Número 30 | Primer trimestre 2012

Aunando esfuerzos por el caballito de mar

RESUMEN
El caballito de mar (Hippocampus guttulatus) era antiguamente una especie muy abundante en el Mar Menor. Sin embargo, una alarmante disminución de sus poblaciones hizo reaccionar a la comunidad científica para descubrir las causas de tal declive y recuperar las poblaciones de este peculiar animal. Tanto el Centro Costero de Murcia del Instituto Español de Oceanografía, como la Fundación Global Nature -a través de la Universidad de Murcia- han llevado a cabo diferentes líneas de investigación para la recuperación del caballito de mar. Mientras la Universidad de Murcia ha conseguido la cría en cautividad del caballito de mar alterando factores de luz y temperatura, el IEO de Murcia ha enfocado su investigación en conseguir la reproducción de forma natural, objetivo que aún no han conseguido pero que seguirán tratando de lograr.
El mayor escollo hacia la recuperación de esta especie es de tipo económico, pues la financiación de estos proyectos es difícil debido a la situación económica que se atraviesa. Las campañas de sensibilización juegan un importante papel para concienciar a la población y a los pescadores de que el caballito de mar no es un souvenir y no debe ser capturado.

Al contrario de lo que pudiéramos pensar, el caballito era tan abundante en el Mar Menor que se convirtió en el símbolo indiscutible de dicho lugar, donde hasta los más pequeños podían juguetear con ellos. Pero en los últimos años todo ha cambiado: contaminación, capturas accidentales por la pesca y la moda del ‘souvenir' han puesto en jaque a esta especie.

Estamos ante los últimos caballitos del Mar Menor. Antaño, este lugar era famoso por la exuberante población de estos peces, que ocupaban casi la totalidad de la laguna y se observaban a cientos, algo muy excepcional si se tiene en cuenta que se trata de una especie muy difícil de descubrir en su medio natural y, por lo tanto, una de las más deseadas. Por ello, la laguna fue lugar de estudio de numerosos científicos de ámbito internacional, como el equipo de Cousteau, además de haber sido lugar clave para un censo a nivel mundial sobre los caballitos.
Pero lo cierto es que si no actuamos pronto esta especie pasará a formar parte del recuerdo.

Antecedentes
Con el paso de los años, y coincidiendo con el declive de esta especie, se comenzaron a tomar medidas para intentar frenar la desaparición de ejemplares y prevenir la inminente extinción del caballito de hocico largo en el Mar Menor. Para ello, se empezó censando la especie para conocer, con exactitud, hasta qué punto era cierto dicho declive. El resultado fue obvio: las poblaciones habían desaparecido casi en su totalidad y encontrar un caballito era casi imposible.
En la Región se encuentra incluida en el Catálogo de Especies Amenazadas (1995) como vulnerable, así como en el Libro Rojo de los Vertebrados de la Región de Murcia como ‘en peligro crítico'. También fueron incluidas otras especies emparentadas con los caballitos, como son la aguja mula y la aguja de río.

Una especie atípica
El caballito de mar pertenece a un grupo de peces de la familia Syngnathidae, habitante de aguas marinas tropicales y templadas, cuyas poblaciones han sido reducidas en las últimas décadas por diversas causas, como son la degradación de sus hábitats y, sobre todo, por el gran interés que despiertan estos animales en la medicina oriental, en la acuariofilia marina o en la industria del "souvenir".
Desde luego, a primera vista, están lejos de la familia de criaturas escamosas que se pescan con sedal y anzuelo, por lo que no es sorprendente que a multitud de personas les cueste creer que estos pequeños animalillos pertenezcan al mismo tipo que los peces payaso de arrecife o a las archifamosas sardinas y boquerones.
El término Syngnathidae (que designa la familia faunística a la que pertenece) significa ‘de mandíbula fusionada' y se caracteriza por presentar una posición vertical, cabeza inclinada, hocico tubular con una boca pequeña rematada en punta y una cola fuerte y prensil para poder agarrarse con fuerza al sustrato donde vive. Sus movimientos están muy limitados, ya que su aleta anal está muy reducida y las pélvicas y caudal han desaparecido por completo. Por ello sus desplazamientos, mediante pequeñas ondulaciones, los hacen a través de su única aleta dorsal, la cual agita tres veces por minuto. En recorrer un kilómetro tardaría unas 60 horas.
En la península ibérica podemos encontrar dos especies: el caballito de mar común (Hippocampus hippocampus) y el caballito de hocico largo (Hippocampus guttulatus). Ambas especies se asemejan bastante y para diferenciarlas basta con observar con atención la longitud del hocico y la ausencia o presencia de prolongaciones dérmicas en el dorso y la cabeza.
El caballito de mar de hocico largo, como bien indica su nombre, presenta el hocico proporcionalmente más largo que el caballito de mar común y también presenta muchas más expansiones cutáneas o cirros (los juveniles carecen de dichas expansiones).
Además, el caballito de mar de hocico corto presenta unos ‘cuernos' en los ojos y cresta triangular marcada en la nuca. Ambas especies se encuentran protegidas por la legislación nacional e internacional y son cada vez más escasas.
El caballito de mar (Hippocampus sp.) es una especie poco conspicua y, por lo tanto, muy difícil de observar en su medio natural. Además, es un artista en mimetizarse con el entorno que lo rodea. La dificultad para observarlo es, posiblemente, la causa principal del desconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional, de su biología y ecología. Al igual que todos los miembros de la familia Syngnathidae, los caballitos de mar son especies bentónicas que habitan en aguas costeras poco profundas (normalmente áreas tranquilas protegidas de la dinámica marina) y lagunas litorales (como el Mar Menor), sobre algas y fanerógamas marinas donde se ocultan amarrándose con su cola prensil para no ser arrastrados por las corrientes. La población de estos singulares peces en las costas españolas es toda una incógnita, ya que se han realizado muy pocos censos.

Todos aúnan esfuerzos
El Mar Menor es la mayor laguna salada de España y una de las más grandes de Europa. Aquí el caballito era una especie emblemática por su abundancia, siendo el símbolo indiscutible del espacio protegido del Mar Menor. Hace aproximadamente 20 años sus poblaciones mermaron de forma drástica, de manera que en la actualidad son muy escasos los ejemplares que pueden observarse. La situación es tan delicada que la especie Hippocampus guttulatus ha sido declarada como ‘en peligro crítico'. Vista la gravedad del problema, se despertó un gran interés científico por conocer las causas de este declive, naciendo en el año 2.004 el Proyecto Hippocampus, impulsado por el Centro Costero de Murcia del Instituto Español de Oceanografía, con sede en San Pedro del Pinatar, al que se sumó como colaborador el programa de acción del Voluntariado Ambiental de la Región de Murcia, vinculado a la por entonces Consejería de Desarrollo Sostenible y Ordenación del Territorio (actual Consejería de Presidencia) y los miembros de la Asociación Hippocampus, contribuyendo e implicándose activamente en la protección del Mar Menor, en un mejor conocimiento del caballito de mar en la laguna costera y en la recuperación de esta especie.
Un nutrido equipo de buceadores especializados, naturalistas, científicos y voluntarios llevan realizando desde entonces un trabajo coordinado.
Por otro lado, la Fundación Global Nature inició en 2007 el Proyecto Caballito de Mar, que contempla acciones de conservación, concienciación y educación para el caballito del Mar Menor y su hábitat. En el Acuario de la Universidad de Murcia y en el Laboratorio de Acuariología de la UMU se lleva trabajando en este proyecto de conservación y recuperación con resultados asombrosos. En el año 2009 consiguieron por primera vez la cría en cautividad de Hippocampus guttulatus, siendo pioneros en España y liberando ocho crías a la laguna costera.

Localización de poblaciones
El último censo realizado, allá por el año 2008, por los voluntarios del Proyecto Hippocampus, estima una población de 60.000 ejemplares, teniendo en cuenta que detectaron cuatro ejemplares por hectárea (el Mar Menor tiene 15.000 hectáreas), una densidad de población bajísima con respecto a hace dos décadas. Pero seguramente son menos, porque hay zonas de la laguna donde hace años que no se ha visto ninguno.
Los censos se vienen desarrollando desde 2006 por el IEO de Murcia con la colaboración de buceadores del Voluntariado Ambiental de la Región de Murcia, siguiendo un plan de muestreo diseñado por la investigadora Elena Barcala Bellod, del citado centro de investigación. Se realizan censos visuales con escafandra autónoma para localizar dónde se encuentran las poblaciones de caballitos en la laguna. Estos censos tienen como finalidad la estima de la densidad de la especie, así como la descripción de las características ecológicas (tipo de fondo, complejidad y diversidad estructural de los mismos, comunidades vegetales y animales presentes, etc.) de los lugares en los que se encuentran. De esta manera se pretende conocer cuáles son los hábitats preferenciales de los caballitos en el Mar Menor y proteger aquellas zonas de la laguna que los tengan. Durante los dos primeros años de censos se pudo comprobar que los caballitos del Mar Menor presentaban una población envejecida caracterizada por la ausencia casi total de juveniles.
Durante el 2008 se observó cierta recuperación de la población con aparición, por primera vez, de juveniles en los censos visuales. Pero durante 2009 la situación se tornó nuevamente descorazonadora, pues además de no localizarse ningún juvenil, los adultos observados fueron sumamente escasos. Todavía se desconocen las causas de estas fluctuaciones.
Las observaciones que se han realizado hasta el momento sugieren la posible existencia de una elevada tasa de mortalidad de la fase planctónica de los juveniles de la especie, lo que puede estar disminuyendo de forma considerable el número de caballitos que llegan a reclutarse al fondo y, por lo tanto, el número de futuros adultos. Como una de las causas de esta elevada mortalidad podría apuntarse la proliferación masiva de medusas que se produjo en el Mar Menor durante más de diez años.
Otra amenaza es la población estable de lubinas, que en las últimas décadas han penetrado en el Mar Menor a través del canal del Estacio y se comen los alevines, descubriéndose en un pequeño muestreo que una de cada veinte lubinas adultas tenía el estómago lleno de hipocampos.
Es muy posible que las causas de este declive poblacional obedezcan a varios factores: la presión turística (bañistas, embarcaciones de recreo, etc.), la competencia por el alimento con los juveniles de H. hippocampus, los predadores como la lubina, la contaminación, las pescas accidentales, las capturas como ‘souvenirs', la pesca furtiva, la asfixia que les puede provocar el encontrarse inmersos en masas de medusas y el mucílago que éstas producen, la proliferación masiva de diatomeas, que al morir producen un mucílago formando agregados en masas conocidas a nivel local como de ‘baba', con efectos similares al mucílago producido por las medusas, etc.
Parte de los resultados han sido publicados en la revista digital de divulgación Orcinus (nº2), disponible en www.kete.es.

Un varapalo a la recuperación de los hipocampos
Desde el IEO se muestra cierta preocupación por la falta de fondos destinados a estas investigaciones. Es necesario un estudio genético muy costoso, y para llevarlo a cabo son necesarios recursos de los que no disponen. Aunque se propuso un proyecto de financiación a la Unión Europea, el proyecto no recibió el apoyo necesario para avanzar en sus investigaciones.
Esa es la clave: el dinero, necesario también para pagar el seguimiento diario de los alevines que se liberasen en áreas de exclusión habilitadas en puntos estratégicos de la laguna. Era la idea del proyecto anunciado en diciembre de 2009, cuando se soltaron ocho ejemplares en una zona delimitada por redes en La Ribera. El proyecto contaba incluso con patronos -UMU, Carrefour y Fundación Global Nature-, pero no llegó a arrancar porque la crisis económica afectó a las instituciones que tenían que aportar la mayor parte de la financiación. Ni siquiera llegó a hacerse un presupuesto.
Desde el Servicio de Biodiversidad, Caza y Pesca Fluvial, de la Dirección General de Medio Ambiente, que comenzó a gestionar por parte de la Comunidad Autónoma de Murcia el proyecto de recuperación de la especie, existe la intención de reactivarlo y se realizarán reuniones de todas las partes implicadas para devolver al Mar Menor su especie más emblemática.

Campañas de sensibilización
‘Caballitos en Red', promovida por la Asociación Hippocampus y apoyada por el IEO desde 2007, es una campaña de sensibilización dirigida al colectivo de pescadores que faenan en aguas del Mar Menor. La campaña persigue integrar a pescadores profesionales en una red de avistamiento. Esta colaboración con los pescadores se ha manifestado altamente productiva, ya que desde 2008 están proporcionando datos sobre localización de caballitos en la laguna.
Y los pescadores son un objetivo importante hacia el que se enfoca la campaña de sensibilización, ya que durante las décadas de los 70 y 80 del siglo XX algunos de ellos cazaron cantidades aberrantes de caballitos de mar para venderlos, extrayendo entre 30.000 y 40.000 ejemplares a la semana.

La lubina: un superdepredador de peces
Con la apertura de varios canales que comunican el Mediterráneo con la laguna del Mar Menor se "colaron" muchas especies que antaño no formaban parte del Mar Menor o que simplemente sus poblaciones eran poco abundantes. Éste es el caso de la lubina. Esta especie es muy voraz y se alimenta de cualquier pez que se ponga en su camino. Entre su variada lista se encuentra el caballito de mar, sobre todo los individuos jóvenes de menor talla. La lubina presenta un cuerpo alargado y esbelto con la boca grande, armada de numerosos dientes.

Su primo hermano: el caballito de hocico corto
En nuestras costas es posible observar a otra especie de caballito. Se trata del caballito de hocico corto (Hippocampus hippocampus). Aunque a primera vista parecen la misma especie, pueden distinguirse entre ambas pequeñas diferencias.
Una de las más destacadas es la ausencia de prolongaciones cutáneas (cirros) y la presencia de unos cuernos sobre los ojos.
Además, presenta el hocico más corto. El caballito de mar común presenta un colorido, en general uniforme, de pardo oscuro a beige claro e incluso amarillo, raras veces moteado.

Marcaje de individuos y comportamiento social
Una de las novedades del proyecto Hippocampus es la de mejorar el conocimiento del comportamiento social de la especie mediante el marcaje de ejemplares adultos y posterior seguimiento en una pequeña población. Para el marcaje de caballitos se utilizó, a modo de tatuaje, un elastómero de un color bien visible para así poder identificar a un individuo en una posible recaptura.
Los caballitos capturados en la zona de estudio eran localizados mediante GPS, anestesiados y marcados, y posteriormente liberados en el mismo punto donde se habían encontrado. Durante este rápido proceso se sexaban y medían los ejemplares capturados.
También se comprobaba el grado de madurez sexual de los machos y se verificaba si estaban preñados. Gracias al marcaje y posterior recaptura, los ejemplares eran de nuevo posicionados mediante GPS, dando valiosa información sobre los movimientos de dispersión de dicha especie, su agregación con el resto de individuos y, por primera vez en la laguna, se estimaron tasas de crecimiento en los ejemplares recapturados.

Aportación de la población a la conservación del caballito de mar en el Mar Menor
• No recoger ningún caballito de mar vivo.
• Informarse de las áreas ocupadas por fanerógamas marinas y evitar el acceso con motos de agua y otros vehículos a motor.
• Devolver al mar los ejemplares capturados en las redes (pesca profesional).
• Aconsejar a los familiares y amigos sobre la necesidad de conservar esta especie evitando la degradación de su hábitat y la captura de ejemplares.
• Denunciar ante la autoridad competente cualquier acción ilegal que afecte a la conservación de la especie.

Fuente y fotografías:
Fco. Javier Murcia Requena

Artículos relacionados:
- Diversidad de hábitats y especies en la franja litoral sumergida (Murcia Enclave Ambiental nº 23, pág. 28-34).
- El libro rojo de los vertebrados en la Región de Murcia (Murcia Enclave Ambiental nº 11, pág. 28-34).
- Valores del litoral sumergido en la Región (Murcia Enclave Ambiental nº 10, pág. 30-37).
- ZEPIM: Área del Mar Menor y zona oriental mediterránea de Murcia (Murcia Enclave Ambiental nº 2, pág. 18-24).

Marcaje de caballitos del Mar Menor
Hippocampus guttulatus
Signátidos es una familia de peces que incluye a los caballitos de mar y a los peces aguja
Folleto divulgativo del caballito de mar
Hippocampus hippocampus, su primo hermano
Voluntarios del proyecto Hippocampus