Número 6 | Tercer trimestre 2005

A pie. Sierra de Almenara, las Moreras y Cabo Cope

Las sierras de Almenara,Moreras y Cabo Cope se alzan bruscamente entre los términos municipales de Lorca, Águilas y Mazarrón, cerca del límite entre Murcia y Almería.
Esta amplia franja de sierra ha sido protegida por sus valores naturales y etnológicos, ya que en estas tierras sobreviven joyas naturales como el águila perdicera y la tortuga mora.

La revista Enclave propone en este número un viaje a un espacio diferente; una zona seca, pero bañada por el rocío matinal que el mar Mediterráneo le proporciona, donde la vida se ha adaptado a estas condiciones de humedad. El terreno a recorrer se distingue por tener sierras litorales y prelitorales de altitud media y baja, con una altura máxima de 886 m en el pico Almenara. Con laderas de fuertes pendientes, abundancia de cerros y cabezos entre valles y ramblas de montaña, junto a los acantilados y calas del litoral.

El territorio de la tortuga mora y el águila perdicera

El águila perdicera es la especie más característica de este espacio natural en el que además se crían otras rapaces rupícolas como el buho real, águila real y halcón peregrino. Entre las rapaces forestales destacan la culebrera europea y el águila calzada que, desde el África subsahariana, llegan a estas tierras en primavera para reproducirse.
También es interesante por su rareza en el continente europeo, la presencia del camachuelo trompetero, pequeño pájaro propio de ambientes norteafricanos áridos. Otras aves igualmente presentes son la perdiz roja, chova piquiroja, collaba negra, curruca rabilarga y cogujada montesina.
La presencia de reptiles en un territorio tan seco se hace patente con numerosas poblaciones de lagarto ocelado, culebras y lagartijas. Pero sin duda, el reptil más interesante es la tortuga mora, amenazada a nivel regional, nacional y europeo.
Entre los mamíferos encontramos especies como el zorro, el jabalí y el tejón junto con el cada vez más escaso conejo de monte. Con la pretensión de asegurar en este espacio la supervivencia de la población de águila perdicera (Hieraaetus fasciatus) mejor conservada de la Región de Murcia, así como la de otras especies de aves también amenazadas, en mayo de 2001 este espacio natural fue declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) sierra de Almenara, las Moreras y Cabo Cope.Además, en el 2002, le fue concedido el proyecto LIFE-Naturaleza de la Comisión Europea: "Conservación y Gestión de Hieraaetus fasciatus" con una duración de 4 años y con el objetivo de poner en marcha actuaciones planificadas para alcanzar un equilibrio biológico.
El águila perdicera no es la mayor de nuestras rapaces, aunque sí es una de las especies animales más emblemáticas de la Región de Murcia. La figura estilizada de un águila planeando vigilante sobre su territorio constituye un espectáculo digno de ver y de admirar para cualquier observador que tenga la oportunidad de contemplarlo.

Vegetación adaptada a la aridez

La vegetación está adaptada al clima semiárido dominante y a la escasez de suelos profundos y se caracteriza por la presencia de especies endémicas junto a otras típicas del norte de África. Las formaciones botánicas más características de la sierra son el matorral termomediterráneo, fragmentado en numerosas manchas, compuesto por palmito, azufaifo, arto, cornical, cambrón, lentisco, bayón, bolina, rascamoños, coscoja, enebro y otras especies esclerófilas, es decir, que poseen hojas duras y coriáceas como adaptación a la aridez. También se pueden encontrar espartales con romero, albaida, cantueso dentado, bolaga y tomillos que dominan el paisaje; encinares aislados en las zonas más altas y húmedas; pinares naturales y de repoblación de pino carrasco diseminados por las laderas de menor pendiente; sabinares de sabina negra en Cabo Cope; plantas rupícolas que medran en las paredes rocosas y acantilados con algunos endemismos y vegetación de ramblas compuesta fundamentalmente por adelfas en suelos pedregosos y tarays en aquellos algo limosos.

RUTAS

RUTA 1. LA RAMBLA DEL RAMONETE
Iniciamos la primera de nuestras rutas en el cruce de las carreteras de Lorca, Águilas y Mazarrón, donde nos encontramos con un castillo en ruinas con restos arqueológicos. Un poco más adelante, tras caminar aproximadamente cuatro kilómetros, aparece ante nosotros la Torre de Chuecos. En dirección a Mazarrón, el paisaje se vuelve variado con densos matorrales, barrancos y ramblas. Si seguimos hacia adelante, en El Ramonete, podemos contemplar su rambla. Después nos desviamos a la izquierda hacia Morata y pasamos por Pastrana y Ugéjar.Antes de salir otra vez a la carretera de Mazarrón se llega a Campico de los Lirías y al Romeral de Chuecos, un pinar desde donde se accede al cortijo de Chuecos, punto y final de esta primera ruta.

RUTA 2. CABO COPE
Tomamos la torre de Cope como eje y punto de partida. Recientemente restaurada sobre ruinas del s.XVI tuvo funciones de vigía y defensa, siendo destruida y reconstruida numerosas veces a lo largo de la historia. Situada a 9 kilómetros del centro de Águilas, para llegar hasta aquí tomaremos la carretera de Calabardina. Antes de llegar podemos hacer una primera parada para contemplar la vista de la isla del Fraile desde el monte Cambrón, con su gran colonia de gaviotas patiamarillas. Es al final de la carretera cuando nos encontramos con la Torre de Cope. Desde aquí se toma dirección hacia el cabo, pasando junto a una casa y cruzando el fondo de una rambla, se va ascendiendo por una estrecha senda que se asoma a los acantilados de este saliente rocoso. Después de alcanzar un collado, la senda contornea el cabo por la solana, con pendientes un poco más abruptas.
La senda termina en una mancha boscosa junto a un barranco. Doscientos metros quedan para alcanzar la cima de Cope, desde donde se inicia el descenso hacia la playa de Calabardina. En el paisaje que contemplamos descubrimos enebros, sabinas acebuches y romeros. Nos podemos encontrar con tortugas moras y águilas perdiceras, especies estrictamente protegidas y a las que es importante molestar lo menos posible.

RUTA 3. CAMPICO PEÑUELAS
El ascenso a la sierra discurre por un magnífico camino forestal con una pendiente de dificultad media. Está adecuada tanto para ser realizada a pie como en bicicleta, aunque en este segundo caso se precisa de una cierta experiencia y preparación física.
Comenzamos el recorrido en el km.13 de la carretera de Mazarrón a Morata, en el cruce con la rambla del Cambrón. Desde allí debemos tomar el camino de la rambla que ya no hemos de abandonar hasta que se inicie propiamente la ascensión a la sierra Almenara. La rambla del Cambrón tiene una ligera pendiente y una anchura variable que se va reduciendo a medida que nos acercamos a la sierra. Queda prácticamente encajada entre altos cantiles cuaternarios formados a partir de materiales de derrubio de ladera y en sus márgenes nos encontramos con vegetación típica de rambla: carrizos y adelfas. El ascenso a Campico Peñuelas nos ofrece una extraordinaria panorámica sobre el territorio de Mazarrón, abarcando desde la sierra de las Herrerías a la del Algarrobo, desde el Lomo de Bas a Peñas Blancas. Allí, la Casa del Campico nos muestra las ruinas de los modelos tradicionales de ocupación y explotación del territorio. Cortijos constituidos por pequeñas viviendas acompañadas de construcciones accesorias, aljibes y hornos, y de edificaciones para el ganado y las cosechas. El último tramo del recorrido discurre por un pinar de repoblación en cuyo sotobosque podemos observar enebros, espinos, lentiscos, y coscojas, y en las zonas más descubiertas y soleadas, albaidas, esparto, romero, estepas y jarillas.

RUTA 4. SIERRA DE ALMENARA-EL TALAYÓN
Para iniciar la ruta debemos partir de la carretera de Pastrana a Morata, un poco antes de llegar a Ugéjar y frente a la conocida como Casa de La Ventera. Frente a ella sale un camino de tierra que después de atravesar la rambla de Ugéjar asciende entre una serie de bancales abandonados para después, y frente a una balsa de aguas para riego, girar a la izquierda entrando en el barranco de la Cañada de Ugéjar. Después de superar un fuerte repecho pasamos junto a una vivienda ya abandonada en la que puede observarse la distribución de las distintas dependencias y las construcciones anexas. Continuamos nuestra ruta hasta llegar a un cruce de caminos, el de la izquierda nos conduce a las Minas de la Cueva del Agua, mientras que el de la derecha, ya sin pérdida, nos permite el acceso a la Casa de la Cueva del Agua. Aunque su estado actual puede calificarse de ruinoso, todavía pueden admirarse elementos constructivos que permiten calificarla como una de las viviendas rurales más interesantes de esta zona. Frente a la vivienda se encuentra el pico del Talayón, cuyo ascenso puede acometerse después de seguir durante un trecho el camino que, tras dejar la vivienda, cruza el barranco de la Cueva del Agua.

RUTA 5. MAZARRÓNRAMBLA DE LAS MORERAS- BOLNUEVO
La senda se inicia en el paraje de la Carigüela a espaldas del Cabezo del Molinete. Después de atravesar la depresión existente entre dos de los innumerables cabezos volcánicos que rodean la villa de Mazarrón, y junto a las ruinas de unas antiguas explotaciones mineras, escombreras y balsa, el camino utiliza un paso subterráneo bajo la carretera N-332, apareciendo en el margen opuesto de la ronda que circunvala la población. Después de bordear durante un trecho la citada ronda tomamos el camino de San Telmo hasta el cruce con la rambla de Los Rincones. A un lado tenemos la rambla de las Moreras, baladres, carrizos, tarays, y al otro, cultivos de invernadero. Al llegar a las inmediaciones de la Estación Depuradora Municipal de Aguas Residuales Urbanas, la rambla se transforma en un singular humedal seminatural que en la aridez circundante del territorio se convierte en un excelente punto de observación de aves. Entre los conocidos como "balsones" de la rambla de las Moreras y la desembocadura de la misma entre playa Grande y la playa de Bolnuevo, se extiende un fenomenal tarayal acompañado de formaciones de adelfas y extensos carrizales, donde también se asientan comunidades propias de saladares.
A partir de este momento la senda conecta con la antigua carretera de Bolnuevo que nos conduce a este caserío de origen pesquero. Frente a la playa contemplamos las formaciones conocidas como Ciudad Encantada, donde la erosión ha dotado de formas caprichosas a las piedras.

Playa de Cueva de Lobos (Bolnuevo)
Grupo de gaviotas patiamarillas
Torre de Cope (Ensenada de la Fuente)
Flor de pitera
Sierra de Almenara