Número 8 | Primer trimestre 2006

Visitando. El Campo de Cartagena

El Campo de Cartagena es una unidad hidrogeológica amplia y compleja situada en el sudeste de la Región de Murcia. Tiene una extensión aproximada de 557,5 kilómetros cuadrados y se caracteriza por su amplia llanura con una pequeña inclinación hacia el sureste y rodeada, a excepción de la zona litoral, por abruptas elevaciones montañosas. Está formado por los municipios de Cartagena, La Unión, Fuente Álamo y Torre Pacheco.

El Campo de Cartagena es una comarca formada por una amplia llanura bordeada de cadenas montañosas de poca altitud, a modo de barrera, que la limitan con el mar Mediterráneo. Todo el territorio goza de un clima mediterráneo árido, de lluvias escasas, menos de 300 mm anuales, e irregulares. Además carece de cursos permanentes de agua y son numerosas las ramblas de cauce ancho y plano. La falta de precipitación está acompañada por unas temperaturas elevadas en verano y suaves en el resto de estaciones. Esta llanura vive, casi exclusivamente, de la agricultura que en la actualidad está cambiando gracias al agua que se recibe por el trasvase Tajo-Segura. De esta forma el cultivo tradicional de secano, como almendros y olivos, se está transformando en regadío, apareciendo toda clase de hortalizas, cítricos y algodón.
Geológicamente, la comarca de Cartagena se encuentra en el extremo oriental de las cordilleras béticas, aflorando los complejos Maláguide y Ballabona-Cucharón al norte y el Alpujárride y el Nevado-Filábride al sur, quedando el centro ocupado por materiales neógenos. Desde el punto de vista topográfico, el área consta básicamente de una gran llanura de escasa pendiente de dirección noroeste-sureste que configura un relieve de gran plenitud.
Esta gran llanura se encuentra limitada en el norte por las sierras prelitorales en dirección suroeste-noreste. Su máxima altura se encuentra en la sierra de Carrascoy, al suroeste, con 1.065 m y desde allí desciende hacia el mar. Por el sur, la llanura queda cerrada al mar por las sierras litorales de dirección oeste-este. Como las prelitorales, ésta también alcanza su mayor altura al oeste, en Peñas Blancas con 624 m y también descienden hacia el mar, acabando en Cabo de Palos. Estas sierras se ven afectadas por una serie de manifestaciones volcánicas que continúan en el mar con las islas del Mar Menor y la isla Grosa. Ya en el Mediterráneo, por el este, un brazo de arena con dirección sur-norte que se apoya en Cabo de Palos y en otros obstáculos, cierra un trozo de mar formando una albufera llamada Mar Menor. Ese brazo de arena configura una peculiar costa denominada La Manga del Mar Menor.

Su fauna y flora

Las series de vegetación que recubren las zonas libres de cultivos pertenece al palmito (Chamaerops humilis) y al espino negro (Rhamnus lycioides) en la mayor parte de la llanura, excepto en la zona oeste donde predomina la Zizyphus lotus En las sierras prelitorales, al norte, predomina el lentisco (Pistacea lentiscus), en las sierras litorales, al sur, el cambrón (Periploca angustifolia) y en los arenales costeros los geosignetum de zonas salinas y de dunas.
El paisaje que ofrece es una estepa con predominio del matorral y los arbustos. Las sierras prelitorales son más boscosas con arboledas de pinos y carrascas y también arbustos de lentiscos y coscojas. Las sierras litorales están menos guarnecidas, quedando los árboles y los arbustos más desarrollados confinados a las umbrías y los matorrales dominando las solanas. Por su parte, los saladares costeros se cubren de praderas de plantas halófilas e higrófilas como sosas y salados. Este paisaje ha variado mucho con el paso del tiempo. La cubierta vegetal que encontró el hombre paleolítico en esta comarca de Cartagena la podemos describir como una espesa maquia levantina, un inmenso lentiscar poblado, además de cornicales, pinos carrascos, coscojas, acebuches, palmitos, espartos, etc... Las ramblas estaban ocupadas por adelfas, carrizos y cañas. Los saladares por tarais, almarjos y sosas y los arenales costeros por sabinares y enebrales litorales de sabinas, enebros y pinos.
La fauna está representada por algunos mamíferos que deambulan entre los campos de cultivo en busca de alimento, como el conejo o el cada vez más abundante jabalí. Pero las aves son el grupo faunístico mejor representado pues los campos de cultivo son el habitat ideal para especies como la cogujada, el alcaraván o chorlito, y algunos fringílidos en busca de cardos.

La Manga del Mar Menor

El turismo se ha convertido en el motor principal del desarrollo de La Manga. Surcada por cuatro golas, que permiten la entrada y salida de agua desde el Mar Menor al Mediterráneo abierto, La Manga está limitada por dos espacios naturales de gran interés: el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro, al norte, y el espacio protegido de las Salinas de Marchamalo y Las Amoladeras, al sur. Tiene hasta 44 km de playas y existe un claro contraste entre las que se encuentran en la ribera del Mar Menor y las de la margen mediterránea. Todas ellas son playas limpias, de aguas cristalinas y en muchas ondean las banderas azules otorgadas por la Unión Europea.
Junto a las playas de La Manga y las calas de Cabo de Palos, el enclave ofrece otras muchas posibilidades para el ocio. Existen muchos espacios de interés histórico y paisajístico a lo largo de esta estrecha franja de arena. Los amantes de los humedales encontrarán áreas de enorme interés faunístico, y podrán contemplar la diversidad de colores que se suman a la belleza de las aves migratorias que pueblan sus balsas. Flamencos, avocetas, cigüeñuelas, garzas y patos son habitantes comunes de estos lugares.

La Unión

Éste municipio debe su nombre a la unión en el año 1868 de Herrerías y el Garbanzal. Está habitada desde la época carthaginesa, desde hace más de dos milenios. Según la leyenda ibérica, un habitante de Mastia llamado Aletes descubrió las minas de plata del cabezo Rajao, por lo que fue divinizado y se le edificó su propio templo en el actual cabezo de los Moros.
En la época púnica, las minas de plata de La Unión constituyeron, junto con el esparto de la comarca cartagenera, el principal sustento de la guerra contra Roma. Las monedas con las que se pagaba a los mercenarios púnicos se acuñaban con la plata de sus minas. En esta época se llegó a extraer una cantidad superior a 300 libras de plata diarias. El poblado donde habitaban trabajadores y esclavos de estas minas fue el inicio de La Unión.
A mediados del siglo XX, concretamente a partir del año 1942, La Unión conoce su último auge minero. Fruto de las técnicas modernas de explotación y lavado de minerales, que reutilizaban zonas explotadas y abandonadas en épocas anteriores, aprovechaban los materiales de desecho abandonados por sus antiguos pobladores. Finalmente, en el último cuarto del siglo XX, decae definitivamente el sector minero en esta ciudad. Su economía se centraría a partir de ese momento en la industria, la construcción y los servicios. En la actualidad la población es de unos 14.500 habitantes.
Dentro de su territorio destacan el museo minero, con una amplia colección de minerales, y la iglesia del Rosario. Pero sin duda, la obra más importante de la arquitectura de La Unión es su Mercado Público. El edificio fue, en su época, el más innovador de la Región y se construyó como símbolo de la nueva ciudad basada en la industria y la minería. La presencia de un gran reloj en la parte superior de la fachada principal, elemento tomado de iglesias y ayuntamientos, subraya la pujanza de La Unión a principios del siglo XX.
Su nombre tiene reconocimiento internacional gracias al "Festival del Cante de las Minas" que cada año se celebra en el Mercado Público transformado en auditorio.

Torre Pacheco

Situado en el sureste de la Región de Murcia, Torre Pacheco también está dentro de la Comarca del Campo de Cartagena. El término municipal es una llanura que se encuentra enmarcada por la sierra de Carrascoy al norte y las sierras Béticas cartageneras al sur. Al este se encuentra el Mar Menor. Limita al norte y al oeste con el término municipal de Murcia, al oeste con el municipio de Fuente Álamo, al sur con Cartagena y al este con los municipios de San Javier y Los Alcázares. El término municipal cuenta en su parte norte con una elevación del terreno llamada cabezo Gordo.
La Casa de la Música, situada en el Paseo Villa Esperanza, es un lugar de visita obligada en Torre Pacheco. Cerca de ella se encuentra el Ayuntamiento, centro neurálgico, administrativo y político del municipio, un edificio construido en el año 1866 dirigido por el Arquitecto D. Francisco José Belmonte. Este lugar histórico está rodeado por tres plazas, al frente del edificio, la Plaza del Ayuntamiento, a la izquierda la Plaza Vicente Antón y a la derecha la Plaza de Don Amalio López, conocida tradicionalmente como Plaza de los Patos, lugar de encuentro de grandes y pequeños. Una vez fuera del casco urbano, es aconsejable visitar otras pedanías de interés como Roldán, Balsicas y Dolores de Pacheco.

Cartagena

La ciudad de Cartagena, situada al sureste de la Región de Murcia es la segunda en población dentro de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Cartagena se asienta sobre cinco colinas denominadas Molinete, monte Sacro, monte de San José, Despeñaperros y monte de la Concepción, desde las que se domina el mar y dan un mayor realce a la ciudad. Desde el puerto se divisan los faros de la Curra y Navidad, así como los castillos de Galeras y San Julián, que convierten la dársena de Cartagena en inexpugnable.
La ciudad de Cartagena fue fundada, con el nombre de Quart Hadast, hacia el año 227 antes de Cristo por el general cartaginés Asdrúbal sobre un núcleo de población anterior relacionado con la Mastia que aparece recogida en la "Ora Marítima" escrita por el romano Rufo. Dentro de la ciudad destacan por su abundancia e importancia los yacimientos arqueológicos.
El anfiteatro romano es, junto con la Torreciega, el monumento cartagenero de la antigüedad más conocido y que mayor atención mereció entre los eruditos y estudiosos. Sus estructuras quedaron visibles hasta la construcción, entre 1853 y 1854, de la actual plaza de toros, lo que las dota de gran interés. En la actualidad los restos del anfiteatro que pueden ser vistos son los existentes en los sectores sureste y suroeste.
El hallazgo del teatro romano en 1990 constituyó uno de los acontecimientos más importantes de la arqueología de Cartagena de los últimos años. Es de visita obligada el museo arqueológico municipal y la muralla púnica.

Fuente Álamo

Fuente Álamo de Murcia forma parte de la Cuenca del Mar Menor, separada de las cuencas del Segura y del Guadalentín por las sierras de Columbares, Almenara y Carrascoy. La villa de Fuente Alamo, núcleo central del término y cabeza de la municipalidad se halla enclavada en un valle. La villa está rodeada por las sierras del Algarrobo, la Pinilla, los Gómez, los Victorias y el cabezo de Tallante.
Como edificio de interés destaca la iglesia de San Agustín que se empezó a erigir en el año 1545 en el territorio que dependía de Lorca. Sus obras conocieron diferentes etapas, según se desprende de los arcos de las capillas y finalmente en el año 1582 fue consagrada en honor de San Agustín. La torre se finalizó en 1621 y fue restaurada en 1845. La capilla de la Virgen del Rosario fue el lugar escogido como enterramiento para los personajes más influyentes.
Al sureste de Fuente Álamo, los terrenos que afloran desde la llamada Cuesta de la Pinilla, pasando por el Majar, Montesinos o las Coronadas, nos muestran una serie de materiales depositados en los últimos 12 millones de años. Por lo general se presentan en capas o estratos casi todos ellos sembrados de restos marinos fósiles. Las características son distintas según el nicho o ambiente que ocupaban, ya fuere costero, nerítico o batial, aunque al parecer dominaban medios de poca profundidad, oxigenados y ricos en sales carbonáticas.

El cabezo Gordo y la sima de las Palomas

El cabezo Gordo forma parte importante del paisaje del sureste de la Península. Se encuentra en la porción centro-oriental de la Región de Murcia y es la única elevación montañosa del municipio de Torre Pacheco, con 281,2 Ha y 312 m de altitud. Es la atalaya más importante de toda la zona y desde su cima se pueden ver las poblaciones de los alrededores. Las temperaturas en el cabezo Gordo pueden llegar hasta los 45ºC en verano y raramente bajan de 10º C en invierno.
Por su gran interés biótico, paisajístico, paleontológico y cultural fue declarado Paisaje Protegido por la Orden del 29 de diciembre de 1998 (BORM nº 15, 20 de enero de 1999) que aprueba inicialmente el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de los Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor y cabezo Gordo. En su interior no hay núcleos de población y en la periferia podemos encontrar caseríos diseminados con un número cada vez mayor de cultivos. Cuenta con una fauna típica y flora de matorrales xerófilos y rupícolas casi exclusivos de la zona. Además, acoge numerosas especies protegidas a escala regional.
La sima de las Palomas, situada en la ladera sur de este cabezo lítico es de extraordinaria importancia para el estudio de la evolución humana porque ha proporcionado más fósiles del "Hombre de Neanderthal" que cualquier otro yacimiento del arco mediterráneo español. En las excavaciones realizadas en este asentamiento prehistórico del litoral murciano descubierto en 1991 se han hallado unos 120 huesos y dientes correspondientes a ocho individuos al menos de Homo sapiens neanderthalensis.
Los neanderthales de la sima de las Palomas del cabezo Gordo pertenecen al período del Pleistoceno Superior, entre hace 150.000 y 30.000 años, y aparecen junto con los típicos utensilios paleolíticos de sílex ("musterienses") y muchos huesos quemados procedentes de la caza. Concretamente los ensayos de definición cronológica por radiocarbono realizados en la Universidad de Oxford han dado una cronología para la parte superior de la sima de unos 34.000 años.
Destacan por su gran valor científico las mandíbulas y fragmentos craneales encontrados. También tienen una gran importancia los huesos postcraneales como falanges y fragmentos de húmero y cúbito entre otros.
Los útiles de piedra encontrados en la sima de las Palomas adquieren singular importancia al encontrarlos asociados a fósiles del hombre de Neanderthal, algo inusual en la Paleoantropología europea. Estas herramientas musterienes están fabricadas principalmente en sílex. También hallamos otras en cuarzo o caliza como materia prima, lo que no es muy frecuente. No se han encontrado afloramientos de sílex en el cabezo Gordo lo que indica que el hombre de Neanderthal probablemente hubo de caminar muchos kilómetros para transportar el sílex desde la sierra Minera de Cartagena hasta su cueva, la sima de las Palomas.

Molino de Cuestablanca
Teatro romano de Cartagena
Desembocadura de la rambla de El Albujón
Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)
Paisaje Protegido Cabezo Gordo