Número 14 | Tercer trimestre 2007

Un LIFE para la Comarca del Noroeste

RESUMEN
La Comarca del Noroeste ocupa una superficie de 237.900 hectáreas distribuidas en cinco municipios: Bullas, Calasparra, Caravaca de la Cruz, Cehegín y Moratalla. Posee un gran número de sierras de entre 1.000 y 2.000 m de altitud que albergan gran parte de los paisajes forestales de la comarca y algunos de los bosques más importantes de la Región. Destacan también las zonas de vega, los ríos y los campos de agricultura extensiva. En la comarca se han declarado diez lugares de importancia comunitaria (LIC), con 33 hábitats de interés comunitario y 15 especies de interés comunitario y cuatro zonas de especial protección para las aves (ZEPA). Los LIC de la comarca albergan en su interior ambientes muy diversos, que van desde la alta y media montaña hasta cauces fluviales, vegas y zonas agrícolas. Con el propósito de mantener esta riqueza natural en un estado de conservación favorable, en enero del 2004 se puso en marcha el proyecto LIFE Naturaleza ‘Gestión Integral de Hábitats. Comarca Noroeste de Murcia'. El proyecto tiene como objetivo general garantizar la conservación y recuperación de áreas de la comarca con importantes valores ecológicos, que presentan tipos de hábitats y especies de interés comunitario, fomentando una evolución de los usos del suelo compatible con la conservación de los tipos de hábitats, dentro de un marco socioeconómico viable. Con el fin de alcanzar los objetivos de conservación y cumplir con los compromisos de la elaboración y aprobación de los planes de gestión de los lugares de importancia comunitaria presentes en la Comarca del Noroeste del proyecto, se ha elaborado un plan de gestión para cada LIC a partir del trabajo de recopilación, inventariación y evaluación ecológica de las especies y de los tipos de hábitats naturales y seminaturales.



La Comarca del Noroeste constituye una de las zonas mejor conservadas de la Región de Murcia, con sus amplias superficies forestales y el predominio del paisaje agrario de tipo extensivo donde juegan un importante papel los usos tradicionales. Para contribuir a la conservación de este patrimonio natural y cultural, se puso en marcha el Proyecto Life-Naturaleza ‘Gestión Integral de Hábitats. Comarca Noroeste de Murcia'.

La Comarca del Noroeste es un espacio geográfico claramente diferenciado física y socioeconómicamente en el sector noroccidental de la Región de Murcia ocupando una superficie de 237.900 ha y con una población de 71.045 habitantes, distribuidos en cinco municipios: Bullas, Calasparra, Caravaca de la Cruz, Cehegín y Moratalla.
Es una zona eminentemente montañosa, con gran número de sierras de altitudes comprendidas entre los 1.000 y 2.000 m. Estas sierras albergan gran parte de los paisajes forestales de la comarca, incluyendo algunos de los bosques más importantes de la Región. En el paisaje de la comarca abundan también los campos de agricultura extensiva. Son zonas llanas u onduladas con altitudes comprendidas entre los 500 y 1.000 m, que tradicionalmente se han dedicado a cultivos agrícolas de secano, principalmente cereales, aunque también tiene gran relevancia el cultivo de plantas aromáticas o viñedos en la zona de Bullas.
Destaca la relativa abundancia de agua, gracias a un régimen de precipitaciones más benigno que en el resto de la Región. Los ríos Quípar, Argos, Alhárabe, Moratalla y Mula, afluentes del Segura por su vertiente derecha, así como el propio río Segura han modelado otra de las unidades territoriales características de la zona: las vegas, corredores aluviales que han albergado tradicionalmente las huertas y los núcleos de población.
Desde el punto de vista socioeconómico, la Comarca del Noroeste se caracteriza por una baja densidad de población (29,85 hab/km2 frente a los 121,13 hab/km2 de la Región), una economía basada principalmente en el sector primario y un fuerte arraigo de los usos tradicionales, factores imprescindibles en muchos casos para el mantenimiento de los valores ecológicos que se pretende conservar.


La Red Natura 2000 en el Noroeste


En la comarca se han declarado diez lugares de importancia comunitaria (LIC) que en un futuro serán designados como zonas de especial conservación (ZEC). En ellas se encuentran representados 33 hábitats de interés comunitario (dos terceras partes de los hábitats presentes en la Región de Murcia) de los cuales ocho son prioritarios, y 15 especies de interés comunitario. Además, el territorio cuenta con cuatro zonas de especial protección para las aves (ZEPA), cuya extensión coincide en parte con los LIC. En total, la Red Natura 2000 ocupa en la Comarca del Noroeste unas 70.600 ha, lo que supone casi un 30% de la superficie comarcal, por encima de la media regional, y un 26,5% de la Red Natura en la Región de Murcia.
Los LIC de la comarca albergan en su interior ambientes muy diversos, que van desde la alta y media montaña hasta cauces fluviales, vegas y zonas agrícolas.
Las sierras de mayor altitud se localizan en los LIC Revolcadores, Sierra de Villafuerte y Sierra de La Muela, todos ellos en el término municipal de Moratalla. En Revolcadores llegan a superarse los 2.000 m de altitud en el pico del Obispo, el más alto de la Región. Estas cumbres situadas por encima de los 1.800 m (piso oromediterráneo) se caracterizan por presentar bosques abiertos de pino blanco (Pinus nigra) acompañado de matorrales almohadillados donde dominan las especies Erinacea anthyllis y Genista longipes. En el piso supramediterráneo el pino blanco aparece acompañado de sabinas negras (Juniperus phoenicea subsp. phoenicea). Otras formaciones abundantes en estas sierras son los pinares de pino carrasco (P. halepensis), pino negral (P. pinaster), sabinares (Juniperus sp. pl.) y carrascales (Quercus rotundifolia).
En la zona de transición entre las sierras altas de Moratalla y los relieves más suaves del sur de la comarca, se encuentra el LIC Sierra del Gavilán, en las proximidades de Caravaca de la Cruz, caracterizado por presentar densos pinares, fundamentalmente de pino negral y pino carrasco, que rodean cortados y peñones.
Los espacios de media montaña más meridionales están representados por los LIC Cuerda de la Serrata, Casa Alta-Salinas y Sierra de Lavia. En estas zonas abundan los tomillares, retamares, pastizales y espartales en las laderas de solana y el pinar de pino carrasco, encinas y coscojas en las umbrías. En las zonas altas se desarrollan sabinares abiertos de sabina mora.
Los ecosistemas fluviales se encuentran ampliamente representados en los LIC de la comarca, incluyendo desde pequeños cursos de agua intermitentes que discurren entre cortados, como en el caso del LIC Rambla de la Rogativa, hasta ríos de mayor entidad como el Quípar o los ríos Alhárabe, Moratalla y Segura.
La Reserva Natural de Sotos y Bosques de Ribera de Cañaverosa y el Cañón de Almadenes, en el LIC Vega Alta, presentan las mejores representaciones de comunidades riparias de la Región de Murcia. La vegetación dominante en estas zonas está constituida por bosques de ribera mixtos con alamedas y saucedas, con algunos ejemplares de fresno y olmo (especies muy escasas a nivel regional), así como baladrales y tarayales. Estos bosques son además un importante refugio para especies de fauna ligadas a los cursos de agua como la nutria, gravemente amenazada.
También destaca el tarayal situado en la cola del embalse de Alfonso XIII, en el LIC Río Quípar, uno de los mejor conservados de la Región.
Además, los LIC de la comarca albergan también espacios agrícolas de gran importancia, donde se han mantenido los usos culturales tradicionales. Entre ellos destacan las huertas tradicionales de Bajil en el LIC Sierra de La Muela, los sabinares albares adehesados entre cultivos de cereal en el LIC Sierra de Villafuerte o los arrozales de Calasparra en la vega del Segura, que constituyen además zonas de alimentación de la fauna del LIC y su entorno.


El proyecto LIFE


Con el propósito de mantener esta riqueza natural en un estado de conservación favorable, en enero de 2004 se puso en marcha el proyecto LIFE Naturaleza ‘Gestión Integral de Hábitats. Comarca Noroeste de Murcia', que cuenta con un presupuesto de 2.630.899 euros, financiado en un 75% por la Comunidad Europea para el periodo 2004-2007.
El proyecto tiene como objetivo general garantizar la conservación y recuperación de áreas de la comarca con importantes valores ecológicos, que presentan tipos de hábitats y especies de interés comunitario, fomentando una evolución de los usos del suelo compatible con la conservación de los tipos de hábitats, dentro de un marco socioeconómico viable. El Proyecto LIFE se apoya en la existencia de un documento previo, el Plan de Desarrollo Sostenible y Ordenación de los Recursos Naturales de la Comarca del Noroeste (PDS-NW).


La planificación en los LIC del noroeste


Con el fin de alcanzar los objetivos de conservación y cumplir con los compromisos de la acción A del proyecto, se ha elaborado un plan de gestión para cada LIC a partir del trabajo de recopilación, inventariación y evaluación ecológica de las especies y de los tipos de hábitats naturales y seminaturales. El ámbito territorial de los planes de gestión son los LIC, así como las zonas de amortiguación y corredores ecológicos definidos en la propuesta de zonificación ambiental realizada por el propio plan.
En primer lugar se realiza una descripción y análisis del medio físico y de los elementos que componen la biodiversidad del LIC (tipos de hábitats y especies presentes, descripción paisajística y procesos ecológicos más significativos).
Para la valoración del LIC y sus hábitas, se identifican, por una parte, los tipos de hábitats de interés comunitario más relevantes presentes en el LIC, utilizando para ello una serie de criterios relativos a la prioridad y grado de rareza de los tipos de hábitats y a la importancia relativa del LIC para su conservación. Por otra parte, se realiza una valoración espacial, identificando las áreas del LIC con mayor importancia sobre la base de la representación espacial de los criterios anteriores, junto con la presencia de otras formaciones vegetales y de especies de flora y fauna incluidas en las directivas hábitats y aves o catalogadas.
Posteriormente, se analiza el medio socioeconómico del LIC, con especial atención a las diferentes actividades socioeconómicas y a los posibles impactos que pueden ocasionar para la conservación del lugar y de sus recursos naturales. El siguiente paso es la selección de elementos clave. Se considera al LIC en su conjunto como elemento clave general, al entender que el proceso de selección de estos lugares ya fue una identificación previa de elementos clave. Por otra parte, se seleccionan los elementos clave específicos de cada LIC, a partir de los criterios de selección no excluyentes. Una vez seleccionados, los elementos clave específicos se describen y se analiza su situación en el LIC.
Todo ello facilita la realización de una valoración ambiental, en la cual se integran los resultados obtenidos de las diferentes valoraciones, junto con la información correspondiente al estado y distribución de los elementos clave, la distribución de los diferentes valores del patrimonio natural e histórico y el análisis de actividades económicas que se desarrollan dentro o en el entorno del LIC y que afectan, positiva o negativamente, a la conservación de los tipos de hábitats.
Esta última integración permite, finalmente, la zonificación del interior del LIC, cuyo objetivo es básicamente de gestión y determina zonas con diferentes tipologías y prioridades de actuación. Además, para conseguir la conservación de los tipos de hábitats y del paisaje, mantener los procesos ecológicos y asegurar la conectividad ambiental entre los diferentes espacios incluidos en la Red Natura 2000, se incluye, en torno al ámbito del LIC, una zona de amortiguación y una serie de corredores ecológicos. Para su delimitación se ha utilizado la propuesta de zonificación del PDS-NW, que ya fue analizada y consensuada con los ayuntamientos de la zona.
Entonces se pueden establecer unos objetivos que definen cuál debe ser la situación futura a alcanzar. Estos objetivos se dividen por campos de intervención: 1) de conservación y gestión, 2) de uso público y educación ambiental, 3) para el desarrollo sostenible, 4) de participación y coordinación, 5) de investigación y seguimiento. Para la consecución de estos objetivos, los planes de gestión proponen una serie de herramientas: directrices para el LIC y su entorno, normativa y programas de actuación.
Los planes incorporan un cronograma y un presupuesto para los programas de actuación, clasificando las acciones por campos de intervención e indicando si el ámbito de actuación es el LIC o la comarca en su conjunto. Asimismo, incluyen un Programa de Seguimiento y Evaluación, y las condiciones de vigencia y revisión.
Como ya se ha señalado, el Proyecto LIFE se apoya en la existencia de una planificación a nivel comarcal, el PDS-NW, lo cual ha contribuido a dotar a los planes de gestión de una visión territorial amplia. Por ello, muchos de los objetivos, directrices, normas y acciones son comunes a todos los LIC de la comarca.


LÍNEAS DE ACCIÓN PARA UNA ADECUADA GESTIÓN DE LOS LIC DE LA COMARCA DEL NOROESTE

1. Configuración de una red. Los planes de gestión de la Comarca del Noroeste pretenden contribuir a la consecución de esta meta incluyendo en su planificación una zonificación del entorno de los LIC a través de corredores y zonas de amortiguación, y dan recomendaciones para el desarrollo de actividades económicas en estas zonas.

2. Creación de un órgano de gestión de la Red Natura 2000 en la Comarca del Noroeste. El aumento de la superficie protegida en la Comarca debe ir respaldado por la creación de un órgano de gestión de la Red Natura 2000 en la Comarca del Noroeste, que disponga de un equipo técnico suficiente para dirigir y coordinar la gestión integral del territorio. Este órgano estará adscrito a la Consejería con competencias en materia de medio ambiente.

3. Gestión para la conservación. La Comarca del Noroeste se distingue en el ámbito regional por la importancia que adquieren los sistemas forestales y acuáticos, merecedores de líneas de financiación y actuación específicas que garanticen una gestión compatible con la conservación y el mantenimiento de su funcionalidad. Los planes de gestión promueven, entre otros, la elaboración del Plan de Ordenación de los Recursos Forestales para la Comarca del Noroeste y de los planes de ordenación de los montes de los LIC y, en el caso de los sistemas acuáticos, acciones para recuperar la vegetación de ribera y garantizar la conservación de las especies de interés asociadas, establecer y mantener un caudal ecológico y evaluar de manera continua el estado y calidad de las aguas.

4. Actividades económicas. Los planes establecen medidas para compatibilizar el desarrollo de algunas actividades con la conservación y proponen, entre otras: desarrollar ayudas e incentivos, fomentar la agricultura ecológica o integrada y evitar la intensificación de la actividad; establecer y regular la carga ganadera; elaborar planes de ordenación de los recursos cinegéticos; establecer acuerdos y convenios de colaboración y participación con propietarios y usuarios; fomentar ayudas de desarrollo rural dentro de la Red Natura 2000.

5. Uso público y educación ambiental. La educación ambiental juega un papel fundamental en la conservación, a través de la implicación de toda la sociedad y la coordinación de los diferentes agentes socioeconómicos. Los planes de gestión proponen así elaborar un plan de Uso Público y Educación Ambiental para la Red Natura 2000 de la Comarca, que garantice el desarrollo de la actividad de forma ordenada y compatible con los recursos y valores a conservar.

6. Investigación. Los planes de gestión proponen la puesta en marcha de líneas de investigación básica y aplicada para la biodiversidad, su conservación y evolución, para cubrir los vacíos de información, mediante el fomento de la colaboración con centros de investigación y universidades.

7. Seguimiento y evaluación. Para poder gestionar los hábitats y especies incluidos en los LIC, los planes de gestión deben seguir y evaluar su estado de conservación, el estado ecológico del LIC, el grado de consecución de las previsiones del Plan de Gestión y el resultado de las diferentes acciones. Para ello, es necesario disponer de un programa de seguimiento, evaluación y revisión periódica de los planes. Esta evaluación puede ser llevada a cabo a través de indicadores para las acciones y el estado de conservación de los hábitats.

8. Participación social y coordinación administrativa. La participación de la sociedad se considera fundamental en la planificación y gestión de áreas protegidas. Por ello se propone crear un órgano de participación de la Red Natura 2000 en la Comarca, adscrito a la Consejería competente en materia de medio ambiente, cuyas principales funciones sean impulsar los planes de gestión y promover la participación de las administraciones y agentes sociales y económicos en la conservación y gestión de la Red Natura 2000. Por otro lado, se proponen el establecimiento de acuerdos y convenios entre las distintas administraciones implicadas en la conservación, así como con ayuntamientos y entidades públicas y privadas, la creación de una Red de Voluntariado para la Red Natura 2000 en la Comarca del Noroeste, y la puesta en marcha de acciones de información, comunicación y formación.


Fuente: Servicio de Protección y Conservación de la Naturaleza.
Dirección General del Medio Natural
Antonio López Hernández
Juana Guirao Sánchez
Paula González Morala
Mario Burgui Burgui

Paisaje de Moratalla
Comarca del Noroeste
Rincón de Las Cuevas, en el LIC Sierra de La Muela
LIC Río Quípar