Número 28 | Tercer trimestre 2011

El exuberante encanto de nuestras orquídeas

RESUMEN
Las orquídeas constituyen una de las familias de plantas con flores que con más facilidad se reconocen. Representan una importante industria de plantas ornamentales y se cultivan sobre todo exuberantes variedades híbridas, obtenidas casi siempre de especies tropicales. Las especies más vistosas han sido conocidas y apreciadas por diferentes culturas desde tiempos muy antiguos.
En la Región de Murcia se encuentran numerosas especies, cuya mayor amenaza se encuentra en la recolección de ejemplares. Por ello, todas las especies que se encuentran en la Región de Murcia se recogen en el Catálogo Regional de Flora Silvestre protegida de la Región de Murcia. Nueve especies están incluidas en la categoría ‘Vulnerable', mientras que las restantes, por ser susceptibles de recolecciones con fines comerciales, se consideran como ‘especies cuyo aprovechamiento en el territorio de la Región de Murcia requiere de autorización administrativa previa'.

Conocidas desde la antigüedad, las orquídeas constituyen una de las familias de plantas con flores más reconocidas, seguramente por su singular belleza. Nuestra Región presenta 34 especies, todas ellas protegidas. Actualmente se siguen descubriendo nuevas especies que se suman al Catálogo Regional enriqueciendo sobremanera nuestra flora regional.

Debido seguramente a su belleza, las orquídeas constituyen una de las familias de plantas con flores que con más facilidad se reconocen. Representan una importante industria de plantas ornamentales y se cultivan sobre todo exuberantes variedades híbridas, obtenidas casi siempre de especies tropicales. Las especies más vistosas han sido conocidas y apreciadas por diferentes culturas desde tiempos muy antiguos. En China y en Japón se conoce su cultivo desde hace al menos 25 siglos.
Pero quizás estos datos no hacen mas que ocultar la verdadera importancia de este singular grupo de angiospermas que con un número aproximado de 20.000 especies se encuentran por todo el planeta, la mayoría en las zonas lluviosas ecuatoriales y tropicales; unas 500 especies son europeas y 120 se encuentran en la Península Ibérica.
El nombre de la familia procede de la palabra griega orkhis, que significa testículos, y fue empleado por Teofrasto de Ereso (c. 371- c. 286 a.C.) en su obra Decausis plantarum para nombrar una planta de este grupo. Término elegido debido a la semejanza que presenta la pareja de tubérculos de muchas especies claramente diferenciados, al menos durante buena parte del ciclo biológico de estas plantas.

Aparato vegetativo y flores
Nuestras especies europeas poseen, desde el inicio de su desarrollo, un órgano subterráneo en forma de rizoma ramificado o tubérculo, que puede aparecer dividido longitudinalmente, en número variable, frecuentemente doble. A partir de este rizoma se forma un tallo fuera de la tierra que finalmente da lugar a la inflorescencia en forma racemosa. Abrazando a este tallo se presentan en su parte inferior grupos de hojas verdes, no más de tres o cuatro, y algunas otras en forma de escamas basales. Pueden alcanzar desde unos pocos centímetros (10-12) en el caso de algunas especies de Ophrys, hasta 90 ó 100 como en Dactylorhiza.
La flor es lo que más destaca de la planta, son hermafroditas y de simetría bilateral, con vistosos colores que sirven de atracción a insectos polinizadores. El perigonio (cáliz + corola) se forma por dos verticilos de piezas insertados sobre el ovario ínfero. De estas últimas, las dos laterales, se extienden en forma de alas y la central se transforma en una pieza, generalmente muy vistosa , que se denomina labelo, con ornamentaciones coloreadas, pelos, etc., adoptando formas relacionadas con los procesos de atracción a insectos utilizados como polinizadores.
Suelen poseer uno o dos estambres fértiles. Las masas de polen, se agrupan en una especie de saquito pegajoso llamado polinio, en cuya base llevan una minúscula prolongación.
También poseen una estructura denominada rostelo, situada en la base de las anteras y que bajo presión liberará a los polinios en el momento de la polinización. Otras orquídeas poseen polen de tipo pulverulento, no aglutinado en polinios, éstas se autopolinizan.
La estructura básica de las orquídeas puede responder a uno de los siguientes tipos:
1. MONOPÓDlCO: con un eje principal de crecimiento indefinido, año tras año, que produce las flores sobre ramas laterales.
2. SIMPÓDlCO ACRÁNTICO: con un eje principal compuesto de porciones originadas anualmente por el crecimiento de ejes sucesivos cada uno de los cuales se inicia en una yema y termina dando una inflorescencia.
3. SIMPÓDICO PLEURÁNTICO: en el cual las inflorescencias nacen sobre ejes laterales mientras el tallo, que durante ese año continuará el crecimiento del eje principal, termina su desarrollo sin producir inflorescencia alguna.

El período de floración
Casi todas las orquídeas florencen en primavera acompañadas con las primeras lluvias, pero ciertas Ophrys lucen sus flores en los últimos meses de invierno, y muy pocas pasado el verano. Las que prefieren zonas de altitud florecen al inicio del verano y pueden extenderla hasta primeros de agosto. (Listera ovata, Dactylorhiza elata, Himantoglossum hircinum, etc.).
La duración floral es muy efímera, quince días a lo sumo, aunque algunas especies como Dactylorhiza elata tienen un máximo de tres meses, siendo vistas desde principios de mayo hasta principios de agosto en las márgenes de los arroyos serranos.

Polinización e hibridación
En general, las orquídeas son plantas entomófilas. Las orquídeas evolucionaron en hábitats en los que ya había numerosos insectos a los que se adaptaron con prontitud. En relación con la entomofilia deben entenderse una serie de adaptaciones, entre las que cabe destacar:
- Simetría dorsiventral de las flores.
- La presencia del labelo, que actúa como un posadero para los insectos.
- La producción de néctar, a veces almacenado a cierta profundidad en espolones o cavidades de la flor.
- La existencia de dibujos, manchas o marcas en las flores, especialmente en el labelo, llamadas "señales del néctar".
- La producción de sustancias aromáticas, no siempre agradables para el hombre.
- Atractivo óptico de las flores, basado en colores pertenecientes al espectro visual de los insectos.
Estos sistemas suelen actuar combinados para crear una relación insecto-orquídea de un alto grado de especificidad. La geometría y disposición de las piezas florales, además de obligar al insecto a adoptar una posición que favorece su contacto con el polen, exige y discrimina que únicamente los insectos con una forma determinada puedan llevar a cabo la polinización. En algunos casos la orquídea llega a reproducir fielmente el aspecto de una hembra de alguna especie de himenóptero, atrayendo a los machos de esta especie que realizan una pseudocopulación. Ophrys lutea es polinizada por el macho de una avispa del género Andrena, Ophrys specutum por el macho de un escólido (Scolidae) y Ophrys scolopax tiene como polinizador a los machos de las abejas del género Eucera.
Otros mecanismos de selección están basados en los sentidos de los insectos. Así, la composición química de sus azúcares, el tipo de aroma para atraer a ciertos insectos y rechazar a otros y las combinaciones del colorido de las flores contribuyen a que los engaños de estas plantas sean casi perfectos.
Muchos insectos muestran hipersensibilidad al ultra violeta, al azul-verde y al amarillo. Algunos polinizadores de orquídeas, como Bombus y Apis, poseen visión tricromática con los anteriores colores.
Son frecuentes los híbridos producidos espontáneamente en zonas donde conviven diferentes especies, esto complica enormemente la identificación de algunos ejemplares.

Frutos y semillas
El fruto es una cápsula que se abre por tres o seis grietas repletas de numerosísimas semillas fácilmente transportadas por el viento, tanto que se asemejan a microscópicas esporas de hongos. Esta elevada producción de semillas está orientada a favorecer la dispersión a grandes distancias por el viento y a contrarrestar la poca productividad de las mismas que necesita de la previa infección por un hongo simbionte. Las hifas de estos hongos aparecen en diversos tejidos de las plantas, pero fundamentalmente en las raíces, estableciendo una simbiosis con la orquídea, y sus esporas pueden infectar las semillas caídas cerca de la planta madre.

Hábitats y distribución
Respecto de su distribución altitudinal aparecen entre los 0 y 2000 m. De acuerdo con los pisos bioclimáticos establecidos podemos afirmar que la mayoría de las orquídeas hacen su aparición en el mesomediterráneo medio y superior y supramediterráneo inferior (700-1.200 m).
No son muchos, pero sí diversos y algo específicos los ambientes que necesitan las orquídeas para vivir y desarrollarse dentro de nuestra Región. Principalmente prefieren los prados y pastizales, aunque pueden encontrarse en zonas próximas a ríos, al litoral o bien en encinares, pinares e incluso sabinares de alta montaña. Las que poseen rizomas, dependen más de los hongos micorrizógenos y de su necesidad de condiciones de humedad.
Respecto a la naturaleza del terreno, una gran mayoría de orquídeas prefieren los suelos básicos y otras que son casi exclusivas de suelos con pH ácido, como le ocurre a Serapias lingua. Indiferente del sustrato y altitud también hay orquídeas que prefieren los ambientes higroturbosos. Entre ellas podemos citar Serapias lingua y Listera ovata.

Unas plantas delicadas
Las orquídeas son frágiles y escasas y requieren para desarrollarse medios muy estables. Al crecer en áreas muy reducidas se debe procurar la conservación de sus hábitats. En este sentido, son enormemente perjudiciales algunos impactos y actividades sobre el medio natural, como la tala incontrolada de montes, la roturación, los incendios forestales, los procesos de urbanización en las costas, la destrucción de la ribera de los ríos, etc. Otras actividades humanas, como el empleo de fertilizantes e insecticidas, que provocan fuertes descensos en las poblaciones de insectos polinizadores, ponen en grave peligro el mantenimiento y reproducción de muchas de estas especies de plantas. No obstante, en la actualidad, la mayor amenaza la constituye la recolección de ejemplares.

Usos
Tal vez con Teofrasto de Ereso comenzó uno de los mitos que goza de mayor salud entre los que se refieren a estas plantas, a saber, que poseen propiedades afrodisíacas.
Dioscórides, que vivió en la época de Nerón (siglo I d. C.), en su obra De Materia Medica, describe varias orquídeas, en particular una planta a la que nombró cynosorchis, literalmente testículos de perro, inspirado sin duda en la misma semejanza.
Pero salvo algunas especies que se las considera con ciertas propiedades medicinales, como Orchis mascula, Aceras anthropophorum y algunas Ophrys, de cuyos tubérculos se extraía el salep, de supuestas propiedades reconstituyentes, utilizado también para calmar las irritaciones intestinales, o Limodorum abortivum, en la actualidad todas ellas están en desuso, el resto de nuestras especies representan tan sólo fuentes de biodiversidad que hay que conservar y recuperar en algunos casos.

Protegidas por la ley
Con carácter general, las orquídeas autóctonas de la Unión Europea figuran en el anexo I del CITES (Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres) a petición de la Comisión Europea. Ello no implica ningún tipo de protección estricta en el terreno, pero está prohibida la exportación fuera de la UE de ejemplares directamente recolectados en la naturaleza.


1. Aceras anthropophorum
2. Anacamptis pyramidalis
3. Barlia robertiana
4. Cephalanthera damasonium
5. Cephalanthera longifolia
6. Cephalanthera rubra
7. Dactylorhiza elata
8. Epipactis cardina
9. Epipactis kleinii
10. Epipactis microphylla
11. Epipactis tremolsii
12. Gymnadenia conopsea [2008]
13. Himantoglossum hircinum
14. Limodorum abortivum
15. Listera ovata
16. Neotinea maculata
17. Neottia nidus-avis [2010 pendiente de confirmar]
18. Ophrys apifera
19. Ophrys dyris
20. Ophrys fusca
21. Ophrys incubacea
22. Ophrys lutea
23. Ophrys scolopax
24. Ophrys speculum
25. Ophrys tenthredinifera
26. Orchis cazorlensis
27. Orchis collina
28. Orchis conica [2010]
29. Orchis coriophora
30. Orchis olbiensis
31. Orchis papilionacea
32. Orchis purpurea
33. Orchis ustulata
34. Serapias lingua
35. Serapias parviflora


En la actualidad, dentro del ámbito de Murcia, se han incluido todas las orquídeas en el Decreto 50/2003, de 30 de mayo, por el que se crea el Catálogo Regional de Flora Silvestre Protegida de la Región de Murcia y se dictan las normas para el aprovechamiento de diversas especies forestales (BORM 131, 10/06/2003). Diez especies están incluidas en la categoría "Vulnerable" y dos en "De Interés Especial", en el Anexo I, mientras que el resto de especies conocidas y por descubrir, por ser susceptibles de recolecciones con fines comerciales, se consideran en el Anexo II. El criterio seguido es similar al del Convenio de Washington o CITES, sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Apéndice II), aplicado en sentido general a toda la familia.

Es imprecindible conocerlas para protegerlas
Son diversas las administraciones, tanto nacionales como autonómicas, que prestan particular importancia a los representantes de esta familia, potenciando no sólo la protección, sino también la divulgación y conocimiento de estas plantas.
No es de extrañar, por tanto, que existan varias monografías regionales relativas a las orquídeas. Casi todo lo que se conoce sobre estas plantas de nuestra Región ha sido incluido en una obra del Departamento de Biología Vegetal de la Universidad de Murcia, Orquídeas silvestres de la Región de Murcia. Por otro lado, y de carácter general, también se ha publicado un trabajo que recoge la mayor parte de los conocimientos sobre orquídeas de la península Ibérica. Esta publicación corresponde al volumen 21 de Flora Ibérica, serie editada desde el Jardín Botánico de Madrid.

Bibliografía
-José Antonio López Espinosa, Pedro Sánchez Gómez, 2009. Orquídeas silvestres de la Región de Murcia.
- www.floraiberica.es.
- www.orquideasibericas.info.

Árticulos relacionados:
-El Mar Menor y su entrono: un verdadero tesoro botánico (Murcia enclave ambiental, nº 21, pág. 36-45).

En Murcia hay 34 especies de orquídeas.
Orchis papilionacea.
Orquídea del género Ophrys.
Anacamptis pyramidalis.