EDITORIAL El día 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales. La importancia de estos ecosistemas justificó que en 1971 se promoviera una Convención específica sobre los Humedales de Importancia Internacional. El Convenio Ramsar, tal como se conoce a esta Convención, fue firmado en la ciudad de Ramsar (Irán) el 2 de febrero de ese año y su entrada en vigor se produjo en 1975. Su principal objetivo es “la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo”. Con 158 partes contratantes, 1755 humedales y 161 millones de hectáreas, éste es el único Convenio que se ocupa de un ecosistema específico. En octubre de 1994, el Mar Menor entró a formar parte de la Lista Ramsar de Humedales de Importancia Internacional, con el número 706. Más de 15.000 hectáreas distribuidas por los cuatro términos municipales que bañan sus aguas y que forman parte de 3 espacios naturales protegidos. En la actualidad, la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad se encuentra inmersa en los trabajos y la gestión necesarios para incluir en la Lista Ramsar otros dos espacios: las lagunas de Campotéjar y las lagunas de las Moreras. Dos reportajes tendrán a las aves como protagonistas; los procelariformes, parientes próximos de los albatros, y los fringílidos, o más conocidos como jilgueros y verdecillos. Por último, el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila nos mostrará los valores naturales de este espacio protegido que ha sido propuesto para formar parte de las Reservas de la Biosfera. Completamos este número de “Murcia enclave ambiental” con un reportaje sobre la recogida de aceites usados, una campaña que está llevando a cabo la Dirección General de Planificación, Evaluación y Control Ambiental, de gran importancia para evitar la contaminación de los cursos de agua y para su uso como material biocombustible. VALORACIÓN DE ECOSISTEMAS EN EL PARQUE REGIONAL DE CALBLANQUE, MONTE DE LAS CENIZAS Y PEÑA DEL ÁGUILA El Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila alberga una gran diversidad de ecosistemas diferentes, desde paisajes forestales hasta arenales, cada uno con un valor propio en cuanto a las actividades humanas que en ellos se desarrollan y en cuanto a valores ecológicos y paisajísticos. La valoración de estos ecosistemas permite una gestión más racional. El Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila se encuentra localizado en la porción más oriental del litoral de la Región de Murcia, al sur de la cuenca del Mar Menor, e incluye territorios pertenecientes a los términos municipales de Cartagena y La Unión. Los materiales procedentes de la erosión de los relieves circundantes son transportados por una densa red de drenaje que vierte al Mar Menor por el norte y al Mar Mediterráneo por el sur, modelando la superficie del terreno y determinando su morfología. En general, estas vertientes no constituyen cursos de agua contínuos, sino que se trata de importantes ramblas de carácter esporádico y torrencial. En este extenso territorio confluyen tres espacios socioeconómicos tradicionales de muy diferente naturaleza: la minería, la agricultura y el turismo. A éstos hay que añadir un cuarto factor: el valor ecológico y el interés naturalístico de la zona. Respecto a éste hay que reseñar que esta área constituye fundamentalmente un sistema forestal, con representaciones de interesantes comunidades vegetales y notable valor faunístico. El resto de unidades ambientales y ecosistemas presentes -salinas, arenales, dunas fósiles, acantilados, saladares, etc.- forman un conjunto natural en el que se establecen importantes interrelaciones y presentan, igualmente, un alto valor para la conservación. Valoración de ecosistemas Siguiendo los 'Estudios Básicos de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales en el Espacio Litoral de Calblanque-Peña del Águila', los valores naturales y el interés ecológico de los distintos ecosistemas marinos y terrestres se encuentran en una escala de valoración organizada en tres niveles: alto, medio y bajo. - Nivel alto: representa el mayor grado de valoración y se corresponde a aquellas áreas que albergan cierto número de especies y/o hábitats con varios niveles de protección y que, además, se encuentran en buen estado general de conservación, o que aún en el caso de presentar cierto grado de perturbación se prevé una fácil recuperación. - Nivel medio: representa el grado intermedio de valoración y se corresponde en general con zonas que albergan especies o hábitats con escaso o ningún nivel de protección, o poseen representaciones muy escasas y/o degradadas de zonas de nivel alto y con difícil recuperación natural. - Nivel bajo: representa el tercer grado de valoración y se adjudica a zonas que no albergan ninguna especie o hábitat de suficiente interés o que debido a su alto grado de degradación u ocupación física del espacio han perdido su valor. Zonas de valor alto COSTA ROCOSA Incluye las unidades de acantilados y dunas fósiles de Calblanque y las zonas de vegetación supralitoral localizadas en el sector de Punta Espada. El tramo de costa comprendido entre ambos enclaves y su prolongación en ambos sentidos constituye uno de los Lugares de Interés Geológico (LIG) de la Región de Murcia de mayor significación, donde se pueden observar diferentes aspectos de la geomorfología litoral y algunos neotectónicos y petrológicos. La composición florística, tanto de los acantilados de Calblanque como de las playas, está caracterizada por las especies de los sectores de costa: Chrithmum maritimum, Limonium latebracteatum, Frankenia corymbosa y Salsola papillosa. La vegetación supralitoral, que ocupa la parte más baja de los acantilados y la zona alta de las playas, está integrada por Asteriscus maritimus, Chrithmum maritimum, Sarcocornia fruticosa y Limonium sp. Entre los grupos faunísticos, las comunidades que caracterizan estos sectores se asemejan a las localizadas en los arenales adyacentes, principalmente aves. PLAYAS En estos tramos de costa arenosa, la unidad de playas comprende la zona directamente afectada por el oleaje, caracterizada por la casi total ausencia de vegetación, por lo que se reduce a un sustrato arenoso y a los acúmulos de restos de arribazón. Tierra adentro se extiende hasta el inicio de las primeras dunas móviles. En Calblanque la composición florística de las playas se caracteriza por las especies Chrithmum maritimum, Limonium latebracteatum y Frankenia corymbosa. También aparecen especies más relacionadas con arenales, como Crucianella maritima, Lotus creticus y Elymus farctus. A la playa se asocian taxocenosis de aves marinas y larolimícolas que las utilizan como zonas de alimentación y reposo. Entre las limícolas destaca el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), el correlimos tridáctilo (Calidris alba), el vuelvepiedras (Arenaria interpres) y el ostrero (Haematopus ostralegus), entre otros. Entre los láridos, diversas especies de charranes y gaviotas lo utilizan fundamentalmente para reposar y también para alimentarse. En aguas marinas, frente a las zonas de Calblanque y Peña del Águila, tiene especial significación la presencia de pardela cenicienta (Calonectris diomedea). Otras especies marinas de interés observables en esta zona son el alcatraz (Sula bassana), la pardela balear (Puffinus yelkouan mauritanicus) y la gaviota de Audouin (Larus audouinii). ARENALES Y SECTORES DE RAMBLAS Incluye las unidades de arenas móviles (dunas) y arenas húmedas que constituyen los denominados ecosistemas sabulícolas. Se incluyen también los sectores de ramblas por presentar cierta similitud con las unidades de arenales en cuanto a las formaciones vegetales que las caracterizan. En los arenales móviles destacan las gramíneas Sporobolus arenarius y Ammophila arenaria, junto a especies como Lotus creticus subsp. salzmannii, Launaea resedifolia, Ononis natrix subsp. ramosissima, Eryngium maritimum, Centaurea seridis, Pancratium maritimum y Salsola kali. En los arenales húmedos se presentan las mismas especies que en los móviles, junto a Erianthus ravennae, Imperata cylindrica, Juncus maritimus, J. littoralis, J. subulatus y Scirpus holoschoenus. En las ramblas, la principal formación vegetal son los tarayales, concretamente de Tamarix boveana, especie de flora silvestre catalogada como 'vulnerable' en la Región de Murcia. Entre los grupos faunísticos destacan las comunidades de aves relativamente homogéneas en función de las condiciones locales (presencia de vegetación, existencia de zonas encharcadas, etc.), mezclándose especies de zonas húmedas con otras de afinidades esteparias y también de matorrales. Destaca la presencia de especies nidificantes propias de otros ambientes como el tarro blanco (Tadorna tadorna) y larolimícolas como el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus). Los ecosistemas sabulícolas presentan una biodiversidad alta y contienen hábitats de especial interés en base a las formaciones vegetales que los definen, además de ser utilizados por aves acuáticas y otras especies sensibles como zonas de desplazamiento, reposo y reproducción. Su buen estado de conservación le ha otorgado una valoración alta. SALADARES Esta unidad comprende tanto los saladares estrictos sobre suelos frecuentemente encharcados por agua salada, como matorrales halófilos sobre sustratos secos y etapas de degradación. Se atribuyen a esta unidad las zonas inundadas marginales de las Salinas de Rassall, muy someras y con márgenes densamente poblados por vegetación halófila. La orla de saladar inmediata a las Salinas de Rassall es una masa densa de Sarcocornia fruticosa y Arthrocnemum glaucum, que son sustituidas a mayor distancia de los estanques por Juncus littoralis, Suaeda vera, Limonium arenosum, Dittrichia viscosa y otras especies, caracterizadas por poseer una distribución territorial amplia. Las formaciones de matorrales halófilos localizadas en estas unidades de saladar mantienen una protección a escala internacional al incluirse en la Directiva de Hábitats. En cuanto a los valores faunísticos, las comunidades de aves terrestres tanto en zonas abiertas como de matorral están representadas por paseriformes. En cuanto a las comunidades de aves acuáticas, albergan especies que prefieren los sectores de vegetación encharcada, como archibebes (Tringa sp.), andarrios chico (Actitis hypoleucos) y cigüeñuela (Himantopus himantopus). La riqueza natural de estos ecosistemas viene determinada principalmente por la variedad faunística y la existencia de diversos hábitats de gran singularidad. SALINAS, SALADARES Y CARRIZALES ADYACENTES Las Salinas de Rasall, localizadas en el área de Calblanque, se caracterizan, principalmente, por su reducida extensión, producción casi artesanal y escasa complejidad. Comprenden todas las superficies permanentemente inundadas destinadas a la explotación de sal, salvo los encharcamientos marginales prácticamente desconectados de los circuitos salineros. Su composición litológica es fundamentalmente de suelos salinos compuestos de limos negros de marisma, ricos en materia orgánica y de permeabilidad nula. En las proximidades de las salinas aparecen pequeñas formaciones de carrizal, principalmente en las zonas más interiores, constituyéndose como áreas naturales de gran interés como hábitat de fauna y flora. A excepción de la estrecha franja de saladar que bordea los estanques, dominada por Sarcocornia fruticosa, algunas manchas de Phragmites australis y macrófitos presentes en aguas de baja salinidad, no existen plantas superiores en las salinas. La vegetación sumergida se ve progresivamente dominada por tapetes de cianofíceas y por bacterias y algas unicelulares (Dunaliella). Como área preferente para nidificar la utilizan especies como el chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), la cigüeñuela (Himantopus himantopus) y de forma más esporádica la avoceta (Recurvirostra avosetta). Además, las especies mejor adaptadas a utilizar las salinas como medio de alimentación son el tarro blanco (Tadorna tadorna), tambien nidificante y el flamenco (Phoenicopterus ruber), visitante ocasional de estas salinas por su reducida extensión. En el interior de las salinas reposan moderados contingentes de gaviotas, destacando la presencia de gaviota de Audouin (Larus audouinii). De los restantes vertebrados, el fartet (Aphanius iberus) prácticamente se extinguió en 1991 como consecuencia de la desecación parcial de las salinas. Actualmente, y después de numerosos estudios y una elaborada metodología, se está llevando a cabo la reintroducción de esta especie en las salinas del Rasall, en el marco del proyecto LIFE "Conservación de stocks genéticos de Aphanius iberus (Murcia)". Respecto a los sectores ocupados por carrizal, éstos se limitan a pequeñas manchas que aparecen en las proximidades de las salinas. Se trata de una unidad claramente definida en su aspecto y composición florística, constituyendo una masa monoespecífica de Phragmites australis, con algunos sectores de Juncus maritimus, de representación territorial amplia y no sujetas a protección especial. En cuanto a la comunidad de aves presente en los carrizales, las especies dominantes son los rálidos, como la polla de agua (Gallinula chloropus), y ciertos paseriformes, como el ruiseñor bastardo (Cettia cetti) y el carricero común (Acrocephalus scirpaceus). A ellas se une un cortejo mixto de especies de zonas húmedas y de ambientes terrestres, destacando entre las primeras el pájaro moscón (Remiz pendulinus), el escribano palustre (Emberiza schoeniclus) y el carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus), y entre las segundas, la terrera marismeña (Calandrella rufescens). Por su mínima extensión y producción casi artesanal, el factor más negativo en la conservación del ecosistema es el abandono de la actividad salinera, hecho que se produjo en 1991. CULTIVOS ABANDONADOS Constituyen antiguas zonas agrícolas que son en realidad unidades heterogéneas con restos de cultivos arbóreos, como en la zona de Peña del Águila (Huerto de las Calesas). Las principales comunidades vegetales presentes en estos sectores son determinadas especies arbóreas y de matorral que se desarrollan en las divisorias de las parcelas a modo de setos. Los restos de cultivos arbóreos corresponden a algarrobo (Ceratonia siliqua), higuera (Ficus carica) y palmera datilera (Phoenix dactylifera), mezclados con especies ruderales o invasoras de cultivos y con arbustos (Pistacia lentiscus y Tetraclinis articulata). Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1. SABINARES Las principales unidades de sabinar se localizan en el área de Peña del Águila y en algunos sectores próximos al Monte de las Cenizas. Se trata de un bosquete aclarado de pinos y sabinas acompañados por arbustos de la maquia, por cornicales o por matorrales mixtos. Las formaciones de sabinares (Tetraclinis articulata) constituyen una de las principales poblaciones de esta especie relicta para toda Europa, el resto se localizan en zonas adyacentes de la sierra de Cartagena. En cuanto a las especies arbustivas de la maquia que se localizan en estas unidades de sabinar, destacan como más características el lentisco (Pistacia lentiscus), el acebuche (Olea europaea), coscoja (Quercus coccifera) y las aliagas (Genista sp.). Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1. CARRASCALES Su localización se concreta en el área de Calblanque, próximos al núcleo de Cobaticas. Se trata de un carrascal termófilo costero de reducidas dimensiones y relíctico de una antigua formación arbórea. La formación que caracteriza esta unidad es la carrasca (Quercus rotundifolia). El resto de especies de vegetación presentes en estos sectores y características de la unidad son: Asparagus acutifolius, Lonicera implexa, Osyris quadripartita, Clematis flammula, Rhamnus borgiae, Smilax aspera, Scrophularia sciaphila, Arbutus unedo y Pistacia lentiscus. Los carrascales mantienen una distribución localizada espacialmente en sectores cuya vegetación dominante es el pinar denso. Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1. MATORRALES DE CORNICAL La distribución espacial del cornical se extiende en dos sectores bien diferenciados. Coloniza una franja litoral continua desde Punta Parreño, extremo occidental del Espacio Natural de Calblanque, hasta Cabo Negrete, y mantiene importantes representaciones en la carretera Portmán-Los Belones. En conjunto ocupa preferentemente las laderas de solana directamente orientadas al mar. Estas unidades están constituidas por una maquia de cornical (Periploca laevigata) y arto (Maytenus senegalensis). Aparecen acompañadas de diferentes especies de matorral como lentisco (Pistacia lentiscus), coscoja (Quercus coccifera), azufaifo (Ziziphus lotus) y palmito (Chamaerops humilis). La característica principal es la presencia de sabina mora (Tetraclinis articulata). Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1. MATORRAL CALCÍCOLA Aparece individualizado únicamente en el área de Calblanque, donde ocupa umbrías en las vertientes orientadas al Mar Menor. En su entorno predominan los espacios destinados a cultivos agrícolas, así como unidades de pinar abierto y matorral mixto. Las formaciones vegetales se definen por la dominancia de palmito (Chamaerops humilis) y por la presencia de Periploca angustifolia, Maytenus europaeus y algunos pies de Tetraclinis articulata. Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1. MATORRAL MIXTO Su distribución en el Espacio Natural Protegido y en el resto del ámbito del Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) se extiende ocupando grandes áreas de las zonas adyacentes a los arenales y cornicales de Calblanque, Peña del Águila y en sectores intermedios entre el Collado de Ponce y el Cabezo de El Sabinar. En el área de Calblanque se incluyen en esta unidad todos los matorrales, a excepción de los calcícolas, caracterizados por especies como Calicotome intermedia (aliagares), Launaea arborescens, Cistus monspeliensis, Asparagus stipularis, Chamaerops humilis, Pistacia lentiscus, etc. En el área de Peña del Águila se han considerado bajo esta denominación los matorrales bajos de cobertura media donde se entremezclan especies adaptadas a los ambientes áridos y de suelos pobres en nutrientes, así como espartales y albaidales. Los valores faunísticos se representan en el cuadro 1. CUADRO 1. Valores faunísticos de los CULTIVOS ABANDONADOS, CARRASCALES, SABINARES, MATORRALES y pinar abierto* Son característicos de estos ambientes la cogujada común (Galerida cristata), la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), la curruca rabilarga (Sylvia undata), la collalba negra (Oenanthe leucura) y el mochuelo (Athene noctua), junto a comunidades de distribución espacial más amplia, como la perdiz común (Alectoris rufa). Como especies de amplias áreas de campeo que anidan en puntos muy localizados de este ámbito territorial se citan el águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) y el halcón peregrino (Falco peregrinus). (*) el pinar abierto se encuentra entre las zonas de valor medio. PINARES Se consideran de alto valor los pinares densos localizados en la zona de Peña del Águila y en contacto con el cornical costero de Atamaría y Monte de las Cenizas. También se incluyen algunos pinares abiertos que conservan buenas representaciones de matorrales. Los pinares densos se han definido por la distribución de los individuos de Pinus halepensis con las copas en contacto. En la zona de la Peña del Águila se encuentran en estos pinares densos coscoja (Quercus coccifera), lentisco (Pistacia lentiscus), mirto (Mirtus communis), aladierno (Rhamnus alaternus) y rusco (Ruscus aculeatus) con enredaderas (Smilax aspera, Clematis cirrhosa y Lonicera implexa). En las formaciones de pinar denso del área de Calblanque se consideran características las siguientes especies: Brachypodium retusum, Rhamnus lycioides, Chamaerops humilis, Thymus hiemalis y Rosmarinus officinalis, entre otras. Como unidades de vegetación de los pinares abiertos se incluyen las que conservan buenas representaciones de matorral termófilo y/o de formaciones herbosas secas. También se ha caracterizado el pinar abierto por la presencia de especies como Asparagus stipularis, Brachypodium retusum y Chamaerops humilis. En cuanto a los valores faunísticos, en los pinares abiertos se dan los mismos que en las formaciones de matorral. En los pinares densos hay una mayor riqueza faunística, encontrando currucas (cabecinegra y rabilarga), verdecillos (Serinus serinus) y otros fringílidos, mosquitero común (Phylloscopus collybita), mirlo (Turdus merula), carbonero común (Parus major), alzacola (Cercotrichas galactotes) y la tórtola común (Streptopelia turtur). En Peña del Águila se encuentran también la paloma torcaz (Columba palumbus), el pito real (Picus viridis), el reyezuelo listado (Regulus ignicapillus) y el papamoscas gris (Muscicapa striata). Entre los mamíferos cabe destacar la gineta (Genetta genetta). Zonas de valor medio MATORRAL MIXTO DEGRADADO Los sectores de matorral mixto distribuidos en las proximidades de las zonas de explotación minera o localizadas en áreas de intenso pastoreo son los más representativos. PINARES ABIERTOS Y PINARES DE REPOBLACIÓN Los pinares abiertos se caracterizan por la presencia de formaciones de matorral degradado. Se localizan en el área de Peña del Águila. Los pinares de repoblación (también en este área) están compuestos por ejemplares de pino carrasco (Pinus halepensis) acompañados de tomillares y pastizales con grandes ejemplares de palmito (Chamaerops humilis). Los valores faunísticos se representan en el cuadro 2. ERIALES En términos generales engloban antiguas zonas agrícolas colonizadas por una vegetación de baja cobertura, escasa altura y poca complejidad, integradas por especies como Thymelaea hirsuta, Rosmarinus officinalis, Hyparrhenia hirta, Sideritis leucantha, Helychrisum stoechas y Thymus hiemalis. Calblanque se caracteriza, además de por estas especies comunes a todas las representaciones de esta unidad, por especies como Dactylis glomerata, Eryngium campestre, Teucrium capitatum o Asteriscus maritimus. En eriales de saladar o arenal dominan las especies características de los ambientes a partir de los que se originan (saladar y arenal). Respecto a las unidades faunísticas, se observan reptiles, micromamíferos y algunas aves. Zonas de bajo valor Incluye la práctica totalidad de las zonas de cultivos, las zonas sin vegetación autóctona y zonas transformadas. En cultivos de secano herbáceos dominan los aláudidos como la cogujada (Galerida cristata), la calandria (Melanocorypha calandra) y la terrera común (Calandrella brachydactyla), junto a la bisbita (Anthus pratensis), la lavandera blanca (Motacilla alba), el alcaraván (Burhinus oedicnemus) y la codorniz (Coturnix coturnix). En los cultivos arbóreos de secano y núcleos rurales integrados dominan, además del gorrión común, el estornino negro (Sturnus unicolor), la abubilla (Upupa epops), etc. En cultivos arbóreos de regadío aumenta la dominancia de fringílidos como el verdecillo, el verderón (Chloris chloris) y el pardillo (Acanthis cannabina), junto a la curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), el petirrojo (Erithacus rubecula), el mirlo (Turdus merula), etc. En las balsas y estanques ornamentales aparecen especies propias de humedales, destacando el zampullín chico (Tachybaptus ruficollis), la focha (Fulica atra) y la polla de agua (Gallinula chloropus) en las que presentan carrizales, y la cigüeñuela (Himantopus himantopus) en las que carecen de vegetación. El medio rural agrupa comunidades afines también a los roquedos, como la collalba negra (Oenanthe leucura), el roquero solitario (Monticola solitarius) y el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), y reptiles como Tarentola mauritanica y Podarcis hispanica. Zonificación PORN Las distintas zonas dentro del espacio natural protegido se designan según el uso fundamental de las mismas, estableciendo la regulación de usos por medio de la definición de actividades compatibles e incompatibles. Zona de reserva La calificación como ‘reserva' se aplica a áreas de interés relevante, entendidas éstas como lugares cuyas manifestaciones vegetales, faunísticas o geomorfológicas son únicas, raras, frágiles o amenazadas. Dentro del ámbito de este Parque Regional se localizan tres áreas con dicha calificación: Reserva ambiental Las salinas y saladares son zonas de interés relevante, puesto que abarcan áreas con actividades primarias que han dado lugar a ecosistemas naturalizados, donde coexiste el aprovechamiento productivo con la conservación de altos valores ecológicos. Reserva geomorfológica Se define con esta calificación al sector costero formado por un conjunto de dunas fósiles, localizado inmediatamente al sur de las salinas de Calblanque. El interés de esta zona viene definido por el indudable valor que representa para la comprensión de la evolución reciente de la costa. Reserva ecológica Corresponde a dos áreas distintas: Peña del Águila y Monte de las Cenizas, ambas excepcional valor natural. Zona de conservación prioritaria Las zonas de conservación prioritaria son áreas definidas por un alto valor natural, al que se suele unir un especial valor científico, cultural o paisajístico. Éstas son: 1. Franja litoral desde Punta Parreño hasta Punta Negrete, abarcando toda la ladera hasta la zona cimera, excepto en la zona de Las Cenizas. 2. Ladera baja de Peña del Águila próxima al núcleo de Portmán, justo en el límite occidental del Parque y entrando en contacto directo con la zona de reserva botánica. 3. Vertiente oriental de la estribación sur del pico de Ponce. 4. Conjunto de cabezos de la parte oriental del Parque, cabezos de la Fuente, Negro, de los Martínez y La Reona. Zona de conservación compatible Se define como aquel territorio en el que la conservación y mejora de sus valores naturales puede ser compatible con un cierto grado de uso extensivo o de aprovechamiento primario. En este amplio espacio se mezclan, sin límites muy definidos, diferentes ecosistemas que aún conservan un alto valor natural, junto a otros más transformados por la acción antrópica. Zona de uso intensivo Dentro del ámbito de este Parque Regional se localizan tres áreas con esta calificación: Paisajes agrarios Corresponden a áreas de marcadas alteraciones de carácter antrópico. Las características naturales han sido fuertemente transformadas por una actividad agrícola tradicional. Se localiza preferentemente sobre la cuenca sedimentaria del Mar Menor, en terrenos de topografía suave y con suelos aptos para el cultivo, principalmente pardo calizos. Núcleos rurales Son pequeñas poblaciones rurales enclavadas dentro del espacio protegido que se han visto sometidas a un progresivo despoblamiento hacia las áreas próximas de mayor dinamismo económico. Zona de equipamientos turísticos, comerciales y recreativos Incluye una pequeña zona situada en la ladera occidental del Monte de las Cenizas, en el entorno de las instalaciones militares que se insertan en dicha zona de conservación compatible. Su función es la de albergar equipamientos hoteleros y recreativos, estos últimos orientados al uso público del Parque. Zona de uso público vial Corresponden a los principales ejes de comunicación del Parque y tienen como finalidad básica la regulación del flujo de vehículos y visitantes. Zonas de restauración Áreas del Parque Regional degradadas por actividades extractivas o vertidos que requieren actuaciones importantes de regeneración para poder incorporarse a alguna de las categorías de zonificación anteriormente descritas. Se trata de tres pequeños sectores situados al norte del antiguo Espacio Natural Protegido de Calblanque. Resto del ámbito del P.O.R.N. Esta integrada por dos zonas, un corredor de conexión entre el área de Peña del Aguila y el Cabezo de El Sabinar, y la zona forestal situada al sur de la urbanización Atamaría. La función de ambas zonas es la de articular el Parque con su entorno, estableciendo zonas de amortiguación y corredores físicos entre espacios protegidos. Propuesta Reserva de la Biosfera En la actualidad, el área de Calblanque y Sierras Mineras está siendo estudiada para obtener la aprobación de la UNESCO y así entrar a formar parte de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera. Así se establecería el primer espacio con este reconocimiento internacional en nuestra Región. El lugar dispone de los recursos necesarios para favorecer el desarrollo sostenible de la población local mediante el uso racional de los mismos. El Comité Nacional del Programa MaB "Man and Biosfere" analizará la propuesta y si la considera adecuada la elevará al Consejo Internacional de Coordinación del Programa MaB, último responsable de dar el visto bueno para que Calblanque y las Sierras Mineras se conviertan en Reserva de la Biosfera. RESUMEN Ubicado en la parte más oriental del litoral de la Región de Murcia, el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila posee un gran valor ecológico e interés naturalístico, constituyendo un sistema forestal con interesantes comunidades vegetales y notable valor faunístico, así como, diversos ecosistemas que forman un conjunto natural en el que se establecen importantes interrelaciones y presentan un alto valor para la conservación. Siguiendo los ‘Estudios básicos de los planes de ordenación de los recursos naturales en el espacio litoral de Calblanque-Peña del Águila' las zonas de valor alto albergan cierto número de especies y hábitats y presentan un buen estado de conservación o de fácil recuperación. En este nivel estarían las playas y la costa rocosa de Calblanque, es decir, los acantilados y dunas fósiles, y las zonas de vegetación supralitoral de Punta Espada. Espacio que constituye uno de los Lugares de Interés Geológico (LIG) de la Región de Murcia. También destacarían los ecosistemas sabulícolas por su alta biodiversidad, estos son, las dunas, los arenales húmedos y las ramblas. Por su parte, la variedad faunística y la singularidad de los diversos hábitats que existen, hacen que las Salinas del Rasall en Calblanque, los saladares cercanos a las salinas y los carrizales adyacentes estén considerados dentro del nivel alto. Los cultivos abandonados en la zona de la Peña del Águila, los sabinares de la misma zona, los carrascales de Calblanque, los matorrales de cornical que van desde Punta Parreño hasta Cabo Negrete y en la carretera de Portmán-Los Belones, el matorral calcícola en Calblanque, el matorral mixto por todo el espacio protegido y los pinares de Peña del Águila, Atamaría y Monte de las Cenizas también forman parte del nivel alto por sus comunidades vegetales y sus valores faunísticos. Todas estas áreas estarían, a su vez, calificadas como zonas de reserva ambiental, geomorfológica o ecológica y zonas de conservación prioritaria. Mientras tanto el matorral mixto degradado, los pinares de repoblación, los eriales o las zonas de cultivo, sin vegetación autóctona o transformadas están consideradas como áreas de valor medio o bajo y pertenecen a las zonas de uso intensivo. Fuente: Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza. Servicio de Ordenación y Gestión de los Recursos Naturales. Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Artículos relacionados en anteriores números: - ZEPIM: Área del Mar Menor y Zona Oriental Mediterránea de Murcia (Murcia Enclave Ambiental nº 2, pág. 18-23) - El litoral emergido: la importancia de su protección (Murcia Enclave Ambiental nº 10, pág. 26-29) - Visitando. Islas e Islotes del litoral Mediterráneo Regional (Murcia Enclave Ambiental nº 13, pág. 46-53) ESTUDIO Y SEGUIMIENTO DE AVES FRINGÍLIDAS EN LA REGIÓN DE MURCIA Los cantos de las aves fringílidas siempre han cautivado y han servido de inspiración a las poblaciones humanas, hasta el punto de desarrollar una actividad cinegética denominada silvestrismo que consiste en la captura de estas aves para coleccionar sus cantos. Los estudios que sobre estas poblaciones se han realizado han permitido elaborar recomendaciones para la comunidad silvestrista. Las aves fringílidas (Fringillidae) comprenden un grupo taxonómico que pertenece al orden de las paseriformes y presentan una distribución muy amplia en el planeta compuesta por 170 especies. En la península Ibérica, Canarias y Baleares están representadas por once especies reproductoras y cuatro de aparición irregular. Se trata de un amplio grupo ornítico con especies adaptadas a gran variedad de medios; desde los sistemas forestales montañosos, donde son característicos el verderón serrano y el lúgano, hasta los paisajes semiáridos del Sureste ibérico, hábitat del singular camachuelo trompetero. Los fringílidos se encuentran en una amplia variedad de formaciones vegetales, como en los bosques, donde destacan las poblaciones de pinzón vulgar y piquituerto, o en matorrales y ambientes ecotónicos generados por cultivos y bosquetes, en los que son habituales el pardillo común, el jilguero, el verdecillo, el verderón común, el picogordo, el camachuelo común, etc. Este grupo de aves se alimenta principalmente de granos y semillas, si bien también pueden incluir en su dieta algunos pequeños invertebrados. En general, estas aves disponen de un corto y fuerte pico cónico y su lengua y músculos bucales están muy desarrollados. De este modo, su canto suele ser potente, trinado y en muchas ocasiones agradable al oído humano, por lo que se consideran excelentes aves canoras. ¿Qué es el silvestrismo? Determinados colectivos humanos, generalmente procedentes del medio rural o agrícola, han desarrollado durante décadas una arraigada afición por el peculiar canto de algunas especies de aves silvestres. Las personas que comparten la afición o costumbre de capturar estas aves se conocen como silvestristas, si bien algunos de sus miembros prefieren otras denominaciones más genéricas como 'pajareros' u 'ornitólogos', sin duda mucho más amplias e, incluso incorrectas. La manifestación sociocultural de la actividad se traduce en la creación de sociedades 'ornitológicas' ó 'pajariles', la implementación de prácticas de entrenamiento para aves, el establecimiento de criterios de valoración sobre la calidad del canto, la invención de técnicas de captura, celebración de concursos y muestras de canto, etc. La captura de fringílidas silvestres para el canto en la Península Ibérica se reduce a cuatro especies; verderón común (Carduelis chloris), verdecillo (Serinus serinus), pardillo común (Carduelis cannabina) y jilguero (Carduelis carduelis), existiendo diferencias territoriales sobre cuales son las más apreciadas. En la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia únicamente existe afición considerable por la captura de jilguero y de pardillo común, este último principalmente entre los aficionados de localidades del interior y Noroeste de la Región. Se trata de una peculiar actividad con significativas diferencias respecto a la caza y otras aficiones con aves. En relación a la colombicultura o la cetrería, el principal aspecto diferencial es la necesidad de realizar capturas de individuos silvestres. Este hecho tiene su origen en aspectos de índole costumbrista, aunque también por resultar de menor calidad el canto desarrollado por individuos criados en cautividad. Por otro lado, si se compara la actividad silvestrista con la mayor parte de modalidades cinegéticas es evidente la diferencia; todas ellas implican la captura con muerte de individuos de distintas especies, mientras que el objetivo de la captura de fringílidas es la cría en cautividad de los individuos capturados. En la actualidad, las autorizaciones para la práctica de esta actividad en España se emiten desde las Comunidades Autónomas, promoviendo así el mantenimiento de una actividad tradicional ligada al medio rural y fuertemente arraigada en algunas comarcas. Es imprescindible garantizar el mantenimiento de las especies a corto y largo plazo, por lo que se establece un cupo máximo de capturas estimado como 'soportable o poco significativo' para las poblaciones. Este cupo debe respetarse y distribuirse entre el conjunto de aficionados que solicitan permisos de captura cada año. Para la regulación efectiva de la actividad es preciso, en primer lugar, vigilar el cumplimiento de la normativa (periodos de veda, áreas permitidas para la captura, técnicas autorizadas, etc.), así como el número de capturas finalmente autorizadas a cada silvestrista. Por otro lado, resulta imprescindible establecer unos cupos de captura soportables por las poblaciones en función de la abundancia y evolución reales de las poblaciones. Con objeto de disponer de información sobre estos parámetros se realizaron durante 2007 estudios de campo, principalmente orientados a estimar la abundancia de jilguero y pardillo común en el conjunto de la Región de Murcia (Vidal et al., 2007). En este sentido, la Administración regional autoriza la captura de dos especies de aves fringílidas: jilguero y pardillo común. El colectivo de silvestristas en Murcia supera con creces el millar y sus miembros se distribuyen en asociaciones locales, por barrios o municipios, en casi todo el territorio regional. Las comarcas donde se presentan mayor número de aficionados son la Comarca del Noroeste, Vegas del Guadalentín y Segura, Campo de Cartagena y Mar Menor. La excepción más destacada es la comarca del Altiplano, donde no resulta frecuente ni tradicional esta práctica cinegética. Objetivos del estudio y antecedentes Durante el año 2007, la antigua Dirección General del Medio Natural (en la actualidad, de Patrimonio Natural y Biodiversidad) retoma el estudio y seguimiento de las poblaciones de aves fringílidas en la Región de Murcia. Estos trabajos se abordan de forma pionera en la Región a finales de los años noventa, mediante asistencia técnica con SEO/BirdLife, de los cuales se debe destacar la ambiciosa escala territorial del estudio, correspondiente al conjunto de formaciones vegetales y biotopos, donde se reproducen estas especies cosmopolitas. En 2007 el equipo técnico de Biocyma, Consultora en Medio Ambiente y Calidad, fue seleccionado para la realización del estudio, siendo destacable la colaboración de la Federación de Caza de la Región de Murcia y las sociedades locales de silvestristas de Águilas, Bullas, Caravaca, Cartagena y Cehegín. El objetivo básico pretendido en los estudios de los noventa y 2007 es conocer el estado y evolución de las poblaciones de aves fringílidas, como principal indicador y herramienta para la gestión del aprovechamiento cinegético que se realiza anualmente sobre las poblaciones silvestres. Los resultados obtenidos en estos estudios de seguimiento se convierten en una herramienta muy útil, principalmente como indicadores para la determinación del cupo máximo de capturas expedidos cada temporada. Por otro lado, aunque exclusivamente existe afición y se emiten permisos de captura para jilguero y pardillo común, otras dos especies fringílidas comunes han sido incluidas en los estudios: verdecillo y verderón común. La regulación efectiva de las disposiciones y normas sobre la actividad silvestrista, así como el censo y seguimiento del estado y evolución en las poblaciones de estas aves son herramientas imprescindibles para garantizar su conservación a medio y largo plazo. De este modo, en el estudio realizado durante 2007 se persiguieron los siguientes objetivos básicos: 1. Determinar los parámetros poblacionales genéricos (densidad y abundancia de efectivos reproductores, índices de abundancia, éxito reproductor) para las distintas especies de aves fringílidas estudiadas, según diferentes estratos y zonas de la Región de Murcia. 2. Establecer una red de unidades de muestreo (transectos) para el control anual de las poblaciones, y diseño de una metodología de control eficaz de estas poblaciones. 3. Elaboración de recomendaciones orientadas a regular la captura legal de estas aves, tales como las tasas de captura viables con la conservación de las poblaciones y su impacto según especies y zonas, los periodos recomendables, etc. 4. Seguir ampliando los conocimientos acerca de las áreas importantes para el mantenimiento de las poblaciones post-reproductoras durante el periodo estival. Por otro lado, durante 2007 se desarrolló la aplicación para determinar la asignación óptima del esfuerzo a realizar para una precisión determinada, aplicando la técnica del muestreo estratificado, contemplando además para el análisis la distribución heterogénea de las especies en los diversos medios y la dispersión de los datos obtenidos en un muestreo previo. Metodología empleada y resultados El área de estudio supuso el 67% de la superficie total de la Región de Murcia, considerándose el resto como áreas marginales, apenas empleadas para la reproducción de estas especies. La distribución del área comprende principalmente matorrales, pinar, cultivos de secano y regadío. Para estimar la población reproductora de jilguero, pardillo común, verderón común y verdecillo para la Región de Murcia en el año 2007 se muestreó en matorrales, pinar, frutales de secano, frutales de regadío (frutales de hueso), cítricos, cereales, hortícolas y viñedos. La recogida de datos se basó en la realización de 29 muestreos (estaciones de escucha y transectos lineales) en los biotopos o estratos donde habitualmente residen y se reproducen poblaciones considerables de las cuatro especies estudiadas. De este modo se registraron todos los contactos con aves, ya fueran visuales o auditivos, en un radio o banda de 50 metros. Este método permite obtener índices puntuales de abundancia, índices de densidad por unidad de superficie conociendo la distancia recorrida a lo largo de los itinerarios, así como estimas sobre la abundancia global para cada especie y estrato considerado (Ferry y Frochot, 1958). Sin embargo, hay que destacar la dificultad implícita en el estudio para establecer estimas absolutas, por lo que los resultados deben interpretarse con precaución. La interpretación de los datos se realizó según las recomendaciones de Jarvinen y Vaisanen (1976), que consideran como pareja todo contacto con un macho, una hembra, un nido o grupo de volantones, y dividen por 5 para obtener el número de parejas en un bando post-reproductor. Las mayores densidades acumuladas de aves fringílidas se presentaron en frutales de regadío y cítricos (23,4 y 21 Individuos/10 ha, respectivamente), si bien, considerando la superficie relativa de cada medio en la Región de Murcia, el estrato que cuenta el mayor número de estas aves es frutales de secano. En general se trata de estratos arbolados donde las especies disponen de alimento y un biotopo adecuado para la construcción del nido y su reproducción. Entre los resultados por especies, el verderón común presentó una selección positiva muy marcada por los cítricos. Los datos recogidos para esta especie apuntan hacia la estabilidad en la evolución del tamaño poblacional, mostrando un ligero incremento sobre resultados recogidos en 1999. El verdecillo presenta una distribución similar a la del verderón común, siendo muy abundante en cítricos y frutales de regadío. Se trata de la especie más abundante de la Región entre las estudiadas. La mayor abundancia de jilguero fue observada en frutales de regadío, donde -según los estudios de 2007- se concentra el 40% del conjunto de la población reproductora. Se trata de la especie menos abundante de las estudiadas, siendo destacable su reducida presencia en estratos habitualmente seleccionados por la especie como, por ejemplo, cítricos. Una posible causa discutida en este estudio es la intensificación de las técnicas agrícolas empleadas en este medio. Los resultados obtenidos para el pardillo común mostraron un retroceso en el tamaño poblacional global de la especie en torno al 35% de 1999 a 2007, hecho que puede responder tanto a una evolución negativa como a simples oscilaciones interanuales de la población. Para interpretar los resultados con fiabilidad es necesario cubrir series de años suficientemente largas, estableciendo así ciclos y tendencias poblacionales. La productividad o éxito reproductor (tasa de reclutamiento o proporción de jóvenes/adultos) es uno de los parámetros demográficos más importantes en el estudio de la dinámica de poblaciones. Además, su estudio y determinación son fundamentales a la hora de adoptar cualquier medida de gestión sobre estas poblaciones (Sánchez et al., 1999). La metodología empleada para la determinación de este importante parámetro en 2007 consistió en la observación directa y datado (jóvenes/adultos) de individuos de las cuatro especies estudiadas en el periodo post-reproductor (16 julio - 20 septiembre). Para tal fin, se realizaron más de veinte muestreos en charcas y fuentes, empleados frecuentemente como abrevaderos por gran número de individuos, si bien otros lugares donde se detectaron concentraciones para alimentación también fueron censados. Habitualmente las aproximaciones se realizaban de forma silenciosa, si bien no siempre existe refugio natural, por lo que en algunas ocasiones se empleó un 'hide' o escondite para observar sin ser visto. La distribución de aguaderos y comederos muestreados no se corresponde con el conjunto de los existentes en la Región de Murcia y sus proporciones relativas. Sin embargo, y debido al gregarismo y movilidad en el período post-reproductor, se ha estimado como representativa la relación de edades obtenida en estas zonas de éxito reproductor global de todos los estratos en los que se ha estimado la abundancia de reproductores. Los resultados obtenidos indicaron un descenso significativo en la tasa de éxito reproductor del jilguero (0,836), comparando los resultados de 1999. Por otro lado, el pardillo común alcanzó la mayor tasa de productividad (2,324) de las cuatro especies estudiadas en 2007. Estima del esfuerzo de muestreo El esfuerzo a realizar cada año para la determinación de la abundancia de efectivos reproductores, así como en cualquier otro tipo de estudio, se relaciona directamente con la precisión alcanzada en dicho estudio. Así, el esfuerzo apropiado u óptimo a implementar debe contemplar un margen de error asumible, correspondiente a su vez a un nivel de esfuerzo de muestreo asequible en su ejecución (Tellería, 1986). Con objeto de diseñar posteriores estudios, durante 2007 se analizó la distribución de esfuerzos necesarios en relación a la precisión que se obtendría con ellos. Los cálculos realizados consideraban la superficie total a muestrear, la superficie relativa de cada estrato y la varianza de los resultados obtenidos en un muestreo previo. Recomendaciones para la gestión de la actividad A lo largo de 2007 se han desarro-llado diversas recomendaciones sobre la regulación de la actividad silvestrista, principalmente en relación a los cupos de captura soportables por las poblaciones, así como sobre periodos de captura recomendables o menos desaconsejables, técnicas de captura apropiadas, el anillamiento de propiedad (anillas cerradas) como herramienta de control, regulación de las sueltas, etc. Una de las acciones con mayor repercusión fue la celebración de un curso para silvestristas sobre técnicas de anillamiento (no científico) y presentación de los resultados del estudio y censo de fringílidas en 2007, organizado desde la Dirección General del Medio Natural con la colaboración de la Federación de Caza de la Región de Murcia. El evento contó con masiva afluencia de miembros de las distintas asociaciones silvestristas de la Región de Murcia y resultó un grato intercambio y puesta en común para la regulación efectiva de la actividad. Las capturas que se producen fuera del ámbito legal por furtivos incrementan notablemente las capturas totales practicadas sobre las poblaciones de las aves canoras. La conservación de estas especies a largo plazo pasa, inevitablemente, por la regulación efectiva de la actividad, el estudio y seguimiento continuado de las poblaciones, pero también por el control y vigilancia del furtivismo y mercado ilegal. RESUMEN Las aves fringílidas poseen un potente, trinado y agradable canto debido a su corto y fuerte pico cónico y a que su lengua y músculos bucales están muy desarrollados. Esta habilidad ha hecho que durante décadas los seres humanos, aficionados a su canto, hayan perseguido a estas especies silvestres con el objetivo de capturarlas y criarlas en cautividad, lo que se conoce como silvestrismo. En la Región de Murcia únicamente existe una afición considerable por la captura de jilguero y pardillo común. En la actualidad, las autorizaciones para la práctica de esta actividad las emiten las Comunidades Autónomas, estableciendo además un cupo máximo de capturas entre el conjunto de aficionados para garantizar el mantenimiento de las especies. Para la regulación efectiva de la actividad es preciso vigilar el cumplimiento de la normativa en cuanto a periodos de veda, áreas permitidas o técnicas autorizadas, así como el número de capturas autorizadas a cada silvestrista y establecer unos cupos de captura soportables por las poblaciones. Con el objeto de disponer de información sobre estos parámetros, en 2007 se realizaron unos estudios de campo orientados a conocer el estado y la evolución de jilguero, pardillo común, verdecillo y verderón común en la Región de Murcia. La regulación efectiva de las disposiciones y normas sobre la actividad silvestrista, así como el censo y seguimiento de estas aves son herramientas imprescindibles para garantizar su conservación a medio y largo plazo. Los objetivos perseguidos con el estudio realizado en el 2007 son: determinar los parámetros poblacionales genéricos, establecer una red de unidades de muestreo para el control anual y diseño de una metodología de control eficaz, elaborar recomendaciones para regular la captura legal y seguir ampliando los conocimientos acerca de las áreas importantes para el mantenimiento de los nuevos polluelos. Bibliografía * Jarvinen, O. y Vaisanen, R.A. 1976. Estimating relative densities of breeding birds by the line transect method. Ornis Fennica. * Ferry, C. y Frochot, B. 1958. Une methode pour denombrer oiseaux necheur. Terre et vie. * Sánchez, M.A., Martí, R. y Gutiérrez, J.E. 1999. Seguimiento de efectivos poblacionales y éxito reproductor de aves fringílidas sometidas a captura en vivo en la Región de Murcia. Dirección General del Medio Natural. SEO/BirdLife. * Tellería Jorge, J.L. 1986. Manual para el censo de los vertebrados terrestres. Editorial Raíces - Santander. * Vidal, J.M., García, J., Jiménez F.J. y López J.A. 2007. Censo y Seguimiento de Aves Fringílidas en la Región de Murcia. Dirección General del Medio Natural. Región de Murcia. Consultor: Biocyma S.C. Fuente: Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza. Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad CAMPAÑA DE ACEITES USADOS. POR UNA NATURALEZA MÁS SANA RESUMEN Los ciudadanos de la Región de Murcia cuentan con un nuevo Sistema de Recogida de Aceites Vegetales Usados, pionero a nivel europeo, como medida de sostenibilidad medioambiental. El problema ligado a los residuos urbanos es ampliamente conocido, tanto en lo que se refiere a su recogida como en lo que se refiere a su tratamiento posterior, a fin de obtener productos reutilizables o reciclados y con ello reducir o minimizar el impacto que sobre el medio ambiente producen. Un residuo urbano particularmente contaminante es el aceite vegetal que se usa en los hogares, obtenido a partir de soja, girasol u oliva y que una vez utilizado es generalmente vertido a la red de alcantarillado, dañando el medio ambiente. La creciente preocupación social respecto al reciclado de aceites usados ha motivado el desarrollo, por parte de la Administración, de la campaña de reciclaje de aceites por toda la Región de Murcia. Concretamente, en febrero de 2008, la Consejería de Desarrollo Sostenible y Ordenación del Territorio de la Región de Murcia (entonces con las competencias en medio ambiente) firmó un convenio con la Federación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de la Región de Murcia (Favermur) y con la Asociación de Empresas de Recogida, Tratamiento y Reciclaje de Aceites y Grasas (Aerta), con el propósito de poner en marcha una campaña para la utilización del nuevo sistema de recogida de aceites domésticos. Gracias a este sistema, pionero en Europa, ya se han recogido 40.000 litros de aceite, que han sido depositados en los más de 600 contenedores instalados en ayuntamientos, plazas de abastos, colegios, asociaciones de vecinos y edificios públicos, en los cuales los ciudadanos podrán depositar su aceite usado, almacenado previamente en botellas de plástico debidamente cerradas. De esta manera se utiliza, y también se recicla, una parte del total de botellas de plástico que van a la basura después de su uso. Para facilitar el vertido del aceite en la botella, la Fundación Cajamurcia ha financiado la compra de 100.000 embudos de plástico con rosca adaptable al envase estándar de botella, los cuales se distribuyeron a través de ecoinformadores por los 45 ayuntamientos y los comercios que se han adherido a la campaña. Por otra parte, diversas instituciones y entidades privadas y públicas han colaborado en la difusión de la campaña por diversos medios según su ámbito y función, entre ellas AEMA, COEG, la Universidad de Murcia, Croem, Adesga y Esamur. La Campaña de 'Recogida de Aceites de Cocina Usados' en los medios de comunicación ha ido acompañada de acciones directas por parte de los ecoinformadores en los lugares de recogida con el objetivo de educar y sensibilizar a la población, así como de sesiones informativas/formativas en los comercios para el personal, y en los centros educativos y municipales para profesores, monitores, etc. Plan de Residuos Urbanos de la Región de Murcia Con la redacción y tramitación del Plan de los Residuos Urbanos y No Peligrosos de la Región de Murcia, aprobado por Decreto nº 48/2003, de 23 de mayo, se da cumplimiento a las obligaciones en materia de planificación de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia explícitas en la Ley 1/1995, de protección del Medio Ambiente de la Región de Murcia, Ley 10/1998, de residuos y la Ley 11/1997 de envases y residuos de envases. Un principio básico en este plan es crear un sentimiento de responsabilidad compartida sobre la situación actual y futura, así como generar en la sociedad conciencia de su capacidad para intervenir en la resolución de los problemas ambientales y su capacidad para disminuir el impacto que generan los residuos. El poder contaminante de los aceites El residuo de aceite doméstico es en la actualidad una de las principales causas de contaminación de las aguas residuales urbanas ya que, en general, una vez utilizados se vierten por el desagüe a la red de alcantarillado de nuestros municipios, lo que supone una agresión al medio ambiente. Estos vertidos hacen que la depuración de las aguas sea tremendamente costosa, además de dificultar el normal funcionamiento de las depuradoras. En el caso de no haber una total depuración de estos aceites, al devolver al medio ambiente el agua con aceite, éste contamina las cuencas internas, el mar y los acuíferos, interfiriendo en la vida natural y degradando el entorno. Además, el aceite en el agua facilita la proliferación de microorganismos perjudiciales para la salud. El aceite provoca también problemas en las tuberías de desagües en nuestras casas obstruyéndolas y generando malos olores, además de encarecer el proceso de depuración de las aguas residuales en las estaciones depuradoras. Productos finales de la gestión de los aceites de cocina usados Las grasas y aceites, así como sus diversas fracciones, ofrecen multitud de aplicaciones en el sector industrial, además de los beneficios económicos y medioambientales. * Agricultura: Compostaje. * Industria: Lubricantes, ceras, pinturas, barnices, sector de la destilación, jabones, cremas y otros productos de cosmética. * Industria energética: Biodiesel. El biodiesel es un combustible que se obtiene por la transesterificación de triglicéridos (aceite). El producto obtenido es muy similar al gasóleo obtenido del petróleo y puede usarse para motores diesel en general. Por cada litro de aceite tratado se obtiene prácticamente un litro de biodiesel, contribuyendo significativamente a la diversificación energética. Durante los primeros 5 meses de funcionamiento de esta campaña se recogieron más de 11.500 litros de aceite usado que se han reutilizado para la fabricación de biodiesel. ¿Donde puedo encontrar los contenedores para depositar el aceite usado? La Consejería de Agricultura y Agua pone a disposición de todos los ciudadanos un listado de puntos donde poder depositar la botella de aceite usado en www.separaryreciclar.com/aceites. EXPERIENCIAS PREVIAS Ayuntamiento San Pedro del Pinatar Desde 1992, en el Ayuntamiento de San Pedro del Pinatar se implantaron puntos ecológicos donde se incorporaban contenedores de recogida selectiva de envases, vidrio, papel y cartón, y de aceites. Este último contenedor fue retirado en el año 2005, debido a los numerosos derrames producidos en el mismo. Ayuntamiento de Torre Pacheco En 2005 se inicia en el municipio de Torre Pacheco una experiencia pionera en la Región de Murcia: una campaña para informar de la implantación de un nuevo servicio para promover la separación y recogida selectiva del aceite de cocina usado para su posterior transformación en biodiesel. Cartagena La Federación de Asociaciones de Vecinos Consumidores y Usuarios, en Cartagena, vienen recogiendo este tipo de residuo a través de un contenedor puesto para tal fin en las porterías de sus edificios. Ecoparques En la Región existen 34 puntos de recogida de aceites domésticos, uno por cada ecoparque existente. Reciclando el aceite de cocina usado se consigue: * Eliminar un residuo altamente contaminante de la red de alcantarillado. * Facilitar la reutilización del agua depurada. * No obstruir las tuberías. * Disminuir la probabilidad de proliferación de organismos perjudiciales para la salud y los malos olores. * Abaratar la depuración de aguas residuales. * Fomentar el desarrollo de tecnologías en España para la fabricación de biocombustibles. * Reducir la dependencia energética con el exterior. * Crear puestos de trabajo en el área de gestión del aceite y fabricación de biocombustibles. Ventajas ambientales del uso energético del biodiesel * Se obtiene a partir de aceites vegetales usados. No sólo la fuente es renovable, sino que reduce la producción de un residuo contaminante. * No se considera responsable del aumento del efecto invernadero (CO2 generado en su utilización = CO2 fijado por la materia vegetal). * Emisiones de compuestos de azufre mínimos. * Durante la fabricación de biodiesel se generan subproductos fácilmente utilizables, como la glicerina. RESUMEN El residuo de aceite doméstico es en la actualidad una de las principales causas de contaminación de las aguas residuales urbanas ya que, en general, una vez utilizados se vierten por el desagüe a la red de alcantarillado, lo que supone una agresión al medio ambiente. La creciente preocupación social respecto al reciclado de aceites usados ha motivado el desarrollo, por iniciativa de la antigua Consejería de Desarrollo Sostenible y Ordenación del Territorio, de la campaña de reciclaje de aceites por toda la Región de Murcia. Gracias a un nuevo sistema de recogida, pionero en Europa y puesto en marcha por la Consejería en convenio con Favermur y Aerta, ya se han recogido 40.000 litros de aceite en los más de 600 contenedores instalados, donde los ciudadanos pueden depositar su aceite usado, almacenado previamente en botellas de plástico. Así, se recicla no sólo el aceite sino también una parte del total de estas botellas. Para facilitar el vertido del aceite en la botella, la Fundación Cajamurcia ha financiado la compra de 100.000 embudos de plástico con rosca adaptable al envase estándar que se han distribuido por los 43 ayuntamientos y comercios adheridos a la campaña. Durante los cinco primeros meses de funcionamiento de esta campaña se recogieron más de 11.500 litros de aceite usado que se han reutilizado para la fabricación de biodiesel, un combustible que se obtiene por la transesterificación de triglicéridos. El producto obtenido es muy similar al gasóleo y puede usarse para motores diesel en general. Además, las grasas y aceites reciclados ofrecen multitud de aplicaciones en el sector industrial, además de los beneficios económicos y medioambientales. Así, en la agricultura los podemos usar como compostaje, en la industria como lubricantes, ceras, pinturas, barnices, jabones, cremas, productos de cosmética y sector de la destilación. Por ello, la Consejería de Agricultura y Agua pone a disposición de todos los ciudadanos un listado de puntos donde poder depositar la botella de aceite usado en www.separaryreciclar.com/aceites. Fuente: Dirección General de Planificación, Evaluación y Control Ambiental. LAS LAGUNAS DE LAS MORERAS Y CAMPOTÉJAR: HUMEDALES DE IMPORTANCIA INTERNACIONAL Muchos espacios naturales de la Región se encuentran sin una normativa de conservación internacional pese a poseer un gran valor ecológico. Este es el caso de las lagunas de Las Moreras y las de Campotéjar, dos importantes humedales que albergan una de las especies más representativas y escasas del Mediterráneo, la malvasía cabeciblanca. La propuesta para su designación como Humedales de Importancia Internacional es una de las actuaciones que tratarán de establecer un claro compromiso de conservación de estos espacios naturales. La Región de Murcia posee gran cantidad de zonas húmedas que sirven de nido y refugio de numerosas aves. La riqueza biológica de estas zonas las hace merecedoras de programas o figuras de protección que salvaguarden el futuro de estos hábitats y de sus especies. Por este motivo, las lagunas de Las Moreras, en Mazarrón, y las lagunas de Campotéjar, en los términos municipales de Molina de Segura y Lorquí, se han propuesto como sitios Ramsar, es decir, como Humedales de Importancia Internacional por reunir unos valores ecológicos que se ajustan a los criterios del Convenio Ramsar. Las lagunas de las Moreras se encuentran en el municipio de Mazarrón y ocupan una superficie de 58,6 hectáreas. Sonr tres lagunas situadas en el cauce de la rambla de Las Moreras que almacenan agua de forma permanente por los aportes de una moderna depuradora de aguas residuales que la vierte previamente depurada. En sus orillas se ha desarrollado una extensa e inaccesible orla de carrizal y tarayal. En la cabecera de las lagunas se desarrollan formaciones halófilas típicas del Mediterráneo español que incluyen diversos hábitats de interés comunitario. Las lagunas se han convertido en un lugar importante de invernada, migración y reproducción de numerosas especies de aves acuáticas. Las lagunas de Campotéjar, situadas en los municipios de Molina de Segura y Lorquí, abarcan 58,55 hectáreas. Están formadas por cinco balsas que en su origen se construyeron para la depuración del agua residual del municipio de Molina de Segura. Actualmente funcionan como depósitos reguladores para uso agrícola de un agua que es previamente depurada. El complejo lacustre se encuentra naturalizado con el desarrollo de un cinturón perilagunar de carrizo que ocupa gran parte de sus orillas. Este enclave constituye un hábitat de formaciones vegetales características de saladar húmedo. Se ha convertido en un lugar importante de invernada, migración y reproducción de numerosas especies de aves acuáticas y otras especies asociadas a humedales. ¿QUÉ ES EL CONVENIO RAMSAR? El Convenio de Ramsar, o ‘Convenio relativo a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas', es un tratado intergubernamental aprobado el 2 de febrero de 1971 en la ciudad iraní de Ramsar (de ahí su nombre) que entró en vigor en 1975. Este convenio integra las bases sobre las que asentar y coordinar las principales directrices relacionadas con la conservación de los humedales de cada Estado. Actualmente cuenta con más de 154 Estados miembros en todo el mundo, siendo la Unesco la depositaria del convenio. España forma parte de éste desde 1982 y la Región de Murcia cuenta, desde 1994, con el Mar Menor incluido en el listado de Humedales de Importancia Internacional. El objetivo fundamental del Convenio de Ramsar es la conservación y el uso racional de los humedales a través de la acción nacional y mediante la cooperación internacional, a fin de contribuir al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo. Cuando un país se adhiere al Convenio de Ramsar contrae una serie de compromisos generales de conservación y uso racional de sus humedales, especialmente de aquellos incluidos en la lista de Humedales de Importancia Internacional. ¿Qué criterios se siguen? En España se creó un Comité de Humedales en 1994, un órgano colegiado consultivo y de cooperación entre la Administración central y las Comunidades Autónomas. Sus funciones son coordinar las actuaciones en materia de conservación de los humedales, especialmente en el cumplimiento del Convenio Ramsar. El Comité de Humedales, atendiendo a los nueve criterios establecidos por Ramsar para la identificación de Humedales de Importancia Internacional, ha elaborado un protocolo de inclusión de humedales españoles en dicho Convenio. Estos criterios se agrupan en dos grandes apartados: sitios que comprenden tipos de humedales raros o únicos y sitios de importancia internacional para conservar la diversidad biológica, con criterios específicos basados en especies y comunidades ecológicas. CRITERIOS QUE JUSTIFICAN LA DECLARACIÓN DE LAS LAGUNAS DE LAS MORERAS COMO HUMEDAL RAMSAR Las lagunas de las Moreras cumplen cuatro de los nueve criterios establecidos por el Convenio Ramsar para su declaración como Humedal de Importancia Internacional. Criterio 2 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta especies vulnerables, en peligro o en peligro crítico, o comunidades ecológicas amenazadas)1. En las lagunas de Las Moreras están citadas, hasta el momento, 14 especies de vertebrados asociadas a ambientes húmedos con un alto grado de amenaza. Por su catalogación en el contexto mundial destaca la presencia en estos humedales de la malvasía cabeciblanca, la cerceta pardilla y el fartet. Criterio 3 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta poblaciones de especies vegetales y/o animales importantes para mantener la diversidad biológica de una región biogeográfica determinada)2. Según los estudios realizados por la Universidad de Murcia, en las lagunas de las Moreras se citan tres especies endémicas, Nebrioporus baeticus, Ochthebius cuprescens y Ochthebius tacapasensis, de las cuales Nebrioporus baeticus es exclusiva de la península Ibérica. Criterio 4 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta especies vegetales y/o animales cuando se encuentran en una etapa crítica de su ciclo biológico y/o en períodos en que prevalecen condiciones adversas)3. Con respecto a la reproducción de aves acuáticas, y para el periodo 2005-2008, se considera que las lagunas de Las Moreras cumplen el criterio 4 por albergar, en al menos una ocasión, más del 10% de los efectivos poblacionales de malvasía cabeciblanca calculados para el mediterráneo occidental, en concreto un 13,5 % en el año 2006. Criterio 6 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta de manera regular el 1 % de los individuos de una población de una especie o subespecie de ave acuáticas)4. Las lagunas de las Moreras sustentan de manera regular más del 1 % (según cálculos de Wetlands Internacional, 2006) de las poblaciones del mediterráneo occidental de la malvasía cabeciblanca. CRITERIOS QUE JUSTIFICAN LA DECLARACIÓN DE LAS LAGUNAS DE CAMPOTÉJAR COMO HUMEDAL RAMSAR Las lagunas de Campotéjar cumplen tres de los nueve criterios establecidos por el Convenio Ramsar para la declaración de Humedal de Importancia Internacional. Criterio 2 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta especies vulnerables, en peligro o en peligro crítico, o comunidades ecológicas amenazadas)1. En las lagunas de Campotéjar se han citado hasta el momento 11 especies de aves asociadas a ambientes húmedos con un alto grado de amenaza. Por su catalogación en el contexto mundial destaca la presencia de la malvasía cabeciblanca y de la cerceta pardilla. También se encuentra en estas lagunas un tipo de hábitat de interés comunitario: estepas salinas mediterráneas (Limonietalia). Criterio 4 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta especies vegetales y/o animales cuando se encuentran en una etapa crítica de su ciclo biológico y/o en períodos en que prevalecen condiciones adversas)3. Las lagunas de Campotéjar, durante la invernada de aves acuáticas entre 2004-2007, cumplieron el criterio 4 por albergar, en determinadas ocasiones, más del 10 % de los efectivos poblacionales de malvasía cabeciblanca calculados para el mediterráneo occidental, en concreto un 15,4 % en enero de 2006 y un 18,3 % en enero de 2008. Con respecto a la migración, se considera que cumple el criterio 4 por albergar de forma puntual más del 10 % de los efectivos poblaciones de malvasía cabeciblanca de la población total europea, en concreto un 10,6 % en septiembre de 2005. Criterio 6 (Un humedal deberá ser designado como de Importancia Internacional si sustenta de manera regular el 1 % de los individuos de una población de una especie o subespecie de ave acuáticas)4. Las lagunas de Campotéjar sustentan de manera regular más del 1 % (según cálculos de Wetlands Internacional, 2006) de las poblaciones del mediterráneo occidental de malvasía cabeciblanca. Un huésped de lujo: la malvasía cabeciblanca La Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad detectó, a partir de 2004, la colonización y posterior consolidación como nidificante en las lagunas de Campotéjar y Las Moreras de la malvasía cabeciblanca, anátida catalogada en todo el planeta por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como en ‘Peligro de Extinción'. A comienzos del siglo XX la población mundial de la malvasía cabeciblanca se estimaba en unos 100.000 ejemplares, mientras que actualmente es inferior a 10.000. De ésta, unos 1.500-2.000 ejemplares se encuentran en España, único país de Europa occidental que cuenta con una población significativa de esta especie que presenta una distribución restringida a humedales de agua dulce o salobre de Andalucía, Castilla-La Mancha, Valencia y Murcia. Desde 2004 se realizan censos periódicos de toda la avifauna en las lagunas de Campotéjar y Moreras, constatando la presencia regular en cada una de ellas de más de 100 especies diferentes durante la nidificación, invernada o migración, así como la presencia de otras especies también amenazadas en el contexto nacional e internacional como son la cerceta pardilla y porrón pardo. Se ha recopilado un importante volumen de información sobre las características ecológicas de ambos humedales. Por otro lado, los flujos hídricos están garantizados al recibir el agua de modernas depuradoras construidas en sus inmediaciones que la vierten en ellos previamente tratada. Beneficios del uso sostenible de las lagunas de Campotéjar y de Las Moreras * Económico, por tratarse de un agua que es almacenada para uso agrícola. * Ambiental, como hábitat de aves acuáticas. * Social-educativo, por la potencialidad para realizar actividades de educación ambiental, recreativas y turísticas. A su vez, éstas dos últimas repercuten positivamente en el desarrollo económico local. Actuaciones de conservación La creciente importancia que para las aves acuáticas tienen las lagunas de Campotéjar (Molina de Segura) y las lagunas de las Moreras (Mazarrón) ha atraído el interés de sus respectivas corporaciones locales, que han mostrado su interés por establecer mecanismos de conservación que permitan establecer tanto programas de conservación del medio natural como programas educativos y turísticos. Se ha iniciado un proceso de colaboración con ambos ayuntamientos que han dado lugar a diferentes iniciativas de conservación, entre las que destacan: * En las lagunas de Las Moreras se ha elaborado un proyecto de acondicionamiento del entorno del sitio Ramsar propuesto. * En las lagunas de Campotéjar se está colaborando con el Ayuntamiento de Molina de Segura para realizar actuaciones de conservación de las lagunas. * El desarrollo de las propuestas de ambos humedales como sitios Ramsar se ha realizado sobre el terreno con los técnicos de medio ambiente de ambas corporaciones municipales. * En septiembre de 2008, técnicos de la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad expusieron y defendieron ante los representantes del Comité de Humedales del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino la propuesta de declaración de las lagunas de Campotéjar y de Las Moreras como sitios Ramsar, obteniendo una valoración técnica positiva', por lo que la propuesta será elevada a lo largo de 2009 ante la Comisión Estatal de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que a su vez debe emitir un 'informe favorable' para poder abrir un periodo de exposición pública como proceso último previo a su aprobación por parte del Consejo de Ministros, ya que las competencias para incluir cualquier humedal en el Convenio Ramsar es potestad del gobierno central, como depositario de todos los convenios internacionales ratificados por España. Por otro lado, la Dirección General del Medio Natural de la Región de Murcia se incorporó en diciembre de 2006 al 'Grupo de Trabajo de la Malvasía Cabeciblanca y Cerceta Pardilla' del Comité de Flora y Fauna del Ministerio de Medio Ambiente, presentando un informe sobre la evolución de ambas especies en la Región de Murcia y dando a conocer en el ámbito nacional la importancia internacional de estos humedales para la conservación de la malvasía cabeciblanca, así como la presencia regular de la cerceta pardilla. NOTAS: 1. En el caso de España se considera que un humedal cumple el criterio 2 cuando presenta especies y/o hábitats ligados a ambientes húmedos que se encuentran amenazados en un contexto biogeográfico supranacional, por ejemplo taxones clasificados en las máximas categorías de amenaza de UICN, Catálogo Nacional, Libros Rojos Nacionales, etc., y/o hábitats prioritarios del Anexo I de la Directiva de Hábitats, etc. 2. En el caso de España se considera que un humedal cumple el criterio 3 cuando presenta un número apreciable de endemismos y/o una gran riqueza específica (taxones asociados a ambientes húmedos) y/o cuando aparecen especies y/o hábitats asociados a ambientes húmedos que tienen una valoración global A (Excelente), según se indica en el Anexo III de la Directiva 92/43/CEE, ya que se trata de un buen índice para medir la importancia que un espacio tiene para el mantenimiento de la diversidad biológica en la región biogeográfica en la que se localiza (pondera conjuntamente una serie de parámetros fundamentales como representatividad, estado de conservación, distribución, tamaño y densidad de poblaciones, etc.). 3. En el caso de España se considera que un humedal cumple este criterio 4 cuando presenta taxones ligados a ambientes húmedos en alguna de las etapas criticas de sus ciclos biológicos (reproducción, migración, desarrollo larvario, muda, etc.) o es una 'zona refugio' vital en condiciones ambientales adversas (temporales, sequías, etc.), siempre que los números poblacionales sean significativos (por ejemplo, proporciones del 10% en aves acuáticas) aunque sea de manera puntual o excepcional. 4. En el caso de España se considera que un humedal cumple el criterio 6 cuando sustenta de una manera regular el 1% (según Wetlands Internacional, 2006) de los individuos de una población biogeográfica de una especie de ave acuática determinada, entendiendo por 'de manera regular' que durante los últimos 5 años se ha superado en al menos 3 de ellos el umbral del 1%. RESUMEN La Región de Murcia posee gran cantidad de zonas húmedas que sirven de nido y refugio de numerosas aves. La riqueza biológica de estas zonas las hace merecedoras de programas o figuras de protección que salvaguarden el futuro de estos hábitats y de sus especies. Por este motivo y por reunir unos valores ecológicos que se ajustan a los criterios del Convenio de Ramsar, las lagunas de Las Moreras en Mazarrón y las de Campotéjar en Molina de Segura y Lorquí se han propuesto como Humedales de Importancia Internacional según este convenio relativo especialmente a hábitats de aves acuáticas. El Comité de Humedales español que coordina las actuaciones en materia de conservación de estos espacios, cumpliendo los criterios Ramsar, establece que las lagunas de Las Moreras cumplen cuatro de las pautas para ser declaradas Humedal de Importancia Internacional ya que cuentan con especies de vertebrados en peligro de extinción y especies endémicas de invertebrados, albergan más del 10% de la población de malvasía cabeciblanca para el mediterráneo occidental y sustentan el 1% de las poblaciones de la misma especie para la zona anterior. Por su parte, las lagunas de Campotéjar también cumplen tres de los criterios del Convenio de Ramsar para conseguir la declaración debido a que en ella se han citado especies de aves con un alto grado de amenaza, ha albergado más del 10% por ciento de la población de malvasía cabeciblanca del mediterráneo occidental y más del 10% del total de Europa y sustentan de manera regular más del 1% de las poblaciones del mediterráneo occidental de la especie. Según los datos, la mavasía cabeciblanca se ha consolidado como nidificante en ambas lagunas convirtiéndose así en un huésped de lujo. Desde el 2004, se realizan además censos que constatan la presencia de más de 100 especies durante la nidificación, invernada o migración, así como la presencia de otras especies también amenazadas en el contexto nacional e internacional como la cerceta pardilla y porrón pardo. Fuente: Programa de Seguimiento Biológico de Avifauna en Humedales de la Región de Murcia Gustavo A. Ballesteros Pelegrí Artículos relacionados en anteriores números: - La malvasía cabeciblanca se abre camino en Murcia (Murcia Enclave Ambiental nº 12 pág. 16-23). - Programa de seguimiento biológico de aves acuáticas (Murcia Enclave Ambiental nº15, pág. 6-13). LAS AVES DESCONOCIDAS DE NUESTRAS ISLAS: PAÍÑOS Y PARDELAS La Región de Murcia alberga importantes zonas de cría de procelariformes, unas aves de costumbres poco conocidas. Los trabajos que se realizan en sus colonias permitirán saber un poco más de ellas y de sus hábitos para una mejor gestión de los lugares donde viven. Las aves y las islas Las aves procelariformes son aves estrictamente marinas, de hábitos pelágicos durante buena parte del año. Torpes en tierra, están evolutivamente adaptadas a la vida en vuelo en el mar y a la ausencia de depredadores en sus lugares de cría. Este grupo zoológico comprende aves de los océanos, desde los pequeños paíños a los grandes albatros. Sólo se acercan a tierra (islas o acantilados) para la reproducción. Las islas de Las Palomas y Hormigas, ambas en aguas del término municipal de Cartagena, concentran el mayor número de parejas reproductoras de aves procelariformes de la Región de Murcia. Por ello, fueron declaradas Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), comprendiendo esta designación una superficie marítimo-terrestre de 700 m de radio en el caso del archipiélago de Hormigas y de 300 m en el caso de Las Palomas. En la isla de Las Palomas se reproducen las dos procelariformes nidificantes en Murcia: la pardela cenicienta (Calonectris diomedea) y el paíño europeo (Hydrobates pelagicus). La pardela cenicienta es la mayor de las procelariformes europeas, de hasta 120 cm de envergadura. Su plumaje es pardo grisáceo en el dorso y blanco en las zonas ventrales. El pico es amarillo con el extremo oscuro, ganchudo. Los sonidos de estas aves por la noche, durante sus movimientos en la colonia, son sobrecogedores. El paíño europeo es el de menor tamaño del grupo, con las dimensiones de un gorrión y unos 37 cm de envergadura. Su plumaje es casi completamente negro, a excepción del obispillo que es blanco, siendo las patas y el pico también negros. Su canto es como un ronroneo entrecortado por hipos, audibles desde el exterior de los túneles o grietas donde se encuentran. El paíño también cría en la isla Hormiga, donde hay una importante colonia aunque menor que la de Las Palomas. Otra colonia, de pequeño tamaño, se encuentra en la isla Grosa (término municipal de San Javier), y es dudosa la permanencia de la especie como reproductora en la isla de Cueva de Lobos (término municipal de Mazarrón). Ambas especies son aves de una biología reproductora particular: sólo ponen un huevo al año, y no todos los años; la incubación del huevo y el desarrollo del pollo son extraordinariamente largos, mucho más que los de otras aves de tamaño similar. Además, las parejas tienen fidelidad al lugar de cría y los pollos vuelven como reproductores al mismo lugar donde nacieron. La reproducción en el caso de Murcia ocurre desde bien entrada la primavera hasta mitad del otoño. Sólo durante la noche se aprecia actividad de estas aves en las islas, con numerosas entradas y salidas en las colonias, buscando lugar de puesta, relevándose en la incubación y en la alimentación al pollo. Proyecto de estudio Desde abril de 2008 se está llevando a cabo el 'Estudio y mejora de aves Procellariiformes en la Región de Murcia' por la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad de la Consejería de Agricultura y Agua, cofinanciado por la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Las acciones del proyecto se centran en el seguimiento biológico y anillamiento de estas dos especies, acondicionamiento de sus lugares de cría (infraestructuras aprovechables para la nidificación, instalación de cajas-nido, desbroce de vegetación exótica) y difusión pública. Proyecto Estudio y Mejora de Aves Procellariiformes en la Región de Murcia Inversión total 100.000 €. Duración 18 meses (abril 2008 - septiembre 2009). Financiación Consejería de Agricultura y Agua de la Región de Murcia y Fundación Biodiversidad. El seguimiento biológico y anillamiento en el año 2008 se ha realizado mediante sesiones de campo nocturnas y diurnas. Las salidas a las islas en embarcación han estado siempre sujetas al estado del mar y algunas veces han sido anuladas o cambiadas de fecha debido al oleaje. Los medios de transporte utilizados para desplazar al personal investigador a las islas han sido las embarcaciones contratadas para el proyecto de voluntariado Hydrobates y la embarcación contratada para el proyecto cofinanciado por la Fundación Biodiversidad. Las embarcaciones propiedad de la Consejería de Agricultura y Agua destinadas a la vigilancia de Isla Grosa y la embarcación de vigilancia de la Reserva Marina de Cabo de Palos - Islas Hormigas también se han ofrecido desinteresadamente dentro de su horario de trabajo. Anillamientos En las sesiones nocturnas, realizadas entre abril y julio de 2008, se han anillado aves adultas de ambas especies, capturadas con redes japonesas, para lo que se ha contado con la colaboración de voluntarios del proyecto Hydrobates, del Voluntariado Ambiental de la Región de Murcia, al igual que se ha hecho en años anteriores desde la creación de este proyecto de voluntariado. Las capturas con red están dirigidas a los paíños, por el tamaño de luz de malla, pero en la isla de Las Palomas algunas pardelas también se han tropezado con la red. Por lo general las pardelas se anillan en la hura donde están incubando. En las sesiones diurnas, entre agosto y octubre, se han anillado los pollos localizados en nido que se han podido capturar, siempre que tuviesen el tamaño adecuado y su anillamiento no supusiera un riesgo para su crecimiento, de modo que se esperó a los últimos días de su desarrollo, cuando ya estaban bastante emplumados. Así, a los pollos de paíño europeo, que nacen principalmente en junio, se les anilló a mediados de agosto. Se les colocó, al igual que a los adultos y como en temporadas anteriores, una anilla metálica por encima del tarso, en la tibia. A mediados de septiembre todos ellos habían abandonado las zonas de cría. Los pollos de pardela que nacen en julio en la isla de Las Palomas se anillaron a mediados de septiembre y mediados de octubre. En la sesión de octubre ya faltaban muchos de ellos que habían volado. A principios de noviembre ya no quedaba ninguno en la isla, al menos en los nidos conocidos. En todas estas sesiones se han numerado los nidos que se iban encontrando y se ha marcado su ubicación en el terreno mediante GPS. Estimaciones y cálculos A partir de los datos de anillamiento de cada sesión se han podido realizar estimaciones del número de paíños que visita cada isla aplicando distintos métodos. En Las Palomas, donde nidifican las pardelas, para estimar la población de esta especie también se han hecho conteos de individuos en balsas (las balsas son los grupos de aves que se concentran posadas en el mar antes de entrar a la colonia) y se han buscado nidos de forma activa, prospectando huras. El gran acantilado al sur de la isla, donde hay cuevas aptas para la nidificación de la especie, ha quedado al margen de estos muestreos por su inaccesibilidad. Se han medido las dimensiones de las huras (aquellas cuya ubicación lo permitía) donde nidifican las pardelas, con el fin de reunir datos sobre las preferencias de estas aves a la hora de elegir la cavidad donde van a criar. En la isla Hormiga, una vez acabada la reproducción y habiendo volado los pollos de los paíños, se han retirado del túnel del faro los huevos malogrados. Esta medida permitirá mejorar el cálculo de los parámetros reproductivos el próximo año. A partir de las fechas de las visitas, viendo el estado en que se encontraba la reproducción, se han podido establecer intervalos temporales en los que han ocurrido las puestas y eclosiones. Con el seguimiento de los nidos se han podido establecer diversos parámetros reproductores. Los datos obtenidos sobre reproducción son similares, o incluso mejores, que los encontrados en otros trabajos en islas donde crían estas especies, por lo que las colonias de Las Palomas y Hormigas tienen valores buenos o normales en lo referente a la reproducción. La isla Grosa fue prospectada, tras el periodo de cría de los paíños, en los lugares donde se conocía previamente su nidificación (proyecto LIFE en Isla Grosa). Se encontraron pruebas evidentes de su reproducción: el plumón mudado por el pollo, restos del cascarón del huevo, etc., confirmándose su permanencia como reproductor en la isla. En la isla de Cueva de Lobos se prospectaron las cavidades apropiadas para la reproducción, pero no pudo comprobarse la reproducción del paíño al no encontrarse ninguna evidencia de ésta. A cambio, muchos de estos espacios del islote están ocupados por palomas (Columba livia), estornino negro (Sturnus unicolor) y vencejo pálido (Apus pallidus). La conservación de estos lugares garantizará que las colonias de nidificación de estas aves tan interesantes se mantengan en el tiempo. Su fidelidad a los lugares de cría asegura esa continuidad. Los trabajos que se están desarrollando y los datos que se vayan obteniendo en lo sucesivo permitirán conocer si el buen estado de estas colonias se mantiene. RESUMEN Las aves procelariformes son aves estrictamente marinas, de hábitos pelágicos durante buena parte del año. Este grupo zoológico comprende aves de los océanos, desde los pequeños paíños a los grandes albatros. Sólo se acercan a tierra, ya sean islas o acantilados, para la reproducción ya que están más adaptadas a la vida en vuelo en el mar y a la ausencia de depredadores en sus lugares de cría. Las islas de Las Palomas y Hormigas, en Cartagena, concentran el mayor número de parejas reproductoras de estas aves en la Región de Murcia, en concreto de parcela cenicienta y paíño europeo. Por eso, cada una fue declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). La Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad de la Consejería de Agricultura y Agua está desarrollando desde abril del 2008 el proyecto ‘Estudio y mejora de aves procelariformes en la Región de Murcia’ a través del cual se realiza un seguimiento biológico y anillamiento de las dos especies, así como un acondicionamiento de sus lugares de cría y difusión pública. Además del anillamiento de aves adultas y pollos localizados en el nido, también se han enumerado los nidos que se iban encontrando y se ha marcado su ubicación en el terreno mediante GPS. Gracias al estudio, se han podido realizar estimaciones de la población de paíños y pardelas a partir de los datos de anillamiento, se han medido las dimensiones de las huras donde nidifican las pardelas con el fin de reunir datos sobre las preferencias de estas aves a la hora de criar, se han retirado los huevos malogrados de paíños para mejorar el cálculo de los parámetros reproductivos el próximo año y se ha podido realizar seguimientos de nidos y establecer parámetros reproductores. La conservación de Las Palomas y Hormigas, así como Isla Grosa donde se han encontrado pruebas de la reproducción del paíño, garantizará que las colonias de nidificación de estas aves se mantengan en el tiempo y gracias a su fidelidad a los lugares de cría, asegurar esa continuidad. Fuente: Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza. Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Manuel Cremades García Artículos relacionados en anteriores números: - Programa de seguimiento biológico de aves acuáticas (Murcia Enclave Ambiental nº15, pág. 6-13). APUNTES HISTÓRICOS. LOS POZOS DE LA NIEVE EN LA REGIÓN DE MURCIA. La naturaleza siempre ha abastecido al hombre de todo lo necesario y éste, a su vez, ha sabido sacar provecho de los productos de la naturaleza para avanzar hacia el futuro con paso firme y consolidar, a base de trabajo y esfuerzo, las grandes civilizaciones humanas. Por eso podemos echar la vista atrás y ver con orgullo, casi hasta nuestros días, cómo durante siglos hemos sido capaces de conservar algo tan efímero como la nieve sin la ayuda de un solo motor. Desde la época de la civilización mesopotámica (3000 a.C.) se sabe de la existencia histórica del uso de la nieve y de lugares para albergarla, como sótanos o cuevas. Tras la invasión de la Península y su posterior ocupación del territorio, los árabes siempre han sido considerados los introductores de estas prácticas. Sin embargo, se tiene constancia del uso y recogida de nieve en la época romana, por lo que, seguramente, ya debieron existir obras con el mismo fin que las que hoy en día se conocen. Tanto romanos como árabes utilizaron y dieron una importancia enorme a la conservación de la nieve, ya que a sus utilidades meramente conserveras se unía la utilización de este elemento con otros fines, entre los que destacaba el terapéutico. También se usaba para refrescar bebidas y alimentos. Se tiene constancia de que estos pozos se utilizaron en la Región ya en el siglo XII, aunque las pruebas documentales datan su uso desde el siglo XVI, época de gran auge y proliferación de estos pozos y de la comercialización del hielo. En los primeros albores del siglo XX y con la llegada del frío industrial y los avances tecnológicos, se hizo innecesario todo el proceso largo y costoso que suponía el uso de estas edificaciones, dejando que paulatinamente se fueran desmoronando en muchos casos mientras que en otros, gracias a su fuerte estructura, han aguantado estoicamente los envites del tiempo y la climatología. Los trabajos relacionados con los pozos de la nieve suponían un esfuerzo notable para los hombres que los realizaban debido a la dura actividad física y a lo abrupto de la orografía del terreno. Actualmente parece inimaginable el discurrir de los arrieros junto a sus carros por caminos que hoy en día nos parecen intransitables. El funcionamiento de los pozos de la nieve y toda su estructuración requerían una organización muy minuciosa, laboriosa y disciplinada. Había un escalafón laboral y social muy diverso, donde se recogían las labores de cada grupo, los propios, los fieles, los peones, los arrieros, etc. La recogida de la nieve se denominaba encierro y en ella participaban los peones, trabajadores del campo que en los meses de invierno podían sacarse un sobresueldo con estos trabajos. Eran los encargados de recogerla y almacenarla en los pozos. La existencia de los pozos está íntimamente ligada a la existencia de los fieles, que eran los encargados de cuidar los pozos y las casas donde se alojaban los peones en la época de la recogida durante el resto del año, teniéndolos siempre a punto para las fechas en las que la nieve solía hacer aparición. Los que se encargaban de organizar la recogida de la nieve, la gente, los alimentos, los animales, el material, etc. eran los propios y los fieles. Hay actas de la época donde estaban detalladas las cantidades de animales de carga que se utilizaban y de alimentos que se daban de comer a cada persona. Un bien escaso y que se consideraba casi un lujo cuando se le daba a los trabajadores era bacalao, ya que básicamente su alimentación solía ser a base de pan y vino o agua. Posteriormente, tras almacenarla, los arrieros procedían a su transporte, que normalmente se solía realizar a últimas horas de la tarde, o incluso de noche, para intentar disminuir de forma ostensible las pérdidas del preciado material por efecto del calor. Se llevaban a las ciudades, siendo Murcia y Cartagena los centros aglutinadores de su demanda. Era un producto muy cotizado por todos los niveles sociales, aunque sólo los superiores tenían prioridad en la adquisición del producto. Los pozos de nieve se construían en lugares de gran altitud, donde era habitual que nevara en invierno. Normalmente se ubicaban en las laderas, ya que facilitaban la evacuación de las aguas durante el deshielo. Los pozos de la Región de Murcia guardan un gran parecido en lo referente a formas constructivas y materiales utilizados para su construcción. La planta circular era la más empleada en estas construcciones y los materiales que primaban eran los típicos de la arquitectura popular: ladrillo, piedra, madera, yeso, argamasa, etc. La parte superior solía terminar de forma cónica o cilíndrica, siendo la zona más visible de la construcción, que en muchas ocasiones era rematada con material vegetal con la intención de mantener las bajas temperaturas el máximo tiempo posible. Para que no quedara duda de la solidez de la estructura se solían añadir dos o más contrafuertes. El pozo en sí consistía en una oquedad de grandes dimensiones, en algunos de hasta 12 metros de diámetro y 9 de profundidad y disponía de dos o tres puertas para que los peones cargaran la nieve. En la Región de Murcia se encuentran más de una treintena de estas singulares construcciones que tanta importancia tuvieron para el desarrollo económico de las ciudades y que hoy en día se encuentran abandonadas. A continuación tratamos más en profundidad algunas de ellas. Pozo de Zulum (Abanilla) Este pozo surtía de hielo a la población de Abanilla y de Orihuela. Está completamente en ruinas, quedando muchos de sus restos en el interior colmatando el depósito que albergaba la nieve. Tampoco se puede percibir ninguna clase de restos en cuanto a la casa o edificaciones que esta clase de construcciones solían tener anejas al lugar donde se encontraban y que servían de refugio a los trabajadores, animales y material que se utilizaban para las labores de la recogida de la nieve. A pesar de la escasez de vestigios, aún se puede observar el interior de mortero, cal y arena, compuestos característicos de la mayoría de los pozos de la Región de Murcia. Pozo de la Nieve El Madroñal (Cieza) El pozo se encuentra situado el paraje El Madroñal, en la Sierra del Oro (Cieza). No es el único pozo existente en el término municipal de Cieza, ya que se puede visitar otro en la Sierra del Oro de características muy similares. Se encuentra situado junto a otras construcciones tradicionales como una mina de agua de gran profundidad. Pozo Mangueta (Totana) En las cotas más altas de Sierra de Espuña se encuentra un nutrido grupo de pozos de nieve. El primero con el que nos encontramos es el Pozo Mangueta, poco antes de llegar a los Pozos de Murcia. Éstos fueron un pilar básico de la economía en la Región desde el siglo XVI hasta prácticamente el siglo XX y supusieron una importante fuente de ingresos para Totana, que los alquiló a las principales ciudades como Murcia y Cartagena. Pozos de Murcia (Alhama de Murcia) Situados también en Sierra Espuña, pero a menor altitud, presentan un estado de total abandono. A la mayoría tan sólo les queda en pie parte de las paredes circulares que sujetan la techumbre, que estaba compuesta de cañizo y teja de bóveda de cañón que aún se pueden encontrar dentro de los pozos. Su interior está colmatado, según el grado de deterioro de cada uno, por los escombros de techos y paredes. Las dimensiones de los pozos oscilan entre los 6 metros de diámetro de los más pequeños a los 12 m de los más grandes. Pozo de Sierra de la Pila (Fortuna) Aunque su estado de conservación no es bueno, parte de su alzado aún está en pie. Se encuentra entre los pinares de repoblación de esta sierra y, como curiosidad, no viene acompañado de ninguna edificación para los operarios. Pozo de Nieve de Don Eleuterio (Totana) También situado en Sierra Espuña. Al igual que los pozos de nieve de la zona, se encuentra en un estado de ruina bastante avanzado. Su actividad entra en declive en la segunda mitad del siglo XIX, cuando comienza a explotarse el hielo industrial. Pozo del Nevazo (Caravaca de la Cruz) Se encuentra en lo alto de Peña Rubia, en la zona cercana a la casa forestal denominada del Nevazo. La única documentación que se ha encontrado sobre el mismo ha sido en los archivos municipales, aunque sabemos que en pliegos de arrendamiento de los siglos XVII y XVIII se hacen referencias al mismo. Su fin debió de llegar con la instalación definitiva de la fábrica de hielo de las Fuentes, en 1925. Su estado de conservación es bastante malo. Pozo de la Nieve del Carche (Jumilla) Como casi todos los pozos de nieve de la Región de Murcia, está construido de argamasa y piedra, e igualmente en mal estado. Presenta un aterrazamiento contiguo que debió servir para desviar las aguas del barranco y facilitar las labores de carga del pozo. Pozo de la Nieve de Orihuela (Totana) Este pozo forma parte del interesante conjunto de pozos de nieve que se encuentra en Sierra Espuña. El pozo de nieve de Orihuela se denomina así porque abastecía de hielo a esta ciudad. Los beneficios económicos eran de tales proporciones que los grandes poderes de la época (nobleza e iglesia) querían participar de forma activa y tener sus propios pozos de nieve para explotarlos, cosa que al Ayuntamiento de Totana nunca le interesó, pues tenía prácticamente el monopolio de la nieve de la zona, por lo que no dispensaba licencias a otros que pudieran hacerle la competencia. Pozos de Cartagena (Totana) Se trata de dos pozos que se encontraban en un estado de deterioro bastante avanzado y que han sido restaurados. A ninguno de los dos les quedan sus cúpulas ni tejados correspondientes que debieron colmatar durante años sus fondos respectivos. Actualmente se han limpiado de piedras y escombros los depósitos donde se acumulaba la nieve, utilizándose parte del material rescatado para su restauración. Pozo de Nieve de la Magdalena (Yecla) Se puede decir que su estado, después del paso de los años y comparándolo a otros pozos de la Región, es inmejorable, ya que toda la estructura se mantiene en pie. Este pozo ha sido sometido a numerosas reparaciones (no restauración) durante su funcionamiento, como así lo evidencian los distintos yesos y argamasas que se ven aplicados en el pozo. VISITANDO. SENDERISMO POR EL PARQUE REGIONAL DE SIERRA ESPUÑA III En este número ofrecemos distintas propuestas de mayor exigencia física para aquellos senderistas más avezados y acostumbrados a recorrer distancias largas. Sendero El Berro Tipo: Circular Distancia: 10,5 km Tiempo estimado: 3 horas aprox. de marcha efectiva (sin paradas) Inicio y final: El Berro, junto al Camping de Sierra Espuña Desnivel de subida: 297 m Desnivel de bajada: 297 m Régimen de protección: Parque Regional, LIC y ZEPA Cartografía IGN 1:25.000: 953-III Alhama de Murcia Descripción Desde la pintoresca aldea de El Berro nos internaremos en el Parque Regional de Sierra Espuña entre cultivos de secano y caminos que enlazan las diseminadas casas de campo. Junto al camping, tomaremos la carretera que cruza el barranco de El Berro y asciende hacia Sierra Espuña, siguiendo las marcas blancas y amarillas del PR-MU-79. Dejaremos la carretera y las preciosas panorámicas de El Berro y el Morrón de Alhama para seguir con atención las marcas que nos adentran en la sierra por el camino del Agüica y el camino del Lomo. Los almendros dejan paso a la presencia del espeso pinar de carrasco y el profuso sotobosque mediterráneo se agolpa en las márgenes de nuestro amplio camino. Este continuado ascenso se alivia cuando, tras el vallado del Parque, desembocamos en la carretera que se dirige hacia La Perdiz. En dicha dirección, y siguiendo por su margen izquierda, tomaremos un antiguo camino forestal que se nos abre a la izquierda. Bajo el tupido pinar y acompañados por el aromático romero, atravesaremos dos grandes cortafuegos de cresta. Tras el segundo de ellos, nos internaremos en dirección Este por una estrecha senda bajo la zona boscosa, viendo a lo lejos las majestuosas Paredes de Leiva y los esbeltos morrones de Alhama y Totana. Observaremos un impresionante dique de mampostería de finales del siglo XIX que frenaba las avenidas de agua del barranco tras lluvias torrenciales. Pasado un tercer cortafuegos, y junto a antiguas terrazas de cultivo, llegaremos a la histórica Casa de Leiva y al área recreativa del mismo nombre. Dejaremos esta vetusta casa de campo para continuar por la carretera en dirección al Centro de Visitantes. A pocos metros, giraremos a la derecha para adentrarnos por un camino que nos aproximará hasta el viejo sanatorio antituberculoso, un edificio que albergó y trató a partir de los años 30 del siglo pasado a personas que padecían tuberculosis. Desde allí, y junto a las pistas polideportivas, podríamos conectar con la senda de los Siete Hermanos (PR-MU-41) y acceder así a la Perdiz o a la zona de Huerta Espuña. A partir de aquí, dejaremos el PR para seguir las marcas blancas y rojas del GR-252. Nuestro sendero continúa ahora a la derecha, dejando la carretera e internándose junto a una antigua casa por el barranco de Leiva. Al llegar al cortafuegos que une ambas vertientes del barranco, nos uniremos al otro lado con el camino forestal del valle de Leiva. Junto a éste, podremos apreciar los restos de un antiguo horno de cocción de yesos. Poco después de unirnos brevemente con el sendero del valle de Leiva - collado Mangueta (PR-MU-57), lo dejaremos continuar valle arriba para girar a la derecha, hacia el barranco de las Brujas o de la Mojonera, siguiendo por el GR marcado con pintura blanca y roja. Cercados por el espeso pinar, atravesaremos cultivos abancalados de almendro para introducirnos seguidamente en el cauce seco y arenoso del barranco. Sin dificultades, y salvando la senda algún tramo rocoso mediante revueltas por ambos lados, seguiremos el mismo lecho del cauce hasta salir del barranco, junto a la valla del Parque. Sólo nos queda subir la senda que se divisa tras unos almendros para llegar a El Berro. Sendero del Purgatorio Tipo: Circular Distancia: 11,8 km Tiempo estimado: 3 h 30’ aprox. de marcha efectiva (sin paradas) Inicio y final: Finca Caruana Desnivel de subida: 353 m Desnivel de bajada: 353 m Régimen de protección: Parque Regional, LIC y ZEPA Cartografía IGN 1:25.000: Hoja 933-II Aledo; 932-IV Sierra Espuña Descripción Esta ruta nos adentra en el Parque Regional a través del Rincón del Grillo y de las Alquerías, observando a nuestro paso antiguas acequias, acueductos y balsas de agua utilizadas para el riego de estas tierras. Bajo la sombra del prolífico pinar de la sierra y junto al denso sotobosque mediterráneo, ascenderemos hasta el collado de las Yeseras por la llamada senda del Lentisco, siguiendo las marcas del PR-MU 61. Dejaremos las admirables vistas del barranco de los Ballesteros para descender por la umbría del barranco de Enmedio. A partir de aquí, seguiremos por la variante 62.1, combinando ambos PRs, pero manteniendo siempre nuestra orientación sobre las marcas blancas y amarillas. De frente, y a lo lejos, veremos el imponente promontorio del Morrón de Espuña y las escarpadas paredes del Pedro López. Entre un denso pinar con bellos ejemplares de encinas y quejigos, descenderemos por el PR-MU 62 sobre un cómodo sendero de mampostería hacia el Purgatorio. Hay que recordar que dicho PR sigue ascendiendo en dirección al collado Bermejo, pasando antes por la Casa de la Carrasca. Nosotros lo tomaremos hacia en descenso hacia la Finca Caruana. Al llegar a la pista forestal, atravesaremos la puerta que delimita el parque, siendo prudentes de dejarla cerrada tras nuestros pasos. Por una amplia pista recorreremos el Purgatorio, un bonito y apacible enclave donde las casas de campo se entremezclan con los tradicionales cultivos de secano. No será difícil observar, entre los olivos y almendros y las masas forestales cercanas, numerosas aves como abubillas, cernícalos o mochuelos, buscando su alimento. Finalizamos este atractivo sendero en las inmediaciones de la Finca Caruana, tras andar por senderos y caminos tradicionales que recorren diferentes paisajes llenos de contrastes. Sendero del Pedro López Tipo: Circular Distancia: 16 km Tiempo estimado: 5 horas aprox. de marcha efectiva (sin paradas) Inicio y final: Collado Mangueta Desnivel de subida: 638 m Desnivel de bajada: 638 m Régimen de protección: Parque Regional, LIC y ZEPA Cartografía IGN 1:25.000: 932-IV Sierra Espuña Descripción Los pozos de la nieve, construidos entre los siglos XVI y XVIII, fueron utilizados para el almacenamiento de la nieve. Actualmente suponen un vestigio histórico de incalculable valor dentro del patrimonio de Sierra Espuña. La nieve era transformada en hielo que posteriormente se cortaba en bloques y se bajaba en bestias de carga para usos sanitarios o para el propio consumo doméstico de las familias adineradas de Murcia, Cartagena y otros municipios. Este largo sendero de una jornada nos permitirá ser testigos de aquel oficio extinto con la aparición de la electricidad, además de la posibilidad de contemplar una de las panorámicas más majestuosas de la sierra desde la cima del Pedro López. Bajo la sombra de los pinos rodenos y la presencia histórica de los pozos de Cartagena, Orihuela y de la Villa, alcanzaremos el collado de los Pozos de Don Eleuterio, donde se encuentra el encantador paraje de los Pinos Blancos. Dejaremos el camino que procede de la Carrasca, el cual recorreremos a nuestro regreso, para seguir rectos en dirección al Pedro López. Sin apenas desnivel, alcanzaremos la segunda cumbre de la sierra deleitándonos con las espectaculares vistas que se divisan bajo sus pies. Hay que recordar que el acceso a esta cima podrá quedar restringido durante los meses de febrero a julio por motivos de conservación. El recorrido circular a esta montaña nos llevará a través de las marcas blancas y amarillas del PR y en continuado descenso hasta la Casa de la Carrasca, dejando en las zonas altas retazos de pinar, sabinas y matorral espinoso y almohadillado con piornos y cojines de monja. El arrui o muflón del Atlas denotará su presencia junto a zonas forestales próximas a la Casa del Pinillo y la Casa Forestal de las Cuevas de la Plata. Dejaremos el camino forestal bajo las verticales y anaranjadas paredes del Pedro López para internarnos por un sendero a la derecha que desciende hasta la Casa de la Carrasca. En este bello lugar podremos tomarnos un último descanso antes de afrontar la zigzagueante subida al collado de los pozos de Don Eleuterio por el enlace 63.1, y así alcanzar nuestro punto de partida en el collado Mangueta. Valle de Leyva-Collado Mangueta Tipo: Lineal (sólo ida) Distancia: 7.950 m Tiempo estimado: 3 horas aprox. de marcha efectiva (sin paradas) Inicio: Área Recreativa de La Perdiz Final: Aparcamiento Collado Mangueta Desnivel de subida: 635 m Desnivel de bajada: 0 m Régimen de protección: Parque Regional, LIC y ZEPA Cartografía IGN 1:25.000: Hoja 933-III Alhama de Murcia; 932-IV Sierra Espuña Descripción El valle de Leiva representa uno de los recorridos más clásicos y populares de Sierra Espuña, siendo visitado por muchos deportistas y amantes de la naturaleza que desean disfrutar de sus numerosos valores y encantos. Este sendero nos propone ascender desde el área recreativa de La Perdiz hasta el collado Mangueta por el valle de Leiva. Comenzaremos nuestros pasos siguiendo las marcas blancas y amarillas del PR, a través de la familiar senda del Dinosaurio que, desde La Perdiz, se adentra en el valle de Leiva. Pasaremos junto a una antigua balsa que acumulaba el agua procedente de una mina contigua y que se utilizó para abastecer al sanatorio y a algunos cultivos. Antes de alcanzar el camino forestal del valle de Leiva, cruzaremos el barranco del mismo nombre por una pasarela de madera, junto a la cual se sitúa la popular roca que en su parte inferior se asemeja a la huella de un dinosaurio. El recorrido por el valle de Leiva es fascinante por sus diferentes pisos de vegetación, por el hábitat que representa para la fauna de la sierra, por la presencia de un antiguo pozo de la nieve y por las verticales paredes de caliza que atraen a escaladores nacionales y del resto del mundo. Desde Collado Blanco, junto a la ruina de una antigua construcción, la panorámica resulta asombrosa. Al Este, las paredes de Leiva y el Morrón Chico o de Alhama encajonan el denso pinar que tapiza el valle. A lo lejos se adivina la sierra de Carrascoy. Al Oeste dejamos las vistas de Prado Mayor y el barranco de Malvariche con la sierra del Cambrón como telón de fondo. En dirección Sur, ascenderemos por un rocoso barranco que se ve salpicado de sabinas y matorral almohadillado, y tras atravesar un bosquete de pino rodeno, alcanzaremos unos de los núcleos históricos más relevantes del Parque: los pozos de la nieve de Murcia. Construidos entre los siglos XVI y XVIII, fueron utilizados para el almacenamiento de la nieve, que posteriormente se cortaba en bloques y se bajaba a las poblaciones en bestias de carga para usos sanitarios y para consumo doméstico. Desde aquí ya sólo nos queda continuar por un amplio camino forestal hasta el collado Mangueta, disfrutando del maravilloso paisaje que se congrega en la cabecera del Barranco de la Hoz. Este recorrido se puede realizar en sentido inverso al descrito, partiendo desde el collado Mangueta. Texto: Javier Muñoz García y Martín López Sandoval Fotos: José Antonio Abellán Balsalobre y Javier Muñoz García. Fondo DGPNB Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza. Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad LA RED VERDE. JARDINES BOTÁNICOS EN LA RED La enorme diversidad vegetal que alberga nuestro planeta tiene su propio espacio expositivo en las diversas colecciones que conforman los jardines botánicos. Con el objetivo de estudiar, conservar y divulgar la gran belleza del mundo vegetal, los jardines botánicos se caracterizan por exhibir plantas vivas originarias de todo el mundo o bien determinadas especies exclusivas. Los jardines botánicos surgen hace siglos en Italia, durante el Renacimiento, tomando como referencia los sencillos jardines de la Edad Media. En principio, estos jardines botánicos estaban dedicados, exclusivamente, a las plantas de orden alimenticio y medicinal, caracterizándose por la aparición de una clasificación y nomenclatura más específicas. En pocos años fue aumentando su importancia debido al cariz universitario y científico que adquirieron. Desde entonces se han propagado numerosos jardines botánicos por todo el mundo para que la población pueda conocer de primera mano la gran variedad de formas, colores, fragancias y utilidades de las plantas que componen la flora mundial. Las colecciones han ido añadiendo nuevos y exóticos ejemplares, muchos de ellos en peligro de extinción. El Real Jardín Botánico de Madrid, que se puede encontrar en http://www.rjb.csic.es/, es la mayor colección de plantas vivas de España. En su página web aparece todo tipo de información relacionada con las colecciones que posee. Uno de los apartados más interesantes de esta página es la 'Visita Virtual', mediante la que podemos disfrutar de un itinerario temático por el jardín y visitar los distintos espacios. También resulta interesante el apartado de 'Historia del Botánico', donde podemos conocer las distintas expediciones botánicas que se han llevado a cabo. En el apartado 'El Jardinero Virtual' la gente puede hacer consultas a los técnicos y jardineros del Botánico. En el apartado 'Colecciones' encontramos herbarios, el banco de germoplasma y la colección de plantas vivas, esta última compuesta por un listado de géneros y de familias. En http://www.jardinbotanicodecordoba.com se encuentra alojada la información referente al Jardín Botánico de Córdoba. En su página web, muy enfocada a la divulgación y educación, se encuentran apartados tan interesantes como 'El Rincón del Jardinero' en el que se explica cómo hacer un pequeño jardín particular. También aquí se puede hacer un tour virtual por el jardín con la ayuda de fotos de 360º, panorámicas y fotos aéreas. Posee también un extenso catálogo y distintas colecciones de plantas ordenadas en ámbitos temáticos. Otra completa página web es la del Jardín Botánico- Histórico La Concepción de Málaga, http://laconcepcion.ayto-malaga.es. Es una bella colección de flora tropical y subtropical al aire libre integrada por especies vegetales procedentes de Europa, América, Asia, África y Oceanía. Se ha catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) debido al patrimonio histórico que alberga, pues en el siglo XIX se hicieron numerosas edificaciones de la época en este jardín. En la página web encontramos numerosas rutas e itinerarios a través de las distintas colecciones botánicas y jardines. El apartado de 'Actividades' alberga todos los programas de educación, científicos y culturales que se desarrollan en el jardín. En la página del Jardín Botánico de La Rioja, http://www.jardinbotanico.net/, podemos acceder a los distintos espacios y recorridos temáticos, como las rosaledas, las aromáticas, la alameda, etc. Al igual que otros jardines, éste posee un amplio catálogo de especies vivas, numerosos herbarios, semillas congeladas (germoplasma) y una xiloteca, que es una colección de maderas. El Jardín Botánico de Viera y Clavijo, en Las Palmas de Gran Canaria, presenta una página web, http://www.jardincanario.org/, en la que se puede conocer las especies, los itinerarios, la historia y una guía del jardín. En esta última podemos acceder a los distintos ámbitos y recintos, como la Plaza de las Palmeras o el Bosque Termoesclerófilo. Presenta diversos enlaces a la flora de las Islas Canarias y un importante listado de completas fichas de especies endémicas en peligro. En Murcia tenemos el Jardín Botánico de El Malecón que, aunque no posee una página web oficial, dispone en internet de una página personal que ilustra la historia de este jardín y las especies que contiene. Esta información se encuentra alojada en http://www.arbolesornamentales.com/Malecon.htm.