Planificación y gestión de la flora en Sierra Espuña

RESUMEN
Sierra Espuña acoge más de 1.000 especies de flora, casi el 50% de la diversidad florística murciana, por lo que su conservación es de gran importancia no sólo por el elevado número de especies existentes, sino también por su importancia cualitativa. De todas estas especies, más del 10% están recogidas en el ‘Catálogo regional de flora silvestre amenazada'. Además, Sierra Espuña presenta casi 20 especies de plantas exclusivas para la Región de Murcia. Para la protección de estos valores florísticos, entre otras riquezas, Sierra Espuña fue declarada Parque Regional en 1992 y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) en el territorio regional en 2000.
Además, se están aplicando directrices generales para la planificación y gestión del parque se recogen en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y se están ordenando los recursos del espacio natural según el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG). En uno de estos programas se indica la creación del ‘Plan de conservación y restauración de los valores naturales y culturales de Sierra Espuña' que asegura la preservación de la biodiversidad y que conserva los ecosistemas y especies de mayor valor ecológico.
Asimismo, la estrategia básica de gestión y conservación de especies de flora en el parque proporciona información sobre las especies más amenazadas: situación, requerimientos ecológicos, estado actual de sus poblaciones, grado de amenaza o cartografía de detalle, entre otros.
También se acaba de iniciar un proyecto en el que se contemplan una serie de actuaciones de adecuación biológica, revalorización ambiental y recuperación de los hábitats. A la par de estos proyectos también se van a realizar trabajos de mantenimiento de árboles monumentales y singulares. Sin embargo, para el futuro y una correcta conservación de la flora, se requiere una continua evaluación de los hábitats y las especies y una actualización de los conocimientos.

Entre los numerosos valores biológicos, geológicos y paisajísticos del Parque Regional de Sierra Espuña destaca la riqueza y la singularidad de su flora, algo que se hace necesario conservar y mejorar gracias a los planes, proyectos y acciones que se están desarrollando.

Sierra Espuña presenta una elevada diversidad específica. En la sierra y su entorno hay más de 1.000 especies de plantas vasculares, lo que supone casi el 50% de la diversidad florística murciana, por lo que la conservación de su flora tiene una gran importancia en el ámbito de la Región de Murcia.
Las causas de esta gran diversidad presentan diferentes orígenes. Por un lado, en Sierra Espuña se da una encrucijada biogeográfica, ya que la mayor parte de la sierra presenta un carácter manchego, mostrando una gran influencia murciano-almeriense en cotas bajas y bética, así como levantina, en cotas altas. Por otro, la gran diversidad topográfica, de termotipos, de ombrotipos y de sustratos geológicos, ha propiciado la diversidad de ambientes en los que se aloja la flora espunense (Carrión, M. Á. et al., 2004).
La relevancia de la flora de esta zona, no sólo se debe al elevado número de especies existentes, sino a su importancia cualitativa. De todas estas especies, más del 10% están recogidas en el ‘Catálogo regional de flora silvestre amenazada'. Además, Sierra Espuña presenta casi 20 especies de plantas exclusivas para la Región de Murcia, son plantas que aunque tienen un área de distribución más extensa, tienen en esta sierra la única localidad conocida para Murcia (Carrión, M. Á. et al., 2003).

Protección de la flora 

Para la protección de estos valores florísticos, así como del resto de valores naturales presentes, este macizo montañoso fue declarado Parque Regional en el año 1992. Esta categoría de protección está reservada para aquellas áreas naturales que, por la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas o la singularidad de su flora, de su fauna o de su diversidad geológica, incluidas sus formaciones geomorfológicas, poseen unos valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos cuya conservación merece una atención preferente.
En base a esa riqueza florística también hay que indicar que Sierra Espuña fue seleccionada como una de las áreas a incluir en el listado de zonas propuestas como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) en el territorio regional en el año 2000. En este listado están incluidos aquellos lugares que contribuyen al mantenimiento o, en su caso, al restablecimiento del estado de conservación favorable de los tipos de hábitat naturales y de las especies de flora y fauna silvestres de interés comunitario y de sus hábitats.
La ubicación geográfica del parque, en el centro de la Región de Murcia, hace que este territorio sea un importante núcleo de conservación dentro de la red de corredores ecológicos del territorio murciano. Esta área montañosa conecta con otros espacios de la Red Natura 2000 como son la sierra de la Tercia, sierra de Burete, Lavia y Cambrón, Llano de las Cabras y río Mula y Pliego. Esta red de corredores está diseñada para asegurar la funcionalidad de las áreas protegidas y dar coherencia a la Red Natura 2000 de la Región de Murcia, creando una gran red de conservación (ATECMA S.L., 2007).

Planificación de los recursos 

Las directrices generales para la planificación y gestión del parque se recogen en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN). En cambio, es el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) el instrumento que hace posible la ordenación en detalle de los recursos del espacio natural. Este documento viene a desarrollar, completar y/o actualizar las normas y medidas de conservación y gestión especificadas en el PORN, así como también el desarrollo de planes y programas donde se indican los objetivos a cumplir y las herramientas a utilizar para la consecución de estos.
En uno de estos programas se indica la creación del ‘Plan de conservación y restauración de los valores naturales y culturales de Sierra Espuña'. Uno de sus objetivos básicos es asegurar la preservación de la biodiversidad, así como conservar y favorecer los ecosistemas y especies de mayor valor ecológico, incluyendo los hábitats de protección especial, las especies de flora y fauna silvestres catalogadas, las formaciones vegetales climácicas y los enclaves de especial relevancia botánica.
A partir de inventarios y del seguimiento de especies se ha determinado la situación y el estado de conservación de cada una de ellas, especialmente las contempladas en el ‘Catálogo regional de flora silvestre amenazada'. En base a estos estudios y catálogos se elaboró la estrategia básica de gestión y conservación de especies de flora en el Parque Regional de Sierra Espuña. En dicha estrategia se proporcionan para cada una de las especies incluidas, información sobre su situación, requerimientos ecológicos, estado actual de sus poblaciones, grado de amenaza e interacción con la gestión del parque, cartografía de detalle y propuestas de manejo necesarias.
En la actualidad, en torno a este documento y a los correspondientes planes de conservación, se están desarrollando líneas prioritarias de actuación basadas en la investigación y seguimiento. Actuaciones de refuerzo genético de la población, repoblación y vallado son algunas de las medidas de gestión de carácter urgente propuestas dentro de la estrategia básica de gestión y conservación de especies de flora en el Parque Regional de Sierra Espuña que se van a llevar a cabo para algunas de las especies prioritarias.

Nuevas citas
Además de las anteriores actuaciones mencionadas basadas en la investigación y análisis de resultados, el seguimiento de las especies que se desarrollan en el territorio es otra de las tareas más importantes. Recientemente, gracias al inestimable trabajo de los agentes medioambientales, se han localizado en el territorio de Sierra Espuña varias especies de flora de gran interés a nivel regional. A continuación se hace una breve descripción de cada una de ellas (Castroviejo, S. Flora Iberica):

Nido de pájaro (Neottia nidus-avis).
Se ha podido observar en la sierra de Alcaraz, Cazorla, Segura y la Sagra. Se trata de una orquídea parásita, es albina ya que no tiene clorofila, se alimenta de materia orgánica.
Descripción: Planta perenne, herbácea. Tallos aéreos amarillentos, pelosos. Hojas reducidas a escamas de color castaño claro. Inflorescencia en racimo terminal, de 7-22 cm, con 15-70 flores. Sépalos en forma de lanza de un color castaño claro.
Habita en pinares, encinares o robledales de 900 a 1.800 m de altitud. El período de floración va de mayo a agosto.

Ceriflor (Cerinthe gymnandra).
Descripción: Hierba anual. Tallos de hasta 50 cm escasamente ramificados. Hojas sin punta con el borde ciliado. Brácteas más cortas que las flores, frecuentemente más o menos teñidas de violeta. Cáliz con lóbulos desiguales, erectos. Corola amarilla o blanca con parte inferior amarilla, a veces con una banda media purpúrea, con lóbulos marcadamente recurvados.
Estambres insertos normalmente un poco por debajo del tubo de la corola, con filamentos gruesos.
Se desarrolla en herbazales algo nitrificados sobre suelos ácidos, preferentemente arenosos, rara vez en suelos básicos, sean margas o calizas, desde el nivel del mar hasta los 600 m de altitud. El período de floración va de marzo a junio.

Azafrán amarillo (Sternbergia colchiciflora).
Hay citas de esta especie en las montañas del noroeste de la Región, en Revolcadores.
Descripción: Planta bulbosa, de 3-11 cm de altura, casi sin pelo. Bulbo de un castaño ± intenso. Hojas lineares, planas, sin punta, se desarrollan una vez que la flor se ha marchitado. Tépalos amarillos en forma de lanza. Filamentos de los estambres amarillos, más cortos que los tépalos. Anteras amarillas. Se desarrolla en claros de encinares o de matorrales, generalmente en suelos calizos, desde los 150 a los 1.500 m de altitud. El período de floración va desde septiembre a octubre.

¿Qué se está haciendo? 

Hoy por hoy se están desarrollando proyectos de seguimiento de la especie fumana de Desfontaines (Fumana fontanesii) con el que se persigue observar su evolución cuando no se encuentra sometida a la presión de los herbívoros, así como de sus taxones acompañantes y del hábitat en el que se desarrolla. También está previsto comenzar a realizar censos y estudios demográficos que reflejen la estructura poblacional de esta especie para poder inferir tendencias poblacionales.
Los resultados obtenidos en estos proyectos marcarán las pautas a seguir en las medidas de conservación para la gestión de esta especie y la interacción con las directrices generales de gestión del parque. Paralelamente se ha recogido semilla de esta especie para su posterior germinación en el vivero forestal de Huerta Espuña y las plántulas producidas se utilizarán en futuros proyectos de reforzamiento poblacional.
También se acaba de iniciar un proyecto en el que se contemplan una serie de actuaciones de adecuación biológica, revalorización ambiental y recuperación de los hábitats. Para ello, se van a desarrollar una serie de medidas como, restauración vegetal, trabajos selvícolas y señalización de los entornos en proyectos concretos de actuación cuyo objetivo debe de ser el fomento, conservación y mantenimiento de los hábitats para una mejora de la biodiversidad de los ecosistemas.
Para este proyecto de mejora biológica se plantean, entre otros, los siguientes objetivos: evitar la reducción de la extensión ocupada por hábitats de interés comunitario por la presión antrópica y potenciar su recuperación, mantener e incrementar las poblaciones de especies de interés asociadas a estas zonas y revegetar con especies que integran los hábitats de mayor interés y que a su vez favorecen la presencia de especies de fauna asociada a esta vegetación.
Para la consecución de estos objetivos se contemplan una serie de actuaciones de recuperación de la flora como son los vallados, la repoblación y el seguimiento y vigilancia de las plantas. En cuanto a los vallados, en algunas poblaciones ya existentes de estaquis (Stachys circinata) y arce de Montpellier (Acer monspessulanum) se instalarán cercados de cerramiento cinegético para evitar la depredación que pueda impedir el desarrollo de las plantas, hasta su fructificación. Con esta medida se pretende conseguir la maduración de individuos hasta su edad reproductora y aportación al banco de semillas del suelo para favorecer la evolución de las poblaciones.
Por otro lado, y para la mejora de la biodiversidad de diversos hábitats naturales, se repoblarán aquellas especies vegetales cuyas poblaciones se encuentren muy mermadas, muchas de las cuales son especies protegidas por la normativa regional, Decreto 50/2003, de 30 de mayo, por el que se crea el ‘Catálogo regional de flora protegida', que han quedado acantonadas en zonas muy concretas de la sierra por lo que su propagación en otras zonas con las mismas aptitudes ecológicas se hace necesaria para potenciar las poblaciones naturales mediante la plantación en pequeños rodales. Las especies que se utilizarán son: brezo de Irlanda (Erica erigena), brezo blanco (Erica arborea), hinojo de pobre (Peucedanum oficinalis subsp. stenocarppum), durillo dulce (Cotoneaster granatensis) y mostajo (Sorbus aria). Asimismo, se realizará seguimiento y vigilancia mediante trabajos de control y mantenimiento de las plantas con dos visitas anuales durante los dos años siguientes a la plantación.
En este proyecto también está contemplada la instalación de cartelería. En los espacios protegidos está justificada como instrumento de información y educación ambiental para la población, al objeto de concienciar acerca de los valores del lugar, así como sobre las actuaciones permitidas y prohibidas en el mismo, todo ello para ayudar a que la rehabilitación se consolide e incidir sobre la fuente de los impactos de la degradación.

Sin olvidar los árboles singulares 

A la par de estos proyectos de mejora biológica, también se van a realizar trabajos de mantenimiento de árboles monumentales y singulares. Debido a la longevidad de estos ejemplares la mayoría de ellos se encuentra en su senectud, por lo que resulta conveniente realizar una serie de tratamientos para su mejora vital debido a la creciente debilidad que sufre su hábitat. Dichos tratamientos van enfocados, tanto a subsanar deficiencias pre­sentes, como a prevenir posibles futuras afecciones. La mayoría van dirigidos a la reestructuración del porte del árbol para dimensionarlo adecuadamente y evitar que soporte un sobrepeso excesivo de ramaje, así como, restauración plástica, tratamiento de plagas que pueda sufrir o prevención de otros riesgos al que se encuentre sometido, como rayos o incendios que pueden ser subsanados mediante la instalación de pararrayos o la creación de perímetros cortafuegos.
Los tratamientos que se van a realizar son: eliminación de ramas secas, eliminación de ramas quebradas, descarga de ramaje, estructuración de la copa, colocación de apoyos dinámicos, riegos, descompactación del suelo, instalación de pararrayos y tratamiento contra carencias nutricionales. Así, con un adecuado mantenimiento se conseguirán mantener en mejores condiciones estos ejemplares de gran valía por razones culturales, sociales, históricas, genéticas, científicas, didácticas y lúdico-recreativas (AA. VV., 2009).

Planes de futuro 

Para una correcta conservación de la flora, en el futuro se requiere una continua actualización de los conocimientos del medio, observando la evolución de los hábitats y las especies y detectando la aparición de nuevas amenazas, así como la evaluación de los resultados de las medidas propuestas.
Para conseguir estos objetivos es necesario promover un seguimiento e investigación continua en el parque que permita ajustar los programas de actuación a los cambios que afecten a la gestión del espacio; utilizar los conocimientos adquiridos para definir nuevas líneas de investigación; e incorporar todos los datos obtenidos de los estudios en una base de datos que facilite una gestión para la conservación del espacio.
Con el desarrollo de estas medidas se pretende crear una cadena de retroalimentación para conseguir que los resultados de los trabajos de conservación y gestión definan los próximos objetivos de la gestión. De esta manera las actuaciones a realizar serán acordes con la realidad existente en el espacio.

Bibliografía:
AA. VV. 2009. Proyecto de restauración de flora amenazada en espacios de la Red Natura 2000 de la Región de Murcia. Unión Europea Fondo de Desarrollo Regional, Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Consejería de Agricultura y Agua de la Región de Murcia.
ATECMA. 2007. Identificación y Diagnóstico de la Red de Corredores Ecológicos de la Región de Murcia. Memoria Final. Dirección General del Medio Natural. Consejería de Desarrollo Sostenible y Ordenación del Territorio de la Región de Murcia.
Carrión, M. Á., Sánchez, P. y Guerra, J. 2003. Estrategia Básica de Gestión y Conservación de Especies de Flora en el Parque Regional de Sierra Espuña. Dirección General del Medio Natural. Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente de la Región de Murcia.
Carrión, M. Á., Sánchez, P., Guerra, J., Cabezas, J. de D., Atienza, A. y Pérez, R. 2004. Evaluación estratégica y seguimiento de la flora protegida y de interés científico en el Parque Regional de Sierra Espuña (Murcia). Dirección General del Medio Natural. Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente de la Región de Murcia.
Castroviejo, S. Flora Iberica. Plantas vasculares de la Península Ibérica e Islas Baleares. Departamento de publicaciones del CSIC.

Fuente:
Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad
Lola Cánovas Marín
Miguel Cánovas García
Jose Antonio Moreno Martínez

Artículos relacionados en anteriores números:

- Sierra Espuña, referente ambiental sostenible (Murcia Enclave Ambiental nº 6, pág. 20-25).
- La selvicultura preventiva en Sierra Espuña (Murcia Enclave Ambiental nº 15, pág. 14-19).

 
Seguimiento de las repoblaciones.
Sternbergia colchiciflora.
Cerinthe gymnandra.
Stachys circinata.
Cotoneaster granatensis.
Neottia nidus-avis.