Número 28 | Tercer trimestre 2011

Apuntes históricos. El jardín del Malecón de la ciudad de Murcia

El Jardín Botánico del Malecón, situado en la orilla del río Segura a su paso por la ciudad, fue un referente en cuanto a educación botánica y como expositor de ejemplares traídos de otros lugares del mundo para que los murcianos pudiéramos conocer las maravillas biológicas del mundo vegetal.
Este jardín, sin embargo, ha sufrido numerosas transformaciones y agresiones en su camino hacia el día de hoy.

Los jardines botánicos surgieron, originalmente, como lugares para el estudio, la conservación y la divulgación de la diversidad vegetal. Gracias a ellos podemos disfrutar de especies exóticas que, de otra forma, no podríamos observar más que en fotografías, documentales o en sus propios hábitats naturales.
El origen del Jardín del Malecón se remonta al año 1845, año en que se construyó sobre los terrenos del antiguo huerto del Convento de San Francisco, llamándose en aquel entonces Jardín Botánico. Éste pertenecía al antiguo Instituto Provincial de Murcia y estaba dedicado a la enseñanza práctica de los alumnos de agricultura y botánica. Durante años funcionó como un auténtico jardín botánico, utilizándose para la enseñanza, la conservación y la investigación, fomentando el interés de la ciudadanía por las exóticas especies que presentaba y sus árboles de gran porte.
Sin duda, durante sus primeros años de existencia el Jardín Botánico era una fuente de recreo, conocimiento y orgullo para los murcianos, como así viene recogido en diversos artículos periodísticos de la época.
Junto a él se encuentra el Paseo del Malecón, que discurre por la orilla del río Segura, construido en el año 1735. Este paseo es, en realidad, un dique de contención para proteger la ciudad de Murcia de las crecidas del río Segura. En aquella época se levantaban diques de tierra (malecones) para este propósito.
En el Jardín Botánico había zonas denominadas ‘Huertos', destacando el de Los Cipreses por sus más de ocho tahúllas de extensión y sus más de 150 especies de plantas, dedicadas en su mayoría a la floricultura. El arco que daba entrada a este huerto desde el Paseo del Malecón aún se conserva hoy en día.
El arco que podemos ver en la parte central del jardín procede de la fachada de la casa del Marqués de Torre Pacheco, construida en estilo barroco en el siglo XVII y reformada en el siglo XIX en estilo neoclásico. Esta casa estaba ubicada en el Huerto de las Bombas y, tras su demolición en los años 70, el arco fue trasladado al Jardín del Malecón.
En 1879 comienza a preocupar el mal uso que se le da al recinto del jardín, siendo en él recurrente la instalación del circo y las competiciones ecuestres, en detrimento de su buen estado de conservación.
Durante los años de la Primera Guerra Mundial este jardín experimentó un notable deterioro por el abandono de sus cuidados y porque se usó el recinto para diversos usos ajenos a los que le dieron origen. En los años 40 volvió a ser restaurado y se plantaron nuevas especies, algunas de las cuales aún sobreviven.
En los años 60 el Jardín Botánico es víctima de la presión urbanística, siendo objeto de talas de árboles y el derribo del Instituto. El jardín se convierte en el recurso más fácil para ubicar en él ferias o destinarlo como aparcamiento, lo que conllevó un deterioro aún mayor.
En 1974 se construyó un nuevo jardín que englobaba parte del antiguo y pasó a llamarse Jardín Botánico del Malecón o, como comúnmente es llamado en Murcia, Jardín del Malecón. Restos del jardín original son los ejemplares de Tetraclinis articulata y Erythrina cristagalli ubicados a la altura de la Escuela de Turismo.
En los años 80, el Servicio de Parques y Jardines decidió adecuar este espacio y recuperarlo como jardín botánico y así recuperar su historia, cobrando de esta forma un interés didáctico, además del recreativo. Entre las obras que se realizaron figuran un zoo, un lago interior, la reubicación de ejemplares, la plantación de nuevas especies, la colocación de placas identificativas de la flora y la adecuación de caminos.
Podría decirse que en esta década se vive un renacimiento del Jardín Botánico del Malecón, devolviéndole su esencia divulgativa y constituyendo un hermoso lugar de recreo y ocio. Esta renovación impulsa la creación de la Guía del Jardín Botánico del Malecón como herramienta de apoyo a los profesores durante las visitas escolares al jardín y guías didácticas para los alumnos, además de otras más simplificadas para el resto de la población, dando a conocer el peculiar tesoro botánico de la ciudad de Murcia.
Durante la década de los 90 aparecen los fantasmas del pasado, con el escaso mantenimiento del jardín, a lo que se sumaba la celebración en su interior de las fiestas locales de Murcia, los ‘Huertos', fiestas durante las que se instalan casetas y barracas a las que asisten decenas de miles de personas.
En la primera década del siglo XXI se vuelven a realizar talas de árboles para crear espacios abiertos, se construyen plazas pavimentadas y se eliminan el lago y algunas zonas verdes. Durante estas obras se mejoraron ciertas infraestructuras, como la zona de juegos infantiles, los accesos al jardín, el pavimento de los caminos y se sustituyen algunas placas deterioradas.
A día de hoy el Jardín Botánico del Malecón supone una zona de recreo, de descanso y de contacto con algunas especies arbóreas más interesantes dentro de la ciudad. Además, es el lugar donde se sitúan los conocidos ‘Huer tos' durante la celebración de la Feria de Murcia de septiembre. La Feria coincide con el Festival Internacional de Folklore, que elige el Jardín del Malecón como lugar de encuentro de los países participantes.
Pese a haber tenido una historia muy convulsa, la gran variedad de especies que alberga este jardín actualmente -más de 130 especies originarias de Asia, África, América, Europa y otras autóctonas de la Región de Murcia- le confiere un gran valor cultural, educativo y ambiental.
Entre las especies que encontramos hoy en el Jardín Botánico del Malecón se encuentran la jacaranda, el falso pimentero y la tipuana, procedentes de Sudamérica; el árbol botella, la mimosa plateada y el eucalipto, de Australia; el ficus y el laurel de Indias, que proceden de la India; el laurel común y la hiedra, de Asia, etc., aunque también hay representación de especies africanas, neocelandesas y norteamericanas.
Las especies mediterráneas cuentan con una buena representación, con palmito, pino piñonero, olivo y baladre, entre otras.

Fuente:
- Jardines botanicos de Murcia. José Pedro Marín Murcia
- Arboles destacados de Murcia. José Manuel Sánchez de Lorenzo Cáceres

Vista aérea del jardín del Malecón.
Azud de los Molinos del Malecón.