Número 30 | Primer trimestre 2012

La carraca. Ave del año 2012

RESUMEN
Un año más la Sociedad Española de Ornitología SEO/Birdlife elige el ave del año, el ave que protagonizará 2012. Es la carraca europea, un pájaro precioso que hace poco más de una década coloreaba los campos españoles en primavera y verano. Hoy sus poblaciones han disminuido en nuestro país un 40%. Su espectacular colorido y su inconfundible canto convierten a esta ave en uno de los tesoros faunísticos más valorados de la península, siendo la Región de Murcia uno de sus destinos migratorios estivales donde reproducirse y hacer la puesta.
La Dirección General de Medio Ambiente, a través de sus propios técnicos y de grupos y asociaciones ambientales, desarrolla diversos estudios para conocer el estado de sus poblaciones (censos, marcajes, seguimientos, etc.) y aplicar medidas de gestión apropiadas en caso de observar alteraciones en su normal funcionamiento y desarrollo. Una de las asociaciones más activas e implicadas en la conservación de esta especie es la Asociación de Voluntariado Ambiental La Carraca.
La Asociación de Voluntarios por Rambla Salada, en funcionamiento desde el año 2006, también lleva realizando el seguimiento del éxito reproductor de la población nidificante de carraca en el conjunto de cajas nido colocadas para la mejora en el hábitat de nidificación de carraca en el entorno del Paisaje Protegido de Ajauque y Rambla Salada, Rambla del Zurca y río Chícamo, con un total de 15 cajas nido distribuidas en estos tres lugares.

Un año más la Sociedad Española de Ornitología SEO/Birdlife elige el ave del año, el ave que protagonizará 2012. Es la carraca europea, un pájaro precioso, con un plumaje azul turquesa y marrón, que hace poco más de una década coloreaba los campos españoles en primavera y verano.
Hoy sus poblaciones han disminuido en nuestro país un 40%.

Tamaño
Ave de tamaño medio, con una longitud media entre 30 y 32 cm y una envergadura alar que oscila entre 66 y 73 cm.

Dieta
Principalmente insectívora, sirviendo así de ayuda en el control natural de potenciales plagas. Sus principales presas son saltamontes, escarabajos, arañas, hormigas, ciempiés y libélulas, que complementa con la captura esporádica de pequeños vertebrados como ratones, topillos, musarañas y lagartijas.

Fenología
Especie estival que inverna en el África subsahariana.

Hábitat
Cría en zonas esteparias con arbolado disperso, cultivos tradicionales de secano y sotos fluviales.
En el mes de abril comienza a oírse su característico canto por campiñas y dehesas, junto a ríos y pastizales.

Reproducción
La población española se ha estimado en torno a las 6.600 parejas reproductoras con una tendencia negativa entre 1970 y 1990 (Hagemeijer y Blair, 1997).
Con posterioridad, Folch Albareda y Avilés (2003) estimaron una población mínima de 2.039 parejas reproductoras. No obstante, estas estimas habría que utilizarlas con cautela puesto que no existe información detallada sobre tamaños poblacionales para la mayoría de las regiones donde la especie se reproduce (Díaz et al., 1996; Avilés y Folch, 2004).
Crían en agujeros naturales (taludes arenosos, huecos de árboles, puentes o construcciones humanas aisladas de zonas agrícolas) y en cajas nido colocadas para tal fin, donde la hembra pone entre tres y cinco huevos. Los pollitos están listos para abandonar el nido al cumplir un mes de edad.

Principales amenazas
La eliminación de setos y arbolado disperso -normalmente asociados a la transformación en regadío-incide sobre la disponibilidad de presas potenciales. Además, el uso de plaguicidas afecta significativamente al estado de salud de las poblaciones, que pueden desaparecer por intoxicación.
• El abandono de la ganadería extensiva implica una disminución de los invertebrados asociados a ella o bien favorece la aparición de matorrales en los pastizales propicios para encontrar su alimento.
• La disminución de agujeros donde anidar por la desaparición de las olmedas en el pasado -a causa de la grafiosis- y de otros árboles típicos de linderos y riberas en los que nidifica actualmente -chopos, encinas, almendros o alcornoques-. También por el derrumbe de construcciones aisladas en terrenos agrícolas. Ha resultado muy beneficiosa para determinadas poblaciones la instalación de nidales artificiales en zonas desarboladas y de aprovechamientos agropecuarios extensivos donde era frecuente esta ave.
• Otras amenazas están asociadas a la actividad humana, como la electrocución y los atropellos.

Distribución
Desde la península ibérica y el norte de África hasta las estepas rusas. Falta en todos los países centroeuropeos y en los del este tiene poblaciones muy inferiores a las de España, salvo en el caso de Rusia y Turquía.
En cuanto a las tendencias de la especie en España, la información que permite inferir cambios regionales es muy escasa.
La información recogida de atlas, estudios regionales y de encuestas a ornitólogos evidencia un proceso de fragmentación en curso de las poblaciones españolas (Avilés, 1999).
Las cuencas de los grandes ríos -Duero, Guadiana, Tajo y Guadalquivir-, sureste peninsular y valle del Ebro conforman el grueso de su distribución en España.
En la Región de Murcia se concentra la mayor parte de la población en la franja central -Saladares del Guadalentín- y en el entorno de Ajauque y Rambla Salada.

Al recorrer en verano las llanuras arboladas del centro y sur de España, una brillante y coloreada ave atrae rápidamente nuestra atención: la carraca europea (Coracias garrulus). Con sus vivos tonos azules y castaños, más parece un elemento de la avifauna tropical que un habitante del continente europeo. Su belleza no la libra de la persecución humana, que en muchas ocasiones causa destrozos en esta especie debido a la facilidad de su localización, consecuencia de sus costumbres.
En cuanto llegan a sus zonas de cría, las parejas de carracas se dedican a buscar la cavidad donde construirán su nido. El hueco de un árbol, la cavidad de un roquedo, un talud o un agujero en un muro son sus lugares predilectos. El ardor desplegado por el macho durante su magnífica parada nupcial, en la que se lanza hacia el cielo, voltea y hace piruetas, incita bien pronto a la hembra a comenzar la puesta.
La carraca europea es un ave característica de las zonas áridas del sureste de la península ibérica y una de las más bellas y llamativas de nuestra fauna. Su nombre proviene de su canto, que es similar al sonido que produce una carraca de madera
(cra-cra-cra-cra-cra).
Su pequeña población y el declive experimentado por la especie en los últimos 15 años justifican su categoría de amenaza actual como ‘vulnerable' en el Libro Rojo de las Aves de España, además de estar protegida a nivel estatal y europeo.
En la península ibérica este declive se calcula próximo al 40%, pero en determinadas regiones es mucho más acusado.

La carraca en la Región
La Dirección General de Medio Ambiente, a través de sus propios técnicos y de grupos y asociaciones ambientales, desarrolla diversos estudios para conocer el estado de sus poblaciones animales (censos, marcajes, seguimientos, etc.) y aplicar medidas de gestión apropiadas en caso de observar alteraciones en el normal funcionamiento y desarrollo de estas poblaciones. Entre estas especies animales se encuentra la carraca, ave catalogada de ‘Interés especial' en la Región. Esta ave migratoria pasa los inviernos en África, donde las temperaturas son más suaves, para volver a finales de abril a la Región y pasar el verano, época que aprovecha para reproducirse.
Una de las asociaciones más activas e implicadas en la conservación de esta especie es la Asociación de Voluntariado Ambiental La Carraca.
Existe, entre los documentos de esta asociación, un estudio inédito del estatus y distribución de la carraca en la Región, firmado por Ana H. Guirao y Miguel Ángel Núñez, en el que se recogen datos desde el año 1994 hasta el 2004.
Los datos se tomaron durante la época reproductora, de mediados de abril hasta mediados de agosto, desde el año 1994. El seguimiento se centró en la franja central de la Región de Murcia, donde la especie es más frecuente.
Se par tía de la cuantificación de la población regional de carraca proporcionada por el Atlas de Aves Reproductoras de España, estimándose en un mínimo de 234 parejas reproductoras entre el periodo 1998 a 2001. Durante el estudio se detectaron 60 nidos ocupados en distintas estructuras, observándose un leve descenso en el número de parejas reproductoras desde 1994 (con 105 parejas) hasta 2004 (83 parejas) debido a cambios o pérdida del hábitat. La población en el 2004 se estimó superior a las 210 parejas en la Región de Murcia.
También se realizó un mapa de distribución potencial que muestra las áreas en función de la probabilidad de nidificación de la especie.
Entre las conclusiones que se desprenden de este estudio se observa que la ocupación de las cavidades no fue constante en los 10 años anteriores al estudio, habiéndose registrado importantes fluctuaciones en la zona que se considera potencial para la especie. No se observó un retroceso apreciable en el tamaño de la población muestreada, sin embargo sí se observó un descenso en las áreas consideradas no potenciales.
Otro factor observado que influye en la ocupación de los nidos es la competencia
interespecífica con la grajilla (Corvus monedula) y el cernícalo vulgar (Falco tinnunculus). En el entorno de los territorios de cría de carraca se observaron zonas con viñedos en regadío, zonas de matorral claro y zonas con regadío arbolado. La especie no aparece en zonas de altitud elevada y/o abruptas, zonas de bosque denso o claro y zonas con matorral denso.
También se consideró en este estudio la necesidad de analizar el entorno de los nidos para conocer los requerimientos que demanda la carraca para su ocupación en las zonas de reproducción potencial y así poder establecer estrategias y planes de conservación de sus hábitats.
La Asociación de Voluntarios por Rambla Salada, en funcionamiento desde el año 2006, lleva realizando el seguimiento del éxito reproductor de la población nidificante de carraca en el conjunto de cajas nido colocadas, para la mejora en el hábitat de nidificación de carraca, en el entorno del Paisaje Protegido de Ajauque y Rambla
Salada, Rambla del Zurca y río Chícamo, con un total de 15 cajas nido distribuidas en estos tres lugares.
Este seguimiento incluye la visita a las cajas, comprobación de la nidificación, toma de medidas biométricas y marcado de los pollos mediante anillamiento científico.
Los resultados de estos seguimientos, en el año 2010, muestran la nidificación de cuatro parejas y el vuelo de 10 jóvenes de carraca. Las actividades de seguimiento se realizan en colaboración con el grupo de anillamiento de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE).
La Asociación La Carraca desarrolla actualmente el ‘Protocolo de seguimiento de carraca, azulejo o carlanco (Coracias garrulus) a largo plazo en la Región de Murcia', un proyecto de voluntariado ambiental abierto a todas las personas interesadas en la participación y colaboración para la conservación de esta ave.
La población de carraca en la Región de Murcia se estima, a día de hoy, entre 300 y 400 parejas, aunque no es bien conocida y puede que sea bastante menor. Parece que la tendencia de la población es regresiva, o bien que está cambiando sensiblemente su distribución. El seguimiento a largo plazo permitirá cuantificar de manera más precisa esta evolución y conocer qué relación tiene con los cambios ambientales en los territorios de caza y de cría de la carraca.

Actividades agropecuarias respetuosas y la recuperación de la carraca
Las aves ligadas a medios agrarios (o agropecuarios), en particular las llamadas aves agroesteparias, como es el caso de la carraca, llevan décadas con una tendencia poblacional negativa continua.
Para poner freno a esta tendencia y que haya una recuperación de las poblaciones es necesario mantener los sistemas agrarios de alto valor natural y fomentar prácticas respetuosas con la naturaleza que sean favorables para la actividad agraria.
Asegurando el buen estado ambiental del medio se favorece la recuperación y conservación de nuestras poblaciones de aves y de la biodiversidad en general.
En España, como en el resto de Europa, la Política Agraria Común (PAC) influye en gran medida en las decisiones y en la actividad de los agricultores y, por tanto, es necesario trabajar también en esta política para contribuir a la conservación de la biodiversidad.


Fuente
Equipo BIOvisual

Artículos relacionados:
- Las estepas murcianas. Valores naturales y conservación (Murcia Enclave Ambiental nº 10 pág. 10-16).
- Aves esteparias (Murcia Enclave Ambiental nº 4 pág. 24-36)

Carraca (Coracias garrulus)
Distribución mundial de la carraca
Distribución de la carraca en España