Número 37 | Segundo trimestre 2014

Desconéctate en la naturaleza

RESUMEN
El turismo de naturaleza, que integra tanto patrimonio natural como actividades turísticas, crece en Europa con el aumento de espacios naturales protegidos y de oferta turística, con más de 40.000 áreas protegidas y más de 600.000 km2 de Red Natura. 
Este tipo de turismo se une al turismo que ha prevalecido en la Región y en España, el turismo de sol y playa. 
La definición de turismo de naturaleza es la del turismo de visita de espacios naturales, pudiendo desarrollar en ellos cualquier actividad. 
El turismo de naturaleza no se considera una modalidad de turismo sostenible, ya que no cumple con las estrictas premisas de desarrollo social, económico y ecológico de las zonas visitadas. Aún así, se considera que los turistas de naturaleza son sensibles a los problemas medioambientales y no suelen generar impactos negativos reseñables. 
La Región de Murcia tienen una amplia oferta de destinos turísticos de naturaleza, con paisajes realmente bellos y una flora y fauna únicas en la Península. Destaca, entre las actividades realizadas por los turistas de naturaleza, el senderismo, la observación de aves y el conocimiento del medio. También el descanso en casas rurales ha cobrado importancia en los últimos años. 
La Administración debe informar, tanto a empresarios como a ciudadanos, de las posibilidades que la oferta de turismo de naturaleza tiene en la Región.

Muchas veces aprovechamos el tiempo libre para hacer una escapada al monte, a la playa o a algún otro entorno natural para evadirnos del estrés y de la rutina diaria. Estas escapadas son cada vez más frecuentes y largas en la población mundial, englobándose genéricamente en lo que se llama turismo de naturaleza por llevarse a cabo en espacios naturales. 

El turismo de naturaleza, que integra tanto patrimonio natural como actividades turísticas, crece en Europa con el aumento de espacios naturales protegidos y de oferta turística, con más de 40.000 áreas protegidas y más de 600.000 km2 de Red Natura.
El atractivo de la fauna y los distintos hábitats, con sus características geológicas y paisajísticas, se alía con la práctica de actividades diversas en espacios naturales, ya sean deportivas, culturales o de esparcimiento, para estimular el contacto de la sociedad con la naturaleza y conseguir un desarrollo económico sostenible de espacios rurales y naturales.
El turismo de sol y playa es el modelo que ha prevalecido hasta la actualidad. Se caracteriza por la industrialización y homogeneización de los servicios y los paisajes, el desarrollo de ‘paquetes turísticos' baratos (con transporte y hospedaje), su organización en grupos, así como su poca diferenciación en el destino final. 
Las características del destino son mucho menos relevantes que el precio del paquete turístico. Este modelo, aparentemente positivo desde la perspectiva económica, ha generado numerosos impactos negativos de tipo ambiental y sociocultural:
- Alteración irreversible del paisaje, por la proliferación de infraestructuras y construcciones, desde vías de comunicación a instalaciones turísticas de todo tipo, incluyendo las segundas viviendas. 
- La invasión masiva de espacios hasta entonces escasamente visitados, que provocó desde un desplazamiento de la fauna salvaje, hasta la desaparición de especies vegetales y la acumulación de todo tipo de desperdicios.
- Un considerable aumento en la cantidad de vertidos y residuos sin infraestructura suficiente como para minimizar su impacto, de tal modo que amplias zonas se convirtieron en vertederos totalmente incontrolados, provocando un gran daño sobre el paisaje y el medio ambiente.
- El fenómeno de la especulación del suelo, que ha conllevado una masiva urbanización de algunas áreas rurales, sin planificación y sin infraestructuras higiénico-sanitarias suficientes.
Como alternativa a este modelo masivo de turismo de sol y playa, que ha degradado profundamente el paisaje litoral de los principales destinos turísticos, han proliferado nuevas formas de turismo focalizadas en el medio natural y rural: el ‘turismo de naturaleza'.


EL TURISMO
El turismo es la primera actividad económica en el ámbito mundial, generando el 11,3% del PIB mundial y el 8,3% del empleo. La Organización Mundial del Turismo (OMT) calcula que son más de 1.000 millones de turistas los que se desplazan cada año pese al estanca miento de la situación económica. España ocupa el cuarto puesto en el ranking de los países más visitados a nivel mundial, después de Francia, Estados Unidos y China. Desde una perspectiva socioeconómica, el sector turístico en nuestro país representa el 10% del PIB y el 11,5% del empleo.

España, uno de los destinos más reclamados en todo el mundo, tiene como principal motor económico el turismo.

Turismo de naturaleza y patrimonio natural
Para la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo de naturaleza se basa en el medio y la sensibilización ambiental del turista. Es el turismo de visita a áreas naturales, siempre bajo la premisa del respeto y el sostenimiento de la naturaleza (impactos ambientales limitados y controlados), como apunta el Plan de Impulso del Turismo de Naturaleza en España. 

Sin embargo, el turismo de naturaleza, por sí solo, ofrece muy poca información específica. Parece más un tipo de turismo genérico realizado en contacto con la naturaleza, donde se pueden desarrollar multitud de actividades de muy distinta índole e impacto ambiental. 
Existen diversas variantes de este tipo de turismo (aventura, rural, fotografía, etc.), cuyo propósito es ofrecer una serie de actividades en contacto con la naturaleza: descenso de ríos, submarinismo, escalada, montar a caballo, observación de estrellas, observación de fauna y flora, rastreo de fósiles y huellas animales, reservas naturales, estructuras geológicas, talleres de educación ambiental, proyectos de investigación, voluntariado ambiental, safaris fotográficos, etc. 
El turismo que implica el desarrollo de actividades en la naturaleza se conoce como ‘turismo activo', independientemente de la actividad que se lleve a cabo, ya sea deportiva o contemplativa. Conforma, pues, un modelo turístico relacionado con los condicionantes espaciales (localización, desplazamiento y distancia), paisajísticos (valoración sensorial) y ambientales (patrimonio natural y ecológico), con los recursos ambientales y su sostenibilidad incluidos en el modelo turístico. La evolución de esta demanda desemboca en una oferta de destinos que deben ajustarse a propuestas personales, cada vez más diversas e innovadoras.
 
Categorías de turismo de naturaleza
El turismo de naturaleza no puede ser considerado una modalidad de turismo sostenible porque algunas de las actividades del turismo de naturaleza pueden impactar negativamente en el medio ambiente. Este es el principal aspecto negativo de este tipo de turismo.
Algunas de las modalidades de turismo de la naturaleza que pueden citarse son:
- Turismo de aventura/deportivo: una forma de turismo basado en la naturaleza que contiene un componente de riesgo, niveles más altos de esfuerzo físico y requiere una habilidad especializada.
- Geoturismo: turismo que gira en torno a los valores geográficos y geológicos de una zona, por ejemplo el vulcanismo, cuevas, fósiles o formaciones geológicas singulares.
- Turismo rural: es el turismo que tiene lugar en una zona rural o natural no masificada y que implica el alojamiento en una casa rural. También se refiere al turismo que tiene como fin la convivencia e interacción con la comunidad rural. 
- Turismo botánico: es el que se desarrolla en espacios naturales con el fin de conocer los valores ambientales que posee, como la flora.
- Turismo de esparcimiento: vacacional o caravaning.
Todas estas modalidades de turismo a veces se solapan, ya que alguien que hace turismo rural también puede hacer turismo de esparcimiento. 
Lo que tienen en común todas estas modalidades, y más que irán surgiendo (turismo cinegético, turismo ornitológico, etc.), es que, a diferencia del turismo sostenible, sí tiene un impacto ambiental negativo. Por ejemplo, el ecoturismo no puede ser considerado turismo de naturaleza, aunque se desarrolle en contacto con ella, por tener un compromiso de respeto al patrimonio cultural y social y conservación de la naturaleza muy por encima de las premisas del turismo de naturaleza. El ecoturismo es una modalidad de turismo sostenible, ya que tiene un impacto positivo en el territorio donde se desarrolla, mientras que el turismo de naturaleza no.
 
Ejes del turismo sostenible
El turismo sostenible es aquel que no compromete los recursos naturales para las generaciones futuras, conservando y respetando el medio ambiente local y favoreciendo su desarrollo económico y social. Debe basarse en estos tres ejes:
1.- Eje ambiental: 
Busca el respeto a los ecosistemas e implica la compatibilidad entre las actividades sociales y económicas, así como la preservación de la biodiversidad. Señala la necesidad de modificar las pautas de consumo para:
- Revertir el deterioro ambiental y mantener la base material del desarrollo. 
- Impulsar una mejor comprensión de la importancia de la diversidad de los ecosistemas. 
- Aplicar medidas localmente adaptadas a problemas ambientales. 
- Mejorar el monitoreo del impacto ambiental producido por las actividades productivas. 
- Respetar las pautas socioculturales propias, sobre todo, de los pueblos indígenas. 
- Asumir un enfoque de género en el desarrollo de los proyectos.
2.- Eje social: 
Establece que deben satisfacerse las necesidades de la sociedad como educación, salud, alimentación, vestido, vivienda, servicios públicos, seguridad y trabajo. 
Valores sustentables para una ética global. Valores como:
- Justicia social. 
- Equidad económica y de género. 
- Igualdad racial, étnica y religiosa. 
- Libertad política e ideológica. 
- Democracia. 
- Seguridad. 
- Respeto a los derechos humanos. 
- Calidad del ambiente.
3.- Eje económico: 
Tomar, como medida del bienestar, la cantidad de bienes materiales y servicios útiles producidos por un país dividido entre el número de sus habitantes (lo que se conoce como PIB per cápita).
 
El turismo de naturaleza en España
El turismo en España es el principal motor económico y uno de los destinos turísticos más reclamados en todo el mundo. Para no perder ese lugar y mantener unas cotas elevadas de turismo, a mediados de los 90 del pasado siglo se puso en marcha el programa de actuaciones Sistema de Calidad Turística Española (SCTE), apareciendo la Marca de Calidad Turística Española. Poco después, por intermediación de la organización Europarc, se abordó el diseño y la implantación de un sistema de calidad específico para Espacios Naturales Protegidos, aunque no incidía este sistema de calidad en la conservación y el desarrollo sostenible, sino en la calidad de los servicios y equipamientos públicos del espacio protegido, representándose con la ‘Q' de Calidad Turística.
De la mano de Europarc surge una nueva herramienta administrativa para preservar los espacios naturales de la actividad turística: la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS). La CETS tiene como objetivo global promover el desarrollo del turismo en clave de sostenibilidad en los espacios naturales protegidos de Europa, aplicando los principios de conservación y protección de la biodiversidad y de los ecosistemas.
Hacia el año 2000 se redacta el Plan Integral de Calidad del Turismo Español 2000-2006, que desemboca en la redacción, en 2004, del Plan de Impulso de Turismo de Naturaleza, una serie de medidas para impulsar este tipo de turismo en la geografía nacional.
En el 2009 aparece el Sistema Comunitario de Gestión y Auditoría Ambiental (EMAS), un sistema de gestión ambiental cuya finalidad es disminuir los impactos ambientales que las empresas pueden provocar sobre el medio ambiente. 
El Plan Sectorial de Turismo de Naturaleza y Biodiversidad aparece en 2013 con la pretensión de impulsar el turismo de naturaleza como medio de desarrollo socioeconómico en lugares con valores naturales destacables, especialmente en lugares de la Red Natura 2000. 
En el 2012 aparece el Plan Nacional e Integral de Turismo 2012-2015 (PNIT), una serie de medidas para impulsar y promocionar el turismo en España.
Así mismo, se ha abordado la regulación jurídica del turismo activo a partir de la última década del siglo XIX. Únicamente 11 Comunidades Autónomas han llevado a cabo una regulación estricta del turismo activo: Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Galicia, La Rioja, Navarra y Murcia. 
El aumento del turismo de naturaleza en España se debe a cuatro factores principales:
1. El aumento de Espacios Naturales Protegidos y de Reservas de la Biosfera. 
2. Las Administraciones aplican instrumentos contenidos en la Carta Europea de Turismo Sostenible y el Sistema de Calidad de Espacios Naturales Protegidos (‘Q' de Calidad Turística). 
3. La existencia de un patrimonio biológico excepcional. Por ejemplo, en España se encuentran tres cuartas partes de las especies de aves y mamíferos presentes en el continente europeo. 
4. Aumento de alojamientos rurales y licencias federativas.
 
El turismo de naturaleza en la Región
En España el Plan de Impulso del Turismo de Naturaleza evidencia un sector creciente, y en la Comunidad de Murcia ya es el tercer producto turístico, después de los destinos de sol y playa, aprovechando casi el 6% de la superficie protegida regional, con unos 170.000 visitantes al año. La mayor parte de los turistas de naturaleza son nacionales, siendo tan sólo el 14% de los turistas extranjeros, con estancias medias de tres días y un crecimiento anual del 10%.

La Ley 12/2013, de 20 de diciembre, de Turismo de la Región de Murcia, define las empresas de turismo activo, que se regulan median te en el Decreto 320/2007, de 19 de octubre. 

Los turistas extranjeros presentan rasgos similares a los nacionales: usuarios repetitivos, actividades mayoritarias de fotografía, rutas por carretera y observación de fauna o flora.
Se ha observado una importancia creciente en el turismo contemplativo y de observación de flora y fauna. En este sentido, la Región de Murcia posee un gran potencial por sus valores ecológicos, faunísticos y botánicos presentes en la gran riqueza de espacios que tiene.
En 2012, el Parque Regional de Sierra Espuña y su entorno consigue el CETS para el periodo 2012-2017. En 2014, 13 establecimientos hoteleros y empresas turísticas del Parque Regional se han adherido a la CETS con el objetivo de fomentar una estrategia general del desarrollo turístico sostenible en el espacio protegido. De esta forma, el Parque Regional de Sierra Espuña y su entorno es el primer, y el único, espacio natural protegido de la Región de Murcia en tener el CETS para el período 2012-2017. 
Sin embargo, la mayor demanda turística de la Región sigue siendo de sol y playa, con las zonas litorales como lugar predilecto para los turistas. Es un turismo muy marcado por la estacionalidad, dominando las actividades acuáticas y subacuáticas y sin visos de una regulación más acorde a los propósitos de sostenibilidad. 
En la Región hay una legislación abierta a la participación de consorcios y entidades que ha permitido cohesiones con la ordenación turística estatal, un gran número de convenios, programas y proyectos comunitarios. Incide el Plan de Fomento del Turismo de la Región de Murcia, en el que se promocionan las actividades y servicios de calidad por encima de los valores naturales. Se avanza despacio en la regulación de la protección de la naturaleza frente a las actividades del sector turístico, pero muy rápido en la promoción de paquetes turísticos para vender.
 
El papel de las Administraciones Públicas
El papel de las Administraciones Públicas se justifica no sólo en que es la Administración la principal encargada de velar por el bien común, sino por la incapacidad del mercado de asegurar un desarrollo turístico sostenible. La Administración debe establecer unos objetivos y crear las herramientas y normativas necesarias para la consecución de los mismos. 
También corresponde a la Administración asesorar y formar tanto a la ciudadanía como a las empresas. 
En la Región de Murcia se están dando los pasos pertinentes para alcanzar las más altas cotas de calidad turística y de compromiso con el medio ambiente, facilitando a las empresas relacionadas con el sector su adaptación a un modelo más justo, equilibrado y respetuoso con la naturaleza y los ciudadanos, aunque aún queda un largo trecho.
 
¿Qué buscan los turistas de naturaleza?
Para practicar el turismo de naturaleza sólo hay que cumplir un requisito: visitar un espacio natural. Con esta premisa, millones de turistas viajan por todo el mundo, quienes, según un estudio realizado por el turoperador británico Inntravel:
- Son viajeros independientes, rechazan ir en grupo. 
- Huyen de la masificación. 
- Quieren contacto con la población local. 
- Exigen un equilibrio entre calidad y precio. 
- Son sensibles a las políticas ambientales porque, la mayoría, tienen una sensibilidad ambiental elevada.
- Quieren identificarse con los valores de la empresa que eligen para viajar.
- Aprovechan el día desde muy temprano (antes de las 7 de la mañana). 
- Agradecen una oferta gastronómica ligada al espacio visitado.
- Prefieren lugares con servicios relacionados con su actividad (senderismo, fotografía, etc.), como hoteles con lavadoras, secadoras, venta o reparación de zapatillas, herramientas para bicicletas, etc.). Esperan que quienes les atienden en el establecimiento puedan aclararles dudas sobre la ruta o hacerles recomendaciones.
Es cierto que el turismo de naturaleza se queda pequeño al lado de las grandes cifras del turismo de sol y playa en España y en la Región. Aún así tiene un papel fundamental en el desarrollo de las zonas rurales, e incluso en la protección de paisajes y especies. Muchas pequeñas empresas pueden encontrar en ese nicho su mercado. Iniciativa privada y cooperación pública son fundamentales.
Podemos acceder a una gran cantidad de información sobre turismo de naturaleza en la Región de Murcia en http://www.murciaturistica.es/es/naturaleza/. Ahí se encuentran rutas, recomendaciones, actividades, mapas, alojamientos y un largo etcétera para hacer de la visita una experiencia inolvidable.

Fuentes:
- Perfil ambiental de España 2005. Informe basado en indicadores. Magrama. 2005.
- Bases del turismo de naturaleza en la Comunidad de Murcia. Aurelio Cebrián Abellán. Papeles de Geografía. 2010.
- El turismo de naturaleza en Murcia: la Región de los cien humedales. Aurelio Cebrián Abellán. Cuadernos de turismo, nº 27. 2011.
- La pesca como factor de desarrollo del turismo sostenible. El caso de Águilas (Murcia). Pedro Pérez Piernas, Cayetano Espejo Marín. Cuadernos de turismo, nº 30. 2012.
- Turismo activo y medio ambiente: una implicación necesaria. Aspectos jurídicos. Pilar Juana García Saura. Cuadernos de turismo, nº 26. 2010.
- Bioitinerario por el Noroeste. El bioitinerario como herramienta de turismo responsable agroecológico. J. Mª Egea Fernández, L. Fernández García, J. Mª Egea Sánchez. Imida. 
Plan Nacional e Integral deTurismo 2012-2015. Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Secretaría de Estado de Turismo.
- La demanda de turismo rural en Murcia. Isabel Pilar Albaladejo Pina, Lourdes Molera Peris, María Teresa Díaz Delfa. Universidad de Murcia.




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