Número 21 | Cuarto trimestre 2009

El Mar Menor y su entorno: un verdadero tesoro botánico

RESUMEN
La flora del Mar Menor es un patrimonio natural único en cuanto a diversidad y exclusividad. La gran cantidad de ambientes diferentes en los que se desarrolla y las múltiples adaptaciones adquiridas tras largos años de evolución son buena prueba de la fuerza con que la vida se abre paso en este preciado entorno. La vegetación que se ha desarrollado en el entorno marmenorense posee una serie de adaptaciones, en mayor o menor grado, que le permiten sopor tar la dureza de este clima. El entorno marmenorense presenta numerosos hábitats distintos en los que la estructura y composición vegetal varía en función de las características ambientales y edafológicas. Salinas, montes, campos, dunas, humedales, islas, arenales, ambientes antropizados, ramblas, medio sumergido, etc. conforman un paisaje rico en biodiversidad y contrastes. La riqueza paisajística y biológica le ha valido a este entorno el reconocimiento de sus valores ecológicos, existiendo numerosas áreas con figuras de protección nacional e internacional. Lugares de Interés Comunitario (LIC), Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zonas Especialmente Protegidas de Impor tancia para el Mediterráneo (ZEPIM) ocupan buena par te de la super ficie de la cuenca del Mar Menor.


Sin duda, el Mar Menor es un enclave emblemático en la fisionomía regional, un cofre con innumerables tesoros naturales que lo hacen único, genuino y muy valioso. Su vegetación, caracterizada por los numerosos endemismos y sus extraordinarias adaptaciones, es testigo de los numerosos cambios que han transformado este entorno en lo que hoy es. La FUNDACION CLUSTER ha presentado recientemente el trabajo “Flora del Mar Menor y su área de influencia” recopilado en un libro aparecido el pasado noviembre.

La flora de la Región de Murcia es extraordinariamente diversa debido a la cantidad de ambientes que salpican la geografía regional. Desde árboles de gran porte como chopos, encinas, carrascas, sabinas, etc. en los ambientes más húmedos, hasta pequeños matorrales y flores que se desarrollan en lugares inhóspitos y secos pero igualmente aptos para la vida. Este rico y llamativo contraste vegetal es la seña de identidad de la vegetación regional.
Por las características geográficas y climáticas de la Región, se desarrollan en ella diversas especies de un elevado interés científico por ser únicas en el mundo, compartiendo este significativo privilegio con unas pocas zonas de Almería y del norte del continente africano. En este sentido, el entorno del Mar Menor es especialmente adecuado para albergar flora endémica, ya que sus peculiaridades ambientales son ideales para el asentamiento de especies únicas y de caprichosa ecología.


Bioclimatología en el Mar Menor

El clima del Mar Menor es mediterráneo subtropical semiárido, con temperaturas suaves en invierno y altas en verano. La cercanía del mar suaviza las temperaturas del entorno, con temperaturas medias anuales que rondan los 16-18 oC. Las precipitaciones, además de irregulares son escasas con una media de 323 mm anuales, pero la humedad, que presenta valores medios por encima del 70% de saturación, también ayuda a la vegetación existente. El clima está directamente relacionado con la diversidad y distribución de las plantas, con la fisionomía del paisaje vegetal.
En el Mar Menor y su entorno se da el termótipo termomediterráneo. Éste se presenta en cotas bajas, desde el nivel del mar hasta los 500 m de altitud. La temperatura media anual ronda los 18 oC. Las heladas son improbables o muy débiles, lo que permite la supervivencia de especies de origen paleotropical sensibles al frío.
Los ombrótipos del área del Mar Menor y su área de influencia son dos: el ombrótipo semiárido, con precipitaciones medias entre 250-350 mm; y el ombrótipo seco, con precipitaciones que oscilan entre los 350-500 mm. De esta forma podemos encontrar diferentes pisos bioclimáticos en el Mar Menor, por ejemplo el piso bioclimático termomediterráneo con ombrótipo semiárido, en el que la vegetación potencial dominante no permite la instalación de carrascales y en las zonas cercanas a la costa pueden dominar palmitares e incluso cornicales.
Toda esta confluencia de factores permite el asentamiento de más de 1000 especies vegetales diferentes en el entorno del Mar Menor y que pueden verse en sus diferentes ambientes.


Vegetación adaptada

La vegetación que se ha desarrollado en el entorno marmenorense posee una serie de adaptaciones, en mayor o menor grado, que le permiten soportar la dureza de este clima. La escasez de precipitaciones, la concentración de sales, las elevadas temperaturas y la oligotrofía del suelo (escasez de nutrientes), configuran un paisaje dominado por especies con una gran tolerancia a los ambientes salinos y que soportan con relativa facilidad el calor y la escasez de agua y nutrientes.
Además de la regulación fisiológica, la vegetación del Mar Menor presenta unas características externas comunes en muchas plantas y reconocibles a simple vista, como es el pequeño tamaño foliar (a menor superficie foliar, menor número de estomas, lo que se traduce en una menor pérdida de agua por transpiración). Una característica que se ha asociado tradicionalmente a la vegetación mediterránea es la esclerofilia, que consiste en la presencia de una gran cantidad de fenoles, ligninas y ceras que recubren las hojas para reducir la pérdida de agua. Otra de las adaptaciones para evitar la pérdida de agua debido a las altas temperaturas es la suculencia. Esta adaptación, típica de ambientes áridos, también aparece en el Mar Menor, como en la Caralluma europaea, Asparragus horridus, el ágave, etc.


Especies destacadas


Biarium dispar

En peligro de extinción
Nombre común: Zamacuca
Familia: Araceae
Descripción:
Planta herbácea. Tubérculo subgloboso de 1-3 x 1,6-2,6 cm, las raíces parten de la zona apical. Hojas anchamente oblongas con lámina 3,3-9,5 x 1-3,1 cm, pecioladas, pecíolo alado, márgenes ondulados. Inflorescencia en espádice, pedúnculo de hasta 16 cm. Espata exteriormente verdosa e interiormente verdosa a pardo-purpúrea, de hasta 27 cm, tubo soldado, de hasta 4 cm de longitud, limbo linearlanceolado. Espádice menor que la espata, de verdoso a rojizo. Estilo de hasta 1,6 mm de longitud. Frutos bacciformes, blanquecinos a rosados, hipogeos.
Ecología:
Geófito. Habita en suelos de naturaleza margosa o materiales aluviales cuaternarios, en llanuras o en suelos topográficamente deprimidos con cierta nitrificación. Piso termomediterráneo con ombrótipo semiárido. Florece a principios de otoño.
Distribución:
Se distribuye de forma general por la región mediterránea occidental, de donde es endémica. En la Región de Murcia se localiza, exclusivamente, el entorno del Mar Menor, dentro del Campo de Cartagena, desde los Martínez del Puerto hasta Los Alcázares.
Conservación:
La población es conocida desde 1999, calculándose por aquel entonces un total de 1.000 individuos aproximadamente. La roturación de terrenos a partir del año 2000 y el establecimiento de cultivos intensivos provocaron una disminución de ejemplares. Actualmente, el efectivo poblacional de la primera población se ha reducido pero, por contra, se han encontrado nuevas poblaciones, estimándose en 28.000 el número total de individuos, aunque el 80% se localiza sólo en un enclave.


Cistus heterophyllus subsp. carthaginensis

En peligro de extinción
Nombre común: Jara de Cartagena
Familia: Cistaceae
Descripción:
Arbusto de hasta 80-90 cm de altura, muy ramificado, sus ramas tienen pelos densos, estrellados, simples, glandulíferos. Las hojas superiores son sésiles y las inferiores pecioladas, generalmente elíptico-lanceoladas, tomentosas, con los márgenes ligeramente revolutos. Inflorescencias de 1-3 flores. 5 sépalos seríceos. Pétalos de hasta 25 mm de longitud, rosados a purpúreos, con una mancha basal de color amarillo.
Ecología:
Nanofanerófito. Los ejemplares distribuidos por la Región se encuentran asociados a matorrales en claros de pinares (Pinus halepensis), entre pastizales de Brachypodium retusum, dentro del piso termomediterráneo con ombrótipo semiárido-seco. Frecuentemente está acompañada por: Cistus albidus, Helichrysum stoechas, Phagnalon saxatile, Pinus halepensis. Florece de febrero a junio.
Distribución:
Endemismo iberolevantino presente tan solo en dos poblaciones naturales, una de ellas cartagenera, cerca de la Peña del Águila, en el entorno del Mar Menor. La otra valenciana, donde se detecta un solo ejemplar.
Conservación:
Se consideró extinta en la Región de Murcia hasta hace pocos años. Actualmente se encuentra catalogada como 'En peligro de extinción' en la legislación regional y está incluida en la misma categoría dentro del Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, Anexo I, Real Decreto 439/1990 que desarrollaba la Ley 4/89 de Conservación de los Espacios Naturales y de Flora y Fauna Silvestres, derogada por la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y la Biodiversidad. Se ha elaborado un Plan de Recuperación de la especie.


Erica arborea

En peligro de extinción
Nombre común: Brezo blanco
Familia: Ericaceae
Descripción:
Arbusto o arbolillo de hasta 7 (10) m de altura. Tallos jóvenes con pelos densos y blanquecinos. Hojas generalmente de 3-8 x 0,5-0,7 mm con márgenes revolutos. Inflorescencias umbeliformes, con 1-3 flores, dispuestas en el ápice de ramas cortas laterales. Cáliz con sépalos de hasta 2 mm de longitud, soldados en la base, ovadolanceolados, cuculados, membranáceos. Corola de hasta 3,5-4 mm de longitud, acampanada o tubular, blanca. Estambres con anteras inclusas, dorsifijas, con apéndices. Fruto en cápsula, de hasta 2,5 mm de longitud, globoso. Semillas finamente estriadas.
Ecología:
Macrofanerófito. Vive en matorrales sobre sustratos silíceos o suelos descarbonatados, dentro de los pisos termomesomediterráneo con ombrótipo seco-subhúmedo. Suele formar parte del sotobosque de pinares. Dependiendo de la zona, convive con determinadas especies como: Aristolochia baetica, Pinus halepensis, Rhamnus oleoides subsp. angustifolia, Smilax aspera, etc. Florece de febrero a mayo.
Distribución:
Se distribuye ampliamente por las regiones mediterránea y macaronésica. En la zona del Mar Menor se presentan algunos ejemplares en el extremo oriental de las sierras de Cartagena.
Conservación:
Especie de alto valor paleobiogeográfico, indicadora de períodos más húmedos durante el Holoceno. Es una especie relíctica que no presenta reclutamiento. Catalogada como 'En peligro de extinción' en la Región de Murcia, donde se conocen menos de 50 individuos que se encuentran dentro del Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila.


Juniperus turbinata

En peligro de extinción
Nombre común: Sabina de dunas
Familia: Cupressaceae
Descripción:
Arbusto que puede alcanzar los 6-7 (9) m de altura, aunque de porte generalmente arbustivo de unos 3 m. Posee una copa muy tupida de forma cónico-fastigiada, con follaje muy denso y, aunque por el porte se puede confundir con el enebro marítimo, bien se podría acercar más por el parecido a un ciprés. Tronco de corteza fibrosa, pardo cenicienta o pardo rojiza. Sus hojas perennes son pequeñas con imbricaciones que tienen forma escuamiforme. Frutos carnosos y globosos.
Ecología:
Macrofanerófito. Se encuentra en formaciones de dunas fijascosteras, dentro del piso termomediterráneo con ombrótipo semiárido, junto a especies psammófilas como Helianthemum marminorense, Loeflingia hispanica, Pancratium maritimum, Pinus halepensis, Teucrium dunense, etc. Las sabinas suelen aparecer aisladas o en rodales poco densos. Florece de febrero a marzo.
Distribución:
Se distribuye por las costas del sur peninsular y por el Mediterráneo, incluyendo las islas, desde el sur de Francia y Sicilia hasta Marruecos, donde alcanza el Gran Atlas. En la Región de Murcia la población natural se localiza en los arenales de San Pedro del Pinatar.
Conservación:
Los 9 ejemlares que se indicaban en los años 80 del siglo XX han visto aumentado su número gracias a las acciones de reforzamiento de poblaciones realizadas en los 90 por la Agencia de Conservación de la Naturaleza y a la autorregeneración de la propia población por mecanismos naturales, que ha dado como resultado una población de 500 individuos.


Caralluma europaea

Vulnerable
Nombre común: Chumberillo de lobo
Familia: Asclepiadaceae
Descripción:
Pequeña planta rastrera, perenne, de varias raíces filiformes aunque relativamente gruesas, de hasta 2 mm de diámetro, blancas y poco ramificadas, que parten desde la base enterrada de los tallos. Parte aérea engrosada, cactiforme, de 15-20 cm de ancho y hasta 30-35 cm de alto, de superficie cérea. Hojas de 1-3 mm dispuestas en las aristas de los tallos. Inflorescencia cimosa, con 10 o más flores.
Ecología:
Caméfito. Crece sobre litosuelos, en terrenos pedregosos y fisuras de grietas de zonas muy soleadas, frecuentemente asociadas a claros de matorrales (espartales, cornicales, tomillares termófilos, etc.). Aparece en los territorios más cálidos y secos, sobre todo bajo ombrótipo semiárido y en el piso bioclimático termomediterráneo, aunque también se presenta en el mesomediterráneo con ombrótipo seco. Florece por marzo, pudiendo verse los primeros frutos a mediados de abril.
Distribución:
Se presentan en el norte de África y sureste de España, alcanzando también el sur de Sicilia. En Murcia se distribuye de forma dispersa por las sierras litorales de Cartagena y el Mar Menor, penetrando hacia el interior por solanas muy expuestas.
Conservación:
Las mejores poblaciones europeas de esta especie se encuentran en Murcia. Las poblaciones litorales se encuentran, la mayoría, dentro de Lugares de Importancia Comunitaria (LIC). Su aspecto cactiforme la hace presa del coleccionismo y el comercio, constituyendo ello su principal peligro.


Maytenus senegalensis subsp. europaea

Vulnerable
Nombre común: Arto negro
Familia: Celastraceae
Descripción:
Arbusto de hasta 2 m de altura. Muy ramificado, glabro, con numerosas espinas, de hasta 5 cm de longitud. Corteza lisa, grisácea. Hojas agrupadas en fascículos en la porción terminal de las ramas, en el resto alternas, 1-5 x 0,5-1,5 cm, de obovadas a elípticas, atenuadas en la base, margen trenado a entero. Inflorescencias cimosas, axilares, que se disponen en las ramas jóvenes. Flores 3-6 mm de diámetro, pentámeras, blanquecinas. Fruto en cápsula, 5-7 mm de diámetro, globoso, dehiscente por dos valvas. Semillas pardas, con arito carnoso basal.
Ecología:
Fanerófito. Vive en fruticedas termófilas, sobre todo en barrancos sombríos sobre diferentes sustratos, dentro del piso termomediterráneo con ombrótipo semiárido-seco. Son especies acompañantes: Calicotome intermedia, Chamaerops humilis, Lycium intricatum, Myrtus communis, Osyris lanceolata, Periploca angustifolia, Rhamnus oleoides subsp. angustifolia. Florece de junio a octubre.
Distribución:
Elemento iberonorteafricano, distribuido desde las costas de Málaga hasta el Cabo de la Nao (Alicante). En Murcia se distribuye de modo disperso por toda la zona litoral y sublitoral. En el área del Mar Menor aparece en poblaciones pequeñas, principalmente entre Cabo de Palos y la Punta de Escombreras (Cartagena), alcanzando los cabezos volcánicos de El Carmolí y Mingote.
Conservación:
Gran parte de su área en Murcia se encuentra incluida en el ámbito de áreas protegidos, ya que forma parte de comunidades prioritarias para la 'Directiva Hábitat', no obstante, algunas poblaciones han sido parcialmente eliminadas en los últimos años.


Asparagus maritimus

De interés especial
Nombre común: Esparraguera de dunas
Familia: Liliaceae
Descripción:
Arbusto perenne y rizomatoso, de porte rastrero y tallos anuales, herbáceos, no espinosos, con frecuencia postrados, de hasta 1 m cuando erguidos, con estrías y papilas en hileras (de aspecto similar a pequeños tubérculos cartilaginosos), sin hojas. Cladodios (tallos modificados con apariencia de hojas espinas) lineares, subcilíndricos, algo crasos, rematados en extremo agudo, a modo de pequeña apícula. Flores campanuladas, colgantes, pecioladas, de color amarillo, que se disponen en verticilos axilares de 2-4. Frutos de tipo baya, de 5-15 mm, algo carnosos, de color rojo intenso, con una semilla subesférica negra en su interior.
Ecología:
Crece en arenales marítimos y depresiones salinas, en el piso termomediterráneo con ombrótipo semiárido-seco. Son especies acompañantes: Asteriscus maritimus, Crucianella maritima, Lagurus ovatus, Lotus creticus, Limonium cossonianum, Sporolobus pungens, etc.
Distribución:
Distribución mediterránea occidental. En Murcia se encuentra la única población ibérica. En la zona del Mar Menor aparece en algunas de sus riberas, como en San Pedro, Los Urrutias, Lo Poyo, Marchamalo y La Manga, encontrándose la mayor población en la Veneziola.
Conservación:
Especie en peligro crítico de extinción, atendiendo a criterios UICN, que presenta en Murcia las únicas poblaciones conocidas en la Península Ibérica.


Los ambientes del Mar Menor. Descripción botánica por espacios protegidos

El entorno marmenorense presenta numerosos hábitats distintos en los que la estructura y composición vegetal varía en función de las características ambientales y edafológicas. Salinas, montes, campos, dunas, humedales, islas, arenales, ambientes antropizados, ramblas, medio sumergido, etc. conforman un paisaje rico en biodiversidad y contrastes. La riqueza paisajística y biológica le ha valido a este entorno el reconocimiento de sus valores ecológicos, existiendo numerosas áreas con figuras de protección nacional e internacional. Lugares de Interés Comunitario (LIC), Zonas Especialmente Protegidas para las Aves (ZEPA) y Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) ocupan buena parte de la superficie de la cuenca del Mar Menor.


Paisaje Protegido Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor

Dentro de este espacio se encuentran numerosos hábitats que por su singularidad, rareza y escasez a escala europea están reconocidos por la Directiva Hábitat, dictada por la Unión Europea con el fin de proteger aquellos lugares de alto valor ecológico. Estos hábitats son la playa de La Hita, el cabezo y la marina del Carmolí, el saladar de Lo Poyo, las salinas de Marchamalo y playa de las Amoladeras, el cabezo de San Ginés, el cabezo del Sabinar y, finalmente, las islas del Mar Menor.

- Playa de la Hita:
La playa de La Hita se define tipológicamente como 'criptohumedal litoral no asociado a sistemas de drenaje'. No obstante, existen importantes flujos hidrogeológicos que están en la base de la fisionomía de la zona. Presenta tres tipos principales de vegetación característica de los humedales asociados a la laguna del Mar Menor: saladares, carrizales y tarayales. También incluye una estrechísima franja de arenal en la zona de contacto con la ribera. Los saladares y almarjales se asientan sobre suelos húmedos salinos; se trata de una vegetación suculenta con plantas como las sosas, bojas, limonios, almarjos y salicornias. En los suelos más secos aparecen también matas de albardín, una gramínea halófila. El carrizal forma una densa masa monoespecífica de Phragmites australis dispuesta como una ancha franja paralela a la costa. El tarayal es una vegetación arbustiva compuesta, en este caso, por el taray blanco. En las aguas ribereñas también se ha descrito una comunidad de Ruppia cirrhosa, una planta acuática sumergida. Por su interés botánico este lugar ha sido propuesto como microrreserva de flora, ya que alberga especies tan preciadas como Artemisa gallica, Tamarix canariensis, Arthrocnemum macrostachyum, Sarcocornia fruticosa y Sarcocornia perennis. En la playa de La Hita están presentes seis tipos de hábitats naturales de interés comunitario (Directiva 92/43/CEE): almarjales propios de áreas de saladar afectadas por inundaciones temporales (Cistancho luteae-Arthrocnemetum fruticosi), almarjales propios de zonas salinas (Frankenio corymbosae-Arthrocnemetum macrostachyi), herbazales sumergidos de zonas salinas costeras (Ruppietum spiralis), vegetación de saladares propia de la banda más externa de las zonas afectadas por inundaciones temporales (Atriplici glaucae-Suaedetum pruinosae), herbazales terofíticos propios de las áreas más inundadas del saladar (Suaedo maritimae-Salicornietum patulae) y tarayales hiperhalófilos (Inulo crithmoides-Tamaricetum boveanae). Éste es un espacio tremendamente frágil y vulnerable, sobre todo por su reducidísimo tamaño y la presión recreativa que soporta, así como por los drenajes agrícolas y otros vertidos del mismo origen.

- Marina del Carmolí:
La Marina del Carmolí pertenece al complejo ambiental de humedales localizados en el entorno de la laguna del Mar Menor. Comprende un conjunto de pequeñas charcas con vegetación de saladar, contiguas a la playa, que dan paso hacia el interior a una relativamente amplia extensión de estepa litoral, con algunos sectores de carrizal. El sustrato presenta una permeabilidad muy baja y como consecuencia se inunda frecuentemente, formando charcas hipersalinas. La vegetación está compuesta por diversas comunidades claramente diferenciables. Existe una extensa mancha de carrizal con zonas inundables en su interior y un saladar integrado por diferentes especies de plantas suculentas como los almarjos, bojas, salicornias, etc. Pero la formación más característica es el albardinal costero o estepa salina, integrado por el albardín y varias especies de limonios. Se trata de una formación de elevado interés que, además, se encuentra poco representada a escala europea, lo que ha supuesto su catalogación como hábitat de interés comunitario. En la Marina están presentes siete tipos de hábitats naturales de interés comunitario (Directiva 92/43/CEE): almarjales propios de áreas de saladar afectadas por inundaciones temporales (Cistancho luteae-Arthrocnemetum fruticosi), almarjales propios de zonas salinas (Frankenio corymbosae-Arthrocnemetum macrostachyi), almarjales situados en las áreas de saladar afectadas por un mayor periodo de inundaciones temporales (Sarcocornietum alpini-radicantis), albardinales halófilos alicantino-murcianos (Limonio caesii-Lygeetum sparti), vegetación de saladares propia de la banda más externa de las zonas temporalmente inundadas (Atriplici glaucae-Suaedetum pruinosae), pastizales estivales en áreas de saladar (Suaedetum spicatae) y tarayales hipernitrófilos propios de saladares interiores o litorales (Inulo crithmoidis-Tamaricetum boveanae).

- Saladar de Lo Poyo:
Al igual que la Playa de La Hita y la Marina del Carmolí, se define tipológicamente como ‘criptohumedal litoral no asociado a sistemas de drenaje’. Constituye un conjunto ambiental formado, entre otros hábitats naturales, por una antigua laguna litoral denominada de San Ginés), transformada luego en salinas -hoy abandonadas-, y separada de la ribera del Mar Menor por una franja arenosa. Las formaciones de los diferentes tipos de vegetación que definen el Saladar de Lo Poyo se agrupan en las unidades de arenales, saladares y carrizales. Los saladares y arenales están propuestos como microreserva de flora por la presencia de varias especies de gran interés botánico, entre ellas el taray blanco (Tamarix boveana), la zanahoria de mar (Echinophora spinosa), la zamarrilla (Teucrium carthaginense) y la esparraguera de dunas (Asparagus maritimus). En este Espacio Natural están presentes cinco hábitats naturales de interés comunitario (Directiva 92/43/CEE): herbazales asentados en la primera línea de playas (Salsolo kali-Cakiletum maritimae), pastizales propios de las laderas de dunas móviles (Cypero mucronati-Agropyretum juncei), juncales halófilos propios de las zonas más tiempo encharcadas del saladar (Elymo elongati-Juncetum maritimi), vegetación de saladares propia de la banda más externa de las zonas afectadas por inundaciones temporales (Atriplici glaucae-Suaedetum pruinosae), y almarjales propios de zonas salinas afectados por inundaciones temporales (Frankenio corymbosae-Arthrocnemetum macrostachyi). En conjunto, los distintos ecosistemas alcanzan un alto grado de interés y desde el punto de vista paisajístico se constituye como un enclave excepcional, al presentarse como una ventana abierta al Mar Menor desde la cercana sierra litoral y piedemonte del paraje de San Ginés de la Jara. Entre los factores que alteran este lugar merece especial consideración el impacto de la actividad minera (a través de la rambla del Beal), que ha afectado por deposición de metales pesados; así como las periódicas roturaciones y vertidos a las que ha sido sometido el Espacio Natural.

- Salinas de Marchamalo y Playa de las Amoladeras:
A diferencia de los tres espacios anteriores, se define tipológicamente como ‘humedal con salinas costeras activas’. El sector de las Salinas de Marchamalo ocupa una superficie de 191,3 hectáreas e incluye saladares, juncales y arenales en general bien conservados. Por su parte, la zona de Playa de las Amoladeras comprende, además de la playa en su acepción coloquial, una extensa zona de arenal de unas 100 hectáreas que alcanza hasta la linde misma de la Avenida de La Manga. Las unidades de vegetación que aparecen representadas son: salinas, saladares, arenales y playas. En este Espacio Natural se presentan ocho hábitats de interés comunitario: vegetación de saladares propia de la banda más externa de zonas afectadas por inundaciones temporales (Atriplici glaucae-Suaedetum pruinosae), almarjales propios de zonas salinas afectados por inundaciones temporales (Frankenio corymbosae-Arthrocnemetum macrostachyi), tarayales hiperhalófilos propios de saladares interiores o litorales (Inulo chritmoidis-Tamaricetum boveanae), albardinales halófilos alicantino-murcianos y de la sierra de Cartagena (Limonio caesii-Lygeetum sparti), matorrales subhalófilos y nitrófilos (Atriplicetum glauco-halimi), matorrales camefíticos que se asientan en dunas costeras semifijas (Loto cretici-Crucianelletum maritimae), pastizales de barrón con óptimo en las crestas de dunas (Loto creciti-Ammophilletum australis), y pastizales propios de las laderas de dunas móviles (Cypero mucronati-Agropyretum juncei). En conjunto, los ecosistemas presentes alcanzan un alto grado de interés ecológico y presentan una buena conservación de sus recursos naturales, a pesar de la existencia de importantes factores de degradación ambiental, como son las actividades recreativas realizadas sin consideración por el medio ambiente, la caza, los vertidos, el tránsito de vehículos, actividades urbanísticas, especies exóticas invasoras, etc.

- Cabezo de San Ginés:
Por su interés geomorfológico está designado como Lugar de Interés Geológico, destacando los procesos de karstificación que se dan en él. Las laderas del cabezo se encuentran tapizadas por diversas comunidades vegetales de interés, destacando los cornicales, matorrales termófilos del sureste peninsular caracterizados por la presencia de arto, cornical y espino negro. Existen también retamares, tomillares y pastizales que albergan especies como Genista jimenezii, Thymus hyemalis y Brachypodium retusum.
En el Cabezo de San Ginés se encuentran seis tipos de hábitats de interés comunitario (Directiva 92/43/CEE): matorrales representativos de la vegetación madura de las áreas cálidas peninsulares (Mayteno-Periplocetum angustifoliae), retamares propios de suelos coluviales y zonas afectadas por incendios (Rhamno lycioidis-Genistetum murcicae), tomillar propio de la sierra de Cartagena (Saturejo canescentis-Thymetum hyemalis), pastizales termomediterráneos ricos en elementos propios de sitios poco continentales (Teucrio pseudochamaepytis-Brachypodietum retusi) y comunidades de fisuras y laderas rocosas (Cosentinio bivalentis-Teucrietum freynii) y tomillares subrupícolas de laderas rocosas (Hypericion ericoidis). Los factores de degradación ambiental más importantes de este lugar están asociados a la actividad minera, que provoca contaminación y aislamiento y fragmentación de los hábitats.

- Cabezo del Sabinar:
Al igual que el cabezo de San Ginés, el cabezo del Sabinar es una elevación de naturaleza caliza perteneciente a la sierra de Cartagena oriental que rompe con la monotonía de la planicie del Campo de Cartagena. La actividad minera que en él se ha desarrollado durante décadas ha transformado mucho este paisaje. El terreno está muy fracturado por multitud de diaclasas o fisuras, de modo que el agua de lluvia se filtra por ellas, por lo que las escorrentías superficiales son mínimas y no excavan cauces en su superficie. La vegetación que cubre el cabezo del Sabinar está integrada por matorral mixto con acebuches, lentiscos, coscojas y palmitos. También presenta cornicales, retamares y diversos tomillares. Lo más singular es el sabinar de sabina mora, que posee aquí, junto con la presente en Calblanque, la mejor representación de sabinar de la Región de Murcia, en la actualidad muy afectado por el pastoreo. En el cabezo del Sabinar se encuentran ocho hábitats naturales de interés comunitario (Directiva 92/43/CEE): espinares, palmitares, y lentiscares termomediterráneos (Chamaeropo humilis-Rhamnetum lycioidis), retamares propios de suelos coluviales y zonas afectadas por incendios (Rhamno lycioidis-Genistetum murcicae), tomillar propio de la sierra de Cartagena (Saturejo canescentis-Thymetum hyemalis), pastizales termomediterráneos ricos en elementos propios de sitios poco continentales (Teucrio pseudochamaepytis-Brachypodietum retusi), tomillares subrupícolas propios de laderas rocosas (Hypericion ericoidis), vegetación termófila de extraplomos rocosos con cierta acumulación de sales (Lafuenteo rotundifoliae-Centaureetum saxicolae), formaciones rupícolas de sabina mora endémicas de la sierra de Cartagena (Arisaro-Tetraclinedetum articulatae), y matorrales representativos de la vegetación madura de las áreas cálidas peninsulares (Mayteno-Periplocetum angustifoliae).

- Cabezo del Carmolí:
Situado junto al Mar Menor, este cabezo es un viejo volcán de andesita de más de 10 millones de años de antigüedad y catalogado como Lugar de Interés Geológico. En el pasado sufrió intensas acciones de pastoreo y recolección de plantas aromáticas, lo que desencadenó una importante merma de la vegetación. Aún así pueden observarse, entre otros, palmitos, acebuches y espinos, quedando restos de una importante formación de azufaifos y varias especies de helechos. Entre las plantas más abundantes que tapizan sus laderas se encuentran romeros, tomillos y lavandas. En el cabezo del Carmolí están presentes tres hábitats naturales de interés comunitario: tomillar termófilo semiárido propio de la sierra de Cartagena, con diversos endemismos (Saturejo canescentis-Thymeetum hyemalis), espinares, palmitares y lentiscares termomediterráneos (Chamaeropo humilis-Rhamnetum lycioidis) y comunidad de fisuras terrosas sombrías en rocas silicatadas (Cheilantho maderensis-Cosentinietum velleae).

- Isla e islotes del Mar Menor:
Las islas e islotes del Mar Menor son afloramientos volcánicos localizados en el interior de la laguna que constituyen cinco hitos paisajísticos de excepcional interés, que son las islas del Ciervo, Redonda, Mayor, Perdiguera y del Sujeto. Estas moles pétreas se originaron a raíz de los episodios volcánicos acaecidos durante el Neógeno y, al igual que el cabezo del Carmolí, son de naturaleza andesítica. Los tipos de vegetación presentes son el cornical en la Isla del Ciervo y el matorral mixto en el resto de islas e islotes. El cornical está constituido por una maquia de Periploca angustifolia, especie de flora silvestre protegida a escala regional. Aparece acompañado de diferentes especies de matorral, igualmente protegidas en la normativa regional como Lycium intricatum, Chamaerops humilis y Caralluma europaea. Respecto a las formaciones de matorral mixto que constituyen la vegetación característica de las cuatro islas restantes, existe una clara diferenciación entre la Isla Mayor, que posee la mejor representación de la comunidad original con magníficos ejemplares de coscoja y lentisco, y las islas Perdiguera, Sujeto y Redonda, donde se encuentra muy reducida con algunos ejemplares de Chamaerops humilis. En las diversas islas se encuentran distintos hábitats de interés comunitario. Las islas del Ciervo y Redonda presentan los mismos hábitats de interés comunitario, que son cinco: matorrales representativos de la vegetación madura de las áreas cálidas peninsulares (Mayteno-Periplocetum angustifoliae), tomillar propio de la sierra de Cartagena (Saturejo canescentis-Thymetum hyemalis), pastizales termomediterráneos ricos en elementos propios de sitios poco continentales (Teucrio pseudochamaepytis-Brachypodietum retusi), matorrales crasifolios propios de rellanos terrosos en zonas rocosas (Sedetum micrantho-sediformis), y comunidad de fisuras y laderas rocosas desde Cabo de Palos hasta Águilas (Cosentinio bivalentis-Teucrietum freynii). Isla Mayor posee dos tipos de hábitat natural: espinares, palmitares, y lentiscares termomediterráneos (Chamaeropo humilis-Rhamnetum lycioidis) y pastizales termomediterráneos ricos en elementos propios de sitios poco continentales (Teucrio pseudochamaepytis-Brachypodietum retusi). En la Isla Perdiguera el tapiz vegetal está compuesto principalmente por palmitos, lentiscos y coscojas. Presenta cuatro tipos de hábitats naturales: palmitares y lentiscares termomediterráneos (Chamaeropo humilis-Rhamnetum lycioidis), tomillares propios de la sierra de Cartagena (Saturejo canescentis-Thymetum hyemalis), pastizales termomediterráneos ricos en elementos propios de sitios poco continentales (Teucrio pseudochamaepytis-Brachypodietum retusi) y encinares termomediterráneos relícticos (Rubio longifoliae-Quercetum rotundifoliae). En la isla del Sujeto la vegetación que predomina se compone de matorrales de cornical y matorrales costeros de oroval y cambrón. Presenta dos tipos de hábitats naturales: matorrales halonitrófilos de zonas costeras afectadas por la maresía (Withanio frutescentis-Lycietum intricati) y matorrales representativos de la vegetación madura de las áreas cálidas peninsulares (Mayteno-Periplocetum angustifoliae).


Paisaje Protegido Cabezo Gordo

Este cabezo de naturaleza metamórfica y sedimentaria es también un Lugar de Importancia Geológica por su contenido petrológico. En su vertiente de exposición sur o solana las unidades de vegetación que caracterizan el Cabezo Gordo son los cornicales, acompañados de tomillo, rabogato, artemisia, esparraguera borde, etc. En su vertiente norte dominan las formaciones de matorral mixto, compuesto de espino negro, tomillo y romero. En él se presentan cuatro hábitats de interés comunitario (Directiva 92/43/CEE): matorrales representativos de la vegetación madura de las áreas cálidas peninsulares (Mayteno-Periplocetum angustifoliae), tomillar propio de la sierra de Cartagena (Saturejo canescentis-Thymetum hyemalis), comunidades rupícolas infratermomediterráneas endémicas del sureste de España (Cosentinio bivalentis-Lafuenteion rotundifoliae) y pastizales termomediterráneos ricos en elementos propios de sitios poco continentales (Teucrio pseudochamaepytis-Brachypodietum retusi).


Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar

La comunidad vegetal más significativa la constituye el único sabinar natural sobre dunas (Juniperus turbinata) de la Región, interesante resto de la antigua vegetación arbustiva de las zonas de dunas costeras regionales. En este parque destacan las formaciones de dunas y arenales de costa asociados a zonas húmedas, existiendo una amplia representación de hábitats prioritarios como son las lagunas litorales, los pastizales salinos, los matorrales halófilos, las estepas salinas y las dunas fijas de Crucianellion maritimae. En cuanto a la flora de interés destacan los elementos mediterráneos Sarcocornia alpini, Pancratium maritimum, Aetheorhiza bulbosa, Triplachne nitens, Pseudorlaya pumila y los endemismos murciano-almerienses Helianthemum marminorensis y Frankenia corymbosa. Especialmente significativas por su interés científico y rareza son Senecio glaucus subsp. glaucus y Asparagus maritimus.


Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila

Este Parque Regional cuenta con 17 tipos de hábitats prioritarios, aunque el que más influenciado se encuentra por el Mar Menor es el de ‘zonas subestépicas de gramíneas y anuales’ (Thero-brachypodietea), siendo las comunidades vegetativas más características los palmitares, artales y cornicales, los bosquetes de Tetraclinis articulata y enclaves de carrascales termófilos. Acoge el principal enclave de distribución natural en Europa de la sabina de Cartagena (Tetraclinis articulata) y destaca por el buen estado de conservación de las formaciones de cornical, acompañadas de numerosas especies iberoafricanas. Son igualmente muy interesantes los palmitares, los matorrales con Genista jimenezii, las comunidades sobre dunas y los albardinales con Limonium caesium. Se han inventariado 670 taxones de flora vascular con numerosos endemismos (Centaurea saxicola, Genista jimenezii, Teucrium carthaginense, etc.) e iberoafricanismos exclusivos del sureste peninsular (Maytenus senegalensis, Periploca angustifolia, Calicotome intermedia, etc.) destacando Limonium carthaginense, endemismo murciano restringido a zonas litorales.


Especies protegidas, destacables y relícticas

Unas mil especies vegetales, cuya vulnerabilidad en algunos casos es patente, nos dan una idea de la diversidad vegetal del Mar Menor. Para luchar contra la perdida de algunas especies se han incluido en el anexo I del Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia, 4 especies como ‘en peligro de extinción’, 24 ‘vulnerables' y 30 ‘de interés especial'. En el anexo II se recogen 12 especies catalogadas como ‘aprovechables'. Tarde ha llegado esa protección para algunas otras especies, los cambios que ha habido en las últimas décadas han supuesto una considerable pérdida de biodiversidad. Entre las especies vegetales desaparecidas y relíctitas del entorno del Mar Menor se encuentran: Carum foetidum, Quercus suber, Halocnemum strobilaceum, Quercus rotundifolia y Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa.


Las fanerógamas marinas

El Mar Menor y sus zonas periféricas sumergidas forman también un importante ecosistema para algunas especies que tienen en el medio acuático su hogar.
Destacables son sus fondos blandos, cubiertos principalmente por praderas de algas como la Caulerpa prolifera y fanerógamas marinas. La escasez de sustratos duros es manifiesta y sólo aparecen en el 3% de sus fondos, aunque localmente son muy importantes para diversos organismos.
Cymodocea nodosa forma, localmente, praderas muy extensas junto con Zostera noltii o Posidonia oceanica. Es una especie poco abundante en el Mar Menor, donde su población ha menguado notablemente en los últimos años y ha sido desplazada en muchos puntos de la laguna por el alga verde Caulerpa prolifera.
Zostera noltii suele encontrarse sobre suelos arenoso-fangosos en lugares protegidos, desde la línea de playa hasta unos 5 m de profundidad. Es poco abundante y se encuentra formando céspedes mixtos con Ruppia cirrhosa y Cymodocea nodosa en los fondos blandos de toda la laguna costera, aunque en los últimos años su distribución ha disminuido, siendo desplazada en muchos puntos por Caulerpa prolifera. Ruppia cirrhosa suele ocupar lagunas calmas y protegidas del viento sobre fondos fangosos o arcillosos. Es poco abundante en la Región de Murcia, donde se encuentra formando céspedes mixtos con Zostera noltii y Cymodocea nodosa en algunos tramos de los fondos blandos someros de la laguna costera. Zannichellia pedunculata se encuentra en fondos blandos de aguas salinas someras o estancadas. Las obras costeras y la contaminación asociadas al desarrollo urbanístico del litoral son las principales amenazas de estas fanerógamas marinas.


Jornada sobre flora del Mar Menor

El grado de interés que ha suscitado este valor natural ha motivado la realización de diferentes trabajos. En este marco el pasado 19 de noviembre, se celebró la 'Jornada Técnica Flora del Mar Menor: 100 años de estudios florísticos', con más de noventa inscritos y con la participación como ponentes de José Antonio Navarro, Juan José Martínez y Diego Rivera, donde se presentó el libro 'Guía de la flora del Mar Menor y su área de influencia', editado por la Consejería de Agricultura y Agua, a través de la Fundación Cluster. Esta valiosa herramienta divulgativa servirá para que conozcamos más y mejor el patrimonio vegetal del Mar Menor, desde su origen y adaptaciones hasta sus extinciones y desapariciones.


Fuente: Fundación Cluster para la Protección y Conservación del Mar Menor
Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza.
Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Artículos relacionados en anteriores números:
- La singularidad de nuestro patrimonio marino (Murcia enclave ambiental nº 1, pp. 20-24).
- ZEPIM Mar Menor (Murcia enclave ambiental nº 2, pp. 18-23).
- La praderas de Posidonia oceanica (Murcia enclave ambiental nº 6, pp. 14-19).
Chumberillo de lobo (Caralluma europaea)
Brezo blanco (Erica arborea)
Arto negro (Maytenus senegalensis subsp. europaea)