (Phoenicopterus ruber), visitante ocasional de estas salinas por su reducida extensión.
En el interior de las salinas reposan moderados contingentes de gaviotas, destacando la presencia de gaviota de Audouin (Larus audouinii). De los restantes vertebrados, el fartet (Aphanius iberus) prácticamente se extinguió en 1991 como consecuencia de la desecación parcial de las salinas. Actualmente, y después de numerosos estudios y una elaborada metodología, se está llevando a cabo la reintroducción de esta especie en las salinas del Rasall, en el marco del proyecto LIFE "Conservación de stocks genéticos de Aphanius iberus (Murcia)".
Respecto a los sectores ocupados por carrizal, éstos se limitan a pequeñas manchas que aparecen en las proximidades de las salinas. Se trata de una unidad claramente definida en su aspecto y composición florística, constituyendo una masa monoespecífica de Phragmites australis, con algunos sectores de Juncus maritimus, de representación territorial amplia y no sujetas a protección especial.
En cuanto a la comunidad de aves presente en los carrizales, las especies dominantes son los rálidos, como la polla de agua (Gallinula chloropus), y ciertos paseriformes, como el ruiseñor bastardo (Cettia cetti) y el carricero común (Acrocephalus scirpaceus). A ellas se une un cortejo mixto de especies de zonas húmedas y de ambientes terrestres, destacando entre las primeras el pájaro moscón (Remiz pendulinus), el escribano palustre (Emberiza schoeniclus) y el carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus), y entre las segundas, la terrera marismeña (Calandrella rufescens).
Por su mínima extensión y producción casi artesanal, el factor más negativo en la conservación del ecosistema es el abandono de la actividad salinera, hecho que se produjo en 1991.

CULTIVOS ABANDONADOS

Constituyen antiguas zonas agrícolas que son en realidad unidades heterogéneas con restos de cultivos arbóreos, como en la zona de Peña del Águila (Huerto de las Calesas).
Las principales comunidades vegetales presentes en estos sectores son determinadas especies arbóreas y de matorral que se desarrollan en las divisorias de las parcelas a modo de setos.
Los restos de cultivos arbóreos corresponden a algarrobo (Ceratonia siliqua), higuera (Ficus carica) y palmera datilera (Phoenix dactylifera), mezclados con especies ruderales o invasoras de cultivos y con arbustos (Pistacia lentiscus y Tetraclinis articulata).
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1.

SABINARES

Las principales unidades de sabinar se localizan en el área de Peña del Águila y en algunos sectores próximos al Monte de las Cenizas.
Se trata de un bosquete aclarado de pinos y sabinas acompañados por arbustos de la maquia, por cornicales o por matorrales mixtos.
Las formaciones de sabinares (Tetraclinis articulata) constituyen una de las principales poblaciones de esta especie relicta para toda Europa, el resto se localizan en zonas adyacentes de la sierra de Cartagena.
En cuanto a las especies arbustivas de la maquia que se localizan en estas unidades de sabinar, destacan como más características el lentisco (Pistacia lentiscus), el acebuche (Olea europaea), coscoja (Quercus coccifera) y las aliagas (Genista sp.).
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1.

CARRASCALES

Su localización se concreta en el área de Calblanque, próximos al núcleo de Cobaticas. Se trata de un carrascal termófilo costero de reducidas dimensiones y relíctico de una antigua formación arbórea. La formación que caracteriza esta unidad es la carrasca (Quercus rotundifolia). El resto de especies de vegetación presentes en estos sectores y características de la unidad son: Asparagus acutifolius, Lonicera implexa, Osyris quadripartita, Clematis flammula, Rhamnus borgiae, Smilax aspera, Scrophularia sciaphila, Arbutus unedo y Pistacia lentiscus.
Los carrascales mantienen una distribución localizada espacialmente en sectores cuya vegetación dominante es el pinar denso.
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1.

MATORRALES DE CORNICAL

La distribución espacial del cornical se extiende en dos sectores bien diferenciados.
Coloniza una franja litoral continua desde Punta Parreño, extremo occidental del Espacio Natural de Calblanque, hasta Cabo Negrete, y mantiene importantes representaciones en la carretera Portmán-Los Belones. En conjunto ocupa preferentemente las laderas de solana directamente orientadas al mar.
Estas unidades están constituidas por una maquia de cornical (Periploca laevigata) y arto (Maytenus senegalensis). Aparecen acompañadas de diferentes especies de matorral como lentisco (Pistacia lentiscus), coscoja (Quercus coccifera), azufaifo (Ziziphus lotus) y palmito (Chamaerops humilis).
La característica principal es la presencia de sabina mora (Tetraclinis articulata).
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1.

MATORRAL CALCÍCOLA

Aparece individualizado únicamente en el área de Calblanque, donde ocupa umbrías en las vertientes orientadas al Mar Menor. En su entorno predominan los espacios destinados a cultivos agrícolas, así como unidades de pinar abierto y matorral mixto.
Las formaciones vegetales se definen por la dominancia de palmito (Chamaerops humilis) y por la presencia de Periploca angustifolia, Maytenus europaeus y algunos pies de Tetraclinis articulata.
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1.

MATORRAL MIXTO

Su distribución en el Espacio Natural Protegido y en el resto del ámbito del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) se extiende ocupando grandes áreas de las zonas adyacentes a los arenales y cornicales de Calblanque, Peña del Águila y en sectores intermedios entre el Collado de Ponce y el Cabezo de El Sabinar.
En el área de Calblanque se incluyen en esta unidad todos los matorrales, a excepción de los calcícolas, caracterizados por especies como Calicotome intermedia (aliagares), Launaea arborescens, Cistus monspeliensis, Asparagus stipularis, Chamaerops humilis, Pistacia lentiscus, etc.
En el área de Peña del Águila se han considerado bajo esta denominación los matorrales bajos de cobertura media donde se entremezclan especies adaptadas a los ambientes áridos y de suelos pobres en nutrientes, así como espartales y albaidales.
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1.


CUADRO 1. Valores faunísticos de los CULTIVOS ABANDONADOS, CARRASCALES, SABINARES, MATORRALES y pinar abierto*

Son característicos de estos ambientes la cogujada común (Galerida cristata), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), la curruca rabilarga (Sylvia undata), la collalba negra (Oenanthe leucura) y el mochuelo (Athene noctua), junto a comunidades de distribución espacial más amplia, como la perdiz común (Alectoris rufa). Como especies de amplias áreas de campeo que anidan en puntos muy localizados de este ámbito territorial se citan el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) y el halcón peregrino (Falco peregrinus).

(*) el pinar abierto se encuentra entre las zonas de valor medio.


PINARES

Se consideran de alto valor los pinares densos localizados en la zona de Peña del Águila y en contacto con el cornical costero de Atamaría y Monte de las Cenizas.
También se incluyen algunos pinares abiertos que conservan buenas representaciones de matorrales.
Los pinares densos se han definido por la distribución de los individuos de Pinus halepensis con las copas en contacto. En la zona de la Peña del Águila se encuentran en estos pinares densos coscoja (Quercus coccifera), lentisco (Pistacia lentiscus), mirto (Mirtus communis), aladierno (Rhamnus alaternus) y rusco (Ruscus aculeatus) con enredaderas (Smilax aspera, Clematis cirrhosa y Lonicera implexa).
En las formaciones de pinar denso del área de Calblanque se consideran características las siguientes especies: Brachypodium retusum, Rhamnus lycioides, Chamaerops humilis, Thymus hiemalis y Rosmarinus officinalis, entre otras.
Como unidades de vegetación de los pinares abiertos se incluyen las que conservan buenas representaciones de matorral termófilo y/o de formaciones herbosas secas.
También se ha caracterizado el pinar abierto por la presencia de especies como Asparagus stipularis, Brachypodium retusum y Chamaerops humilis.
En cuanto a los valores faunísticos, en los pinares abiertos se dan los mismos que en las formaciones de matorral. En los pinares densos hay una mayor riqueza faunística, encontrando currucas (cabecinegra y rabilarga), verdecillos (Serinus serinus) y otros fringílidos, mosquitero común (Phylloscopus collybita), mirlo (Turdus merula), carbonero común (Parus major), alzacola (Cercotrichas galactotes) y la tórtola común (Streptopelia turtur). En Peña del Águila se encuentran también la paloma torcaz (Columba palumbus), el pito real (Picus viridis), el reyezuelo listado (Regulus ignicapillus) y el papamoscas gris (Muscicapa striata). Entre los mamíferos cabe destacar la gineta (Genetta genetta).


Zonas de valor medio


MATORRAL MIXTO DEGRADADO

Los sectores de matorral mixto distribuidos en las proximidades de las zonas de explotación minera o localizadas en áreas de intenso pastoreo son los más representativos.

PINARES ABIERTOS Y PINARES DE REPOBLACIÓN

Los pinares abiertos se caracterizan por la presencia de formaciones de matorral degradado. Se localizan en el área de Peña del Águila.
Los pinares de repoblación (también en este área) están compuestos por ejemplares de pino carrasco (Pinus halepensis) acompañados de tomillares y pastizales con grandes ejemplares de palmito (Chamaerops humilis).
Los valores faunísticos se representan en el cuadro 2.

ERIALES

En términos generales engloban antiguas zonas agrícolas colonizadas por una vegetación de baja cobertura, escasa altura y poca complejidad, integradas por especies como Thymelaea hirsuta, Rosmarinus officinalis, Hyparrhenia hirta, Sideritis leucantha, Helychrisum stoechas y Thymus hiemalis. Calblanque se caracteriza, además de por estas especies comunes a todas las representaciones de esta unidad, por especies como Dactylis glomerata, Eryngium campestre, Teucrium capitatum o Asteriscus maritimus.
En eriales de saladar o arenal dominan las especies características de los ambientes a partir de los que se originan (saladar y arenal). Respecto a las unidades faunísticas, se observan reptiles, micromamíferos y algunas aves.


Zonas de bajo valor

Incluye la práctica totalidad de las zonas de cultivos, las zonas sin vegetación autóctona y zonas transformadas.
En cultivos de secano herbáceos dominan los aláudidos como la cogujada (Galerida cristata), la calandria (Melanocorypha calandra) y la terrera común (Calandrella brachydactyla), junto a la bisbita (Anthus pratensis), la lavandera blanca (Motacilla alba), el alcaraván (Burhinus oedicnemus) y la codorniz (Coturnix coturnix). En los cultivos arbóreos de secano y núcleos rurales integrados dominan, además del gorrión común, el estornino negro (Sturnus unicolor), la abubilla (Upupa epops), etc. En cultivos arbóreos de regadío aumenta la dominancia de fringílidos como el verdecillo, el verderón (Chloris chloris) y el pardillo (Acanthis cannabina), junto a la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el petirrojo (Erithacus rubecula), el mirlo (Turdus merula), etc. En las balsas y estanques ornamentales aparecen especies propias de humedales, destacando el zampullín chico (Tachybaptus ruficollis), la focha (Fulica atra) y la polla de agua (Gallinula chloropus) en las que presentan carrizales, y la cigüeñuela (Himantopus himantopus) en las que carecen de vegetación.
El medio rural agrupa comunidades afines también a los roquedos, como la collalba negra (Oenanthe leucura), el roquero solitario (Monticola solitarius) y el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), y reptiles como Tarentola mauritanica y Podarcis hispanica.


Zonificación PORN

Las distintas zonas dentro del espacio natural protegido se designan según el uso fundamental de las mismas, estableciendo la regulación de usos por medio de la definición de actividades compatibles e incompatibles.

Zona de reserva

La calificación como ‘reserva' se aplica a áreas de interés relevante, entendidas éstas como lugares cuyas manifestaciones vegetales, faunísticas o geomorfológicas son únicas, raras, frágiles o amenazadas.
Dentro del ámbito de este Parque Regional se localizan tres áreas con dicha calificación:

Reserva ambiental
Las salinas y saladares son zonas de interés relevante, puesto que abarcan áreas con actividades primarias que han dado lugar a ecosistemas naturalizados, donde coexiste el aprovechamiento productivo con la conservación de altos valores ecológicos.

Reserva geomorfológica
Se define con esta calificación al sector costero formado por un conjunto de dunas fósiles, localizado inmediatamente al sur de las salinas de Calblanque.
El interés de esta zona viene definido por el indudable valor que representa para la comprensión de la evolución reciente de la costa.

Reserva ecológica
Corresponde a dos áreas distintas: Peña del Águila y Monte de las Cenizas, ambas excepcional valor natural.

Zona de conservación prioritaria

Las zonas de conservación prioritaria son áreas definidas por un alto valor natural, al que se suele unir un especial valor científico, cultural o paisajístico. Éstas son:
  1. Franja litoral desde Punta Parreño hasta Punta Negrete, abarcando toda la ladera hasta la zona cimera, excepto en la zona de Las Cenizas.
  2. Ladera baja de Peña del Águila próxima al núcleo de Portmán, justo en el límite occidental del Parque y entrando en contacto directo con la zona de reserva botánica.
  3. Vertiente oriental de la estribación sur del pico de Ponce.
  4. Conjunto de cabezos de la parte oriental del Parque, cabezos de la Fuente, Negro, de los Martínez y La Reona.

Zona de conservación compatible

Se define como aquel territorio en el que la conservación y mejora de sus valores naturales puede ser compatible con un cierto grado de uso extensivo o de aprovechamiento primario.
En este amplio espacio se mezclan, sin límites muy definidos, diferentes ecosistemas que aún conservan un alto valor natural, junto a otros más transformados por la acción antrópica.

Zona de uso intensivo

Dentro del ámbito de este Parque Regional se localizan tres áreas con esta calificación:

Paisajes agrarios
Corresponden a áreas de marcadas alteraciones de carácter antrópico. Las características naturales han sido fuertemente transformadas por una actividad agrícola tradicional.
Se localiza preferentemente sobre la cuenca sedimentaria del Mar Menor, en terrenos de topografía suave y con suelos aptos para el cultivo, principalmente pardo calizos.

Núcleos rurales
Son pequeñas poblaciones rurales enclavadas dentro del espacio protegido que se han visto sometidas a un progresivo despoblamiento hacia las áreas próximas de mayor dinamismo económico.

Zona de equipamientos turísticos, comerciales y recreativos
Incluye una pequeña zona situada en la ladera occidental del Monte de las Cenizas, en el entorno de las instalaciones militares que se insertan en dicha zona de conservación compatible. Su función es la de albergar equipamientos hoteleros y recreativos, estos últimos orientados al uso público del Parque.

Zona de uso público vial
Corresponden a los principales ejes de comunicación del Parque y tienen como finalidad básica la regulación del flujo de vehículos y visitantes.

Zonas de restauración
Áreas del Parque Regional degradadas por actividades extractivas o vertidos que requieren actuaciones importantes de regeneración para poder incorporarse a alguna de las categorías de zonificación anteriormente descritas. Se trata de tres pequeños sectores situados al norte del antiguo Espacio Natural Protegido de Calblanque.

Resto del ámbito del P.O.R.N.
Esta integrada por dos zonas, un corredor de conexión entre el área de Peña del Aguila y el Cabezo de El Sabinar, y la zona forestal situada al sur de la urbanización Atamaría.
La función de ambas zonas es la de articular el Parque con su entorno, estableciendo zonas de amortiguación y corredores físicos entre espacios protegidos.


Propuesta Reserva de la Biosfera

En la actualidad, el área de Calblanque y Sierras Mineras está siendo estudiada para obtener la aprobación de la UNESCO y así entrar a formar parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera. Así se establecería el primer espacio con este reconocimiento internacional en nuestra Región.
El lugar dispone de los recursos necesarios para favorecer el desarrollo sostenible de la población local mediante el uso racional de los mismos.
El Comité Nacional del Programa MaB "Man and Biosfere" analizará la propuesta y si la considera adecuada la elevará al Consejo Internacional de Coordinación del Programa MaB, último responsable de dar el visto bueno para que Calblanque y las Sierras Mineras se conviertan en Reserva de la Biosfera.


Fuente: Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza.
Servicio de Ordenación y Gestión de los Recursos Naturales.
Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Artículos relacionados en anteriores números:
- ZEPIM: Área del Mar Menor y Zona Oriental Mediterránea de Murcia (Murcia Enclave Ambiental nº 2, pág. 18-23)
- El litoral emergido: la importancia de su protección (Murcia Enclave Ambiental nº 10, pág. 26-29)
- Visitando. Islas e Islotes del litoral Mediterráneo Regional (Murcia Enclave Ambiental nº 13, pág. 46-53)


Duna fósil de Calblanque
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