Número 31 | Segundo trimestre 2012

2012. Año Internacional de la Energía SOStenible para Todos

RESUMEN
Existe una relación estrecha entre la energía y el desarrollo sostenible que pone de relieve la importancia de una energía moderna, menos contaminante y eficiente para erradicar la pobreza. Con el fin de llamar la atención sobre esta importante cuestión, la ONU ha declarado el año 2012 como el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos.
El acceso a servicios energéticos modernos y asequibles en los países en desarrollo es esencial para lograr los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el desarrollo sostenible, lo cual ayudaría a reducir la pobreza y a mejorar las condiciones y el nivel de vida de la mayoría de la población mundial.
A lo largo del año se debatirán aspectos como la desigualdad económica entre el Norte y el Sur, la extrema pobreza, el calentamiento global, la contaminación energética, etc. Se tratará de adoptar compromisos internacionales para desarrollar las ideas de justicia económica y social en el planeta, además de impulsar el uso de nuevas tecnologías para mejorar el rendimiento de las energías renovables hasta lograr una independencia total de los recursos fósiles.

Haciéndose eco de los principios de la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, del Programa 21 y de la Cumbre Mundial sobre desarrollo sostenible, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el 2012 como Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos, reconociendo así la importancia de la energía para el desarrollo sostenible y reducir la pobreza de los países más necesitados.

El Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos ofrece una valiosa oportunidad para profundizar sobre la importancia de incrementar el acceso sostenible a la energía, la eficiencia energética y la energía renovable en el ámbito local, nacional, regional e internacional.
Los servicios energéticos tienen un profundo efecto en la productividad, la salud, la educación, el cambio climático, la seguridad alimentaria e hídrica y los servicios de comunicación.
La falta de acceso a la energía no contaminante, asequible y fiable, obstaculiza el desarrollo social y económico y constituye un impedimento importante para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

De dónde partimos
En los países en desarrollo hay más de 3.000 millones de personas que dependen de la biomasa tradicional para cocinar y como fuente de calefacción; y 1.500 millones de personas carecen de electricidad, así como millones de pobres que no pueden pagar estos servicios energéticos, incluso si están disponibles.

La energía y el desarrollo sostenible
Existe una relación inextricable entre la energía y el desarrollo sostenible que pone de relieve la importancia de una energía moderna, menos contaminante y eficiente para erradicar la pobreza.
El acceso a ser vicios energéticos modernos y asequibles en los países en desarrollo es esencial para lograr los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente, incluidos los Objetivos de Desarrollo del Milenio y el desarrollo sostenible, lo cual ayudaría a reducir la pobreza y a mejorar las condiciones y el nivel de vida de la mayoría de la población mundial.

La importancia de la tecnología
Es primordial invertir en el acceso a opciones de tecnología energética menos contaminante y en un futuro para todos con capacidad para adaptarse al cambio climático, así como la necesidad de mejorar el acceso a recursos y servicios energéticos para el desarrollo sostenible que sean fiables, de costo razonable, económicamente viables, socialmente aceptables y ecológicamente racionales.
Asimismo, para utilizar en mayor medida las fuentes de energía nuevas y renovables disponibles y ampliar la prospección de fuentes adicionales menos contaminantes, hay que transferir y difundir tecnologías a escala mundial, en particular mediante la cooperación Norte-Sur, Sur-Sur y la cooperación triangular. Es necesario adoptar más medidas para estimular la aportación de recursos financieros suficientes, de buena calidad y que lleguen en el momento oportuno, así como la transferencia de tecnología avanzada a los países en desarrollo y los países de economía en transición para facilitar un uso más amplio y eficiente de las fuentes de energía, en particular las fuentes de energía nuevas y renovables.

Las políticas energéticas
Es fundamental que las políticas y estrategias nacionales combinen un mayor uso de fuentes de energía nuevas y renovables y de tecnologías de baja emisión de gases de efecto invernadero, incluidas tecnologías menos contaminantes (para el aprovechamiento de los combustibles fósiles) y el uso sostenible de servicios energéticos tradicionales. También es fundamental aumentar la capacidad nacional para atender la creciente demanda de energía con el apoyo de la cooperación internacional y la promoción del desarrollo y la difusión de tecnologías energéticas adecuadas, asequibles y sostenibles, así como la transferencia de esas tecnologías en condiciones mutuamente convenidas.

Una nueva iniciativa mundial
Con la dirección del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, ONUEnergía, un grupo de coordinación de 20 organismos de las Naciones Unidas, prepara una nueva inciativa mundial, Energía Sostenible para Todos. Esta iniciativa hará partícipes a los gobiernos, el sector privado y asociados de la sociedad civil en todo el mundo para lograr tres objetivos importantes para 2030:
- Garantizar el acceso universal a servicios energéticos modernos.
- Reducir la intensidad energética mundial en un 40%.
- Incrementar el uso de la energía renovable a nivel mundial al 30%.

Los beneficios del acceso a la energía sostenible
La definición más simple del ‘acceso a la energía' es la disponibilidad física de servicios modernos de energía para satisfacer las necesidades humanas básicas, a costos asequibles y que incluyen la electricidad y artefactos mejorados, como las estufas para cocinar. Estos servicios energéticos deben ser fiables, sostenibles y, a ser posible, producto de la energía renovable u otras fuentes energéticas con bajo nivel de emisiones de carbono.
¿Y qué queremos decir cuando hablamos de energía sostenible? La ‘energía sostenible' es aquella energía que se produce y se usa de forma que apoye, a largo plazo, el desarrollo humano en el ámbito social, económico y ecológico.
El acceso a la energía, en particular a la energía sostenible, es inseparable de un futuro sostenible para el mundo en desarrollo. El acceso a la energía no sólo transforma la vida de los que carecen de recursos energéticos y mejora el nivel de vida, sino también:
- Posibilita la generación de ingresos, mediante el uso de bombas solares para la irrigación o electricidad para un pequeño negocio.
- Brinda energía a centros de salud comunitarios, frigoríficos para almacenar medicamentos y teléfonos móviles.
- Reduce el tiempo y el trabajo pesado de recolectar leña, así como brinda alternativas menos contaminantes y más eficientes para cocinar y generar calor.
- Proporciona iluminación para que los niños puedan estudiar de noche.
- Permite el funcionamiento de los negocios y crea nuevas oportunidades empresariales.

Actividades propuestas por la ONU
En el marco de este año internacional, la ONU concreta dos grandes actividades a nivel internacional para el desarrollo de sus objetivos:

Los Comités Nacionales de Coordinación: según la resolución de la Asamblea General, que declara 2012 como el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo acordó brindar apoyo para la creación de comités nacionales (o centros de coordinación nacionales) que impulsen acciones concretas en el ámbito nacional y en torno a los objetivos de la iniciativa mediante una variedad de iniciativas de colaboración políticas y programáticas.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, mediante sus oficinas nacionales, fomentará la creación de Comités Nacionales integrados por representantes de diferentes sectores con el fin de:
• Reducir la carencia de información.
• Profundizar la toma de conciencia.
• Promover el compromiso.

La Red de Profesionales para el Acceso a la Energía: como parte de la iniciativa de Energía Sostenible para Todos, las Naciones Unidas han puesto en marcha a nivel mundial una nueva Red de Profesionales para el Acceso a la Energía. Esta red congregará profesionales del sector privado y la sociedad civil que trabajan en la prestación de servicios y soluciones energéticas relacionadas con la electrificación en una variedad de países en desarrollo.
El objetivo de esta red es elaborar un enfoque integrado de los aspectos de planificación y ejecución para el acceso a la energía. Esto permitirá alcanzar el objetivo de la iniciativa ‘Energía Sostenible para Todos' de lograr el acceso universal a la energía para 2030.
La red centrará sus esfuerzos en la electrificación para fines productivos en los ámbitos doméstico y comunitario, que comprenderán aplicaciones de mercado específicas para la salud, la agricultura, la educación, la pequeña empresa, la comunidad y el hogar.

¿Estamos ante un reto viable?
Anteriormente hemos definido la energía sostenible como aquella que no compromete el desarrollo de las generaciones futuras desde el punto de vista social, ambiental y económico.
Proviene de tecnologías limpias o poco contaminantes y, además de ser un pilar indiscutible del desarrollo sostenible, juega un papel importantísimo en la lucha contra la pobreza y en la igualdad en el acceso a los recursos.
Las energías renovables, provenientes de fuentes inagotables que no contaminan en el proceso de generación, son la opción más eficiente económicamente a largo plazo y una solución para las comunidades más desfavorecidas, aisladas de la red y del acceso a fuentes de producción energética más centralizadas.
En el último informe del IPCC (Panel internacional de Cambio Climático), ‘Informe sobre Energías Renovables y Mitigación del Cambio Climático', las energías renovables suponían el 12,9% del consumo mundial de energía en 2008. Entre los objetivos marcados para 2030 está el incremento del peso de las energías renovables en el consumo mundial de energía hasta alcanzar el 30%.
Esta preocupación por desarrollar energías limpias se debe a la imperiosa necesidad de disminuir la
producción de CO2. Las emisiones mundiales en el año 2009, según la Agencia Internacional de la Energía, fueron de 29.000 millones de toneladas, asociadas mayoritariamente al uso de combustibles fósiles para la generación de energía eléctrica, calor y movimiento. Si no se modifica la tendencia actual, en 50 años estas emisiones se duplicarán.
Son, por tanto, necesarios cambios de actitudes y hábitos de la población y llevar a cabo los compromisos políticos adquiridos. Según algunos científicos (Pacala y col., Science, 2004), en 50 años se podrían estabilizar las emisiones globales de CO2 a los niveles de 2004 si se llevan a cabo en el mundo siete acciones de entre un conjunto de ellas:
• Almacenar en tierra el CO2 emitido en 1.000 centrales térmicas.
• Multiplicar por 50 la capacidad actual de energía eólica.
• Ahorrar energía en los hogares.
• Multiplicar por 700 la capacidad actual de energía solar.
• Reducir el consumo de los motores de los coches a la mitad.
• Disminuir a la mitad la distancia recorrida por los coches.
• Duplicar el número de árboles plantados.

El papel de España
Dentro del concierto internacional, España se sitúa como un país preocupado por su dependencia de las fuentes energéticas tradicionales y con una necesidad imperiosa de adaptación y búsqueda de fuentes de energía renovables. Si tomamos un pulso somero al panorama energético en nuestro país:
- Con el impulso dado en los últimos años al uso de fuentes de energía renovables, la electricidad generada por carbón se redujo del 25% en 2007 al 8% en 2010. Aunque si sumamos toda la producción de electricidad que emite CO2, como la combustión de fuel y gas natural, el porcentaje se eleva hasta el 31%.
- En España la energía nuclear consumida (22% de la producción de electricidad en 2010) implica la generación anual de unas 160 toneladas de residuos de alta actividad (el combustible gastado) y 1.500 toneladas de baja y media actividad que se almacenarán, hasta encontrar otra alternativa mejor, en el ATC (Almacén Temporal Centralizado) o ‘cementerio nuclear' de Villar de Cañas (Cuenca).
- En cuanto a energía solar, la de mayor implantación en nuestro país en los últimos años es la fotovoltaica, que transforma la energía solar en eléctrica gracias a sus células fotovoltaicas, hechas mayoritariamente de silicio. En el año 2010 contribuyó al 2,2% de la producción de electricidad.
- España, segundo productor europeo de energía eólica tras Alemania, contaba a finales de 2010 con 20.000 MW instalados, produciendo el 16% de toda la electricidad, lo que evita la emisión anual de cerca de 50 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, es decir, el 13,5% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero emitidos en España en el año 2009. Tenemos como asignatura pendiente, por nuestro potencial, producir energía eólica marina (offshore), en parques eólicos que estén construidos en el mar, normalmente a unos pocos kilómetros de la costa, como sucede en los países nórdicos de costas poco profundas.
- En cuanto a la geotermia, sólo existen recursos de alta temperatura en las Islas Canarias, aunque no hay ninguna central eléctrica geotérmica a día de hoy.
- Con grandes perspectivas, por su amplio potencial, se contempla la energía del mar, tanto la mareomotriz (energía de las mareas), como la undimotriz (energía de las olas). En nuestro país aún no se aprovecha este tipo de energía de forma comercial, aunque existen dos centrales piloto en Santoña (Cantabria) y en Mutriku (País Vasco), además de un proyecto para instalar una planta undimotriz en Granadilla (Tenerife).
- La contribución de las energías renovables a la producción de energía primaria en el año 2010 fue de un 11,4%. La hidráulica en un 2,7%, la eólica en un 2,9% y la biomasa en un 3,6%. Estos porcentajes están muy alejados del objetivo marcado por la ONU para el 2030, que estima que estas fuentes de energía abastezcan el 30% de la demanda energética.
- Si nos centramos en la capacidad de producción de biocombustibles en nuestro país, considerando la década del 2000 al 2010, vemos que la del biodiesel aumenta considerablemente durante el periodo considerado, alcanzando las 4.895 miles de toneladas al año. El bioetanol, en cambio, permanece estable por debajo del umbral de las 500 mil toneladas anuales.

Investigación en energía en España
En el terreno de la investigación, cabe destacar la labor del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas: Ciemat.
Sus principales líneas de actuación son: fomentar la introducción y mejorar la competitividad de las energías renovables en el mercado energético, mejorar la eficiencia y calidad ambiental de los combustibles fósiles, optimizar la gestión de residuos y seguridad de la energía nuclear de fisión, contribuir a demostrar el papel de la fusión nuclear como alternativa energética de futuro, evaluar el impacto ambiental de la energía e introducir nuevos procesos que lo minimicen o eviten, promoviendo el desarrollo de tecnologías respetuosas con el medio ambiente.
El Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales, que ha sido pionero en España en el desarrollo de nuevas formas de generación limpia y almacenamiento de energía, realiza experimentos dedicados a la producción y acumulación de energía basados en la tecnología del hidrógeno y su posterior utilización en pilas de combustible.
La investigación llevada a cabo en la universidad y sus centros asociados, los centros tecnológicos y los centros de investigación empresarial es también muy importante.
Mención aparte merecen las Instalaciones Científico-Técnicas Singulares (ICTS), como la Plataforma Solar de Almería, per teneciente al mayor centro de investigación, desarrollo y ensayos de Europa dedicado a las tecnologías solares de concentración (Ciemat).
El Laboratorio Nacional de Fusión TJ-II. La instalación TJ-II comenzó su operación en 1998 e, igualmente, depende del Ciemat. Además de la operación del stellarator TJ-II, el Laboratorio Nacional de Fusión lleva a cabo numerosas actividades en el área de desarrollo y caracterización de materiales para fusión, siendo un laboratorio de referencia en este campo.
El Centro Nacional de Experimentación de Tecnologías de Hidrógeno y Pilas de Combustible (CNH2) es una instalación de nueva creación dedicada en exclusividad a la experimentación de las tecnologías del hidrógeno y pilas de combustible. Estará constituido por las siguientes líneas de I+D+i: producción, almacenamiento y utilización del hidrógeno y su integración en sistemas energéticos en general y, en especial, renovables.
El Centro Nacional de Biocombustibles de Segunda Generación, dependiente del ICTS, contribuirá a la investigación sobre el proceso de obtención de biocombustibles (carburantes de origen biológico obtenidos de materias renovables, como el biodiésel y el bioetanol) y para la valorización
de subproductos.
La Instalación Singular de Fusión (Madrid) es un proyecto complementario del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) y que contribuirá a desarrollar tecnologías necesarias de aplicación a los futuros reactores de fusión nuclear.
El Centro de Tecnologías de Aprovechamiento de las Energías Renovables (Ctaer) es un centro tecnológico cuyo objetivo principal es contribuir al desarrollo de las energías renovables.

Energías renovables en nuestra Región
El fomento de las energías renovables, así como del ahorro y de la eficiencia energética, constituye un objetivo prioritario de la política energética de la Administración Regional, configurándose como tal en la planificación energética regional para el período 2003-2012, y estableciéndose en la Ley 10/2006, de 21 de diciembre, de Energías Renovables y Ahorro y Eficiencia Energética, todo ello en coherencia con las políticas de estrategia en energías renovables impulsadas desde la Administración del Estado.
Para facilitar el desarrollo de esta planificación, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, junto con el IDAE, han diseñado mecanismos de colaboración en todas las comunidades autónomas, que además de articular en todo el territorio nacional las medidas previstas, tengan en cuenta también las necesidades y objetivos de cada comunidad autónoma en atención a sus propias peculiaridades y competencias. A tal efecto, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia suscribió, el 23 de diciembre de 2011, un Convenio de Colaboración con el IDAE por el que éste facilita y pone a disposición de la Administración autonómica los fondos necesarios para la definición y puesta en práctica de las actuaciones de apoyo público que anteriormente contemplaba el Plan de Energías Renovables 2005/2010 y que, al finalizar la vigencia del mismo, se ha considerado oportuno que, para evitar discontinuidades en las ayudas y en tanto se aprueba el nuevo Plan de Energías Renovables 2011-2020, se habilite un presupuesto para la firma de Convenios de Transición en 2011 con las distintas Comunidades Autónomas para apoyo a las energías renovables.
En virtud de este Convenio, la Agencia de Gestión de Energía de la Región de Murcia (Argem), asume la gestión de las ayudas que deben desarrollarse.
De esta forma, el pasado 30 de abril Argem hizo pública la convocatoria de una línea de apoyo a proyectos de gestión energética sostenible en el medio rural y urbano por medio de instalaciones de aprovechamiento de recursos energéticos renovables en el área solar térmica, biomasa, solar fotovoltaica aislada, mixta eólico-fotovoltaica, biogás y geotermia.

Fuente:
Web de la ONU.
ACA (Asociación de Ciencias Ambientales).
Manuel Montes "Mapa de la investigación de la energía en España".

Artículos relacionados:
- Biomasa forestal: energía renovable del futuro (Murcia Enclave Ambiental nº 22, pág. 8-15).

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