Número 40 | Tercer trimestre 2016

Filtros verdes para volver a un Mar Menor azul

Resumen

El Mar Menor, un espacio emblemático de la Región de Murcia y la mayor laguna salada de Europa, que goza de diferentes figuras de protección, ha sido objeto en los últimos meses de un proceso de eutrofización, debido al aporte de un exceso de nutrientes.
Este problema, que no es nuevo en este espacio, ha sido más acusado durante este verano. La capacidad de autoregulación de la laguna no ha podido hacer frente a esta contaminación, y se hace necesario tomar medidas urgentes para revertir esta situación.
Para ello, se ha proyectado la construcción de un filtro verde en la desembocadura de la Rambla del Albujón, de cuya cuenca provienen los mayores aportes.
Los filtros verdes, que son sistemas naturales de depuración ecológica y sostenible del agua mediante la acción conjunta del suelo, plantas y bacterias desnitrificantes, permiten la recuperación del recurso agua y la reintroducción de los nutrientes en el ciclo en forma de productos no contaminantes. Este tipo de humedales artificiales ya se han puesto en marcha con éxito en otros lugares de la geografía española y parecen constituir una buena solución al problema de la eutrofización de nuestra joya litoral.


El Mar Menor, debido al aporte acumulado de un exceso de nutrientes, ha sido objeto en los últimos meses del inicio de un proceso de eutrofización, el cual hay que revertir para conservar los importantes valores naturales de los que goza esta laguna salada. Para ello, entre otras medidas, se ha proyectado la construcción de un filtro verde en la desembocadura de la Rambla del Albujón, de donde proceden los mayores aportes.

Este verano hemos sido testigos de la fragilidad y vulnerabilidad del Mar Menor. La mayor laguna salada de Europa, con sus 135 km2, se tornó turbia. No es la primera vez en la que adquiere ese color verdoso opaco producto de la proliferación excesiva de microorganismos y algas. Pero esta vez la gravedad parece mayor, sus aguas espesas indican que hay que tomar medidas con urgencia.
Antes de que todo esto sucediera, el 15 de octubre de 2015, se celebró en Murcia, organizado por la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente y la Confederación Hidrográfica del Segura, el "Simposio sobre la creación de filtros verdes para la reducción de la contaminación por efluentes en el Mar Menor", en el que técnicos e investigadores examinaron y debatieron la creación de filtros verdes para dar solución a la contaminación en el Mar Menor, con el objetivo de elaborar una serie de conclusiones para la ejecución de los proyectos.
Ya en 2013, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente constituyeron la Comisión Mixta del Mar Menor con el objetivo de llevar a cabo una gestión integrada y un desarrollo sostenible en el entorno del Mar Menor desde un enfoque global y mediante la estrecha colaboración entre las Administraciones estatal, autonómica y locales, y recientemente se ha creado un Comité del Seguimiento Científico sobre el Mar Menor, impulsado por el gobierno regional, que se ha constituido en su primera sesión el 15 de septiembre, con el objetivo de adoptar medidas que permitan la regeneración de la laguna salada.

El Mar Menor protegido

El Mar Menor se encuentra separado del Mar Mediterráneo por una estrecha franja arenosa apoyada sobre un sustrato rocoso. Los fondos de la laguna son fundamentalmente blandos (fangos y arenas), siendo especialmente escasos los fondos de roca, salvo el entorno de las cinco islas de origen volcánico localizadas en el interior de la laguna. La comunidad vegetal dominante es la pradera mixta de Cymodocea nodosa y Caulerpa prolifera, con pequeñas manchas muy localizadas de herbazales de Ruppia cirrhosa. Entre la fauna destaca la presencia de fartet (Aphanius iberus), especie incluida en el Anexo II de la Directiva 92/43.
El Mar Menor se encuentra comunicado con el Mar Mediterráneo a través de tres canales o golas (Las Encañizadas, El Estacio y Marchamalo -esta última, la única totalmente artificial-). Al perder su grado de aislamiento por estas golas, ha incorporado una mayor diversidad de especies, pero este proceso de mediterraneización amenaza la conservación de hábitats y especies propias de la laguna.
La laguna salada más importante del litoral español goza de cinco figuras de protección.
Los Espacios Abiertos e Islas del Mar Menor fueron declarados Paisaje Protegido en 1992. Este espacio natural protegido incluye los humedales asociados a la laguna del Mar Menor (La Hita, Carmolí, Lo Poyo, Marchamalo y Amoladeras), sus islas (Perdiguera, Barón, Ciervo, Redonda y Sujeto), y los cabezos de su entorno (Carmolí, San Ginés y Sabinar).




En 2000, fue declarado Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). Se han cartografiado 15 tipos de hábitats de interés comunitario, de los que tres son marinos en la laguna y 12 son terrestres en la parte de su ribera incluida en el LIC, de los 48 descritos para la Región de Murcia, siendo dos de ellos prioritarios y, a escala de la región biogeográfica mediterránea del estado español, siete son muy raros y siete son raros, presentando la mayor parte de ellos un estado de conservación bueno.
Caracterizado por su diversidad ornitológica y con un papel importante en la conservación de aves acuáticas a diferentes escalas, en 2001, fue declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), integrada por la laguna del Mar Menor y sus islas y humedales periféricos (Playa de La Hita, Marina del Carmolí, Saladar de Lo Poyo, y Salinas de Marchamalo y Playa de las Amoladeras), incluyendo las Salinas el Rasall, por cumplir los criterios numéricos para las especies cigüeñuela (Himantopus himantopus), garceta común (Egretta garzetta) y terrera marismeña (Calandrella rufescens), ZEPA que es colindante con la de "Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar".
El Mar Menor también se encuentra protegido por instrumentos internacionales. En 1994 fue declarado Humedal de Importancia Internacional (HII) según la Convención sobre los Humedales (Ramsar), por sus altos valores naturales y por la importancia de sus poblaciones de aves acuáticas. Además, forma parte de la Zona Especialmente Protegida de Importancia para el Mediterráneo (ZEPIM) denominada "Área del Mar Menor y Zona Oriental mediterránea de la costa de la Región de Murcia", con el objetivo de fomentar el desarrollo sostenible en áreas de alto valor ecológico, contribuyendo al desarrollo e implantación de modelos de gestión que favorezcan la conservación de los recursos naturales.

La eutrofización del Mar Menor

La acelerada transformación del litoral en las últimas décadas, motivada por actividades tales como el turismo, la agricultura, la minería y la industria han hecho que gran parte de sus valores naturales hayan sido amenazadas o se encuentren en una situación crítica, destacando especialmente el Mar Menor, que en pocos años ha sido objeto de grandes alteraciones que han provocado el descenso de la calidad de sus aguas y la transformación de sus peculiares condiciones, produciendo así el declive de la producción pesquera, la eutrofización, la sustitución de especies y la aparición de medusas.
La eutrofización ocurre cuando se produce un aporte de nutrientes mayor de lo que la laguna puede soportar, que provocan un crecimiento descontrolado de las poblaciones de microorganismos y algas. Estas poblaciones crecen sin control porque estos organismos carecen en este medio de competidores u organismos en la cadena trófica que regulen su proliferación. El exceso de estos organismos genera una turbidez que impide el paso de la luz, la correcta oxigenación y por ello el desarrollo de otras especies; en casos extremos pueden causar la muerte de gran cantidad de fauna y flora en el ecosistema.

¿De dónde procede el exceso de nutrientes que está afectando al Mar Menor?
En los últimos años, y una vez minimizados los vertidos de origen urbano, el mayor aporte es el que procede de los terrenos de cultivo del campo de Cartagena, convertidos en su mayor parte al regadío, que son atravesados por una red hidrológica en forma de ramblas que desembocan en la laguna, los cuales aportan aguas que contienen restos de abonos y fitosanitarios, y procedentes de las salmueras de desalar el agua de los pozos de extracción de los acuíferos. De esta red de drenaje, el aporte principal procede de la Rambla del Albujón.
Otra posible fuente, aún sin evaluar convenientemente, es la correspondiente a los flujos subterráneos procedentes de los acuíferos de la cuenca.
Otro factor a tener en cuenta es la ausencia de la gran cantidad de medusas que otros años filtraban las aguas de la laguna salada. El año pasado, quizás producto del cálido invierno, estos gelatinosos animales no han hecho su aparición, dejando de esta forma a los microorganismos creciendo sin control trófico.
Un cúmulo de presiones que han llevado a esta joya de nuestro litoral a su límite de autodepuración, amenazando con llegar a un punto de no retorno si no cesan definitivamente estos aportes.


Los filtros verdes o humedales artificiales reducen biológicamente los nutrientes disueltos en las aguas, depurándolas con bajos costes de mantenimiento.


Simposio sobre filtros verdes

El 15 de octubre de 2015 se celebró el "Simposio sobre la creación de filtros verdes para la reducción de la contaminación por efluentes en el Mar Menor".
En éste se propusieron una serie de medidas, entre las que las más importantes se relacionan a continuación, por orden de prioridad temporal.
a) Actuar sobre la rambla de El Albujón. Depurar todos los vertidos puntuales (no difusos) existentes, procedentes de los canales de recogida de drenajes agrícolas y de tuberías de efluentes de desalobradoras del Campo de Cartagena, y el puntual de origen urbano ocasional, procedente de la EDAR de Los Alcázares. Depurar el flujo base del cauce de la rambla procedente del agua de descarga del acuífero. Para ello, se crearán filtros verdes/humedales artificiales. Pueden construirse en una fase posterior tanques de tormenta abiertos que retengan los primeros caudales de avenida de la rambla, generados por los eventos pluviométricos importantes, para su posterior depuración y aprovechamiento del recurso hídrico. Más adelante, tras una ampliación de la desalobradora del Mojón y la construcción de colectores, los vertidos puntuales pueden recanalizarse para su depuración en dicha desalobradora para su vertido posterior al Mar Mediterráneo, minimizando así los caudales de agua dulce depurada vertida al Mar Menor. En todos los casos, previsiblemente, el agua depurada podrá ser utilizada para regadío en los períodos de demanda de ésta.
b) Eliminar o depurar el resto de los vertidos no difusos fijos, puntuales o accidentales que se produzcan tanto en el Mar Menor como en el resto de sus cuencas vertientes. Para ello, será necesario crear algunas infraestructuras de depuración de aguas, completar la red de los tanques de tormenta de los efluentes de naturaleza urbana, así como mejorar la función de policía y vigilancia ambiental.
c) Establecer una red de control perimetral de aguas subterráneas mediante la ejecución de sondeos piezométricos, que permita la evaluación más detallada del flujo subterráneo al Mar Menor, y el control de la calidad de la descarga.
d) Interceptar el agua subterránea antes de que llegue al Mar Menor, incrementando el número y longitud de canales o tuberías de drenaje paralelas a la costa, que vendrían a complementar las ya existentes, instalándolas a mayor profundidad y en zonas donde no existen actualmente. Otra forma de interceptar el agua subterránea podría ser mediante una batería de sondeos paralelos a la costa, si bien esta actuación debe ser previamente estudiada. Dichos caudales podrían ser conducidos a la ampliación de la desalobradora del Mojón, y posterior vertido al Mar Mediterráneo o reincorporación al sistema de regadío.
e) Ampliación de la desalobradora del Mojón y su red de colectores para la desalinización de los retornos de riego recogidos en los drenajes y de la red de salmueroductos que recojan los vertidos de las desalobradoras privadas del Campo de Cartagena y posterior uso para riego o vertido al Mar Mediterráneo.

Soluciones: diseñando un filtro verde

Los diversos proyectos destinados a reducir la carga de contaminantes en la laguna del Mar Menor, como los dirigidos a reducir las aguas residuales urbanas vertientes al Mar Menor, no han sido suficientes, y las consecuencias de la presión ambiental sobre la laguna siguen presentes, lo que hace evidente la necesidad de actuar para regenerar sus funciones naturales y la calidad de sus aguas, poniendo en marcha nuevas medidas con la adecuada coordinación interdepartamental.
Los filtros verdes o humedales artificiales son sistemas naturales de depuración ecológica del agua mediante la acción conjunta del suelo, plantas y bacterias desnitrificantes, de forma que, a través de procesos que se dan de forma natural, permiten la recuperación del recurso agua y la reintroducción de los nutrientes en el ciclo en forma de productos que no resultan contaminantes.
Conforman una tecnología consolidada que tiene la capacidad de crear las condiciones para reducir biológicamente los nutrientes disueltos en las aguas y han demostrado también su eficacia en depuración de aguas contaminadas por efluentes de cuencas agrícolas como las del Campo de Cartagena, con bajos costes de mantenimiento. Para este tipo de contaminación, los métodos clásicos de depuración no funcionan a costes razonables y otros como la bioelectrogénesis, utilizada para la depuración de aguas residuales mediante el uso de bacterias desnitrificantes, son una posibilidad más apta para el uso en el origen del vertido en las explotaciones.
Los filtros verdes para descontaminación de aguas han sido utilizados ya en otros lugares como la Albufera de Valencia o en Empuriabrava en Gerona.




La importancia de las plantas en los humedales radica en la asimilación de nutrientes y por ser el soporte físico para el desarrollo de microorganismos.
Para su construcción en el entorno del Mar Menor se ha establecido una hoja de ruta para su diseño y ejecución, y reparto de las competencias y costes en su construcción y mantenimiento.

Proyecto de obras y ejecución

El pasado 24 de agosto, fue publicado el anuncio de información pública para la declaración de urgente ocupación de los bienes y derechos afectados por las obras del "Proyecto básico para la ejecución de filtro verde en el entorno de la desembocadura de la Rambla del Albujón al Mar Menor", término municipal de Cartagena, para el envío de alegaciones.
Una vez que se resuelva el proceso de ocupación, se pondrá en marcha el proyecto de obras y ejecución del mismo, que comenzará con el desbroce, limpieza y establecimiento de una plataforma de trabajo, con el transporte de los residuos a un vertedero autorizado. Una vez conformada la plataforma, se realizará el replanteo del proyecto y comenzará la excavación y el movimiento de tierras, para posteriormente realizar una de las actividades más importantes: la nivelación y compactación de las celdas para que el agua circule de forma adecuada para la obtención de la eficiencia esperada en el sistema.
A continuación, se instalará el sistema de distribución y recogida, es decir, las arquetas, tuberías y canales, y se rellenarán las celdas mediante material granular. La última fase del proyecto contempla la plantación de vegetación propia de la zona, una vez que las celdas ya tienen agua, que se realizará mediante plántulas cultivadas en vivero o rizomas procedentes de otros sistemas de humedales.
El sistema se mantendrá encharcado durante los dos primeros meses para la consolidación de las plantas, dejando parte de éstas en contacto con el aire para evitar su asfixia. Pasado un año, la vegetación no consolidada será repuesta. La vegetación se considera consolidada cuando ha completado un ciclo biológico completo: crecimiento, floración, producción de semillas y senescencia de las partes aéreas.
El plazo de ejecución del proyecto será de 8 meses y la previsión de inversión de más de 2,5 millones de euros.
A la espera de la autorización para el uso del canal de salida al Mediterráneo de San Pedro del Pinatar, propiedad de la Dirección General del Agua del MAGRAMA, del que depende la Confederación Hidrográfica del Segura, se construirá un canal en Cala Reona, para el envío del agua depurada en el filtro verde para su reutilización por el regadío o para su depósito en el Mar Mediterráneo.
Hay constituida una Comisión de Seguimiento que sirve de apoyo en todo lo referente al diseño del filtro y concepción de su funcionamiento, optimizando su papel dentro del conjunto de medidas necesarias para la conservación del Mar Menor.




¿Por qué en la rambla del Albujón?

Existe evidencia científica de que el foco de vertidos de mayor importancia relativa en cuanto a la afección al estado ecológico del conjunto de la laguna, se viene produciendo desde la zona de la desembocadura de la Rambla del Albujón, por lo que razones de eficiencia aconsejan priorizar las actuaciones de descontaminación de este efluente. Aquí es donde vierten los salmueroductos y la red de drenaje de la cuenca más extensa.
Además de corregir las aguas agrícolas contaminadas, servirá para depurar la aportación esporádica de las avenidas de la cuenca, tras episodios de lluvias torrenciales, aguas que llegan cargadas de nutrientes y pesticidas.

Otras medidas

También resultan importantes otras medidas que se están llevando a cabo.
Se está trabajando para la aprobación del Plan de Gestión Integral del Mar Menor que constituirá el marco jurídico más importante para la gestión sostenible del mismo.
Con el diseño de un protocolo de seguimiento de la laguna y de las acciones antrópicas en la misma se espera obtener datos para una mejor regulación y gestión.
Además, se ha desarrollado un manual de Buenas Prácticas desde el punto de vista ambiental para los trabajos de protección y regeneración de playas urbanas.
Destacar también la ‘Estrategia de gestión integrada de zonas costeras en el Mar Menor' que servirá de instrumento de planificación de una de las únicas tres Inversiones Territoriales Integradas (ITI) españolas con ayudas comunitarias. ITI es una herramienta que proporciona a los Estados miembros la flexibilidad que necesitan para diseñar los programas operativos y facilita la implementación eficaz de las acciones integradas gracias a una financiación simplificada, combinando inversiones de varios ejes prioritarios de uno o varios programas operativos para las intervenciones multidimensionales e intersectoriales.


Fuentes:
Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente (OISMA).

Artículos relacionados:
- Aguas limpias, nº 0 (2003), pág. 20-27.
- La singularidad de nuestro patrimonio marino, nº 1 (2003), pág. 20-29.
- ZEPIM: Área del Mar Menor y zona oriental mediterránea de Murcia, nº 2 (2004), pág. 18-23.
- Vigilancia ambiental del litoral, nº 4 (2005), pág. 11-17.
- Un LIFE para el fartet, nº 7 (2005), pág. 16-19.
- Visitando. Los pueblos del Mar Menor, nº 7 (2005), pág. 44-47.
- Inventario Regional de Humedales, nº 10 (2006), pág. 16-21.
- El litoral emergido. La importancia de su protección, nº 10 (2006), pág. 26-29.
- Valores del litoral sumergido en la Región, nº 10 (2006), pág. 30-36.
- Colaboradores. Conservación de stocks genéticos de Aphanius iberus en la Región de Murcia, nº 15 (2007), pág. 36-39.
- La Red Verde. El Mar Menor en la red, nº 15 (2007), pág. 54-55.
- Colaboradores. Fundación Cluster, por la protección y conservación del Mar Menor, nº 19 (2009), pág. 40-41.
- El Mar Menor y su entorno: un verdadero tesoro botánico, nº 21 (2009), pág. 36-45.
- El fartet, pequeño gran valor de las aguas regionales, nº 23 (2010), pág. 25-27.
- Garantía de conservación de la biodiversidad. Procesos e instrumentos, nº 32 (2012), pág. 26-33.
- La biodiversidad marina en la Región de Murcia, nº 33 (2012), pág. 16-25.