Número 17 | Segundo trimestre 2008

Programa de sanidad forestal y producción de planta

RESUMEN
Los árboles de los montes murcianos poseen numerosos enemigos, como insectos, microorganismos y hongos, plagas que han sido responsables de grandes pérdidas forestales. La necesidad de un seguimiento controlado se hace palpable ante las plagas que los efectos del cambio climático pueden ocasionar y ante la necesidad de conservar y proteger la masa forestal de la Región de Murcia.
Por este motivo, la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad cuenta con personal técnico que evalúa anualmente la incidencia de plagas y daños en los montes de la Región y que se mejorará este año aumentando el número de parcelas y revisándolo trimestralmente.
Para el control de las poblaciones de invertebrados, microorganismos y hongos, la Estrategia Forestal de la Región de Murcia (EFRM) considera necesario las medidas puramente preventivas y de vigilancia como la elaboración de unas Directrices de Prevención, Seguimiento y Control del Estado Sanitario de los Montes a escala comarcal y regional, así como un Plan de Control Biológico para ecosistemas protegidos por presencia de humedales o cursos de agua y un plan altamente prioritario de Lucha Integral contra la Procesionaria del Pino.
Y por otro lado, están las prácticas selvícolas destinadas a favorecer la vitalidad del arbolado, tratamientos aéreos o mediante vehículos, trampas de feromonas, etc. en montes públicos, así como labores de información para los propietarios de los montes o gestores y acciones formativas para los técnicos responsables de la administración. Dentro de las medidas preventivas también destaca el uso de la selección genética con variedades de plantas más resistentes a las plagas más comunes. De ahí que la EFRM considere una prioridad crear el Centro Regional de Recursos Fitogenéticos.
De momento, el programa de sanidad forestal que comenzó a funcionar en marzo del 2007 ya ha dado resultados y están todos registrados en el Informe Anual 2007 del Control Integrado de Daños Forestales en la Región de Murcia.



Los árboles de los montes murcianos poseen numerosos enemigos. Insectos, microorganismos y hongos pueden llegar a formar plagas, que han sido responsables de grandes pérdidas forestales. Para evitar que estas plagas puedan ocasionar daños en las masas forestales de la Región es necesario realizar un seguimiento controlado de las mismas.

Al comienzo de la redacción y posterior entrada en vigor de la Estrategia Forestal de la Región de Murcia (EFRM) no existía una información cartográfica relativa al estado sanitario de los montes de la Región de Murcia. Según datos del Segundo Inventario Forestal Nacional (IFN2) recogidos entre los años 1986 y 1996, dos tercios de la superficie forestal murciana sufre problemas ocasionados por distintos agentes nocivos, principalmente insectos, especialmente perforadores y procesionaria del pino. Sin embargo, el Tercer Inventario Forestal Nacional (IFN3) establece que, entre 1997 y el 2006, el 84% de los pies mayores de la Región se encuentran libres de daños.
La Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad cuenta con personal técnico que evalúa anualmente la incidencia de plagas y daños en los montes de la Región. Pero para mejorar la calidad y cantidad de información sobre el estado sanitario de los montes, este año se han establecido las estaciones forestales de seguimiento permanente (EFSP), apoyadas en la Red de Nivel I nacional, que cuentan con 22 parcelas y tienen una revisión mensual.


Actuaciones para la prevención de los montes

Para el control de las poblaciones de invertebrados, microorganismos y hongos, la EFRM consideraba necesario las medidas puramente preventivas y de vigilancia, tal y como se indican en la Ley 43/2003 de Montes, en cuyo artículo 52 establece que, sin prejuicio de lo establecido en la Ley 43/2002, de 20 de noviembre, de sanidad vegetal, "la protección de los montes contra agentes nocivos debe ser de carácter preventivo, mediante técnicas selvícolas adecuadas, utilizando agentes biológicos que impidan o frenen el incremento de las poblaciones de agentes nocivos y la aplicación de métodos de lucha integrada".
Para ello se hace necesario elaborar unas Directrices de Prevención, Seguimiento y Control del Estado Sanitario de los Montes a escala comarcal, que aunque no se encuentran publicadas, sí están funcionando internamente en la Dirección General. Además, antes del 2010 deben estar elaborados los Planes Comarcales de Prevención, Seguimiento y Control del Estado Sanitario de los Montes existiendo sólo planes a nivel regional, así como un Plan de Control Biológico para ecosistemas protegidos por presencia de humedales o cursos de agua. Actualmente se encuentran funcionando planes de control biológico de mosquitos.
En cuanto a la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), que es la plaga endémica que sufren los pinares murcianos, especialmente en las solanas de Carrascoy y El Valle, y que se ve favorecida por las condiciones de sequía y temperaturas benignas de la Región, la EFRM consideraba altamente prioritario realizar un Plan de Lucha Integral contra la Procesionaria del Pino antes del 2007. Éste existe desde el 2005 y de él se obtienen anualmente informes y conclusiones.
Por otro lado, anualmente y tal como señalaba la EFRM, se realizan prácticas selvícolas destinadas a favorecer la vitalidad del arbolado, así como tratamientos aéreos o mediante vehículos, trampas de feromonas, etc. en montes públicos, así como labores de información para los propietarios de los montes o gestores y acciones formativas para los técnicos responsables de la administración.


La selección citogenética como solución

El fomento de la selección genética se considera una medida preventiva, ya que se pueden utilizar las variedades de plantas más resistentes a las plagas más comunes de la Comunidad.
Por eso, la Estrategia Forestal de la Región de Murcia (EFRM) consideraba una prioridad crear el Centro Regional de Recursos Fitogenéticos. La Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad, que ya cuenta actualmente con tres viveros forestales: El Valle (Murcia), Los Cuadros (Murcia) y El Cajal (Ojós), está trabajando en la creación de este centro. Asímismo, Murcia, actualmente, tiene declaradas 25 fuentes semilleras.
En cuanto a la normativa a nivel regional, en 2003 se aprobó el Decreto 289/03, de 7 de marzo, sobre comercialización de los materiales forestales de reproducción, y actualmente se está trabajando en el desarrollo de la normativa sobre Calidad de Procedencia de Material Vegetal de Reproducción y Áreas Selectas, que deberá tener en cuenta las recomendaciones realizadas en la Estrategia Española para Conservación y Uso de los Recursos Genéticos, publicada en 2006.


Resultados hasta la fecha

El programa de sanidad forestal comenzó a funcionar en marzo del 2007. En los primeros nueve meses de funcionamiento se cartografiaron daños en 13.693,18 hectáreas forestales de la Región de Murcia. Las tipologías de los daños y las superficies afectadas se ilustran en la tabla inferior extraída del Informe Anual 2007 del Control Integrado de Daños Forestales en la Región de Murcia.
En cuanto a la normativa a nivel regional, en 2003 se aprobó el Decreto 289/03, de 7 de marzo, sobre comercialización de los materiales forestales de reproducción, y actualmente se está trabajando en el desarrollo de la normativa sobre Calidad de Procedencia de Material Vegetal de Reproducción y Áreas Selectas, que deberá tener en cuenta las recomendaciones realizadas en la Estrategia Española para Conservación y Uso de los Recursos Genéticos, publicada en 2006.


Thaumetopoea pityocampa (procesionaria)

Como se aprecia en el cuadro de superficies afectadas, la plaga más dañina en los montes murcianos es la causada por Thaumetopoea pityocampa (procesionaria del pino).
Las comarcas de Moratalla, Abarán, Calasparra y Cieza son las más afectadas por esta plaga, con distintos grados de infestación según la zona estudiada.
La Dirección General ha llevado a cabo la aplicación de los tratamientos contra T. pityocampa de acuerdo con los principios de control integrado de plagas, dejando actuar los mecanismos intrínsecos de regulación poblacional, potenciando así la depredación natural y aumentando el conocimiento de la biología y ciclos de vida locales de las especies implicadas. Para ello se está llevando a cabo el tratamiento masivo con inhibidores de la muda a ultra bajo volumen por medios aéreos exclusivamente en las zonas con un importante grado de afección.
Además, en la zona afectada por el gran incendio de Moratalla, se desarrollan las siguientes acciones, que deben ser consideradas como acciones especiales con una duración de al menos tres años:
  • Cartografía fina de los rodales con grado de afección tres (el máximo grado de afección por plagas es 4) para ser sometidos a tratamiento masivo o con cañón.
  • Potenciación de los depredadores mediante instalación de nidales.
  • Seguimientos de la variabilidad espacial de los niveles de población de procesionaria mediante la instalación de trampas G de feromona.
  • Destrucción manual de bolsones o recogida manual de puestas en áreas de fácil acceso y pequeña extensión.
En el 2007 hubo un brote de este organismo en Molina de Segura que fue atajado con el uso de fitosanitarios y trampas G cebadas con feromonas de procesionaria.


Pachyrhinus squamosus

En mayo del 2007 se detecta la presencia de organismos defoliadores en la zona del incendio de El Bárbol, en Mula.
La inspección indicaba que se trataba de un ataque fuerte de Pachyrhinus squamosus (Kiesenwetter, 1851). El ataque se encontraba generalizado en todo el área de afección del incendio del Bárbol, con una superficie total de 82,59 ha. Este ataque generalizado causa unas defoliaciones que no alcanzan el 50 % de la copa. En cambio, en un área concreta de 11,36 ha el ataque puede calificarse como severo, con defoliaciones que oscilan entre el 50 y prácticamente el 100 % de la copa. Se trata de un área de regeneración post-incendio en la que se acababan de concluir los trabajos de clareo por calles del monte bravo, mediante los que se habían dejado densidades de 1.200 pies/ha.
La biología de este coleóptero es poco conocida, siendo un género que se distribuye en el ámbito europeo y mediterráneo. Produce daños en Pinus halepensis, tanto en repoblados como en masas de regeneración. Los imagos emergen en primavera, alimentándose y reproduciéndose casi constantemente desde la emergencia. Las puestas se observan desde principios de primavera hasta principios de verano y se realizan uniendo longitudinalmente varias acículas y colocando los huevos en dos hileras paralelas protegidos en el interior de la estructura. Las larvas eclosionan muy rápidamente y se dejan caer al suelo donde permanecerán enterradas hasta la primavera siguiente. Se desconoce cuál es la planta de cuyas raíces se nutren. Los imagos mueren a principios de verano.
En un estudio realizado en Caravaca en el 2002 resultó destacable que el 0.4 % del total de los insectos prospectados se encontraban infestados por la larva solitaria de un parasitoide, posiblemente un díptero de la familia Tachinidae, parasitoides comunes de larvas pero muy raros en adultos. Esta larva se encontraba en la cavidad general del cuerpo, permaneciendo fija al tegumento de P. squamosus mediante una estructura especializada, formada por un par de ganchos quitinizados. Esta estructura rompe el tegumento del hospedador para permitir respirar al parasitoide. Cuando la larva está bien desarrollada llega a ocupar casi toda la cavidad abdominal del hospedador. Es importante resaltar que todos los insectos que presentaban parasitoide mostraban un escaso o nulo desarrollo de las gónadas, siendo éstas claramente afuncionales, por lo que no pueden reproducirse.
En las experiencias realizadas en Caravaca en los años 2000 a 2002 se realizaron aplicaciones de tratamientos insecticidas con medios aéreos. Estos tratamientos, si bien reducían la población de adultos del año en que se aplicaban, resultaban ineficaces contra la población de larvas existente en el suelo, por lo que al año siguiente se seguían registrando altos niveles de población. Muy posiblemente, un tratamiento al inicio del periodo reproductivo habría sido más eficaz. Por otro lado, deben preservarse los mecanismos intrínsecos de regulación poblacional, favoreciendo el aumento poblacional del parasitoide taquínido. Además, nunca se han registrado mortandades de árboles producidas por este defoliador, tan sólo puede producir una pérdida de crecimiento cuando el consumo de la masa foliar es alto.
El tratamiento consistía en la aplicación de un piretroide autorizado para uso forestal que resultó altamente eficaz, reduciendo las poblaciones a mínimos casi inapreciables. También se ha producido un alto impacto sobre el resto de la fauna entomológica. Este alto impacto debe servir de referente a la hora de planificar tratamientos para la evaluación de las relaciones costo-beneficio.


Xanthogaleruca luteola (galeruca)

En las pedanías de Moratalla, como Calar de la Santa, El Sabinar, Campo de San Juan y el Caserío de Charán, donde son características las olmedas, se vive con gran preocupación las posibles plagas y enfermedades de sus árboles, ya que una plaga de grafiosis acabó con la práctica totalidad de los olmos de esta zona en la década de 1980, dejando a la población muy sensibilizada respecto a los posibles daños que puedan sufrir sus árboles.
En el Campo de San Juan la inspección detectó daños incipientes por Xanthogaleruca luteola y se observaron también agallas de Tetraneura ulmi. Se han capturado otros defoliadores pertenecientes a las familias Chrisomelidae y Curculionidae, así como depredadores de la superfamilia Cleroidea. Aunque no se han observado síntomas de grafiosis.
En El Sabinar no se observan síntomas de grafiosis, pero el ataque por X. luteola es aún más incipiente que el registrado en Campo de San Juan. Se observa alguna agalla de T. ulmi.
Tampoco se observan síntomas de grafiosis en el Calar de la Santa, aunque el riesgo de esta enfermedad es alto debido a que los olmos fueron desmochados con anterioridad. El ataque de X. luteola es similar al de El Sabinar y no se observan agallas ni otros daños.
En el Caserío de Charán se encuentran tres grandes olmos supervivientes de la epidemia de grafiosis de la década de 1980. Estos olmos tampoco muestran síntomas de la enfermedad. El ataque por X. luteola está en un grado intermedio entre el registrado en Campo de San Juan y el de El Sabinar o Calar de la Santa.
Dado el interés social por estos árboles y la ansiedad que genera en los vecinos cualquier tipo de daño por temor a que se repita otro episodio de mortandad masiva, se ha considerado necesario evitar daños por defoliaciones intensas. Debe resaltarse que estas defoliaciones no ponen en riesgo la vida del olmo y que tampoco están relacionadas con mayor o menor riesgo de grafiosis. Grafiosis y defoliaciones son dos tipos de daños diferentes no relacionados entre si.
El tratamiento a seguir consiste en aplicar un piretroide autorizado para el uso específico contra X. luteola. El principio activo a utilizar será alfa-cipermetrín.
Se ha estudiado la posibilidad de elaborar un folleto informativo sobre las enfermedades del olmo para repartir a los vecinos, para que aprendan a diferenciar las enfermedades del olmo y que puedan alertar ante casos de grafiosis para poder realizar la actuación rápidamente y evitar episodios de mortandad masiva de olmos.


Gilpinia virens (gilpinia)

Otro agente causal de defoliaciones es el himenóptero de la familia Diprionidae, Gilpinia virens. Las poblaciones de esta especie se extienden por las áreas circundantes a las de actuación. Sus daños se han hecho patentes al clarear la enorme densidad de árboles de la zona boscosa de Moratalla, ya que los efectivos se han concentrado en los pies restantes.
Esta especie se considera poco peligrosa y, al haberse cumplido su ciclo vital, no se considera necesario tratamiento alguno. Actualmente se están llevando a cabo:
  • Seguimiento de las poblaciones.
  • En caso de repetirse las fuertes defoliaciones se estudiará la aplicación de tratamientos insecticidas.

Catocala nymphaea (oruga catócala)

Las encinas de las inmediaciones de Cañada de la Cruz (Moratalla) sufren el ataque de Catocala nymphaea, un lepidóptero de gran voracidad que causa una marcada defoliación y grandes pérdidas en los encinares.
También se ha encontrado la presencia en estas encinas del carábido Calosoma sycophanta, cuya manjar más preciado son precisamente las larvas de lepidópteros de encinas. El tratamiento en este caso consiste en aplicar tebufenocida en la zona en caso de que el predador Calosoma sycophanta no logre controlar las poblaciones de Catocala nymphaea.


‘Candidatus Phytoplasma pini'

El Monte Público de Reverte y Fuente Atocha, en Lorca, posee un denso pinar que en el 2007 sufrió la defoliación parcial de las ramas, muerte de ramas enteras y de copas.
Se encontró un árbol con sintomatología singular, tipo escoba de brujas, pero que ocurría en todo el árbol. Este árbol compartía síntomas con los de su alrededor, pero aparentemente más extremos. Esto permitió pensar que el agente causal podría ser el mismo que el de las escobas de brujas.
Scheider et al. (2005) encontraron una especie de fitoplasma de reciente descubrimiento, ‘Candidatus Phytoplasma pini', que asociaron con los síntomas de las escobas de brujas de pino carrasco. Esto permitió pensar que este fitoplasma, u otro próximo, podría estar implicado en estos síntomas.
Los síntomas se extendieron hasta zonas de Calasparra, Sierra Espuña, Librilla, Sierra de la Pila y Zarcilla de Ramos en otoño del 2007 lo que aumentó la preocupación por una posible plaga.
Las acciones desarrolladas, para asociar inequívocamente el daño forestal al agente causante, son:
  • Toma de muestras de todas las áreas y análisis.
  • Experiencias de inoculación en vivero para poder asociar presencia de fitoplasma-tipo de daño.
  • Estudio de posibles vectores, posiblemente cicadelinos o pulgones, como único método de control posible.

Tomicus destruens

La presencia del perforador Tomicus destruens se detectó en la zona de El Cañarico (Alhama de Murcia) a mediados del 2007. El fuerte ataque de este parásito pudo haber comenzado en el 2005, por lo que la zona tiene un grado alto de infestación. La masa forestal presenta evidentes signos de envejecimiento y falta de renuevos.
En la zona se encontraban un gran número de árboles de buen porte abatidos por el último temporal de vientos, en su mayoría muertos previamente, aunque algunos se encontraban aún vivos. Estos árboles vivos estaban parcialmente desarraigados y son, potencialmente, un excelente atractivo para Tomicus destruens. Durante el temporal de viento también se declaró un incendio que afectó a unas 0,09 hectáreas. Este incendio, junto con la sequía y las altas temperaturas, conforman un ambiente ideal para la reproducción de este coleóptero perforador.
Mantener estas elevadas poblaciones de la especie en las proximidades del Parque Regional de Carrascoy-El Valle, apenas a 1.300 metros, genera cierto riesgo de aparición de focos en dicho Parque Regional, por lo que se han llevado a cabo tratamientos consistentes en la retirada o descortezado de todo el material susceptible de infestación por T. destruens, ya sea en árboles vivos abatidos o evidentemente debilitados, y la instalación de trampas de interceptación de vuelo cebadas con atractivos kairomonales para T. destruens, con revisión mensual. Además también se han aplicado tratamientos silvícolas para rejuvenecer y vigorizar la masa forestal.
Este mismo parásito fue detectado en las proximidades de La Tercia, aplicándose el tratamiento seguido en El Cañarico (retirada o descortezado de todo el material susceptible de infestación y la instalación de trampas de interceptación). Otra zona afectada se encuentra incluida en las Sierras de la Vega Alta del Segura y ríos Alhárabe y Moratalla. Se encuentra a unos 60 metros del cañón de Almadenes. En el municipio de Cieza también se han llevado a cabo numerosos tratamientos forestales para erradicar las plagas de T. destruens.


Dactylopius sp. (cochinilla del carmín)

Otro molesto parásito es el hemíptero Dactylopius sp., conocido también como cochinilla del carmín o grana, ya que de él se extrae un colorante rojizo. Ataca principalmente a las paleras, Opuntia ficus-indica, viéndose formaciones algodonosas y pulverulentas del parásito en su superficie. Los vecinos de las zonas afectadas, como La Alberca y Algezares, sufren las molestias de este minúsculo insecto, cuyos machos son capaces de atravesar las mosquiteras.
Se hace necesario un tratamiento químico urgente para tratar de reducir las poblaciones de machos voladores y mejorar la salud de los ejemplares de Opuntia. El problema reside en que no existe producto fitosanitario autorizado para aplicaciones en Opuntia. Por lo tanto, es preceptiva la autorización por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para la utilización temporal de cualquier fitosanitario que se desee aplicar. En este caso se llevó a cabo la aplicación de aceite de verano a concentración del 1 %.
El aceite de verano es un principio activo autorizado en agricultura ecológica. Se trata de aceites minerales que matan al insecto por asfixia y que, por lo tanto, debe aplicarse directamente sobre el mismo. La aplicación fue realizada mediante lanza a alta presión.
El tratamiento ha sido eficaz en las zonas donde se recibió el impacto de los pulverizadores, más por acción mecánica que por la propia acción insecticida, por desecación de los insectos privados de protección. Se desconoce el efecto en la parte alta de las paleras. En laboratorio, la mortalidad ha sido menor que en campo, posiblemente debido a que las muestras se conservaron en envases de plástico que mantuvieron alta la humedad, permitiendo vivir más tiempo a los insectos privados de protección cerosa que en el campo. La mortalidad producida en las zonas tratadas no ha tenido efecto sobre la población total de machos voladores, persistiendo las molestias a los vecinos. Posteriormente se trató la plaga con azadiractin. Los resultados fueron similares a los del tratamiento con aceite de verano, pero afecta profundamente a la producción de machos alados, por lo que las molestias a los vecinos se redujeron considerablemente. En contra de la creencia popular, estos insectos no son mosquitos y son totalmente inofensivos para las personas, pese a ser conocidos vulgarmente como ‘mosquitos de las paleras'.
Pero no es tan sencillo acabar con esta plaga. A principios del 2008, las zonas afectadas son La Alberca, Algezares, Los Lages, Cabezo de la Plata, Monteagudo, Cabezo de Torres, Churra, Molina de Segura, Ribera de Molina, La Ñora, Javalí Viejo, Sangonera La Verde, La Tercia y El Puntal.
Las medidas propuestas para erradicar Dactylopius sp. son:
  • Elaboración de una cartografía de distribución y localización.
  • Arrancar especímenes de opuntia muy afectados y enterrarlos.
  • Utilización de insecticidas autorizados con suficiente persistencia.
  • Realización de una campaña de divulgación para informar a la población.
  • Estudiar biología de Dactylopius sp. para encontrar soluciones.
  • Trampas de luz y adhesivas para los machos.

Monosteira unicostata (tigre)

Los insectos chupadores, como el heteróptero Monosteira unicostata, también habitan en los montes murcianos. Se trata de una chinche chupadora que ataca principalmente al almendro, aunque también ataca al chopo. La población de Populus alba de Cieza sufre su voraz ataque. Los síntomas se manifiestan por el amarilleo en el haz de las hojas y por la característica deposición de los excrementos que quedan adheridos al envés, dando lugar a unos típicos punteados negros.
La actividad del insecto produce una reducción del crecimiento, poco importante en chopos autóctonos, así como importantes daños estéticos.
El tratamiento a efectuar consiste en la nebulización con una manguera de alta presión en las zonas públicas, usar insecticida con deltametrin como principio activo e inspeccionar la zona cada cierto tiempo.


Otros enemigos

En ocasiones, los responsables del deterioro arbóreo de una zona son los ataques de determinados mamíferos, como las agresiones hacia olmos de gran porte en el municipio de Cieza en junio del 2007. Las ramas aparecen descortezadas y con marcas de dientes que parecen pertenecer a un mamífero, posiblemente ratas o ardillas. El tratamiento en este caso se basa en la vigilancia y en la aplicación de tratamientos para reducir la población de los animales causantes de este deterioro.


Fuente: Servicio de Caza y Pesca Fluvial y Defensa del Medio Natural.
Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad.

Artículos relacionados en anteriores números:
- Combate a la procesionaria del pino (nº 5 Murcia Enclave Ambiental, pág. 20-25)
Insectos, microorganismos, hongos pueden formar plagas y ser enemigos de las masas forestales
Los pinos son de las especies más castigadas por las plagas
Procesionaria del pino
Semillas de Astragalus nitidiflorus en el Banco de Germoplasma